| Índice | Palabras: Alfabética - Frecuencia - Inverso - Longitud - Estadísticas | Ayuda | Biblioteca IntraText | ||
| Alfabética [« »] cristianismo 3 cristiano 11 cristianos 4 cristo 130 cristoes 1 cristología 1 cristológica 5 | Frecuencia [« »] 148 rosario 144 su 140 es 130 cristo 115 por 98 las 98 una | Ioannes Paulus PP. II Rosarium Virginis Mariae IntraText - Concordancias cristo |
negrita = Texto principal
Cap., N. gris = Texto de comentario
1 Int, 1 | más aún, 'proclamar' a Cristo al mundo como Señor y Salvador, «
2 Int, 1 | la belleza del rostro de Cristo y a experimentar la profundidad
3 Int, 2 | de Dios en el misterio de Cristo y de la Iglesia. En efecto,
4 Int, 3 | de Dios « a caminar desde Cristo »,6 he sentido la necesidad
5 Int, 3 | contemplación del rostro de Cristo en compañía y a ejemplo
6 Int, 3 | contemplar con María el rostro de Cristo. Para dar mayor realce a
7 Int, 7 | circunstancias en las que la Madre de Cristo, entre el siglo XIX y XX,
8 1 | CAPÍTULO I~CONTEMPLAR A CRISTO~CON MARÍA~ ~
9 1, 9 | de la transfiguración de Cristo, en la que los tres apóstoles
10 1, 9 | los ojos en el rostro de Cristo, descubrir su misterio en
11 1, 9 | todos los discípulos de Cristo; por lo tanto, es también
12 1, 10| 10. La contemplación de Cristo tiene en María su modelo
13 1, 10| contemplación del rostro de Cristo. Los ojos de su corazón
14 1, 11| 11. María vive mirando a Cristo y tiene en cuenta cada una
15 1 | Recordar a Cristo con María~
16 1, 13| tienen su culmen en el propio Cristo. Estos acontecimientos no
17 1, 13| abrirse a la gracia que Cristo nos ha alcanzado con sus
18 1, 13| del oficio sacerdotal de Cristo y culto público, es «la
19 1, 13| si la Liturgia, acción de Cristo y de la Iglesia, es acción
20 1, 13| cuanto meditación sobre Cristo con María, es contemplación
21 1 | Comprender a Cristo desde María~
22 1, 14| 14. Cristo es el Maestro por excelencia,
23 1, 14| lleva a la plena verdad de Cristo (cf. Jn 14, 26; 15, 26;
24 1, 14| mejor que Ella conoce a Cristo, nadie como su Madre puede
25 1, 14| ejecutar las disposiciones de Cristo (cf. Jn 2, 5). Y podemos
26 1, 14| escuela' de María para leer a Cristo, para penetrar sus secretos,
27 1 | Configurarse a Cristo con María~
28 1, 15| sarmiento a la vid, que es Cristo (cf. Jn 15, 5), lo hace
29 1, 15| discípulo según la 'lógica' de Cristo: «Tened entre vosotros los
30 1, 15| mismos sentimientos que Cristo» (Flp 2, 5). Hace falta,
31 1, 15| Apóstol, «revestirse de Cristo» (cf. Rm 13, 14; Ga 3, 27).~
32 1, 15| incesante del rostro de Cristo –en compañía de María– este
33 1, 15| modo natural en la vida de Cristo y nos hace como 'respirar'
34 1, 15| proceso de configuración con Cristo, en el Rosario nos encomendamos
35 1, 15| Ella, que es la madre de Cristo y a la vez miembro de la
36 1, 15| el crecimiento humano de Cristo en la casa de Nazaret. Eso
37 1, 15| misma diligencia, hasta que Cristo «sea formado» plenamente
38 1, 15| basada totalmente en la de Cristo y subordinada radicalmente
39 1, 15| inmediata de los creyentes con Cristo».20 Es el principio iluminador
40 1, 15| cada uno de nosotros con Cristo: «Como quiera que toda nuestra
41 1, 15| el Rosario el camino de Cristo y el de María se encuentran
42 1, 15| María no vive más que en Cristo y en función de Cristo! ~
43 1, 15| en Cristo y en función de Cristo! ~
44 1 | Rogar a Cristo con María~
45 1, 16| 16. Cristo nos ha invitado a dirigirnos
46 1, 16| también la mediación de Cristo ante Él (cf. 1 Jn 2, 1)
47 1, 16| Para apoyar la oración, que Cristo y el Espíritu hacen brotar
48 1, 16| centrándola sobre la persona de Cristo manifestada en sus misterios».24
49 1 | Anunciar a Cristo con María~
50 1, 17| cristiano según el corazón de Cristo. Efectivamente, si en el
51 1, 17| modo su obra de anunciar a Cristo. La historia del Rosario
52 2 | CAPÍTULO II~MISTERIOS DE CRISTO,~MISTERIOS DE LA MADRE~ ~
53 2, 18| contemplación del rostro de Cristo sólo se llega escuchando,
54 2, 18| contemplación del rostro de Cristo. Así lo describía el Papa
55 2, 18| en alabanza constante a Cristo, término último del anuncio
56 2, 19| misterios de la vida de Cristo, el Rosario, tal como se
57 2, 19| misterios de la vida pública de Cristo desde el Bautismo a la Pasión.
58 2, 19| importantes de la persona de Cristo como revelador definitivo
59 2, 19| es cuando el misterio de Cristo se manifiesta de manera
60 2, 19| encarnación y la vida oculta de Cristo (misterios de gozo), y antes
61 2, 19| profundidad del Corazón de Cristo, abismo de gozo y de luz,
62 2, 20| Padre es de recapitular en Cristo todas las cosas (cf. Ef
63 2, 20| María y la presencia de Cristo en su seno hacen «saltar
64 2, 20| mismo, en la persona de Cristo, el Verbo hecho carne, único
65 2, 21| realidad, todo el misterio de Cristo es luz. Él es «la luz del
66 2, 21| esta fase de la vida de Cristo, pienso que se pueden señalar:
67 2, 21| Jordán. En él, mientras Cristo, como inocente que se hace '
68 2, 21| cf. Jn 2, 1-12), cuando Cristo, transformando el agua en
69 2, 21| resplandece en el rostro de Cristo, mientras el Padre lo acredita
70 2, 21| la Eucaristía, en la cual Cristo se hace alimento con su
71 2, 21| acompaña toda la misión de Cristo. La revelación, que en el
72 2, 21| las palabras y signos de Cristo durante su vida pública,
73 2, 22| los misterios del dolor de Cristo. La piedad cristiana, especialmente
74 2, 22| abre con Getsemaní, donde Cristo vive un momento particularmente
75 2, 22| inclinada a rebelarse. Allí, Cristo se pone en lugar de todas
76 2, 22| raíz y su cumplimiento en Cristo, Dios que se humilla por
77 2, 23| contemplación del rostro de Cristo no puede reducirse a su
78 2, 23| fijarse en la gloria de Cristo en su Resurrección y en
79 2, 23| solamente de aquellos a los que Cristo se manifestó –los Apóstoles,
80 2, 23| con la Ascensión pone a Cristo a la derecha del Padre,
81 2, 23| viva de su nueva vida en Cristo, en el seno de la Iglesia;
82 2, 24| gustar un conocimiento de Cristo, que se alimenta continuamente
83 2, 24| Cada rasgo de la vida de Cristo, tal como lo narran los
84 2, 24| tanto en los misterios de Cristo, recordando que «todo en
85 2, 24| todos los bautizados: «Que Cristo habite por la fe en vuestros
86 2, 24| podáis conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento,
87 2, 24| profundo y comprometido de Cristo. Podríamos llamarlo el camino
88 2, 24| inseparable relación que une Cristo con su Santa Madre: los
89 2, 24| Madre: los misterios de Cristo son también, en cierto sentido,
90 2 | Misterio de Cristo, 'misterio' del hombre~
91 2, 25| ahora sobre los misterios de Cristo, no es difícil profundizar
92 2, 25| vista. Quien contempla a Cristo recorriendo las etapas de
93 2, 25| Siguiendo el camino de Cristo, el cual «recapitula» el
94 2, 25| Por fin, contemplando a Cristo y a su Madre en la gloria,
95 2, 25| corazones misericordiosos de Cristo y de su Madre. Después de
96 3 | III~« PARA MÍ LA VIDA ES CRISTO »~ ~
97 3, 26| meditación de los misterios de Cristo con un método característico,
98 3, 26| sentimiento que las inspira.~En Cristo, Dios ha asumido verdaderamente
99 3, 26| verdaderamente un «corazón de carne». Cristo no solamente tiene un corazón
100 3, 26| el conmovedor diálogo de Cristo con Pedro después de la
101 3, 26| configuración cada vez más plena con Cristo, verdadero 'programa' de
102 3, 26| ardientes: «Para mí la vida es Cristo, y la muerte una ganancia» (
103 3, 26| No vivo yo, sino que es Cristo quien vive en mí» (Ga 2,
104 3, 27| extrañarnos que la relación con Cristo se sirva de la ayuda de
105 3, 27| consistencia física al deseo de que Cristo se convierta en el aliento,
106 3, 29| o momento de la vida de Cristo. En la espiritualidad que
107 3, 29| fundamentales de la vida de Cristo, a partir de ellos la atención
108 3, 33| relación con el misterio de Cristo que se está contemplando.
109 3, 33| de realzar el nombre de Cristo añadiéndole una cláusula
110 3, 33| respecto al misterio de Cristo. Repetir el nombre de Jesús –
111 3, 33| profundamente en la vida de Cristo. ~De la especial relación
112 3, 33| la especial relación con Cristo, que hace de María la Madre
113 3, 34| contemplación cristiana. En efecto, Cristo es el camino que nos conduce
114 3, 34| Ave en Ave – por el amor a Cristo y a María, la glorificación
115 3, 36| mismo de la oración. En Cristo se centra la vida y la oración
116 3, 36| definitiva, con el propio Cristo, que, aun siendo Dios, se
117 3, 36| fraternidad que nos une a todos en Cristo.~
118 3, 37| vivo con el misterio de Cristo y de su Madre Santísima.~
119 3, 38| misterios de la vida de Cristo, y Él se consolida en la
120 Con, 40| mismo de que contempla a Cristo, Príncipe de la paz y «nuestra
121 Con, 40| interioriza el misterio de Cristo –y el Rosario tiende precisamente
122 Con, 40| favoreciendo el encuentro con Cristo en sus misterios, muestra
123 Con, 40| muestra también el rostro de Cristo en los hermanos, especialmente
124 Con, 40| podrían seguirse los pasos del Cristo revelador, en los misterios
125 Con, 40| día? Y ¿cómo contemplar a Cristo cargado con la cruz y crucificado,
126 Con, 40| contemplar la gloria de Cristo resucitado y a María coronada
127 Con, 40| mientras nos hace contemplar a Cristo, el Rosario nos hace también
128 Con, 40| sintonía con la invitación de Cristo a «orar siempre sin desfallecer» (
129 Con, 42| itinerario de la vida de Cristo, desde su concepción a la
130 Con, 43| contemplar el rostro de Cristo siguiendo el ejemplo de