Índice | Palabras: Alfabética - Frecuencia - Inverso - Longitud - Estadísticas | Ayuda | Biblioteca IntraText
Pontificio Consejo «Cor Unum»
Hambre en el mundo

IntraText CT - Texto

Anterior - Siguiente

Pulse aquí para desactivar los vínculos a las concordancias

Un llamamiento a propuestas jubilares

59. El llamamiento de Dios por mediación de su Iglesia es, desde luego, una convocatoria a la coparticipación, a la caridad activa y práctica. Se dirige no sólo a los cristianos, sino a todos los hombres de buena voluntad, y a todos los hombres capaces de buena voluntad, es decir, a todos sin excepción. La Iglesia se coloca pues a la cabeza de los movimientos que promueven el amor solidario, preocupándose por la persona humana en general y por todo hombre en particular. Presente y actuante al lado de todos los que desarrollan la acción humanitaria para responder a las necesidades y a los derechos fundamentales de sus hermanos, la Iglesia recuerda regularmente que la « solución » de la cuestión social exige la colaboración de todos (87).

Todo hombre de buena voluntad, en efecto, puede percibir la puesta en juego de la ética en los asuntos relacionados con el devenir de la economía mundial: luchar contra el hambre y la malnutrición, contribuir a la seguridad alimentaria y a un desarrollo agrícola endógeno de los países en desarrollo, valorizar las potencialidades de exportación de esos países, preservar los recursos naturales de interés mundial. La enseñanza social de la Iglesia puede ayudar a puntualizar elementos constitutivos del bien común universal, que deben ser identificados y promovidos por las naciones desarrolladas. Las organizaciones económicas internacionales deben empeñarse en este mismo sentido en la puesta en marcha de la mundialización de los intercambios. Aceptado ese bien común universal, debería inspirar consecuentemente el marco jurídico, institucional y político que rige los intercambios comerciales internacionales. Esto requiere coraje por parte de los responsables de las instituciones sociales, gubernamentales y sindicales, por la dificultad actual de situar los intereses de cada cual en línea con el bien común.

La misión de la Iglesia al respecto no consiste en proponer soluciones técnicas. Pero con ocasión de la preparación al gran Jubileo lanza un amplio llamamiento con el fin de que se hagan propuestas y sugerencias capaces de acelerar la erradicación del hambre y la malnutrición.

Dichas propuestas podrían referirse especialmente a dos campos:

– El establecimiento de reservas de alimentossiguiendo el ejemplo de José en Egipto (cf. Gn 41, 35)— que permitan ofrecer, en caso de crisis momentánea, una asistencia concreta a las poblaciones afectadas por una situación de calamidad. Los mecanismos de gestión deberían ser concebidos de manera que se evite toda tentación de tipo burocrático capaz de abrir las puertas a las luchas de influencia política o económica, y que evite toda manipulación directa o indirecta de los mercados.Dar tierra y promover el cultivo de huertos familiares, en especial en aquellas regiones donde la pobreza priva a personas y a familias enteras del acceso a la utilización de la tierra, así como de la alimentación básica. Decía el Papa León XIII en favor de los obreros en el siglo XIX: « Los hombres... aprenden incluso a amar más la tierra cultivada por sus propias manos, de la que esperan no sólo el sustento, sino también una cierta holgura económica para sí y para los suyos » (88).

Es preciso que se tomen iniciativas en todas partes del mundo, para que los más desfavorecidos puedan disponer de un trozo de tierra y de los conocimientos e instrumentos de trabajo necesarios para superar situaciones de miseria.

Conviene estimular, en un marco de una perspectiva más amplia, la recopilación de testimonios y estudios basados en la observación y la experiencia directas para identificar con datos precisos « estructuras de pecado » y « estructuras del bien común » (89).




87) Cf. Juan Pablo II, Carta Encíclica Centesimus annus (1991), n. 60, l.c. 865-866.



88) León XIII, Carta Encíclica Rerum Novarum 1891), n. 35.



89) El Pontifico Consejo COR UNUM podría en este campo estimular y solicitar la elaboración de estos estudios a organismos competentes.






Anterior - Siguiente

Índice | Palabras: Alfabética - Frecuencia - Inverso - Longitud - Estadísticas | Ayuda | Biblioteca IntraText

IntraText® (V89) Copyright 1996-2007 EuloTech SRL