Cap., Par., N.
1 1, 0, 1 | y las propuestas de las comunidades durante el pasado año, ha
2 2, 0, 5 | sociedad actual. Nuestras comunidades se resienten, sin embargo,
3 2, 0, 8 | personas en comunión. Las comunidades inspectoriales ponen en
4 2, 1, 9 | favorece la construcción de comunidades abiertas a los retos de
5 2, 1, 11 | Alianza en lo cotidiano, las comunidades han destacado su realidad
6 2, 1, 13 | del carisma orienta a las comunidades a vivir el optimismo, la
7 2, 2, 17 | comprender y vivir en las comunidades educativas el sistema preventivo
8 2, 3, 18 | potenciación, la exigencia de ser comunidades animadas por el espíritu
9 2, 3, 18 | la exigencia de construir comunidades humanizadoras, expresa el
10 2, 3, 19 | nuestros ambientes más como comunidades de vida común que de comunión
11 2, 3, 20 | requiere, en efecto, que las comunidades emprendan con decisión caminos
12 2, 3, 21 | confirma la exigencia de comunidades menos institucionalizadas,
13 2, 3, 21 | de su actuación. En las comunidades se advierte la necesidad
14 2, 3, 22 | pobres, e impulsa a construir comunidades apostólicas abiertas a los
15 2, 3, 22 | jóvenes. Se percibe en las comunidades el corazón misionero salesiano
16 2, 3, 22 | contextos culturales. Las comunidades expresan la pasión educativa
17 2, 4, 24 | economía solidaria, las comunidades proponen promover una circulación
18 2, 4, 27 | la coordinación, algunas comunidades proponen que se realice
19 2, 4, 28 | que ayudan a liberar a las comunidades de una institucionalización
20 2, 4, 29 | identidad salesiana propia de comunidades de mujeres consagradas para
21 2, 5, 31 | educativas concretas. Muchas comunidades educativas se dejan interpelar
22 2, 5, 33 | corresponsabilidad en las comunidades educativas tiene como fin
23 2, 5, 37 | enteros ha empujado a las comunidades educativas a ponerse al
24 2, 5, 40 | se educa a un pueblo las comunidades educativas han orientado
25 2, 5, 41 | en el tejido social. Las comunidades aseguran el acceso a los
26 2, 5, 42 | la movilidad humana. Las comunidades educativas son sensibles
27 2, 5, 42 | de los inmigrantes. Las comunidades de inserción están especialmente
28 2, 6, 44 | Potenciar en las comunidades educativas la cultura de
29 2, 6, 47 | oratorios-centros juveniles, comunidades de inserción y asociaciones
30 2, 6, 55 | se propone hacer de las comunidades lugares concretos de solidaridad
31 3, 0, 65 | dejan interpelar nuestras comunidades por ellos en relación con
32 3, 1, 66 | personas individuales y como comunidades. A medida que avanzamos
33 3, 1, 72 | que nos caracteriza como comunidades educativas. Es la tensión
34 3, 2, 81 | alcanzar todo el mundo. Las comunidades eran ambientes educativos
35 3, 2, 82 | ricos en recursos. Nuestras comunidades se hallan inmersas en esta
36 3, 2, 83 | una de nosotras y a las comunidades educativas a un testimonio
37 3, 2, 84 | En nuestras comunidades de FMA resurge insistentemente
38 3, 2, 87 | personas pueden sentirse solas; comunidades enteras sufren la marginación
39 3, 2, 92 | interpersonales, vividas en las comunidades educativas, ponen de relieve
40 3, 2, 93 | comunión genera, también hoy, comunidades para el Reino proyectadas
41 3, 2, 93 | constatamos en nuestras comunidades tal vez podría tener una
42 3, 2, 94 | situación actual de nuestras comunidades nos pide vivir en actitud
43 3, 2, 96 | presente también en las comunidades, que lo viven como límite
44 3, 2, 96 | esencial. Despierta en las comunidades educativas aquella “fantasía
45 3, 2, 102| efectiva y crítica a las comunidades de pertenencia.~ ~¿Qué formación?~ ~
46 3, 3, 108| presente desde hace años en las comunidades, ha aumentado en consistencia
47 3, 3, 108| Papa a hacer de nuestras comunidades auténticas escuelas de oración,
48 3, 3, 109| las inspectorías y en las comunidades. Muchas inspectorías, constatando
49 3, 3, 109| y compartir en nuestras comunidades? · ¿Cómo implicar en el
50 3, 3, 109| Cómo impulsar en las comunidades educativas la profundización
51 3, 3, 110| referencia vital para las comunidades. · ¿Cómo pasar de una relación
52 3, 3, 110| a todas las FMA y a las comunidades educativas?~ ~103.
53 3, 3, 111| conversión. El surgir de comunidades internacionales, especialmente
54 3, 3, 112| nuevas características de las comunidades, que exigen respuestas diversificadas
55 3, 3, 112| jóvenes que se insertan en las comunidades puede producir en ellas
56 3, 3, 112| responsabilidad compartida. En muchas comunidades se está tomando la opción
57 3, 3, 112| concretos para crear hoy en las comunidades educativas un espíritu de
58 3, 3, 112| se ha de cambiar en las comunidades para favorecer un clima
59 3, 3, 112| De qué forma nuestras comunidades son testimonio, en la Iglesia
60 3, 3, 112| en la sociedad, de su ser comunidades de las bienaventuranzas
61 3, 3, 113| advierte la exigencia de comunidades menos institucionalizadas,
62 3, 3, 113| nuevo la vida de nuestras comunidades educativas con el fin de
63 3, 3, 114| exigencia de revisar las comunidades y las obras para que expresen
64 3, 3, 115| y de desarrollar en las comunidades educativas una sensibilidad
65 3, 3, 115| concreta reservamos en las comunidades educativas para la profun-dización
66 3, 3, 115| Cómo vivir en nuestras comunidades un estilo de vida con criterios
67 3, 3, 115| En qué medida, como comunidades educativas, nos hacemos
68 3, 3, 117| impliquen activamente, como comunidades educativas, con el fin de
69 3, 3, 117| queremos hacer de nuestras comunidades casas y escuelas de oración
70 3, 3, 117| comunión (Cf. n. 33,43), de las comunidades educativas talleres en los
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