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Ioannes Paulus PP. II
Rosarium Virginis Mariae

IntraText - Concordancias

(Hapax Legomena)
deten-motiv | muest-total | tradi-zakar

                                                        negrita = Texto principal
     Cap., N.                                           gris = Texto de comentario
501 1, 12 | riqueza».14 ~Es necesario detenernos en este profundo pensamiento 502 2, 22 | práctica del Via Crucis, se ha detenido siempre sobre cada uno de 503 Int, 5 | para volver a proponer con determinación la práctica del Rosario 504 Int, 8(13) | Longo, Storia del Santuario di Pompei, Pompei 1990, p.59.~ 505 Con, 43 | Episcopado, sacerdotes y diáconos, y a vosotros, agentes pastorales 506 3, 26 | encontrarlo en el conmovedor diálogo de Cristo con Pedro después 507 1, 15 | sentimientos. Acerca de esto dice el Beato Bartolomé Longo: « 508 2, 21 | 31-35; Jn 2, 12) y nada dicen sobre su presencia en el 509 3, 28 | ideológico inaceptable. En dichas experiencias abunda también 510 3, 33(37)| Principios y orientaciones (17 diciembre 2001), n.201.~ 511 Con, 42 | violencia o las formas tan diferentes del sinsentido y la desesperación.~ 512 Con, 39 | confiando las causas más difíciles a su recitación comunitaria 513 Con, 41 | derivan de una creciente dificultad comunicarse. No se consigue 514 Con, 40 | 40. Las dificultades que presenta el panorama 515 3, 35 | perspectiva, es de desear que se difundan, con el debido discernimiento 516 Int, 1 | Rosario de la Virgen María, difundido gradualmente en el segundo 517 Con, 40 | profundidad de su ser, y a difundir a su alrededor, paz verdadera, 518 1, 17 | la Iglesia a causa de la difusión de la herejía. Hoy estamos 519 2, 21 | tiempos: «Haced lo que él os diga» (Jn 2, 5). Es una exhortación 520 3, 32 | intimidad del Padre para que digamos con Él: «¡Abbá, Padre!» ( 521 Int, 2(4) | En particular, es digna de mención su Carta ap. 522 2, 25 | sobre el que deseo volver. Dije entonces que « el simple 523 1, 16 | que debe entenderse bien, dijo en su Súplica a la Virgen 524 1, 15 | modelarnos con la misma diligencia, hasta que Cristo «sea formado» 525 Con, 43 | Rosario, os convirtáis en sus diligentes promotores.~Confío también 526 3, 26 | hace falta entrar en la dinámica psicológica que es propia 527 3, 33(37)| disciplina de los Sacramentos, Directorio sobre la piedad popular 528 1, 13 | solamente a los testigos directos de los acontecimientos, 529 2, 18 | fruto de tu seno" (Lc 1,42). Diremos más: la repetición del Ave 530 Con, 40 | conflictivas y de quienes dirigen los destinos de las Naciones, 531 3, 33 | tomada de las palabras dirigidas a María por el ángel Gabriel 532 3, 33 | la súplica con la que nos dirigimos a Ella en la segunda parte 533 1, 16 | Cristo nos ha invitado a dirigirnos a Dios con insistencia y 534 3, 26 | amor que no se cansa de dirigirse hacia a la persona amada 535 Con, 43 | para el próximo futuro.~Me dirijo en particular a vosotros, 536 3, 35 | difundan, con el debido discernimiento pastoral, las propuestas 537 Int, 7(11) | Es tarea del Magisterio discernir y reconocer la autenticidad 538 3, 33(37)| para el Culto Divino y la disciplina de los Sacramentos, Directorio 539 Int, 6 | cada vez más por fuerzas disgregadoras, tanto de índole ideológica 540 Int, 4 | necesariamente como consecuencia una disminución de la importancia del Rosario. 541 Int, 3 | el «gran don de gracia» dispensada por el espíritu de Dios 542 Con, 40 | acción pacificadora que lo dispone a recibir y experimentar 543 1, 9 | Contemplando este rostro nos disponemos a acoger el misterio de 544 3, 37 | similares, en la medida que disponen el ánimo para la contemplación, 545 2, 21 | cf. Lc 9, 35 par.) y se dispongan a vivir con Él el momento 546 3, 38 | que tienen mucho tiempo disponible. Pero es obvio –y eso vale, 547 2, 23 | impetuosa del Espíritu y dispuesta para la misión evangelizadora. 548 Con, 42 | y cada día es mayor la distancia cultural entre las generaciones. 549 Int, 5 | necesario un cristianismo que se distinga ante todo en el arte de 550 Int, 1 | Rosario, en efecto, aunque se distingue por su carácter mariano, 551 Int, 2 | época conciliar, se han distinguido por la promoción del Rosario, 552 1, 11 | recorrer con el pensamiento los distintos episodios de su vida junto 553 3, 28 | mágico, con una radical distorsión de su sentido y su cometido~ 554 3, 34 | misterio de las tres Personas divinas que se han de alabar, adorar 555 1, 15 | sabido, inspirado en la doctrina de san Luis María Grignion 556 Con, 41 | comparten con él alegrías y dolores, se ponen en sus manos las 557 1, 10 | otras veces será una mirada dolorida, sobre todo bajo la cruz, 558 1, 17 | utilizada especialmente por los Dominicos, en un momento difícil para 559 Int, 2 | años: Magnificat anima mea Dominum! Deseo elevar mi agradecimiento 560 1, 14 | consiguiéndonos abundantes dones del Espíritu Santo y proponiéndonos, 561 Con, 43 | tristes. Que seas bendita por doquier, hoy y siempre, en la tierra 562 2, 20 | anticipan indicios del drama. En efecto, la presentación 563 2, 20 | Lc 2, 34-35). Gozoso y dramático al mismo tiempo es también 564 Con, 42 | ante la seducción de la droga, los atractivos de un hedonismo 565 1, 15 | de la devociones es, sin duda alguna, la que nos conforma, 566 Con, 41 | especialmente en las sociedades económicamente más desarrolladas, derivan 567 Int, 4 | que pueda resultar poco ecuménica por su carácter marcadamente 568 Int, 4 | no un obstáculo para el ecumenismo.~ 569 2, 22 | de los progenitores en el Edén. Y cuánto le costaría esta 570 Con, 43 | su espléndido Santuario edificado por el Beato Bartolomé Longo, 571 Con, 42 | mejor aún, con los hijos, educándolos desde su tierna edad para 572 1, 15 | Nazaret. Eso le permite educarnos y modelarnos con la misma 573 2, 24 | 22-3). La Carta a los Efesios desea ardientemente a todos 574 1, 14 | exhorta a los criados a ejecutar las disposiciones de Cristo ( 575 1, 15 | aprender de estos eminentes ejemplos el vivir humilde, pobre, 576 3, 29 | Ignacio de Loyola en los Ejercicios Espirituales, se ha recurrido 577 Int, 2 | dos semanas después de la elección a la Sede de Pedro, como 578 2, 23 | derecha del Padre, sería elevada Ella misma con la Asunción, 579 3, 32 | natural que el ánimo se eleve hacia el Padre. Jesús, en 580 2, 23 | Magdalena, los discípulos de Emaús–, sino también el gozo de 581 1, 16 | el pueblo cristiano. El eminente poeta Dante la interpreta 582 1, 15 | ellos, y aprender de estos eminentes ejemplos el vivir humilde, 583 1, 10 | en los meses sucesivos empieza a sentir su presencia y 584 3, 37 | camino contemplativo que se emprende. Éstos y otros modos similares, 585 Int, 1 | los orígenes, y se siente empujado por el Espíritu de Dios 586 2, 23 | escatológica, hacia la cual se encaminan como miembros del Pueblo 587 2, 25 | en el misterio del Verbo Encarnado».32 El Rosario ayuda a abrirse 588 1, 15 | Cristo, en el Rosario nos encomendamos en particular a la acción 589 3, 34 | camino hasta el final, nos encontramos continuamente ante el misterio 590 3, 35 | auténtica riqueza espiritual, encontrando así una ayuda para la propia 591 3, 26 | evangélico, no sería difícil encontrarlo en el conmovedor diálogo 592 Int, 1 | producir frutos de santidad. Se encuadra bien en el camino espiritual 593 Int, 6 | muro que los separaba, la enemistad» (Ef 2, 14). No se puede, 594 3, 34 | cantado, para dar mayor énfasis a esta perspectiva estructural 595 3, 33 | del Ave Maria, casi como engarce entre la primera y la segunda 596 1, 15 | de la Iglesia'. Como tal 'engendra' continuamente hijos para 597 3, 29 | veneración de imágenes que enriquecen muchas devociones con elementos 598 3, 37 | Rosario, la Iglesia ha querido enriquecerlo con santas indulgencias 599 Con, 42 | familia como en los grupos– se enriquezca con oportunas aportaciones 600 1, 14 | comprender las cosas que Él ha enseñado, sino de 'comprenderle a 601 1, 16 | audaz expresión que debe entenderse bien, dijo en su Súplica 602 3, 33 | luz del Ave Maria, bien entendida, es donde se nota con claridad 603 2, 20 | misterio de Hijo, dedicado enteramente a las cosas del Padre, anuncia 604 3, 38 | Rosario puede recitarse entero cada día, y hay quienes 605 Int, 2 | Rosario todos los hechos que entraman la vida del individuo, la 606 3, 29 | de su realidad corpórea, entramos en contacto con su misterio 607 3, 33 | en cierto sentido, dejan entrever la complacencia de Dios 608 Con, 42 | oración y recitándola con el entusiasmo típico de su edad.~ 609 1, 10 | rostro del Hijo, cuando lo «envolvió en pañales y le acostó en 610 Con, 43 | queridos Hermanos en el Episcopado, sacerdotes y diáconos, 611 1, 15 | de él la base de mi lema episcopal: Totus tuus.21 Un lema, 612 Con, 41 | familia. Antes esta oración era apreciada particularmente 613 1, 16 | Bernardo, cuando canta: «Mujer, eres tan grande y tanto vales, 614 Int, 8 | de quedar cubierta por la erupción del Vesuvio en el año 79 615 | esa 616 3, 26 | de Pedro, a nadie se le escapa la belleza de esta triple 617 3, 29 | represente, es como abrir un escenario en el cual concentrar la 618 2, 25 | misterio del hombre sólo se esclarece en el misterio del Verbo 619 1, 14 | obediencia de la fe: « He aquí la esclava del Señor, hágase en mí 620 2, 22 | nuestra salvación. El Rosario escoge algunos momentos de la Pasión, 621 3, 28 | experiencia cristiana, a menudo esconden un fondo ideológico inaceptable. 622 1, 10 | percibir sus sentimientos escondidos y presentir sus decisiones, 623 Con, 43 | de nuevo a la luz de la Escritura, en armonía con la Liturgia 624 3, 30 | inspirada. Ésta debe ser escuchada con la certeza de que es 625 3, 32 | 32. Después de haber escuchado la Palabra y centrado la 626 3, 31 | una breve pausa después de escuchar la Palabra de Dios, concentrando 627 2, 21 | extasiados para que lo « escuchen » (cf. Lc 9, 35 par.) y 628 Int, 5 | conviertan en «auténticas escuelas de oración».10 ~El Rosario 629 Con, 42 | se basa en un modo poco esmerado de rezarlo. Por otra parte, 630 2, 20 | para Israel y de que una espada traspasará el alma de la 631 3, 29 | Rosario se recita en momentos especiales de prolongado recogimiento.~ 632 2, 23 | Asunción, anticipando así, por especialísimo privilegio, el destino reservado 633 2, 21 | Cuerpo y su Sangre bajo las especies del pan y del vino, dando 634 3, 28 | responden a las exigencias específicas de la vida cristiana. ~En 635 3, 35 | dirigida a alcanzar los frutos específicos de la meditación del misterio. 636 1, 9 | Reflejamos como en un espejo la gloria del Señor, nos 637 2, 21 | investirlo de la misión que le espera. Misterio de luz es el comienzo 638 1, 14 | cuando se quedó con ellos esperando el Espíritu Santo y los 639 3, 31 | y proclamar la Palabra, esperemos unos momentos antes de iniciar 640 2, 22 | flagelación, la coronación de espinas, la subida al Calvario y 641 Con, 43 | Virgen María, postrándome espiritualmente ante su imagen en su espléndido 642 3, 37 | Santísima Virgen, bien con la espléndida oración de la Salve Regina, 643 Con, 43 | espiritualmente ante su imagen en su espléndido Santuario edificado por 644 Con, 39 | que la cristiandad misma estaba amenazada, se atribuyó a 645 Int, 4 | tal como el Concilio ha establecido: un culto orientado al centro 646 1, 17 | difusión de la herejía. Hoy estamos ante nuevos desafíos. ¿Por 647 | estar 648 1, 15 | Santísima Virgen, tanto más lo estará a Jesucristo».22 De verdad, 649 3, 34 | contemplación futura: «Bueno es estarnos aquí» (Lc 9, 33).~ 650 3, 28 | propuestas. Sin embargo, aunque éstas tengan elementos positivos 651 1, 15 | que cuanto más consagrada esté un alma a la Santísima Virgen, 652 | éste 653 | Éstos 654 3, 27 | los Sacramentales están estructurados con una serie de ritos relacionados 655 3, 34 | énfasis a esta perspectiva estructural y característica de toda 656 1, 16 | poeta Dante la interpreta estupendamente, siguiendo a san Bernardo, 657 1, 12 | del corazón de Aquella que estuvo más cerca del Señor, y que 658 2, 20 | cristianismo es ante todo evangelion, 'buena noticia', que tiene 659 2, 24 | tal como lo narran los Evangelistas, refleja aquel Misterio 660 Int, 3 | Pueblo de Dios y la nueva evangelización. Me es grato reiterarlo 661 1, 17 | bagaje pastoral de todo buen evangelizador. ~ ~ 662 2, 21 | Evangelios apenas insinúan su eventual presencia en algún que otro 663 3, 33 | añadiéndole una cláusula evocadora del misterio que se está 664 3, 33 | más bien lo subraya y lo exalta. En efecto, la primera parte 665 Con, 40 | del mundo, nos impulsa a examinarlos de manera responsable y 666 2, 24 | conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para 667 | Excepto 668 2, 24 | Rosario no son ciertamente exhaustivos, pero llaman la atención 669 1, 14 | precisamente como maestra, mientras exhorta a los criados a ejecutar 670 1, 12 | naturaleza el rezo del Rosario exige un ritmo tranquilo y un 671 1, 15 | compañía de María– este exigente ideal de configuración con 672 Int, 3(7) | rezar el Rosario por el éxito de este acontecimiento eclesial; 673 2, 18(28)| Exort. ap. Marialis cultus (2 674 3, 35 | propuestas más significativas, experimentadas tal vez en centros y santuarios 675 3, 38 | Rosario se comprenda y se experimente cada vez más como un itinerario 676 2, 23 | también el gozo de María, que experimentó de modo intenso la nueva 677 1, 14 | en esto, ¿qué maestra más experta que María? Si en el ámbito 678 1, 15 | Grignion de Montfort, que explicó así el papel de María en 679 3, 35 | dicha oración final puede expresarse en varias forma legítimas. 680 3, 26 | humano, capaz de todas las expresiones de afecto. A este respecto, 681 2, 20 | dicha de la consagración y extasía al viejo Simeón, contiene 682 3, 29 | ellos la atención se puede extender fácilmente al resto del 683 3, 33 | Este es el elemento más extenso del Rosario y que a la vez 684 3, 27 | 27. No debe extrañarnos que la relación con Cristo 685 1, 10 | como en el episodio de su extravío en el templo: « Hijo, ¿por 686 2, 21 | la humanidad « hasta el extremo » (Jn13, 1) y por cuya salvación 687 Con, 43 | hermanas: Una oración tan fácil, y al mismo tiempo tan rica, 688 2, 25 | los sinsabores, que no han faltado tampoco en el ejercicio 689 Int, 6 | el marco de una pastoral familiar más amplia, fomentar el 690 1, 15 | así nosotros, conversando familiarmente con Jesús y la Virgen, al 691 2, 21 | misterios «luminosos»– de esta fase de la vida de Cristo, pienso 692 3, 38 | Liturgia con las diversas fases del año litúrgico.~Según 693 2, 25 | tantos problemas, afanes, fatigas y proyectos que marcan nuestra 694 Int, 7 | apariciones de Lourdes y Fátima,11 cuyos Santuarios son 695 3, 28 | innumerables Santos aboga en su favor. Lo cual no impide que pueda 696 Con, 41 | cristianas, y ciertamente favorecía su comunión. Conviene no 697 Con, 40 | meditativa, el Rosario, favoreciendo el encuentro con Cristo 698 1, 12 | un reflexivo remanso, que favorezca en quien ora la meditación 699 Con, 42 | simbólicas y prácticas, que favorezcan su comprensión y valorización. ¿ 700 Int, 3 | oportunidad ordinaria y fecunda espiritual y pedagógica, 701 3, 35 | puede expresar mejor toda su fecundidad si se procura que cada misterio 702 2, 18 | 27). Cerca de Cesarea de Felipe, ante la confesión de Pedro, 703 3, 28 | este cuadro universal de la fenomenología religiosa, pero tiene características 704 3, 35(38)| Missale Romanum (1960) in festo B. M. Virginis a Rosario.~ 705 2, 20 | está como implicada en el fiat con el que Ella responde 706 2, 23 | oscuridad de la Pasión para fijarse en la gloria de Cristo en 707 3, 36 | Dios, que es Padre. Cadena 'filial', que nos pone en sintonía 708 Con, 40 | la ayuda de Dios y con el firme propósito de testimoniar 709 3, 28 | respetando la estructura firmemente consolidada de esta oración, 710 3, 27 | da como una consistencia física al deseo de que Cristo se 711 3, 35 | adquiere así también una fisonomía más adecuada a las diversas 712 2, 22 | siguientes, en los que, con la flagelación, la coronación de espinas, 713 Int, 1 | apreciada por numerosos Santos y fomentada por el Magisterio. En su 714 1, 13 | asimilado profundamente y forje la propia existencia. ~ 715 Int, 3 | contemplación personal, la formación del Pueblo de Dios y la 716 1, 15 | Misterios del Rosario, y formando juntos una misma vida de 717 1, 12 | en mecánica repetición de fórmulas y de contradecir la advertencia 718 3, 34 | haya sido atenta, profunda, fortalecida –de Ave en Ave – por el 719 Con, 42 | fuertes, al constatar los fracasos de los hijos ante la seducción 720 3, 36 | el vínculo de comunión y fraternidad que nos une a todos en Cristo.~ 721 1, 15 | Longo: «Como dos amigos, frecuentándose, suelen parecerse también 722 3, 33 | recitación consciente y fructuosa del Rosario. Ya Pablo VI 723 Con, 42 | 42. Es hermoso y fructuoso confiar también a esta oración 724 Con, 42 | encuentran ante desilusiones fuertes, al constatar los fracasos 725 Int, 6 | amenazada cada vez más por fuerzas disgregadoras, tanto de 726 1, 9 | humanidad, hasta percibir su fulgor divino manifestado definitivamente 727 3, 29 | se limita a las líneas fundamentales de la vida de Cristo, a 728 Con, 43 | ayudéis a descubrir los fundamentos bíblicos, las riquezas espirituales 729 3, 34 | anticipación de la contemplación futura: «Bueno es estarnos aquí» ( 730 3, 26 | Cristo, y la muerte una ganancia» (Flp 1, 21). Y también: « 731 Con, 40 | de manera responsable y generosa, y nos concede la fuerza 732 Int, 3 | acogida con prontitud y generosidad. El Rosario, comprendido 733 3, 33 | mirada de aprobación del Génesis (cf. Gn 1, 31), aquel «pathos 734 3, 27 | las imágenes, palabras y gestos son como superados por la 735 2, 22 | itinerario meditativo se abre con Getsemaní, donde Cristo vive un momento 736 Con, 42 | comunicación social y de la globalización, todo se ha acelerado, y 737 3, 34 | amor a Cristo y a María, la glorificación trinitaria en cada decena, 738 3, 33 | aprobación del Génesis (cf. Gn 1, 31), aquel «pathos con 739 1, 9 | nuevo el amor del Padre y gozar de la alegría del Espíritu 740 2, 25 | ritmo de la vida divina, en gozosa comunión con la Santísima 741 Int, 1 | Virgen María, difundido gradualmente en el segundo Milenio bajo 742 Int, 3 | nueva evangelización. Me es grato reiterarlo recordando con 743 1, 11 | cada una de sus palabras: « Guardaba todas estas cosas, y las 744 3, 37 | se hace madre, maestra, guía, y sostiene al fiel con 745 2, 24 | preparando el ánimo para gustar un conocimiento de Cristo, 746 Con, 43 | del Rosario. Hago mías con gusto las palabras conmovedoras 747 Con, 42 | oración poco adecuada para los gustos de los chicos y los jóvenes 748 2, 24 | bautizados: «Que Cristo habite por la fe en vuestros corazones, 749 3, 35 | 35. Habitualmente, en el rezo del Rosario, 750 3, 30 | información, sino de dejar 'hablar' a Dios. En alguna ocasión 751 2, 21 | Iglesia de todos los tiempos: «Haced lo que él os diga» (Jn 2, 752 Con, 41 | grupos cristianos,39 deseo hacerlo igualmente con el Rosario. 753 3, 33 | asimilación, que aspira a hacernos entrar cada vez más profundamente 754 Con, 40 | sin sentir la necesidad de hacerse sus «cireneos» en cada hermano 755 Con, 40 | defender y promover la vida, haciéndose cargo del sufrimiento de 756 3, 35(38)| concede, quæsumus, ut hæc mysteria sacratissimo beatæ 757 2, 25(33)| Ireneo de Lyon, Adversus haereses, III, 18,1: PG 7, 932.~ 758 2, 22 | decirle al Padre: «no se haga mi voluntad, sino la tuya» ( 759 Con, 43 | la comunidad cristiana. Hagámoslo sobre todo en este año, 760 2, 25 | dirigida a todos para que hagan de ello una experiencia 761 1, 14 | aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra » ( 762 Con, 43 | Longo, apóstol del Rosario. Hago mías con gusto las palabras 763 1, 16 | Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá» ( 764 | has 765 Int, 2 | decenas del Rosario todos los hechos que entraman la vida del 766 Con, 42 | droga, los atractivos de un hedonismo desenfrenado, las tentaciones 767 1, 17 | causa de la difusión de la herejía. Hoy estamos ante nuevos 768 Con, 41 | descuidar esta preciosa herencia. Se ha de volver a rezar 769 Con, 40 | hacerse sus «cireneos» en cada hermano aquejado por el dolor u 770 Int, 6 | Algunas circunstancias históricas ayudan a dar un nuevo impulso 771 Int, 4 | que, en el actual contexto histórico y teológico, corre el riesgo 772 2, 25 | Carta Encíclica Redemptor hominis: «Realmente, el misterio 773 Int, 8 | inspiración sentida en lo más hondo de su corazón: « ¡Quien 774 Int, 4 | de modo que «mientras es honrada la Madre, el Hijo sea debidamente 775 Con, 41 | celebración de la Liturgia de las Horas por parte de los laicos 776 Int, 6 | que se ha abierto con las horrorosas escenas del atentado del 777 Int | Tras las huellas de los testigos~ 778 Con, 40 | Rosario, en vez de ser una huida de los problemas del mundo, 779 1, 16 | Jesús de las necesidades humanas: «No tienen vino» (Jn 2, 780 3, 29 | asumir, en Jesús, rasgos humanos. Por medio de su realidad 781 1, 14 | Anunciación, a presentar con humildad los interrogantes que conducen 782 2, 22 | cumplimiento en Cristo, Dios que se humilla por amor «hasta la muerte 783 Int, 5 | Jesús», surgida sobre el humus del Oriente cristiano.~ 784 2, 18 | clara intuición sobre su identidad: «No te ha revelado esto 785 Int, 6 | disgregadoras, tanto de índole ideológica como práctica, que hacen 786 3, 28 | menudo esconden un fondo ideológico inaceptable. En dichas experiencias 787 1, 16 | es una certeza que se ha ido consolidando por experiencia 788 3, 29 | método propuesto por san Ignacio de Loyola en los Ejercicios 789 2, 22 | se ve sumido en la mayor ignominia: Ecce homo! ~En este oprobio 790 Int, 2(4) | Carta ap. sobre el Rosario Il religioso convegno del 29 791 2, 25 | Rosario, bien meditado, ilumina el misterio del hombre. ~ 792 1, 15 | Cristo».20 Es el principio iluminador expresado por el Concilio 793 3, 30 | comunitaria, esta palabra se puede ilustrar con algún breve comentario.~ 794 3, 29 | Las palabras conducen la imaginación y el espíritu a aquel determinado 795 3, 29 | recurrido al elemento visual e imaginativo (la compositio loci) considerándolo 796 3, 35 | del Rosario, lleguemos a «imitar lo que contienen y a conseguir 797 3, 35(38)| Virginis Rosario recolentes, et imitemur quod continent, et quod 798 2, 23 | avivada por la efusión impetuosa del Espíritu y dispuesta 799 3, 27 | caracteriza normalmente por la implicación de toda la persona, en su 800 Int, 6 | el Rosario sin sentirse implicados en un compromiso concreto 801 1, 15 | mediante su intercesión, implorando para ellos la efusión inagotable 802 Int, 6 | Ante todo, la urgencia de implorar de Dios el don de la paz. 803 2, 19 | misterios contemplamos aspectos importantes de la persona de Cristo 804 Int, 8 | 8. Sería imposible citar la multitud innumerable 805 3, 38 | De ese modo, el Rosario impregna de oración los días de muchos 806 1, 11 | Los recuerdos de Jesús, impresos en su alma, la han acompañado 807 Con, 42 | tipo y las experiencias más imprevisibles hacen mella pronto en la 808 Con, 40 | problemas del mundo, nos impulsa a examinarlos de manera 809 Int, 5 | exigencia de espiritualidad, impulsada también por influjo de otras 810 2, 24 | santa Isabel, nos sentimos impulsados a buscar siempre de nuevo 811 2, 23 | en la historia. Esto les impulsará necesariamente a dar un 812 Int, 6 | históricas ayudan a dar un nuevo impulso a la propagación del Rosario. 813 3, 28 | esconden un fondo ideológico inaceptable. En dichas experiencias 814 1, 15 | implorando para ellos la efusión inagotable del Espíritu. Ella es el 815 Int, 2 | declaración con la cual inauguró otras muchas intervenciones 816 Int, 7 | particular recordar, por la incisiva influencia que conservan 817 2, 22 | de la carne se sentiría inclinada a rebelarse. Allí, Cristo 818 Int, 2 | tiempo nuestro corazón puede incluir en estas decenas del Rosario 819 1, 14 | en la cual es maestra incomparable. Ante cada misterio del 820 Int, 2 | intervenciones sobre esta oración, indicándola como instrumento espiritual 821 2, 21 | evangelio del Reino. Deseando indicar a la comunidad cristiana 822 2, 20 | de la alegría, anticipan indicios del drama. En efecto, la 823 3, 37 | conciencia de su propia indigencia; en otras, se comienza recitando 824 2, 18 | Pero, para acogerla, es indispensable ponerse a la escucha: «Sólo 825 Int, 2 | que entraman la vida del individuo, la familia, la nación, 826 2, 19 | libre consideración de los individuos y de la comunidad, les permita 827 Int, 6 | disgregadoras, tanto de índole ideológica como práctica, 828 Con, 40 | comienzo del nuevo Milenio nos inducen a pensar que sólo una intervención 829 3, 37 | enriquecerlo con santas indulgencias para quien lo recita con 830 3, 27 | intensidad de una unión inefable del hombre con Dios, se 831 2, 21 | 21. Pasando de la infancia y de la vida de Nazaret 832 Con, 43 | salvación contra los asaltos del infierno, puerto seguro en el común 833 Int, 7 | recordar, por la incisiva influencia que conservan en el vida 834 Int, 8 | la antigua ciudad, apenas influenciada por el anuncio cristiano 835 Int, 5 | espiritualidad, impulsada también por influjo de otras religiones, es 836 Int, 4 | corre el riesgo de ser infravalorada injustamente y, por tanto, 837 3, 28 | mismo. Pero tampoco debe infravalorarse, dado que es fruto de una 838 1, 15 | Rm 12, 5). A esta unidad inicial, sin embargo, ha de corresponder 839 2, 21 | Mc 2. 3-13; Lc 47-48), iniciando así el ministerio de misericordia 840 Int, 4 | riesgo de ser infravalorada injustamente y, por tanto, poco propuesta 841 1, 15 | manera impide, la unión inmediata de los creyentes con Cristo».20 842 2, 22 | penetrar con ella en la inmensidad del amor de Dios al hombre 843 3, 33 | la función asimiladora, innata en la repetición del Ave 844 Int, 8 | imposible citar la multitud innumerable de Santos que han encontrado 845 3, 28 | secular. La experiencia de innumerables Santos aboga en su favor. 846 2, 21 | él, mientras Cristo, como inocente que se hace 'pecado' por 847 2, 24 | mariana consciente de la inseparable relación que une Cristo 848 2, 21 | trasfondo. Los Evangelios apenas insinúan su eventual presencia en 849 2, 24 | Catecismo de la Iglesia Católica insiste tanto en los misterios de 850 1, 16 | a dirigirnos a Dios con insistencia y confianza para ser escuchados: « 851 1, 12 | Señor, y que desvelen su insondable riqueza».14 ~Es necesario 852 3, 26 | respecto al sentimiento que las inspira.~En Cristo, Dios ha asumido 853 3, 30 | la eficacia de la palabra inspirada. Ésta debe ser escuchada 854 1, 11 | gracias y su alabanza. Ellos inspiran su materna solicitud hacia 855 1, 10 | tiene en María su modelo insuperable. El rostro del Hijo le pertenece 856 1, 11 | Jerusalén celestial, permanecen intactos los motivos de su acción 857 Int, 3 | obstaculizar, sino más bien integrar y consolidar los planes 858 2, 24 | toda su riqueza la plena inteligencia y perfecto conocimiento 859 3, 37 | concluye rezando por las intenciones del Papa, para elevar la 860 Con, 39 | de una contemplación más intensa.~La Iglesia ha visto siempre 861 1, 15 | Concilio Vaticano II, que tan intensamente he experimentado en mi vida, 862 2, 23 | que experimentó de modo intenso la nueva vida del Hijo glorificado. 863 2, 19 | hacerla vivir con renovado interés en la espiritualidad cristiana, 864 Con, 40 | nuestra paz» (Ef 2, 14). Quien interioriza el misterio de Cristo –y 865 1, 16 | eminente poeta Dante la interpreta estupendamente, siguiendo 866 1, 10 | Será a veces una mirada interrogadora, como en el episodio de 867 1, 14 | presentar con humildad los interrogantes que conducen a la luz, para 868 1, 13 | el Apóstol, debe orar sin interrupción (cf. 1 Ts 5, 17) ».16 El 869 Con, 42 | este momento cotidiano de «intervalo de oración» de la familia, 870 Int, 2 | cual inauguró otras muchas intervenciones sobre esta oración, indicándola 871 1, 16 | brotar en nuestro corazón, interviene María con su intercesión 872 3, 37 | cual se ha experimentado íntimamente la maternidad de María, 873 1, 10 | penetrante, capaz de leer en lo íntimo de Jesús, hasta percibir 874 Int, 2 | queridos Hermanos y Hermanas, introducía mi primer año de Pontificado 875 1, 14 | nadie como su Madre puede introducirnos en un conocimiento profundo 876 2, 18 | dónde proviene esta clara intuición sobre su identidad: «No 877 2, 22 | los momentos de la Pasión, intuyendo que ellos son el culmen 878 2, 21 | desciende sobre Él para investirlo de la misión que le espera. 879 1, 16(25)| 1883, como adhesión a la invitaciòn del Papa Leon XIII a los 880 Int, 3(7) | del Concilio, Juan XXIII invitó a la comunidad cristiana 881 3, 35 | Sin quitar valor a tales invocaciones, parece oportuno señalar 882 1, 14 | escenas del Rosario es como ir a la 'escuela' de María 883 2, 25(33)| S. Ireneo de Lyon, Adversus haereses, 884 Int, 6 | futuro de esta fundamental e irrenunciable institución y, con ella, 885 2, 20 | señal de contradicción» para Israel y de que una espada traspasará 886 1, 11 | cantos de alegría de la Jerusalén celestial, permanecen intactos 887 2, 21 | humanidad « hasta el extremo » (Jn13, 1) y por cuya salvación 888 Int, 1 | Camino, la Verdad y la Vida» (Jn14, 6), el «fin de la historia 889 Con, 42 | apasionada y creativa –¡las Jornadas Mundiales de la Juventud 890 2, 20 | lazos de afecto humano. José y María mismos, sobresaltados 891 Int, 3 | después de la experiencia jubilar, he invitado al Pueblo de 892 3, 33 | complacencia de Dios: es júbilo, asombro, reconocimiento 893 2, 23 | destino reservado a todos los justos con la resurrección de la 894 Con, 42 | no probarlo? Una pastoral juvenil no derrotista, apasionada 895 Con, 42 | Jornadas Mundiales de la Juventud han dado buena prueba de 896 Int, 2 | la visita al Santuario de Kalwaria. El Rosario me ha acompañado 897 Con, 41 | las Horas por parte de los laicos en la vida ordinaria de 898 2, 25 | de su Madre. Después de largos años, recordando los sinsabores, 899 3, 38 | quienes así lo hacen de manera laudable. De ese modo, el Rosario 900 3, 37 | Regina, bien con las Letanías lauretanas? Es como coronar un camino 901 2, 20 | hasta los más profundos lazos de afecto humano. José y 902 3, 33 | llamarán bienaventurada» (Lc1, 48).~El centro del Ave 903 3, 29 | por tanto, no reemplaza la lectio divina, sino que, por el 904 3, 35 | expresarse en varias forma legítimas. El Rosario adquiere así 905 3, 37 | contemplación, son usos igualmente legítimos. La plegaria se concluye 906 1, 16(25)| a la invitaciòn del Papa Leon XIII a los católicos en 907 Int, 2(3) | Cf. Acta Leonis XIII, 3 (1884), 280-289.~ 908 3, 37 | Salve Regina, bien con las Letanías lauretanas? Es como coronar 909 3, 34 | contemplativo, como para levantar el espíritu a la altura 910 Con, 39 | fuerza de esta oración la liberación del peligro y la Virgen 911 3, 38 | limitar una conveniente libertad en la meditación personal 912 3, 29 | de los mysteria lucis, se limita a las líneas fundamentales 913 3, 38 | esta indicación no pretende limitar una conveniente libertad 914 1, 10 | parturienta', ya que María no se limitará a compartir la pasión y 915 3, 31 | la meditación. Uno de los límites de una sociedad tan condicionada 916 Int, 4 | realidad, se coloca en el más límpido horizonte del culto a la 917 Con, 43 | una consolidación de la línea trazada en la Carta apostólica 918 3, 29 | mysteria lucis, se limita a las líneas fundamentales de la vida 919 2, 18 | característico –la repetición litánica del "Dios te salve, María"– 920 3, 38 | todo, las coincidencias litúrgicas que pueden sugerir oportunas 921 3, 38 | las diversas fases del año litúrgico.~Según la praxis corriente, 922 1, 16 | dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá» (Mt 7, 7). 923 Con, 43 | consagrados y consagradas, llamados de manera particular a contemplar 924 Con, 43 | vida cotidiana.~¡Qué este llamamiento mío no sea en balde! Al 925 2, 24 | ciertamente exhaustivos, pero llaman la atención sobre lo esencial, 926 2, 21 | misterios que se pueden llamar de manera especial «misterios 927 3, 33 | todas las generaciones me llamarán bienaventurada» (Lc1, 48).~ 928 2, 24 | comprometido de Cristo. Podríamos llamarlo el camino de María. Es el 929 3, 35 | los misterios del Rosario, lleguemos a «imitar lo que contienen 930 1, 10 | entonces su mirada, siempre llena de adoración y asombro, 931 1, 16 | ante el Padre que la ha llenado de gracia y ante el Hijo 932 2, 24 | conocimiento, para que os vayáis llenando hasta la total plenitud 933 Int, 2 | personas más cercanas o que llevamos más en el corazón. De este 934 2, 22 | Los misterios de dolor llevan el creyente a revivir la 935 1, 11 | acompañado en todo momento, llevándola a recorrer con el pensamiento 936 2, 23 | misterios gloriosos, ha de llevar a los creyentes a tomar 937 3, 33 | meditando.37 Es una costumbre loable, especialmente en la plegaria 938 3, 29 | imaginativo (la compositio loci) considerándolo de gran 939 1, 12 | escuchados en virtud de su locuacidad" (Mt 6, 7). Por su naturaleza 940 Int, 7 | Iglesia, las apariciones de Lourdes y Fátima,11 cuyos Santuarios 941 3, 29 | propuesto por san Ignacio de Loyola en los Ejercicios Espirituales, 942 Int, 8 | como testimonio de las luces y las sombras de la civilización 943 2, 21 | significativosmisterios «luminosos»– de esta fase de la vida 944 3, 38 | la praxis corriente, el lunes y el jueves están dedicados 945 2, 25(33)| S. Ireneo de Lyon, Adversus haereses, III, 946 3, 35(38)| Romanum (1960) in festo B. M. Virginis a Rosario.~ 947 2, 18 | adecuado en el que puede madurar y desarrollarse el conocimiento 948 2, 23 | manifestó –los Apóstoles, la Magdalena, los discípulos de Emaús–, 949 3, 28 | como un amuleto o un objeto mágico, con una radical distorsión 950 1, 16 | escuchados porque pedimos mal (cf. St 4, 2-3).~Para apoyar 951 1, 13 | tiempo, la fuente de donde mana toda su fuerza»,15 también 952 1, 10 | cf. Jn 19, 26-27); en la mañana de Pascua será una mirada 953 2, 24 | alimenta continuamente del manantial puro del texto evangélico. 954 3, 26 | hacia a la persona amada con manifestaciones que, incluso parecidas en 955 1, 16 | sobre la persona de Cristo manifestada en sus misterios».24 En 956 1, 9 | percibir su fulgor divino manifestado definitivamente en el Resucitado 957 2, 23 | aquellos a los que Cristo se manifestó –los Apóstoles, la Magdalena, 958 1, 17 | no volver a tomar en la mano las cuentas del rosario 959 3, 33 | al mismo tiempo, ayuda a mantener atenta la meditación, permitiendo 960 Int, 1 | Espíritu de Dios a «remar mar adentro» (duc in altum!), 961 3, 38 | tradicionalmente un día de marcado carácter mariano, parece 962 2, 25 | fatigas y proyectos que marcan nuestra vida. «Descarga 963 Int, 6 | toda la sociedad. En el marco de una pastoral familiar 964 3, 35(38)| mysteria sacratissimo beatæ Mariæ Virginis Rosario recolentes, 965 3, 35 | en centros y santuarios marianos que cultivan particularmente 966 3, 38 | misterios gozosos», el martes y el viernes a los «dolorosos», 967 1, 16(25)| solemnemente dos veces al año, en mayo y octubre, fue compuesta 968 Int, 2 | estos años: Magnificat anima mea Dominum! Deseo elevar mi 969 1, 12 | peligro de convertirse en mecánica repetición de fórmulas y 970 1, 16 | del Padre, pero también la mediación de Cristo ante Él (cf. 1 971 1, 16 | Efectivamente, si Jesús, único Mediador, es el Camino de nuestra 972 1, 11 | todas estas cosas, y las meditaba en su corazón » (Lc 2, 19; 973 2, 24 | 24. Los ciclos de meditaciones propuestos en el Santo Rosario 974 3, 28 | no impide que pueda ser mejorado. Precisamente a esto se 975 3 | que, no obstante, se puede mejorar~ 976 Con, 42 | más imprevisibles hacen mella pronto en la vida de los 977 Int, 2(4) | particular, es digna de mención su Carta ap. sobre el Rosario 978 Int, 3 | veinte aniversario de la mencionada Encíclica de León XIII, 979 Con, 42 | entre las generaciones. Los mensajes de todo tipo y las experiencias 980 Int, 8 | Bartolomé Longo desarrolló el meollo cristológico y contemplativo 981 Con, 43 | al mismo tiempo tan rica, merece de veras ser recuperada 982 Int, 2 | de mis Predecesores. Un mérito particular a este respecto 983 1, 10 | del Espíritu Santo; en los meses sucesivos empieza a sentir 984 2, 20 | invitación a la alegría mesiánica: «Alégrate, María». A este 985 Con, 43 | apóstol del Rosario. Hago mías con gusto las palabras conmovedoras 986 3, 38 | viernes a los «dolorosos», el miércoles, el sábado y el domingo 987 Int, 1 | cristianismo que, después de dos mil años, no ha perdido nada 988 3, 33 | asombro, reconocimiento del milagro más grande de la historia. 989 Con, 42 | espiritual que no se debe minimizar. Se puede objetar que el 990 Con, 43 | pastorales en los diversos ministerios, para que, teniendo la experiencia 991 Con, 41 | capacidad de volverse a mirar a los ojos, para comunicar, 992 2, 25 | afanes en los corazones misericordiosos de Cristo y de su Madre. 993 | mismas 994 3, 35(38)| promittunt assequamur »: Missale Romanum (1960) in festo 995 1, 15 | El Rosario nos transporta místicamente junto a María, dedicada 996 1, 17 | contemplativa, que trata de modelar al cristiano según el corazón 997 1, 15 | Eso le permite educarnos y modelarnos con la misma diligencia, 998 2, 21 | tradición tuvo lugar en el Monte Tabor. La gloria de la Divinidad 999 Int, 7 | Redentor, poco antes de morir, le confió en la persona 1000 Int, 5 | 5. Pero el motivo más importante para volver


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