| Índice | Palabras: Alfabética - Frecuencia - Inverso - Longitud - Estadísticas | Ayuda | Biblioteca IntraText |
| P. Amedeo Cencini, FDCC Lectura crít. y prop. para nuevos caminos form. IntraText CT - Texto |
2. - Modelo de Vida Consagrada.
2.1. - En primer lugar este Congreso ha confirmado la existencia de una intuición juvenil de la VC, que recupera su núcleo central: la VC como opción de vida libre y gozosa, creativa y siempre inédita para Dios que lleva lo humano a su dimensión más auténtica y total. En este sentido en el Congreso se ha afirmado una idea o una imagen de la VC: La VC como alma perennemente joven de la Iglesia. Considerados los datos en contrapunto (envejecimiento paulatino de los miembros, disminución de las vocaciones, cansancio y falta de creatividad en el apostolado...) aparece evidente el alcance profético de esta afirmación que no se limita a ser tal. Es obvio decir, además, que los jóvenes han reaccionado con entusiasmo.
2.2. - En el modelo juvenil de VC ha aflorado un punto con una cierta insistencia: la fraternidad. En todas las relaciones y siempre ha suscitado un consenso general. Quizá podríamos decir que ha sido el verdadero denominador común, el elemento de mayor coágulo, donde convergen todos los impulsos innovadores de la VC. "La comunidad es esencial para la vida religiosa apostólica y la comunión lo es para la misión".
Esto es un punto firme para los jóvenes. Junto al acento muy actual: la diversidad es una riqueza. Si se quieren alcanzar la unidad y la comunión no es posible insistir en la uniformidad. Hay que permanecer abiertos a la unidad en la pluriformidad y en ella buscar la comunión47. No bastan la tolerancia, la aceptación, quizá con la idea de que haya alguien o alguna cultura mejor o... más religiosa que otra, o que sólo pueda enseñar a los demás.
2.3. - Es la comunión la señal de interpretación de la VC. También de aquello que es, desde siempre, el objetivo clásico de la consagración: el proyecto de santidad. El "sueño" de Jesús, al final de la primera relación, ha expresado este deseo juvenil: de que haya no sólo santos individuales, sino comunidades santas48. Y entonces se nos presenta también una imagen nueva de VC, que del modelo de la perfección pasa al modelo del don, del compartir. Compartir como modo de ser en la iglesia y en el mundo, para que otros también participen de la propia fe y de los carismas propios; compartir como modo de ser entre religiosos de distintos institutos, todos juntos para el mismo objetivo, en formas distintas y convergentes; compartir, entonces, como manera de ser también en nuestras fraternidades, para vivir juntos la misma experiencia de fe, de búsqueda de Dios y de tensión hacia la santidad. Los jóvenes han reiterado de muchas maneras esta voluntad de compartir, para expresar la fraternidad real y espiritual.
2.4. - En lo relativo a la misión en el Congreso ha aflorado un considerable impulso hacia un concepto muy amplio y valiente del servicio misionero, que hay que vivir en condiciones de riesgo y en fidelidad a la inspiración originaria de la gran mayoría de los institutos religiosos, nacidos para servir a los pobres.
En particular se ha visto la preocupación de parte de los jóvenes, bien registrada por la Hermana Vilma Moreira, de encontrarse - en un futuro no lejano - con la herencia de grandes obras difíciles de administrar y que absorberían considerables energías, impidiendo el fomento de lo nuevo. En este sentido los jóvenes han hablado de apertura a los laicos, de delegar algunas responsabilidades para dedicarse realmente a aquellos servicios que corren el riesgo de quedarse en el desierto, en la periferia, en la frontera, como lo ha recordado el P.Maccise.
2.5. - Pero ha habido también opiniones contrarias. Según algunos jóvenes "se ha hablado de la misión y de la comunidad de manera muy genérica (...), ha faltado la dimensión crítica (...) sobre temas más concretos como, por ejemplo, el lugar de la mujer en la iglesia, el ejercicio de la autoridad y la cuestión sexual con tantos problemas con ella enlazados. Ha habido muchas palabras románticas y cantos gozosos, pero estos temas que nos afectan directamente no han sido tratados"49. En efecto, es posible que haya habido vacíos o silencios significativos, pero no sé si la ironía sutil que se esconde tras la expresión del joven arriba citada no exprese un sentir presente en el Congreso y en el mundo religioso juvenil, aunque sí en minoría: un sentir algo desconfiado y no muy optimista de cara al futuro.
2.6. - A propósito de la espiritualidad algunas notas rápidas, porque sobre este tema hablará el P.Veilleux. En primer lugar, se constata que la espiritualidad es otro tema capaz de suscitar interés y entusiasmo por parte de los religiosos jóvenes, en los que es evidente un fuerte acento espiritual. Varias veces en el Congreso se ha oído el llamamiento, profundo e intenso, a ser y a vivir más que a hacer, a cultivar en nosotros la vida del espíritu, y no sencillamente pretender llegar a todo, corriendo el riesgo de no transmitir nada e identificarse miserablemente con el trabajo...