118-desve | detal-luces | lucha-sorpr | soste-yugo
Párrafo
1 8(19) | 26,24; S. Ambr., In Ps. 118 serm.l9 2. ~
2 34(42)| 8; Tertull., De praescr. 15s; S. Hilar., In Mt. 13,1.~
3 4(7) | Tim 3,16s.~
4 9(22) | S. Aug, Serm. 179,1.~
5 19 | 19. Todos los que sin prevenciones
6 25 | 25. Al comienzo de los estudios
7 1(1) | 326,364: ASS 26 (1893-94) 269-293.~
8 27 | 27. El profesor, fiel a las
9 1(1) | 364: ASS 26 (1893-94) 269-293.~
10 31 | 31. El maestro de Sagrada Escritura
11 1(1) | Leonis XIII Acta 13,326,364: ASS 26 (1893-94) 269-
12 33 | 33. No es preciso, sin embargo,
13 34 | 34. La autoridad de los demás
14 36 | 36. Hay que poner, por lo tanto,
15 1(1) | Leonis XIII Acta 13,326,364: ASS 26 (1893-94) 269-293.~
16 40 | 40. Importa también, por la
17 42 | 42. No habrá ningún desacuerdo
18 43 | 43. Pero de que sea preciso
19 44 | 44. Esto mismo habrá de aplicarse
20 46 | 46. Tal es la antigua y constante
21 47 | 47. Tal ha sido siempre el
22 49 | 49. Pero luchar plena y perfectamente
23 51 | 51. Aquí nos es grato tributar
24 56 | 56. Animados con la esperanza
25 8(17) | Chrys., In Gen. hom.21,2; 60,3; S. Aug., De discipl.
26 31(37)| Hier., Epist. 53 (al. 103) 6ss.~
27 42(55)| S. Thom, I q.70 a.l ad 3.~
28 48(61)| S. Aug., Epist. 82,1 et crebius alibi.~
29 1(1) | 13,326,364: ASS 26 (1893-94) 269-293.~
30 42(55)| S. Thom, I q.70 a.l ad 3.~
31 41 | revelación divina, no tardará en abandonar la fe en todo lo demás.
32 33 | él o que haga necesario abandonarlo»41; regla que debe observarse
33 30 | verdadero progreso. Queda abierto al doctor un vasto campo
34 30 | más bien las mantiene al ábrigo de todo error y contribuye
35 40 | sagrados con más confianza de abrir brecha; este género de «
36 1 | además el precioso auxilio de abrirle por un medio sobrenatural
37 1 | necesaria de una manera absoluta, sino porque Dios en su
38 9 | en los libros santos, y abundan sobre todo en los Salmos;
39 51 | privada se muestre pronta y abundante; de modo que aquellos a
40 41 | lugar contra aquellos que, abusando de sus conocimientos de
41 39 | que aspiran a los grados académicos en teología. Debe también
42 5 | divinos un gran medio de acción para propagar por todas
43 9 | que, procurando las buenas acciones de los demás, se descuiden
44 49 | pueda persuadir al vulgo a aceptar la verdad como el ver a
45 30 | sana hermenéutica, puede aceptarse. En los demás puntos deberá
46 55 | ministros de la Iglesia a que se acerquen siempre con mayor afecto
47 37 | demostrado, explicado y aclarado la verdad de la doctrina
48 36 | cuidado en que los jóvenes acometan los estudios bíblicos convenientemente
49 38 | mismas armas ni tratan de acometernos de igual manera. Es, por
50 52 | diligente investigación ha aconsejado rectificar. El tiempo borra
51 30 | cierta y bien definida, puede acontecer, por benévolo designio de
52 21 | no como el relato fiel de acontecimientos reales, sino como fábulas
53 2 | muy provechosas para el acrecentamiento de la gloria divina y de
54 18 | y de su talento, no sólo acrecentaron las riquezas acumuladas
55 9(24) | Cf. Act. 1,1.~
56 1(1) | Leonis XIII Acta 13,326,364: ASS 26 (1893-
57 24 | necesidades de la época actual. Por esta razón, nada debéis
58 2 | necesidades de los tiempos actuales. Nos mueve, y en cierto
59 5 | 5. Los apóstoles, de acuerdo con la palabra y las enseñanzas
60 18 | acrecentaron las riquezas acumuladas por sus predecesores, sino
61 52 | juicio de momento. Muchas acusaciones de todo género se han venido
62 7 | Sagradas Letras una elocuencia admirablemente variada, rica y más digna
63 45 | la divina inspiración el admitir error, que ella por sí misma
64 45 | estudiarse con cuidado y no admitirse fácilmente sino en los lugares
65 29 | demás Santos Padres, que adoptó el concilio Vaticano cuando,
66 40 | introducido un sistema que se adorna con el nombre respetable
67 35 | seminarios de manera que adquieran la inteligencia y la ciencia
68 22 | violencia que de día en día adquieren estos ataques. Se dirigen
69 29 | verdades más penosamente adquiridas penetren más profundamente
70 49 | los católicos que hayan adquirido alguna autoridad en las
71 18 | más a los Santos Padres, adquirieron notable renombre. Ni a partir
72 31 | importante que sea y fácil de adquirir, pide ser enseñada por un
73 52 | de los argumentos que se aducen en contra. Ni hay que darse
74 35 | disputamos contra los herejes aduciendo las autoridades de la Escritura
75 9 | Mas esto había ya sido advertido, siguiendo el ejemplo y
76 54 | Escritura hemos creído oportuno advertir y mandar en esta ocasión
77 9 | como frecuentemente nos advierte la autoridad del divino
78 42 | escritor sagrado —y ya lo advirtió el Doctor Angélico— «se
79 55 | acerquen siempre con mayor afecto de reverencia y piedad a
80 18 | filología y de las ciencias afines, han defendido la Sagrada
81 1 | importantísimos en los cuales se afirma que Dios —que habló primeramente
82 21 | magisterio de la Iglesia, afirmaban que la Escritura era la
83 43 | ligado con ella y aquello que afirman con consentimiento unánime;
84 43 | me parece más seguro no afirmarlas como dogmas, aunque algunas
85 18 | en efecto, ignora, y nos agrada recordar, que nuestros predecesores,
86 7 | que han reconocido, con agradecimiento a Dios, que deben su fama
87 13 | de Agustín y de Jerónimo: agudísimo el uno para descubrir el
88 39 | pronto a satisfacer a todo aguel que le pida la razón de
89 | ajena
90 | ajeno
91 33 | alguna razón que le impida ajustarse a él o que haga necesario
92 3 | inteligencia de los mismos. Pero, alabando a justo título sus trabajos
93 51 | grato tributar las merecidas alabanzas a la conducta de algunos
94 27 | las demás versiones que alabó y empleó la antigüedad cristiana,
95 14 | Isidoro de Sevilla, Beda y Alcuino; o bien de glosar los manuscritos
96 15 | gran éxito la explicación alegórica de la Sagrada Escritura;
97 33 | Padres entendieron en sentido alegórico o parecido, sobre todo cuando
98 55 | como conviene, si no se alejan de la arrogancia de la ciencia
99 18 | versiones antiguas Vulgata y Alejandrina; que, publicadas después
100 35 | defender estos principios si alguien los ataca: «Argumentando,
101 48(61)| Epist. 82,1 et crebius alibi.~
102 10 | y fiestas solemnes sean alimentados los fieles con las palabras
103 33 | este método era bueno para alimentar la virtud y la piedad.~
104 6 | por manera maravillosa el alivio de los males, la exhortación
105 1 | la indicación de sus más altos misterios, de sus designios
106 24 | palabra, por hallarse a la altura de su misión. No exige menos
107 18 | Biblia, las poliglotas de Amberes y de París, aptísimas para
108 27 | si algún pasaje pesulta ambiguo o menos claro en ella, «
109 42 | teólogo y el físico mientras ambos se mantengan en sus límites,
110 8(19) | S. Aug., Serm. 26,24; S. Ambr., In Ps. 118 serm.l9 2. ~
111 13 | Cipriano, de Hilario y de Ambrosio, de León y Gregorio Magnos;
112 56 | especial benevolencia, os damos amorosamente en el Señor, a vosotros
113 29 | su sentido es a veces más amplio y más recóndito de lo que
114 2 | con la mayor seguridad y amplitud para la utilidad del pueblo
115 6 | las virtudes, a lo cual se añade, en nombre y con palabras
116 29 | libro de autores antiguos se añaden algunas particularidades
117 30 | puntos deberá seguir la analogía de la fe y tomar como norma
118 42 | ya lo advirtió el Doctor Angélico— «se guía por lo que aparece
119 56 | 56. Animados con la esperanza del divino
120 23 | hartos motivos para excitar y animar el celo común de los pastores,
121 56 | 18 de noviembre de 1893, año 16 de nuestro pontificado.~ ~
122 22 | con los que creen poder anonadar a la sacrosanta verdad de
123 16 | una en materia teológica; anotaron los diferentes capítulos
124 14 | como Valfrido, Estrabón y Anselmo de Luán; o de proveer con
125 46 | absoluto: «Los libros del Antigo y del Nuevo Testamento,
126 21 | 21. Como antiguamente hubo que habérselas con
127 5 | gran parte de textos del Antiguo Testamento el apoyo más
128 7 | hablan de la religión y anuncian los preceptos divinos sin
129 6 | de las recompensas y el anuncio de las penas para toda la
130 52 | si ni lo uno ni lo otro apareciese claro, suspendamos el juicio
131 52 | aun entonces queda alguna apariencia en contrario, porque, no
132 33 | dado por San Agustín: «No apartarse en nada del sentido literal
133 8 | de la predicación no se aparten del estudio de los libros
134 4 | fe»8, tenía costumbre de apelar a la Sagrada Escritura en
135 50 | sobresaliendo en ella, se aplique a rechazar victoriosamente
136 11 | a Policarpo, a todos los apologistas, especialmente Justino e
137 18 | empleando nuevos métodos y aportando la cosecha de su vasta erudición
138 2 | solicitud de nuestro cargo apostólico, no solamente a desear que
139 43 | físicas dan como ciertas y apoyadas en firmes argumentos no
140 4 | a sus discípulos y para apoyar su doctrina; defiende sus
141 52 | los hombres doctos deben apoyarse en los principios que dejamos
142 33 | del sentido literal y se apoye en gran número de autoridades.
143 39 | conocimientos en el día de hoy muy apreciados y estimados, el clero que
144 8 | manos la sagrada lectura; aprende lo que debes enseñar...;
145 31 | temeraria que no querer aprender de sus intérpretes los libros
146 48 | a vuestra caridad que he aprendido a dispensar a solos los
147 33 | de interpretación y lo ha aprobado con su ejemplo, como se
148 32 | sus pasos con respeto y aprovecharse de sus trabajos mediante
149 52 | para que tales trabajos aprovechen verdaderamente a las ciencias
150 6 | qué respeto les es preciso aproximarse a este arsenal. Porque aquellos
151 46 | escribir, y lo expresaran aptamente con verdad infalible; de
152 41 | convenientemente enseñadas, son aptas para manifestar la gloria
153 18 | poliglotas de Amberes y de París, aptísimas para la investigación del
154 | aquella
155 50 | ciencia impía dirige contra aquéllas.~
156 35 | teólogos, Santo Tomás de Aquino44, el cual, además, como
157 3 | del mismo elogio. Queremos ardientemente que sean muchos los que
158 14 | de estudios no fueron tan ardientes ni tan fructuosamente cultivados
159 3 | de talento se dedican con ardor a defender los libros santos
160 4 | útil para enseñar, para argüir, para corregir, para instruir
161 35 | principios si alguien los ataca: «Argumentando, si el adversario concede
162 16 | diferentes capítulos y el argumento de cada una de las partes;
163 38 | enemigo, revestidos de la armadura de Dios, que recomienda
164 38 | todos y sepa ser a la vez arquero y hondero, tribuno y jefe
165 22 | poseen numerosas escuelas arrancadas a la tutela de la Iglesia,
166 41 | igual modo son capaces de arrancar del alma los principios
167 38 | solo quedare sin defensa, arrebatar las ovejas»49. Más arriba
168 36 | perfectamente preparados si, con arreglo al método que Nos mismo
169 55 | la sabiduría que viene de arribas65. Una vez introducidos
170 55 | conviene, si no se alejan de la arrogancia de la ciencia terrena y
171 6 | preciso aproximarse a este arsenal. Porque aquellos que deben
172 35 | Escritura o empleando un artículo de la fe contra los que
173 41 | manifestar la gloria del Artífice supremo, impresa en las
174 21 | no son sino invenciones y artificios de los hombres; miran a
175 7 | que deben su fama a la asidua familiaridad y piadosa meditación
176 11 | han cultivado siempre con asiduidad el estudio de las Sagradas
177 14 | propagarlas después de haberlas asimilado y aumentado de su propia
178 30 | Testarnento—, sea por la Iglesia, asistida también por el mismo Espíritu
179 46 | escribieran, de tal manera los asistió mientras escribían, que
180 51 | hacerlos progresar formando asociaciones, gustan de contribuir generosamente
181 17 | extraordinario. Es realmente asombroso en cuán breve espacio de
182 21 | omnipotencia divina, sino hechos asombrosos, en ningún modo superiores
183 39 | sobre todo aquellos que aspiran a los grados académicos
184 1(1) | Leonis XIII Acta 13,326,364: ASS 26 (1893-94) 269-293.~
185 38 | arriba hemos mencionado las astucias de los enemigos y los múltiples
186 18 | alguna relacionada con este asunto que no ejecitara con fruto
187 35 | principios si alguien los ataca: «Argumentando, si el adversario
188 2 | una audacia impía y que atacan abiertamente a la Sagrada
189 40 | enemigos de la religión atacarán la autenticidad de los libros
190 25 | comienzo de los estudios deben atender al grado de inteligencia
191 40 | ser establecidos solamente atendiendo a lo que ellos llaman razones
192 17 | V mandó instituir en el Ateneo de Roma y en las más célebres
193 40 | en la interpretación se atenga a sus gustos y a sus prejuicios;
194 9 | solamente un espíritu dócil y atento, sino además una perfecta
195 8(18) | S. Athan., Epist. fest. 39. ~
196 26 | completo; los discípulos, atraídos e instruidos por este módulo
197 49 | fácilmente, o al menos no se atreverán ya a afirmar con tanta petulancia
198 4 | contra el mismo Satanás, que atrevidamente le solicitaba; los emplea
199 21 | los apóstoles han de ser atribuidos a otros autores.~
200 2 | aquellos a quienes mueve una audacia impía y que atacan abiertamente
201 14 | de haberlas asimilado y aumentado de su propia cosecha, como
202 49 | a Dios, y ojalá vaya en aumento para ayuda de la fe. Consideramos
203 27 | había de ser tenida «como auténtica en las lecturas públicas,
204 30 | significación haya sido declarada auténticamente, sea por los autores sagrados,
205 40 | la religión atacarán la autenticidad de los libros sagrados con
206 47 | piensen que en los lugares auténticos de los libros sagrados puede
207 53 | dedican a estos estudios auxiliares siguen rigurosa y reverentemente
208 32 | Dios mismo ha prodigado los auxilios abundantes de sus luces
209 15 | Escritura; en este género aventajó fácilmente a los demás San
210 9 | nos place recordar este aviso de San Agustín: «No será
211 22 | participando de sus ideas y ayudándolos, otros muchos de otras disciplinas,
212 34 | utilizados, puedan a veces ayudar al intérprete católico,
213 9 | se encuentran preciosas ayudas en los libros santos, y
214 42 | de no afirmar nada al azar y de no dar por conocido
215 6 | los libros santos es el baluarte de la Iglesia»12. Si lo
216 35 | demostración de los dogmas basada en la autoridad de la Biblia. «
217 25 | Escritura se apoya en estas bases y se ilumina con estos resplandores.~
218 12 | Cirilo; en Capadocia, a Basilio el Grande y a los dos Gregorios,
219 14 | todo Isidoro de Sevilla, Beda y Alcuino; o bien de glosar
220 56 | a vuestros cuidados, la bendición apostólica.~Dado en Roma,
221 26 | de la palabra divina en beneficio de la religión y de la piedad.
222 56 | testimonio de nuestra especial benevolencia, os damos amorosamente en
223 30 | definida, puede acontecer, por benévolo designio de la providencia
224 15 | fácilmente a los demás San Bernardo, cuyos sermones no tienen
225 32 | explican unánimemente un texto bíblico como perteneciente a la
226 55 | virtud y del amor divino: «Bienaventurados los que investigan sus testimonios
227 37 | inagotable en toda suerte de bienes, de su unidad católica,
228 1 | porque Dios en su infinita bondad ha destinado al hombre a
229 52 | aconsejado rectificar. El tiempo borra las opiniones humanas, mas «
230 40 | con más confianza de abrir brecha; este género de «alta crítica»
231 17 | realmente asombroso en cuán breve espacio de tiempo los ejemplares
232 7 | divinos. Su discurso, aunque brillante, será necesariamente lánguido
233 9 | sea que, procurando las buenas acciones de los demás, se
234 33 | experiencia que este método era bueno para alimentar la virtud
235 22 | hasta por medio de sátiras y burlas chocarreras, las inteligencias
236 40 | todos los demás y deben ser buscados y examinados con el máximo
237 55 | investigan sus testimonios y le buscan de todo corazón»66.~
238 29 | puesto sus carismas, debe buscarse la verdad, y que aquellos
239 34 | libros de los heterodoxos y busque en ellos, con gran peligro
240 38 | general y soldado, infante y caballero, apto para luchar en el
241 47 | han ejecutado lo que la cabeza les dictaba»59. Y San Gregorio
242 54 | corresponden. Que se lleven a cabo en todo bajo las directrices
243 42 | ante todo destacar lo que cae bajo los sentidos, de igual
244 8 | Escrituras; más aún, no se te caiga nunca de las manos la sagrada
245 55 | sobrenatural sus frutos sólidos; caldeado así el ánimo, tenderá con
246 4 | sus testimonios contra las calumnias de sus enemigos, los opone
247 1 | la Escritura que se llama canónica4, y que no es otra cosa
248 41 | criaturas, de igual modo son capaces de arrancar del alma los
249 12 | y al segundo Cirilo; en Capadocia, a Basilio el Grande y a
250 16 | anotaron los diferentes capítulos y el argumento de cada una
251 25 | los libros divinos y para captar su sentido. Tal es el objeto
252 41 | sagrados para echarles en cara su ignorancia en estas cosas
253 35 | conocedor de este peculiar carácter de la teología cristiana,
254 6 | Iglesia, su institución, sus caracteres, su misión v sus dones se
255 40 | pondrá de manifiesto esa nota característica del error que consiste en
256 48 | Yo confieso a vuestra caridad que he aprendido a dispensar
257 29 | donde Dios ha puesto sus carismas, debe buscarse la verdad,
258 5 | de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas para con
259 1 | las palabras divinas5, una carta otorgada por el Padre celestial
260 11 | Justino e Ireneo, para sus cartas y sus libros, destinados
261 38 | por un solo punto en el caso de que uno solo quedare
262 10 | por hombres doctos en las catedrales, en los monasterios y en
263 11 | piedad. En las escuelas catequéticas y teológicas que se fundaron
264 5 | en las epístolas llamadas Católicas; y de manera clarísima en
265 37 | Iglesia, que «por sí misma y a causa de su admirable difusión,
266 22 | gran dificultad; pero se ceban principalmente en la multitud
267 54 | que en los seminarios y centros de estudio sometidos a vuestra
268 33 | embargo, creer que tiene cerrado el camino para no ir más
269 1 | conocerlas fácilmente, con firme certeza y sin mezcla de error, no
270 52 | pero útiles, que enredar la cerviz, al tratar de interpretarlos
271 1 | lo que la Iglesia no ha cesado de pensar ni de profesar
272 8 | práctica, los Santos Padres no cesaron de elogiar las Divinas Letras
273 22 | medio de sátiras y burlas chocarreras, las inteligencias aún tiernas
274 24 | por una verdadera cultura científica y, en una palabra, por hallarse
275 | ciertos
276 13 | nombres de Tertuliano y de Cipriano, de Hilario y de Ambrosio,
277 27 | preciso proceder con mucha circunspección en esta tarea; pues el oficio «
278 11 | apóstoles, entre los que citaremos a Clemente de Roma, a Ignacio
279 1(4) | S. Aug., De civ. Dei 11,3.~
280 30 | útil si los explica con más claridad a la muchedumbre de los
281 5 | llamadas Católicas; y de manera clarísima en el testionio de aquel
282 1(5) | S. Clem. Rom., 1 Cor. 45; S. Polyc.,
283 34(42)| Cf. Clemen. Al., Strom. 7,16; Orig.,
284 8 | que decía San Jerónimo al clérigo Nepociano: «Lee a menudo
285 30 | la Iglesia no detiene ni coarta las investigaciones de la
286 45 | la transcripción de los códices se les escaparan a los copistas
287 38 | hondero, tribuno y jefe de cohorte, general y soldado, infante
288 38(48)| Cf. Col 3,16.~
289 27 | tarea; pues el oficio «del comentador es exponer, no lo que él
290 48 | de sus autores ha podido cometer un error al escribirlos.
291 25 | 25. Al comienzo de los estudios deben atender
292 1 | designio de amor elevó en sus comienzos al género humano a la participación
293 | cómo
294 8 | manantial de salvación»18, y los comparan a fértiles praderas y a
295 6 | enseñanzas más numerosas y más completas sobre Dios, Bien sumo y
296 48 | sutil que religiosamente, en componer entre sí y conciliar los
297 26 | religión y de la piedad. Comprendemos ciertamente que ni la extensión
298 52 | nadie puede lisonjearse de comprender rectamente toda la Escritura,
299 9 | puntos; y por ello, para comprenderlos y explicarlos, tenemos siempre
300 7 | es lo que San Agustín ha comprendido y perfectamente probado16
301 54 | debido a Dios por haber comunicado al género humano las palabras
302 20 | hemos propuesto exige que comuniquemos con vosotros, venerables
303 43 | filósofos han profesado comúnmente y que no son contrarias
304 35 | Argumentando, si el adversario concede algunas de las verdades
305 45 | partes de las Escrituras o conceder que el autor sagrado haya
306 19 | examinen esta rápida reseña nos concederán ciertamente que la Iglesia
307 45 | evadir estas dificultades concediendo que la divina inspiración
308 12 | admirable por la rápida concepción de su entendimiento y por
309 46 | mientras escribían, que ellos concibieran rectamente todo y sólo lo
310 4 | mismo, en efecto, que «se ha conciliado la autoridad con los milagros
311 48 | en componer entre sí y conciliar los no pocos pasajes que
312 46 | definida solemnemente por los concilios de Florencia y de Trento,
313 8 | de las Escrituras»20, y concuerda la opinión de San Gregorio
314 9 | de la voluntad. Porque la condición de estos libros no es común,
315 55 | estarán en las mejores condiciones para descubrir y evitar
316 40 | crítica» que preconizan conducirá en definitiva a que cada
317 51 | merecidas alabanzas a la conducta de algunos católicos, quienes,
318 16 | explicaron la relación y conexión de las distintas frases
319 37 | la Iglesia y la primacía conferida a Pedro y a sus sucesores.~
320 56 | a todo el clero y pueblo confiado a vuestros cuidados, la
321 56 | esperanza del divino auxilio y confiando en vuestro celo pastoral,
322 48 | escribe a Jerónimo: «Yo confieso a vuestra caridad que he
323 7 | perfectamente probado16 y lo que confirma la experiencia de los mejores
324 40 | invocadas sino, a lo más, como confirmación. De otro modo, surgirán
325 46 | de Florencia y de Trento, confirmada por fin y más expresamente
326 11 | 11. Para confirmar nuestros argumentos y nuestras
327 31 | otros Santos Padres y lo confirmaron con su ejemplo «al procurar
328 6 | algo relacionado con la conformación y disciplina de la vida
329 32 | las costumbres; pues de su conformidad resulta claramente, según
330 6 | ningún texto tan fecundo y conmovedor como los que se encuentran
331 35 | cual, además, como perfecto conocedor de este peculiar carácter
332 1 | fin de que todos puedan conocerlas fácilmente, con firme certeza
333 42 | al azar y de no dar por conocido lo desconocido»52. Sobre
334 1 | de uno y otro Testamento. Conocidos son los documentos antiguos
335 8 | 8. Conociendo a fondo todas estas riquezas
336 38 | ha de medirse con todos, conozca las armas y los procedimientos
337 47(59)| S. Aug., De cons. Evang. 1,35.~
338 51 | Dios ha dado riquezas, las consagren a conservar el tesoro de
339 55 | con más vehemencia a la consecucíón del premio de la virtud
340 26 | las escuelas no se puede conseguir, como en las academias superiores,
341 37 | mismos. Lo cual no podrá conseguirse plena y enteramente sino
342 53 | reverentemente nuestros consejos y nuestras órdenes; si escribiendo
343 9 | de la oración humilde y conservadas por la santidad de vida.~
344 19 | Escritura; que siempre ha conservado este auxilio, para cuya
345 51 | riquezas, las consagren a conservar el tesoro de la verdad revelada.~
346 22 | ellos quienes quisieran ser considerados como teólogos, como cristianos
347 49 | aumento para ayuda de la fe. Consideramos de la mayor importancia
348 42 | de esta regla, se ha de considerar en primer lugar que los
349 40 | característica del error que consiste en la diversidad y disentimiento
350 11 | que en ellas se daba no consistía, por decirlo así, más que
351 42 | la íntima naturaleza o constitución de las cosas que se ven),
352 32 | esfuerzos de jardineros, constructores, pastores y nutricios»40,
353 1 | Iglesia universal», se halla contenida tanto «en las tradiciones
354 28 | la significación de su contexto, los lugares paralelos,
355 26 | explicado de una manera continua y extensa, cuando menos
356 45 | verdadero de algunas frases continúe dudoso; para determinarlo,
357 34 | han hecho en la Iglesia continuos progresos, es preciso dar
358 30 | los autores sagrados en contradicción entre sí o que sea opuesta
359 48 | pocos pasajes que presentan contradicciones o desemejanzas (y que son
360 52 | monumentos de la historia que contradiga realmente a las Escrituras.
361 52 | palabras sagradas o la parte contraria; si ni lo uno ni lo otro
362 51 | asociaciones, gustan de contribuir generosamente con recursos
363 30 | al ábrigo de todo error y contribuye poderosamente a su verdadero
364 30 | ordinario»36, y llevar al convencimiento de que esta interpretación
365 7 | los mismos sabios deben convenir en que existe en las Sagradas
366 10 | los monasterios y en los conventos de regulares donde pudiera
367 7 | una elocuencia vigorosa y convincente. El que lleva en su discurso
368 45 | códices se les escaparan a los copistas algunas erratas; lo cual
369 40 | lo están demostrando los corifeos de esta nueva ciencia; y
370 16 | como lo demuestran los correctorios bíblicos que crearon, pusieron
371 4 | enseñar, para argüir, para corregir, para instruir en la justicia,
372 54 | manera progresen con el correr de los tiempos, que sean
373 54 | y la prestancia que les corresponden. Que se lleven a cabo en
374 44 | con grandes esfuerzos los correspondientes documentos, pero frecuentemente
375 41 | una sana filosofía y de corromper las costumbres cuando se
376 34 | sino que únicamente roen su corteza43.~
377 4 | multitud por la fe»8, tenía costumbre de apelar a la Sagrada Escritura
378 52 | interpretarlos inútilmente, en las coyundas del error, cuando se creía
379 52 | que un mismo Dios es el creador y gobernador de todas las
380 42 | posible o, por lo menos, creamos firmemente que es falsísimo»53.
381 16 | correctorios bíblicos que crearon, pusieron todavía más celo
382 48(61)| S. Aug., Epist. 82,1 et crebius alibi.~
383 32 | los apóstoles «hicieron crecer a la Iglesia con sus esfuerzos
384 37 | grande y perpetuo motivo de credibilidad y una prueba irrefutable
385 22 | inteligencias aún tiernas y crédulas de los jóvenes, excitando
386 22 | de errores, con los que creen poder anonadar a la sacrosanta
387 46 | es la antigua y constante creencia de la Iglesia definida solemnemente
388 52 | coyundas del error, cuando se creía haberla sacado del yugo
389 54 | Sagrada Escritura hemos creído oportuno advertir y mandar
390 41 | supremo, impresa en las criaturas, de igual modo son capaces
391 2 | para la utilidad del pueblo cristiano, sino también a no tolerar
392 22 | considerados como teólogos, como cristianos y como evangélicos, y que
393 25 | formar y cultivar en ellos un criterio, apto al mismo tiempo para
394 52 | prudente de teólogos y exegetas cuál sea el sentido verdadero
395 | cualquier
396 | cualquiera
397 | cuánto
398 | cuantos
399 28 | ni más esfuerzo en estas cuestiones que en el estudio de los
400 56 | pueblo confiado a vuestros cuidados, la bendición apostólica.~
401 42 | mantengan en sus límites, cuidando, según la frase de San Agustín, «
402 24 | esta razón, nada debéis cuidar tanto como la prudente elección
403 14 | de los sacerdotes. Estos cuidaron de recoger las obras más
404 11 | religión cristiana, han cultivado siempre con asiduidad el
405 14 | ardientes ni tan fructuosamente cultivados como en las épocas precedentes,
406 36 | hemos enseñado y prescrito, cultivan religiosamente y con profundidad
407 25 | discípulos, para formar y cultivar en ellos un criterio, apto
408 39 | excelente que los seminaristas cultivasen dichas lenguas, sobre todo
409 17 | invención de la imprenta, el cultivo de la Sagrada Escritura
410 42 | hasta entre los hombres más cultos. Y como en la manera vulgar
411 54 | procurar que se guarde y se cumpla con la escrupulosidad debida;
412 39 | mejor mantener su dignidad y cumplir con los deberes de su cargo,
413 22 | 22. Presentan este cúmulo de errores, con los que
414 24 | alumnos mejores que hayan cursado de manera satisfactoria
415 24 | divinos con la posibilidad de cursar en algún tiempo estudios
416 12 | constancia en sus trabajos, en cuyas numerosos escritos y en
417 43(56)| S. Thom, In 2 Sent. d.2 q.l a.3.~
418 11 | enseñanza que en ellas se daba no consistía, por decirlo
419 54 | ornamento de la verdad católica, dada por Dios para la eterna
420 43 | algunas de estas verdades, dadas también como ciertas, han
421 1 | en tal concepto han sido dados a la Iglesia»3. Eso es lo
422 14 | mismos, como hicieron Pedro Damián y Lanfranco.~
423 56 | especial benevolencia, os damos amorosamente en el Señor,
424 41 | cuando se infiltran con dañadas intenciones en las jóvenes
425 40 | desgraciadamente, y con gran daño para la religión, se ha
426 50 | rechazar victoriosamente los dardos que la ciencia impía dirige
427 1 | primitiva dignidad, quiso darle además el precioso auxilio
428 24 | son de esperar, queremos darles algunas instrucciones más
429 52 | aducen en contra. Ni hay que darse por vencidos si aun entonces
430 54 | vuestra jurisdicción se dé a estos estudios el vigor
431 35 | propios. Porque, aunque deban los jóvenes ejercitarse
432 24 | actual. Por esta razón, nada debéis cuidar tanto como la prudente
433 38 | abundancia en nosotros48; no debemos, pues, estar preparados
434 30 | debe, pues, mirar como un deber importantísimo y sagrado
435 8 | lectura; aprende lo que debes enseñar...; la predicación
436 37 | puestas de manifiesto y debidamente establecidas la divinidad
437 54 | y más el reconocimiento debido a Dios por haber comunicado
438 44 | en los libros santos para debilitar y quebrantar completamente
439 30 | doctrina católica tal como está decidida por la autoridad de la Iglesía;
440 30 | sagrado explicar en el sentido declarado los textos de la Escritura
441 4 | de los libros santos para declarar que es el enviado de Dios
442 29 | palabra divina escrita, declaró ser la mente de éste que «
443 27 | cual el concilio Tridentino decretó que había de ser tenida «
444 41 | sobre todo entre la juventud dedicada a las letras; la cual, una
445 16 | escolásticos. Estos, aunque se dedicaron a investigar la verdadera
446 24 | teológicos, algunos que se dediquen por completo a los libros
447 35 | la ciencia de los dogmas deduciendo de los artículos de la fe
448 52 | por lo tanto, nada puede deducirse de la naturaleza de las
449 48 | afirmar o que el manuscrito es defectuoso, o que el traductor no entendió
450 22 | instruidos y serios que pueden defenderse sin gran dificultad; pero
451 18 | las ciencias afines, han defendido la Sagrada Escritura sirviéndose
452 30 | madurar; y, en los puntos ya definidos, el doctor privado puede
453 40 | preconizan conducirá en definitiva a que cada uno en la interpretación
454 36 | pertrechados, para que no defrauden nuestras legítimas esperanzas
455 1(4) | S. Aug., De civ. Dei 11,3.~
456 52 | apoyarse en los principios que dejamos indicados más arriba; sostengan
457 | dejar
458 34 | obras que los nuestros nos dejaron en gran número, prefiera
459 43 | filosofía, el intérprete teólogo deje a cargo de los filósofos
460 8 | a fértiles praderas y a deliciosos jardines, en los que la
461 | demasiada
462 35 | instruido no puede descuidar la demostración de los dogmas basada en
463 40 | opiniones, como lo están demostrando los corifeos de esta nueva
464 42 | sucesos naturales pueden demostrarnos con razones verdaderas,
465 52 | si tal pareciese, ha de demostrarse lo contrario, bien sometiendo
466 42 | decir, a la fe católica, demostrémosles, en lo posible o, por lo
467 22 | Biblia. Nos no sabríamos deplorar demasiado la extensión y
468 30 | que la Iglesia tiene en depósito, no puede suceder que proceda
469 22 | de la Iglesia, en las que depravan miserablemente, hasta por
470 26 | de los que hacen gustar deprisa algo de todos los libros,
471 53 | tal como la Iglesia tiene derecho a esperar de la piedad y
472 35 | fe y las que de éste se derivan; y de los libros sagrados
473 33 | cuando este significado derive del sentido literal y se
474 38 | luchar en el mar y para derribar murallas; porque, si no
475 41 | ignorancia en estas cosas y desacreditar así las mismas Escrituras.
476 42 | 42. No habrá ningún desacuerdo real entre el teólogo y
477 10 | soberana liberalidad, no fuera desatendido»27, ha proveído en todo
478 52 | hoy están completamente desautorizadas como vanas, y no pocas interpretaciones
479 37 | magisterio de la Iglesia descansa también en la autoridad
480 40 | racionalismo, no temerán descartar de los sagrados libros las
481 42 | de no dar por conocido lo desconocido»52. Sobre cómo ha de portarse
482 52 | sentirse prisionero de signos desconocidos, pero útiles, que enredar
483 8 | San Gregorio Magno, que ha descrito como nadie los deberes de
484 9 | acciones de los demás, se descuiden de sí propios»23. Mas esto
485 54 | abundancia de frutos tan deseados, especialmente en orden
486 48 | presentan contradicciones o desemejanzas (y que son casi los mismos
487 30 | doctor privado puede también desempeñar un papel útil si los explica
488 40 | verdadera crítica; porque, desgraciadamente, y con gran daño para la
489 35 | razones, sino sólo para deshacer las que él proponga contra
490 1 | altos misterios, de sus designios y de sus obras, síguese
491 46 | principal, se les pudiera haber deslizado algún error. Porque El de
492 34 | alguno es que, ignorando o despreciando las excelentes obras que
493 43 | de este mundo ocasión de despreciar nuestra doctrina»57. Pues,
494 22 | jóvenes, excitando en ellos el desprecio hacia la Sagrada Escritura.~
495 42 | expresarnos suele ante todo destacar lo que cae bajo los sentidos,
496 1 | en su infinita bondad ha destinado al hombre a su fin sobrenatural»2. «
497 11 | sus cartas y sus libros, destinados ora a la defensa, ora a
498 47 | puede haber algo de falso, o destruyen el concepto católico de
499 49 | envidia de los detractores se desvanecerá fácilmente, o al menos no
500 54 | que es nuestro constante desvelo y la esperanza de la Iglesia.
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