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Leo PP. XIII
Diuturnum illud

IntraText - Concordancias

(Hapax Legomena)


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                                                           negrita = Texto principal
     Cap.,  Párrafo                                        gris = Texto de comentario
502 Pre, 2 | en peligro casi a todas horas la seguridad de los príncipes, 503 Pre, 1 | Toda Europa ha quedado horrorizada hace muy poco al conocer 504 Pre, 1 | desordenadas del pueblo rehúsan, hoy más que nunca, todo vínculo 505 1, 6 | poder sobre mí si no te hubiera sido dado de lo alto»4. 506 2, 16 | príncipes y los pueblos hubiesen buscado lo que la Iglesia 507 2, 15 | estas circunstancias no hubo quien tratase de promover 508 1, 3 | contemporáneos, siguiendo las huellas de aquellos que en el siglo 509 2, 9 | la fuerza de este deber, huirán necesariamente de la maldad 510 3, 21 | y protectora del género humano; a San José, su esposo castísimo, 511 3, 19 | Fernando, rey de Bohemia y Hungría: «En la causa de la fe va 512 3, 20 | descanso a los pueblos para que huyan de las sectas prohibidas, 513 1 | I. DOCTRINA CATÓLICA~SOBRE 514 2, 14 | que parecía claramente que iban como a porfía los emperadores 515 1, 6 | también adulteró la genuina idea y la hermosura de la autoridad 516 1, 6 | corrompió muchas nociones e ideas de la realidad, así también 517 1, 7 | derivan su origen de un solo e idéntico Creador y Señor del mundo, 518 2, 12 | al pequeño y al grande e igualmente cuida de todos; pero a los 519 2 | II. UTILIDAD DE LA DOCTRINA 520 3 | III. NECESIDAD DE LA DOCTRINA 521 1, 7 | Doctores procuraron también ilustrar estos mismos preceptos aun 522 3, 19 | de la caridad ha sabido imbuir mansedumbre en las almas, 523 1, 6 | Escuchad vosotros, los que imperáis sobre las naciones..., porque 524 2, 16 | de entre las ruinas del Imperia romano, se abrió de nuevo 525 2, 15 | radicalmente cuando los edictos imperiales y las amenazas de los pretores 526 2, 16 | singular el poder civil con el imperium sacrum. La autoridad civil 527 Pre, 2 | que nace el tranquilo e imperturbado curso de los asuntos públicos. 528 2, 16 | deberes y refrenando los ímpetus de la concupiscencia, en 529 2, 9 | humana. No precisamente la impía y absurda dignidad pretendida 530 2, 15 | los deberes que ésta les imponía. No vacilaron entonces en 531 1, 7 | cosas necesarias y de gran importancia que los hombres aislados 532 1, 4 | Es importante advertir en este punto que 533 2, 9 | Es imposible encontrar una enseñanza 534 2, 14 | poder político no sólo se imprima en los ánimos, sino que 535 3, 18 | sido la sujeción forzada, impuesta únicamente por el miedo. 536 2, 16 | majestad divina, que les impulsaba a un mayor respeto y amor 537 1, 7 | se haga una unidad y las impulse dentro de un recto orden 538 3, 18 | ven la ocasión de escapar impunes, se levantan contra los 539 2, 15 | mantener unida a su valentía la inalterable fidelidad al emperador. 540 2, 14 | la superstición se veían incapacitados para alcanzar esta concepción 541 2, 17 | han provocado no pequeños incendios y ruinas. Los sucesos que 542 3, 21 | intercesores a la Virgen María, ínclita Madre de Dios, auxilio de 543 3, 19 | En la causa de la fe va incluida también la dignidad y utilidad, 544 2, 15 | serlo realmente y conservar incólume su fe. No pretendían oponer 545 2, 17 | cimiento demasiado endeble e inconsistente. Porque las pasiones populares, 546 1, 6 | correspondió como eco la voz incorrupta de los apóstoles. Excelsa 547 2, 14 | bosquejado, la Iglesia procuró inculcarla en las mentes de los pueblos, 548 Pre, 2 | venerables hermanos, que es incumbencia de nuestra autoridad recordar 549 2, 16 | Si alguna vez los pueblos incurrían en el pecado de rebelión, 550 2, 15 | divinos o la muerte cruenta de indefensos discípulos de Cristo, sólo 551 3, 19 | que nos amenazan. Y hemos indicado al mismo tiempo el mejor 552 1, 7 | una las voluntades de cada individuo, para que de muchos se haga 553 3, 18 | severidad de las leyes resultará infructuosa mientras los hombres no 554 3, 19 | tiranía. Esta costumbre, ingénita en la Iglesia, ha sido expresada 555 2, 14 | pues siendo atormentados injusta y cruelmente por los emperadores 556 2, 14 | con este argumento que era injusto castigar a los cristianos 557 1, 7 | buen número de tendencias innatas del alma, y también muchas 558 3, 19 | hinchada soberbia de los innovadores advirtiendo el peligro que 559 3, 19 | procuraron quebrantar la inquieta e hinchada soberbia de los 560 2, 12 | poderosos amenaza poderosa inquisición»16.~ 561 2, 14 | ciudadanos»23. También tenemos un insigne testimonio de esta misma 562 3, 18 | religión. La religión se insinúa por su propia fuerza en 563 3, 20 | todo necesario suplicarle insistentemente que doblegue la voluntad 564 2, 17 | acicates, se alzan con mayor insolencia y con gran daño de la república 565 2, 16 | Y no hay duda que esta institución habría sido grandemente 566 2, 10 | acuerdo con esta doctrina, instruyó el apóstol San Pablo particularmente 567 1, 3 | arrogante espíritu de rebelión, intenta muchas veces sacudir los 568 3, 20 | conjuraciones y que nada intenten por medio de la revolución. 569 3, 21 | más firme, pongamos por intercesores a la Virgen María, ínclita 570 3, 19 | defiendan a la religión, y en ínterés del mismo Estado concedan 571 2, 12 | el ejercicio del poder, interesa sobremanera que quienes 572 3, 19 | ruina de vuestros propios intereses, lo cual se ha comprobado 573 Pre, 2 | católica como custodio e intérprete de la doctrina de Cristo, 574 Pre, 1 | preconcebida, en un pequeño intervalo de tiempo la vida de los 575 1, 4 | su manera de ser o a las intituciones y costumbres de sus mayores.~ 576 1, 8 | es claramente una ficción inventada y no sirve para dar a la 577 2, 17 | sobre la autoridad política, inventadas por ciertos autores modernos, 578 2, 13 | rico para todos los que lo invocan17, y que ellos están sujetos 579 1, 6(5) | San Agustín, Tractatus in Ioannis Evangelium CXVI, 5: PL 35, 580 3, 20 | verdad, que reprima las iras y restituya al orbe entero 581 3, 20(28)| Is 32,18.~ 582 1, 6 | Dios dio a cada nación un jefe»3. Sin embargo, los hombres 583 2, 17 | comprueban este hechos. Sus jefes y colaboradores socavaron 584 1, 6(4) | Jn 19,11.~ 585 3, 21 | del género humano; a San José, su esposo castísimo, en 586 1, 7 | solo es el legislador y el juez, que puede salvar y perder»10. 587 3, 21 | junto a San Pedro, el 29 de junio de 1881, año cuarto de nuestro 588 | junto 589 3, 19 | se hallan bajo el poder y jurisdicción de los gobernantes. Pero 590 Pre, 2 | doctrina de Cristo, Nos juzgamos, venerables hermanos, que 591 2, 12 | ministros de su reino, no juzgasteis rectamente... Terrible y 592 3, 18 | desesperación, y la desesperación se lanza audazmente a las más atroces 593 Pre, 1 | hombres desvergonzados, en lanzar a cada paso amenazas terroristas 594 | le 595 2, 14(21)| Atenágoras, Legatio pro Christ. 1: PG 6,891 596 1, 7 | a ellos: «Uno solo es el legislador y el juez, que puede salvar 597 2, 17 | desconocidos ni están muy lejanos.~ 598 3, 19 | Clemente XII, Benedicto XIV y León XII, quienes, al ver cundir 599 2, 12 | esta causa las Sagradas Letras avisan a los príncipes que 600 3, 18 | ocasión de escapar impunes, se levantan contra los gobernantes con 601 1, 3 | nunca ha podido lograr la liberación de toda obediencia. La necesidad 602 1, 6 | se contiene también en el libro del Eclesiástico: «Dios 603 1, 6 | Los libros del Antiguo Testamento afirman 604 2, 17 | Las consecuencias de la llamada Reforma comprueban este 605 2, 17 | una filosofia falsa, el llamado derecho nuevo, la soberanía 606 1, 7 | sacerdotes son considerados y llamados ministros de Dios. De modo 607 2, 17 | errores recientes que se llaman comunismo, socialismo y 608 Pre, 1 | muchedumbres, y, al aparecer las llamas de la envidia preconcebida, 609 Pre, 1 | llegado adonde tenía que llegar: a poner en peligro universal 610 2, 15 | cristianos. Por esta razón se llegó también a honrar en aquel 611 1, 6 | los apóstoles. Excelsa y llena de gravedad es la sentencia 612 3, 20 | encargo divino habéis de llevar a cabo para apartar de la 613 1, 3 | embargo, nunca ha podido lograr la liberación de toda obediencia. 614 1, 3 | Pero si bien no ha podido lograrse la destrucción total de 615 2, 16 | Con estas enseñanzas se logró que los pueblos, cuando 616 2, 14 | Marco Aurelio y a su hijo Lucio Aurelio Cómmodo: «Permitís 617 1, 6 | afirman claramente en muchos lugares que la fuente verdadera 618 3, 20 | hombres. Como censores y maestros que sois, amonestad sin 619 2, 9 | huirán necesariamente de la maldad y la contumacia, ya que 620 2, 10 | suyos, para castigo de los malhechores y elogio de los buenos. 621 2, 14 | ser oscurecidas por las maliciosas calumnias de los enemigos. 622 2, 15 | amenazas de los pretores les mandaban separarse de la fe cristiana 623 2, 11 | resultan violadas no pueden ser mandadas ni ejecutadas. Si, pues, 624 2, 16 | ritos sagrados, como estaba mandado por el mismo Dios en el 625 2, 11 | cosas, o despreciar los mandatos de Dios, o despreciar la 626 3, 19 | mismo tiempo y de muchas maneras robustece y fomenta su autoridad. 627 3, 19 | se sujeten a sus reyes, manifestando cómo no todo se debe a todos, 628 1, 7 | obedecerles constituya un pecado manifiesto. Pero ningún hombre tiene 629 Pre, 1 | asechanzas ocultas o con manifiestos atentados. Toda Europa ha 630 2, 16 | Cuando los Estados pasaron a manos de príncipes cristianos, 631 3, 19 | caridad ha sabido imbuir mansedumbre en las almas, humanidad 632 2, 9 | lo cual, la autoridad se mantendrá en su verdadero lugar con 633 2, 15 | la disciplina militar y mantener unida a su valentía la inalterable 634 2, 12 | para que la justicia sea mantenida en el ejercicio del poder, 635 1, 7 | de poder tienen entre sí maravillosas semejanzas, ya que toda 636 2, 15 | alguno resistencia, sino que marchaban contentos y gozosos, como 637 2, 14 | Atenágoras con toda confianza a Marco Aurelio y a su hijo Lucio 638 3, 21 | intercesores a la Virgen María, ínclita Madre de Dios, 639 2, 15 | abandonar las armas y dejarse matar por la religión antes que 640 3, 19 | gobernantes. Pero en las materias que afectan simultáneamente, 641 1, 7 | afirmación la facultad de hablar, máxima fomentadora de la sociedad; 642 2, 12 | príncipes ejemplo de Dios óptimo máximo, de quien les ha venido 643 2, 14 | porque los cristianos son mayoría, pues en casi todas las 644 1, 3 | emplear todas las artes y medios posibles para debilitar 645 3, 19 | indicado al mismo tiempo el mejor remedio para conjurarlos. 646 2, 14 | porque eran, entre todos, los mejores y más seguros amigos del 647 3, 19 | sociedad civil. Es digna de mención a este respecto la afirmación 648 2, 15 | promover sediciones ni de menoscabar la majestad del emperador, 649 2, 14 | procuró inculcarla en las mentes de los pueblos, los cuales, 650 2, 9 | una dignidad mayor que la meramente humana. No precisamente 651 2, 12 | con equidad y fidelidad y mezclen la caridad paterna con la 652 2, 15 | cumplimiento de la disciplina militar y mantener unida a su valentía 653 3, 19 | justicia y no se aparten lo más mínimo de sus deberes. Pero al 654 1, 6 | conclusión: La autoridad es ministro de Dios6.~ 655 2, 13(18)| Cf. misa votiva pro pace, Poscomunión.~ 656 | mismas 657 1, 3 | sino que también quiso modelar a su arbitrio el origen 658 2, 17 | inventadas por ciertos autores modernos, han acarreado ya a la humanidad 659 2, 14 | obediencia. Era tan grande esta modestia cristiana y tan cierta la 660 Pre, 2 | de los Estados desde el momento en que penetró en las costumbres 661 1, 5 | Sagradas Escrituras y en los monumentos de la antigüedad cristiana. 662 3, 20 | pueblos el descanso en la morada de la paz, en la habitación 663 3, 19(26)| San Agustín, De moribus Ecclesiae catholicae 1,30: 664 2, 15 | la autoridad pública con motines y sublevaciones.~ 665 3, 18 | mientras los hombres no actúen movidos por el estímulo del deber 666 2, 17 | una fácil pendiente, en movimientos clandestinos y abiertas 667 2, 11(14)| Mt 22,21.~ 668 | mucha 669 2, 17 | depende del arbitrio de la muchedumbre, en primer lugar, se equivocan 670 Pre, 1 | desprecio y odio de las muchedumbres, y, al aparecer las llamas 671 | mucho 672 2, 10 | Y en esta misma línea se mueve la noble sentencia de San 673 1, 7 | idéntico Creador y Señor del mundo, que es Dios.~ 674 Pre, 2 | la naturaleza y de la que nace el tranquilo e imperturbado 675 1, 8 | libre voluntad, pero han nacido para formar una comunidad 676 2, 17 | turbas. De aquella herejía nacieron en el siglo pasado una filosofia 677 1, 3 | alcanzar el fin para el que nació y fue constituida. Pero 678 1, 6 | Eclesiástico: «Dios dio a cada nación un jefe»3. Sin embargo, 679 1, 6 | los que imperáis sobre las naciones..., porque el poder os fue 680 | nada 681 2, 16 | la Iglesia, conciliadora nata de la tranquilidad, exhortando 682 2, 12 | paterna con la severidad necesaria. Por esta causa las Sagradas 683 1, 7 | y también muchas cosas necesarias y de gran importancia que 684 2, 16 | derechos de los pueblos, sus necesidades y rectas aspiraciones, les 685 Pre, 1 | hace muy poco al conocer el nefando asesinato de un poderoso 686 Pre, 1 | que no solamente se ha negado muchas veces a los gobernantes 687 2, 17 | nos traerán mayores males. Negar que Dios es la fuente y 688 2, 17 | comunismo, socialismo y nihilismo, peste vergonzosa y amenaza 689 | ninguno 690 1, 6 | así como corrompió muchas nociones e ideas de la realidad, 691 | nosotros 692 1, 3 | XVI, cuando una perniciosa novedad de opiniones sedujo a muchos. 693 2, 11 | autoridad, sin la justicia, es nula.~ 694 1, 7 | de tal manera que el no obedecerles constituya un pecado manifiesto. 695 2, 14 | las autoridades y que los obedezcan19. Asimismo, que orasen 696 1, 3 | obediencia. La necesidad obliga a que haya algunos que manden 697 2, 11 | sucede que el hombre se ve obligado a hacer una de dos cosas, 698 1, 7 | administrada la república, deben obligar a los ciudadanos a la obediencia, 699 3, 20 | venerables hermanos, vuestra obra será muy útil y totalmente 700 2, 11 | Sin embargo, los que así obran no pueden ser acusados de 701 3, 20 | gobernantes, su obediencia es un obsequio razonable. Pero como es 702 2, 14 | todos, para dar ejemplo de observancia. Así hablaba Atenágoras 703 Pre, 1 | la muerte con asechanzas ocultas o con manifiestos atentados. 704 Pre, 1 | caigan en el desprecio y odio de las muchedumbres, y, 705 3, 19 | para conjurarlos. Hemos ofrecido a los príncipes y a todos 706 3, 19 | hacemos ahora a los reyes el ofrecimiento de este apoyo, el más firme 707 1, 6 | enseñanzas del mismo Dios fueron olvidándolas paulatinamente a causa del 708 2, 17 | primer lugar, se equivocan al opinar así. Y, en segundo lugar, 709 2, 15 | incólume su fe. No pretendían oponer en modo alguno resistencia, 710 1, 4 | la doctrina católica se oponga o contradiga esta elección. 711 2, 12 | príncipes ejemplo de Dios óptimo máximo, de quien les ha 712 3, 21 | Para que la esperanza en la oración sea más firme, pongamos 713 2, 14 | obedezcan19. Asimismo, que orasen a Dios por todos los hombres, 714 3, 20 | las iras y restituya al orbe entero la paz y tranquilidad 715 2, 10 | que hay, por Dios han sido ordenadas, de suerte que quien resiste 716 2, 17 | provocaron repentinos alborotos y osadas rebeliones, principalmente 717 2, 14 | obedecer, que no pudieron ser oscurecidas por las maliciosas calumnias 718 2, 13(18)| Cf. misa votiva pro pace, Poscomunión.~ 719 3, 18 | la disciplina pública y pacificar los ánimos. Se arman con 720 1, 8 | comunidad natural. Además, el pacto que predican es claramente 721 1, 6 | paulatinamente a causa del paganismo supersticioso, el cual, 722 2, 10 | autoridad y peso, que no parece pueda darse una orden con 723 | parecer 724 2, 14 | sumisión, en tales términos que parecía claramente que iban como 725 1, 7 | ministros de Dios. De modo parecido, la potestad de los padres 726 2, 9 | de los gobernantes es una participación del poder divino, el poder 727 2, 12 | dado para el provecho de un particular y que el gobierno de la 728 2, 10 | instruyó el apóstol San Pablo particularmente a los romanos. Escribió 729 1, 3 | opiniones sedujo a muchos. A partir de aquel tiempo, la sociedad 730 2, 14 | y con su género de vida pasan más allá todavía de lo que 731 2, 16 | 16. Cuando los Estados pasaron a manos de príncipes cristianos, 732 2, 14 | a las mismas. Y así los Pastores de las almas, renovando 733 2, 12 | fidelidad y mezclen la caridad paterna con la severidad necesaria. 734 3, 21 | esposo castísimo, en cuyo patrocinio confía grandemente toda 735 1, 6 | Dios fueron olvidándolas paulatinamente a causa del paganismo supersticioso, 736 2, 10(13)| 1 Pe 2,13-15.~ 737 2, 16 | semejante, si los reyes pecaban en el ejercicio del poder, 738 3, 20 | la sociedad humana estos peligrosos daños. Procurad y velad 739 3, 18 | reprimir a los revoltosos con penas severas. Proceden con rectitud. 740 2, 17 | precipitan, por una fácil pendiente, en movimientos clandestinos 741 Pre, 2 | desde el momento en que penetró en las costumbres e instituciones 742 2, 16 | que los pueblos, cuando pensaban en la autoridad, se acostumbrasen 743 1, 5 | Pero, además, no puede pensarse doctrina alguna que sea 744 3, 18 | 18. Y lo peor de todo es que los príncipes, 745 2, 17 | pueblo, han provocado no pequeños incendios y ruinas. Los 746 1, 7 | juez, que puede salvar y perder»10. Lo cual se ve tambíén 747 3, 19 | privada sin injusticia y perdición de todos. La Iglesia de 748 2, 14 | todos sus deberes con mayor perfección que la que les exigían las 749 2, 15 | el valor a toda prueba el perfecto cumplimiento de la disciplina 750 2, 14 | Lucio Aurelio Cómmodo: «Permitís que nosotros, que ningún 751 1, 3 | el siglo XVI, cuando una perniciosa novedad de opiniones sedujo 752 2, 14 | respecto al Imperio, seamos perseguidos, despojados, desterrados»21. 753 1, 4 | sino que se establece la persona que lo ha de ejercer. No 754 2, 9 | contumacia, ya que deben estar persuadidos de que los que resisten 755 2, 16 | concupiscencia, en parte con la persuasión y en parte con su autoridad. 756 2, 11 | rebasan el campo de su poder y pervierten la justicia. Ni en este 757 2, 10 | con tan gran autoridad y peso, que no parece pueda darse 758 2, 17 | socialismo y nihilismo, peste vergonzosa y amenaza de 759 2, 14 | nos conducimos con toda piedad y justicia, no sólo respecto 760 3, 18 | autoridad de las leyes y piensan que podrán reprimir a los 761 2, 17 | colaboradores socavaron con la piqueta de las nuevas doctrinas 762 Pre, 2 | concierto de voluntades, que es plenamente conforme con la naturaleza 763 | poco 764 | pocos 765 2, 12 | a los poderosos amenaza poderosa inquisición»16.~ 766 1, 3 | la doctrina católica, que pone en Dios, como un principio 767 Pre, 1 | adonde tenía que llegar: a poner en peligro universal la 768 3, 21 | la oración sea más firme, pongamos por intercesores a la Virgen 769 1, 8 | consentimiento de los hombres, poniendo en esta fuente el principio 770 3, 21 | 1881, año cuarto de nuestro pontificado.~ ~ 771 2, 17 | inconsistente. Porque las pasiones populares, estimuladas con estas opiniones 772 2, 14 | claramente que iban como a porfía los emperadores en la crueldad 773 2, 13(18)| Cf. misa votiva pro pace, Poscomunión.~ 774 Pre, 2 | de Cristo Señor nuestro poseen una fuerza admirable para 775 3, 19 | demás soberanos, pues no es posible atacar a la fe sin grave 776 1, 3 | todas las artes y medios posibles para debilitar su fuerza 777 2, 16 | concorde amistad entre ambas potestades, se conservaron la tranquilidad 778 2, 15 | como nunca, al cruento potro, donde la magnitud de los 779 3, 19 | siempre por costumbre y práctica condenar la tiranía. Esta 780 2, 17 | daño de la república se precipitan, por una fácil pendiente, 781 2, 9 | la meramente humana. No precisamente la impía y absurda dignidad 782 2, 10 | sí la condenación... Es preciso someterse no sólo por temor 783 Pre, 1 | las llamas de la envidia preconcebida, en un pequeño intervalo 784 3, 19 | providente firmeza de nuestros predecesores, especialmente de Clemente 785 1, 8 | natural. Además, el pacto que predican es claramente una ficción 786 2, 14 | cuidado y diligencia, a predicar a los pueblos que vivan 787 2, 15 | obediencia al emperador, prefiriendo abandonar las armas y dejarse 788 Pre, 2 | vista, nos causan una grave preocupación al ver en peligro casi a 789 2, 14 | públicamente el cristianismo en presencia de los emperadores, demostraban 790 2, 16 | ejercicio del poder, se presentaba la Iglesia ante ellos y, 791 1, 6 | nuestro Señor respondió al presidente romano, que se arrogaba 792 1, 8 | Los que pretenden colocar el origen de la 793 2, 15 | conservar incólume su fe. No pretendían oponer en modo alguno resistencia, 794 2, 9 | impía y absurda dignidad pretendida por los emperadores paganos, 795 2, 15 | del emperador, ni jamás pretendieron otra cosa que confesarse 796 1, 3 | aquel tiempo, la sociedad pretendió no sólo que se le diese 797 2, 17 | males tan grandes y, con el pretexto de favorecer al pueblo, 798 2, 15 | imperiales y las amenazas de los pretores les mandaban separarse de 799 2, 17 | arbitrio de la muchedumbre, en primer lugar, se equivocan al opinar 800 1, 7 | misma enseñanza: «Que haya principados y que unos manden y otros 801 2, 10 | sentencia de San Pedro, Príncipe de los Apóstoles: «Por amor 802 2, 15 | ejército la eficacia de los principios cristianos. Era cualidad 803 3, 18(25)| Santo Tomás, De regimine principum 1,10.~ 804 3, 19 | Iglesia quiere que ambas procedan de común acuerdo y reine 805 1, 7 | que hay en Dios, «de quien procede toda familia en los cielos 806 3, 18 | revoltosos con penas severas. Proceden con rectitud. Pero conviene 807 3, 20 | estos peligrosos daños. Procurad y velad para que los preceptos 808 2, 14 | hemos bosquejado, la Iglesia procuró inculcarla en las mentes 809 1, 4 | salvada la justicia, no está prohibida a los pueblos la adopción 810 3, 20 | que huyan de las sectas prohibidas, abominen las conjuraciones 811 Pre, 1 | La prolongada y terrible guerra declarada 812 2, 15 | no hubo quien tratase de promover sediciones ni de menoscabar 813 2, 14 | cristianos obedecen las leyes promulgadas y con su género de vida 814 2, 14 | pueblos, los cuales, tan pronto como aceptaban las instituciones 815 1, 7 | toda diligencia afirmar y propagar esta misma doctrina, en 816 1, 8 | hombre cedió algo de su propio derecho y que voluntariamente 817 2, 12 | ha venido la autoridad. Propónganse la imagen de Dios en la 818 3, 19 | espirituales que la Iglesia les proporciona. De nuevo hacemos ahora 819 2, 16 | conservaron la tranquilidad y la prosperidad públicas. Si alguna vez 820 3, 21 | auxilio de los cristianos y protectora del género humano; a San 821 1, 6(1) | Prov 8,15-16.~ 822 2, 12 | no ha sido dado para el provecho de un particular y que el 823 3, 19 | misma línea ha brillado la providente firmeza de nuestros predecesores, 824 2, 17 | favorecer al pueblo, han provocado no pequeños incendios y 825 2, 17 | sociedad eclesiástica y provocaron repentinos alborotos y osadas 826 2, 15 | hermanar con el valor a toda prueba el perfecto cumplimiento 827 2, 16 | tranquilidad y la prosperidad públicas. Si alguna vez los pueblos 828 2, 14 | voluntad de obedecer, que no pudieron ser oscurecidas por las 829 1, 6 | cristiano, la vanidad cedió su puesto a la verdad, y de nuevo 830 Pre, 2 | Por esto, habiendo sido puestos por la gracia de Dios al 831 2, 16 | príncipes cristianos, la Iglesia puso más empeño en declarar y 832 | qué 833 2, 13 | seguridad de los Estados. Queda también salvada la dignidad 834 2, 13 | todo deseo de sediciones. Y quedan consolidados en lo sucesivo, 835 2, 14 | ánimos, sino que también quede expresada en la vida pública 836 2, 17 | y de muerte, que casi no quedó territorio alguno libre 837 | querer 838 3, 19 | eclesiástica, la Iglesia quiere que ambas procedan de común 839 1, 3 | justo, sino que también quiso modelar a su arbitrio el 840 2, 13 | aseguran la república se quita toda ocasión y aun todo 841 2, 15 | embargo, la cuestión cambiaba radicalmente cuando los edictos imperiales 842 1, 3 | de tal manera, que tiene rango de ley la afirmación de 843 3, 20 | obediencia es un obsequio razonable. Pero como es Dios quien 844 3, 20 | 20. Por estas razones, venerables hermanos, vuestra 845 2 | Su realización histórica~ 846 2, 15 | confesarse cristianos, serlo realmente y conservar incólume su 847 2, 11 | de Dios, los gobernantes rebasan el campo de su poder y pervierten 848 2, 15 | por la religión antes que rebelarse contra la autoridad pública 849 2, 17 | repentinos alborotos y osadas rebeliones, principalmente en Alemania. 850 2, 9 | verdadera y sólida, la que es recibida por un especial don de Dios. 851 1, 6 | los hombres que habían recibido estas enseñanzas del mismo 852 3, 19 | lo cual se ha comprobado recientemente en algunos de esos territorios». 853 2, 17 | ha llegado a esos errores recientes que se llaman comunismo, 854 3, 19 | 19. Por lo cual hay que reconocer que los Romanos Pontífices 855 2, 17 | ruinas. Los sucesos que aquí recordamos ni son desconocidos ni están 856 2, 16 | la Iglesia ante ellos y, recordándoles los derechos de los pueblos, 857 Pre, 2 | incumbencia de nuestra autoridad recordar públicamente qué es lo que 858 2, 16 | pueblos, sus necesidades y rectas aspiraciones, les aconsejaba 859 3, 18 | penas severas. Proceden con rectitud. Pero conviene advertir 860 1, 7 | las impulse dentro de un recto orden hacia el bien común. 861 1, 3 | destituida de principio o cabeza rectora, no desaparezca y se vea 862 1, 7 | forma que deben parecer rectos y verdaderos incluso a los 863 2, 16 | benignidad. Por esta razón se ha recurrido muchas veces a la influencia 864 2, 17 | consecuencias de la llamada Reforma comprueban este hechos. 865 2, 16 | cumplimiento de sus deberes y refrenando los ímpetus de la concupiscencia, 866 Pre, 1 | siquiera les ha quedado un refugio seguro de salvación. Se 867 3, 18(25)| Santo Tomás, De regimine principum 1,10.~ 868 2, 15 | de Cristo, sólo entonces rehusaban la obediencia al emperador, 869 1, 6 | humana está en Dios: «Por mí reinan los reyes...; por mí mandan 870 2, 13 | Dios, a quien servir es reinar18.~ 871 3, 19 | procedan de común acuerdo y reine entre ellas aquella concordia 872 2, 16 | Iglesia buscaba. Mientras reinó una concorde amistad entre 873 1, 7 | poder»7. San Juan Crisóstomo reitera la misma enseñanza: «Que 874 2, 16 | tanto para la sociedad religiosa como para la sociedad civil, 875 3, 19 | al mismo tiempo el mejor remedio para conjurarlos. Hemos 876 3, 18 | tantos peligros, carecen de remedios eficaces para restablecer 877 2, 14 | los Pastores de las almas, renovando los ejemplos del apóstol 878 Pre, 1 | de semejante delito, no reparan, sin embargo, ciertos hombres 879 2, 12 | rectamente... Terrible y repentina vendrá sobre vosotros, porque 880 2, 17 | eclesiástica y provocaron repentinos alborotos y osadas rebeliones, 881 3, 20 | seguridad y en el asilo del reposo28, es del todo necesario 882 3, 20 | bondad y la verdad, que reprima las iras y restituya al 883 3, 18 | leyes y piensan que podrán reprimir a los revoltosos con penas 884 2, 11 | cuando se les exige algo que repugna abiertamente al derecho 885 1, 8 | dignidad y la firmeza que requieren la defensa de la república 886 2, 15 | pretendían oponer en modo alguno resistencia, sino que marchaban contentos 887 3, 18 | audazmente a las más atroces resoluciones»25. La experiencia ha demostrado 888 2, 14 | constituido por Dios, debe amar, respetar, honrar y querer que se 889 2, 12 | todos no teme de nadie ni respetará la grandeza de ninguno, 890 2, 11 | de los apóstoles, hay que responder animosamente: «Es necesario 891 1, 6 | autoridad. Cristo nuestro Señor respondió al presidente romano, que 892 3, 18 | de remedios eficaces para restablecer la disciplina pública y 893 3, 20 | que reprima las iras y restituya al orbe entero la paz y 894 2, 11 | natural o la voluntad de Dios resultan violadas no pueden ser mandadas 895 3, 18 | la severidad de las leyes resultará infructuosa mientras los 896 1, 3 | algunos que manden en toda reunión y comunidad de hombres, 897 2, 10 | Escribió a éstos acerca de la reverencia que se debe a los supremos 898 1, 3 | que entregó el poder puede revocarlo a su antojo. Muy diferente 899 3, 18 | que podrán reprimir a los revoltosos con penas severas. Proceden 900 3, 20 | intenten por medio de la revolución. Entiendan todos que, al 901 2, 16 | conjurar los peligros de las revoluciones y de las guerras civiles.~ 902 2, 13 | un solo Señor de todos, rico para todos los que lo invocan17, 903 1, 7 | que no haya alguien que rija y una las voluntades de 904 2, 16 | fuesen consagrados con los ritos sagrados, como estaba mandado 905 3, 19 | tiempo y de muchas maneras robustece y fomenta su autoridad. 906 3, 21 | bendición apostólica.~Dado en Roma, junto a San Pedro, el 29 907 3, 19 | atacar a la fe sin grave ruina de vuestros propios intereses, 908 1, 6(2) | Sab 6,3-4.~ 909 2, 13 | la excelencia del hombre. Saben muy bien que a los ojos 910 1, 6 | enseñó por el Apóstol, a saber: que no hay autoridad sino 911 2, 16 | aquéllos. Por lo mismo, sabiamente dispuso la Iglesia que los 912 3, 19 | la guía de la caridad ha sabido imbuir mansedumbre en las 913 1, 7 | temerariamente..., sino por divina sabiduría»8. Lo mismo atestiguó San 914 2, 14 | del emperador, a quien, sabiendo que está constituido por 915 Pre, 2 | de esta virtud el justo y sabio equilibrio de derechos y 916 2, 16 | poder civil con el imperium sacrum. La autoridad civil adquirió 917 1, 3 | rebelión, intenta muchas veces sacudir los frenos de la autoridad, 918 2, 16 | enseñar todo lo que hay de sagrado en la autoridad de los gobernantes. 919 2, 16 | consagrados con los ritos sagrados, como estaba mandado por 920 Pre, 1 | estriba fundamentalmente la salud pública. Hecho que vemos 921 2, 14 | grato ante Dios nuestro Salvador20. De todo lo cual los antiguos 922 1, 7 | legislador y el juez, que puede salvar y perder»10. Lo cual se 923 2, 14 | honrar y querer que se salve con todo el Imperio romano»22. 924 1, 7(10) | Sant 4,12.~ 925 1, 8 | como de fuente augusta y santísima.~ 926 1, 7 | emperadores y reyes»9. Los mismos santos Doctores procuraron también 927 2, 14 | obedecer las leyes, sino que satisfacían a todos sus deberes con 928 2, 14 | también respecto al Imperio, seamos perseguidos, despojados, 929 1, 3 | perniciosa novedad de opiniones sedujo a muchos. A partir de aquel 930 | según 931 2, 17 | equivocan al opinar así. Y, en segundo lugar, dejan asentada la 932 Pre, 1 | les ha quedado un refugio seguro de salvación. Se ha procurado 933 2, 14 | todos, los mejores y más seguros amigos del imperio: «El 934 1, 7 | tienen entre sí maravillosas semejanzas, ya que toda autoridad y 935 2, 12 | los reyes y Señor de los señores. Si abandonan su deber, 936 2, 14 | en el trono del Estado se sentaron los emperadores paganos, 937 2, 9 | a la majestad, no con un sentimiento de servidumbre, sino como 938 2, 15 | los pretores les mandaban separarse de la fe cristiana o faltar 939 | será 940 3, 18 | Pero conviene advertir seriamente que la eficacia del castigo 941 2, 17 | acarreado ya a la humanidad serios disgustos, y es muy de temer 942 2, 15 | que confesarse cristianos, serlo realmente y conservar incólume 943 3, 19 | Pontífices hicieron un gran servicio al bien común cuando procuraron 944 2, 9 | no con un sentimiento de servidumbre, sino como deber de conciencia. 945 3, 18 | los revoltosos con penas severas. Proceden con rectitud. 946 2, 12 | que mandan se ha de hacer severo juicio; el Señor de todos 947 2, 13 | los ojos de Dios no hay siervo ni libre, que hay un solo 948 1, 3 | nuestros contemporáneos, siguiendo las huellas de aquellos 949 1, 6 | como de causa, deduce la siguiente conclusión: La autoridad 950 3, 19 | las materias que afectan simultáneamente, aunque por diversas causas, 951 2, 16 | Pontífices consagraron de un modo singular el poder civil con el imperium 952 Pre, 1 | obediencia, sino que ni aun siquiera les ha quedado un refugio 953 1, 8 | una ficción inventada y no sirve para dar a la autoridad 954 1, 4 | pueblos la adopción de aquel sistema de gobierno que sea más 955 1, 6 | os fue dado por Dios y la soberanfa por el Altísimo»2. Lo cual 956 2, 10 | ya al emperador, como soberano, ya a los gobernadores, 957 3, 19 | tanto tuya como de los demás soberanos, pues no es posible atacar 958 3, 19 | quebrantar la inquieta e hinchada soberbia de los innovadores advirtiendo 959 2, 12 | ejercicio del poder, interesa sobremanera que quienes gobiernan los 960 2, 15 | cristianos. Era cualidad sobresaliente del soldado cristiano hermanar 961 2, 17 | Sus jefes y colaboradores socavaron con la piqueta de las nuevas 962 2, 17 | que se llaman comunismo, socialismo y nihilismo, peste vergonzosa 963 3, 20 | censores y maestros que sois, amonestad sin descanso 964 Pre, 1 | las turbulencias, que no solamente se ha negado muchas veces 965 2, 15 | cualidad sobresaliente del soldado cristiano hermanar con el 966 2, 9 | la dignidad verdadera y sólida, la que es recibida por 967 1, 8 | constituyen una especie solitaria y errante. Los hombres gozan 968 3, 18 | débil, porque los que se someten por miedo, cuando ven la 969 2, 10 | condenación... Es preciso someterse no sólo por temor del castigo, 970 2, 10 | Todos habéis de estar sometidos a las autoridades superiores... 971 3, 19 | Iglesia de Cristo no puede ser sospechosa a los príncipes ni mal vista 972 2, 15 | autoridad pública con motines y sublevaciones.~ 973 1, 7 | otros sean súbditos, no sucece el acaso y temerariamente..., 974 2, 11 | ni ejecutadas. Si, pues, sucede que el hombre se ve obligado 975 1, 3 | disminuir su majestad. Esto sucedió principalmente en el siglo 976 2, 13 | quedan consolidados en lo sucesivo, al honor y la seguridad 977 2, 17 | incendios y ruinas. Los sucesos que aquí recordamos ni son 978 2, 10 | Dios han sido ordenadas, de suerte que quien resiste a la autoridad 979 3, 18 | experiencia ha demostrado suficientemente la gran verdad de estas 980 3, 18 | cuanto mayor ha sido la sujeción forzada, impuesta únicamente 981 1, 7 | por sí mismo el derecho de sujetar la voluntad libre de los 982 3, 19 | que todos los pueblos se sujeten a sus reyes, manifestando 983 1, 8 | quien había correspondido la suma total de aquellos derechos. 984 2, 14 | conducirse con obediencia y con sumisión, en tales términos que parecía 985 2, 14 | a los pueblos que vivan sumisos a los príncipes y a las 986 2, 14 | Pablo, se consagraban, con sumo cuidado y diligencia, a 987 2, 10 | sometidos a las autoridades superiores... Que no hay autoridad 988 2, 14 | emperadores paganos, que por la superstición se veían incapacitados para 989 1, 6 | paulatinamente a causa del paganismo supersticioso, el cual, así como corrompió 990 3, 20 | es del todo necesario suplicarle insistentemente que doblegue 991 2, 10 | reverencia que se debe a los supremos gobernantes, con tan gran 992 2, 16 | Cuando la sociedad civil, surgida de entre las ruinas del 993 | suyos 994 | tales 995 1, 7 | perder»10. Lo cual se ve tambíén en toda clase de poder. 996 | te 997 2, 12 | juicio; el Señor de todos no teme de nadie ni respetará la 998 2, 17 | serios disgustos, y es muy de temer que, andando el tiempo, 999 1, 7 | súbditos, no sucece el acaso y temerariamente..., sino por divina sabiduría»8. 1000 1, 7 | sociedad; un buen número de tendencias innatas del alma, y también 1001 1, 8 | ciudadanos. La autoridad sólo tendrá esta majestad y fundamento 1002 1, 6 | absolverlo y condenarlo: «No tendrías ningún poder sobre mí si


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