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| Leo PP. XIII Immortale Dei IntraText - Concordancias (Hapax Legomena) |
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502 I, 8 | la voluntad de Dios, que ejerce su poder por medio de los
503 II, 20 | sagrado cargo apostólico que ejercemos para con todos los pueblos,
504 I, 5 | reivindicar para sí ni de ejercer públicamente esta autoridad
505 II, 10 | y aun ésta sólo para ser ejercida en su nombre.~Queda en silencio
506 I, 6 | dentro de la cual cada poder ejercita iure proprio su actividad.
507 I, 2 | además, el poder ha de ejercitarse en provecho de los ciudadanos,
508 I, 8 | Estado, que nos presenten un ejército con soldados tales como
509 I, 7 | del Estado. Concepción no elaborada temerariamente y por capricho,
510 I, 2 | otra forma de gobierno. La elección de una u otra forma política
511 II, 10 | religiones la única verdadera, ni elegirá una de ellas ni la favorecerá
512 I, 5 | de su Fundador, todos los elementos necesarios para su existencia
513 II, 11 | contra el pacto convenido, y, eliminados así todos los obstáculos,
514 I, 8 | Agustín ha subrayado con su elocuencia acostumbrada el valor de
515 I, 5 | el envío y aceptación de embajadores, ya con el mutuo intercambio
516 0, 1 | Son muchos los que se han empeñado en buscar la norma constitucional
517 II, 16 | de quienes pretenden con empeño que la Iglesia se separe
518 III, 22 | Ejemplares en la lealtad a los emperadores y obedientes a las leyes
519 II, 16 | falsas opiniones que habían empezado a estar en boga, reuniéndolas
520 I, 5 | obediencia»14. Y aún más: «Emplee yo con severidad la autoridad
521 I, 8 | mano guías seguros para emprender este camino y auxiliadores
522 I, 9 | inspiradora de sus grandes empresas y una eficaz auxiliadora
523 II, 12 | sociedad o a tenerla sujeta y encadenada al Estado. A este fin va
524 I, 2 | un mismo impulso eficaz, encaminado al bien común. Por consiguiente,
525 I, 6 | divinos. El poder civil, encargado de los intereses humanos.
526 II, 13 | gobernantes meros delegadas, encargados de ejecutar la voluntad
527 I, 5 | ha dado a la Iglesia el encargo de juzgar y definir en las
528 II, 13 | ventajas para halagar y encender innumerables pasiones, carece
529 II, 16 | Así, Gregorio XVI, en la encíclica Mirari vos, del 15 de agosto
530 0, 1 | realidad es que no se ha encontrado para constituir y gobernar
531 I, 5 | de la Iglesia llegara a encontrar en el poder civil la defensa
532 I, 9 | la religión, en la cual encontró siempre una inspiradora
533 I, 6 | como el caminante ante una encrucijada, sin saber qué camino elegir,
534 I, 8 | presente. La sociedad doméstica encuentra su necesaria firmeza en
535 II, 15 | último, se abre la puerta a enemistades y conflictos, que causan
536 I, 8 | sencillez a los niños, con energía a los jóvenes, con calma
537 III, 23 | y una resistencia menos enérgica que la que exige la verdad.
538 III, 21 | apariencia de esas libertades engañe a algún incauto. Piénsese
539 I, 8 | antes, por el contrario, los engrandece y consolida.~Si se examina
540 I, 9 | tiene por todo ello una enorme deuda de gratitud con la
541 I, 8 | que la religión cristiana enriquece abundante y espontáneamente
542 I, 5 | a todos los pueblos, de ensanchar en lo posible las fronteras
543 II, 13 | del Estado. La naturaleza enseña que toda autoridad, sea
544 I, 5 | en la tierra; id, pues, enseñad a todas las gentes..., enseñándoles
545 II, 15 | cual se aparta de la norma enseñada por la naturaleza todo Estado
546 III, 23 | pública de las doctrinas enseñadas por la Iglesia. Y en este
547 I, 5 | enseñad a todas las gentes..., enseñándoles a observar todo cuanto yo
548 III, 21 | estas nuestras enseñanzas, entenderán con facilidad cuáles son
549 II, 19 | por la investigación del entendimiento humano. Y como no hay verdad
550 III, 23 | temerarias acusaciones, entiendan todos que la integridad
551 I, 8 | convicción en la sociedad, entienden los ciudadanos que son deberes
552 I, 5 | infalible de la verdad, al cual entregó las llaves del reino de
553 I, 5 | recibido de su Padre. «Como me envió mi Padre, así os envío yo»5. «
554 I, 9(21) | Vives de Chartres, Epis. 238: PL 162,246.~
555 I, 6 | evidente inferioridad, ha equilibrado entre sí las fuerzas y las
556 0, 1 | superaron a los demás por su equilíbrio, por su equidad y por las
557 II, 11 | pretensiones, porque ello equivaldría al abandono de los más santos
558 II, 14 | contrarias, son todas iguales, equivale a confesar que no se quiere
559 II, 16 | atenerse, sin peligro de equivocarse, en medio de una avenida
560 | eran
561 | esa
562 III, 22 | de pensar puede ofrecer escasas esperanzas de salvación
563 II, 19 | pues el que obra el pecado, esclavo es del pecado28. Por el
564 I, 9 | palabras que Yves de Chartres escribió al papa Pascual II merecen
565 III, 23 | y cumplan esta norma los escritores y, sobre todo, los periodistas.
566 III, 21 | circunstancias, los católicos escuchan, como es su obligación,
567 | ese
568 III, 23 | los obispos, a quienes el Esfüritu Santo puso para gobernar
569 II, 19 | salvación del hombre, se esfuerza por impedir que la inteligencia
570 III, 24 | que hemos formado y los esfuerzos que hemos hecho para mayor
571 III, 22 | leyes en cuanto era lícito, esparcían por todas partes un maravilloso
572 II, 10 | semejantes en su naturaleza específica, son iguales también en
573 I, 9 | bienes superiores a toda esperanza. Todavía subsiste la memoria
574 III, 22 | pensar puede ofrecer escasas esperanzas de salvación para el Estado.
575 I, 9 | conservado. Podríamos incluso esperar fundadamente mayores bienes
576 I, 5 | este fin, es sobrenatural y espiritual. Por tanto, es distinta
577 III, 23 | para que la unión de los espíritus no quede destruida con temerarias
578 I, 8 | acuerdo con la dignidad de la esposa y de los hijos. Por último,
579 II, 11 | conyugal, de su unidad y estabilidad; privan de sus propiedades
580 II, 18 | que la Iglesia católica establece en materia de constitución
581 II, 11 | las autoridades del Estado establecen por sí mismas una legislación
582 III, 23 | la religión cristiana y establecer en la sociedad la autoridad
583 I, 5 | así os envío yo»5. «Yo estaré con vosotros siempre hasta
584 II, 19 | alguna del orden natural que esté en contradicción con las
585 III, 23 | católicos dignos de este nombre estén dispuestos a ser hijos amantes
586 II, 19 | produzca frutos abundantes. Estimula todas las artes, todas las
587 I, 3 | contrario. El Estado tiene la estricta obligación de admitir el
588 II, 19 | que tienen por objeto el estudio de la naturaleza. En estas
589 II, 18(25) | Agustín, Tractatus in Io. Evang. 26,2: PL 35,1607.~
590 III, 22 | conducta a los preceptos evangélicos, sin retroceder ante los
591 I, 8 | De donde se desprende la evidencia de aquella sentencia: «El
592 I, 6 | dejan todas de concurrir con exacta adecuación al fin total
593 I, 8 | son definidos con sabia exactitud y su cumplimiento queda
594 I, 7 | sobre los supremos y más exactos principios, confirmados
595 I, 8 | engrandece y consolida.~Si se examina a fondo el asunto, la constitución
596 I, 6 | hemos dicho, otro camino que examinar la naturaleza de cada uno
597 I, 6 | poderes, teniendo en cuenta la excelencia y nobleza de sus fines respectivos.
598 I, 5 | de toda la Historia, la excelsa misión divina, que El en
599 II, 15 | y de acción que con sus excesos pueda extraviar impunemente
600 II, 15 | al hombre, debe aplicarse exclusivamente a la verdad y al bien. Ahora
601 I, 8 | quién el aviso, a quién la exhortación, a quién la corrección,
602 I, 2 | utilidad de la vida corporal exigen, como tampoco lo conducente
603 III, 21 | enseñanzas cuantas veces lo exijan las circunstancias. Y en
604 I, 6 | que entre ambas potestades exista una ordenada relación unitiva,
605 I, 2 | Señor de las cosas. Todo lo existente ha de someterse y obedecer
606 III, 23 | olvido más completo. Si ha existido alguna temeridad o alguna
607 III, 21 | los que las defienden. La experiencia ha demostrado suficientemente
608 II, 15 | amparar esas publicaciones y exposiciones con la tutela de las leyes.
609 I, 6 | éste, pues Jesucristo mandó expresamente que se dé al César lo que
610 II, 11 | Iglesia, que por mandato expreso de Jesucristo ha de enseñar
611 III, 23 | concepción cristiana, que hemos expuesto, de la vida pública. No
612 III, 22 | acción de los católicos se extienda desde este estrecho círculo
613 I, 5 | naturaleza, la Iglesia se extiende a toda la universalidad
614 I, 3 | rechazar la religión como cosa extraña o inútil, ni pueden, por
615 II, 15 | que con sus excesos pueda extraviar impunemente a las inteligencias
616 II, 11 | 11. Es fácil de ver la deplorable situación
617 I, 3 | obstáculos, dé todas las facilidades posibles a los ciudadanos
618 II, 20 | claridad suele propagarse fácilmente por sí misma y penetrar
619 I, 8 | por el voto y el juicio falaces de la muchedumbre, sino
620 III, 23 | Apostólica, se les acuse de falta grave porque piensen de
621 III, 22 | los cargos públicos sin faltar a su conciencia. De este
622 II, 15 | educación de la juventud y de la familia. Sin religión es imposible
623 II, 16 | civiles, es muy temida por los fautores de una libertad desvergonzada»23.
624 III, 24 | género humano. Como auspicio favorable de los beneficios divinos
625 II, 16 | podríamos augurar resultados felices para la Iglesia y para el
626 II, 15 | del que justamente pueda felicitarse la sociedad humana; es,
627 0, 1 | descansó, sin embargo, la fiebre funesta de estas quejas
628 I, 8 | a su marido con casta y fiel obediencia, no para satisfacer
629 I, 9 | bárbaras y las hizo pasar de la fiereza a la mansedumbre y de la
630 I, 8 | refuta el error de ciertos filósofos políticos: «Los que afirman
631 II, 11 | poder civil, cuyo resultado final suele ser que sucumba la
632 II, 12 | Pontífices, no tienen otra finalidad que quebrantar la fuerza
633 II, 11 | derecho de propiedad; tratan, finalmente, a la Iglesia como si la
634 I, 9 | Jesucristo se veia colocada firmemente en el grado de honor que
635 I, 8 | asimismo inspectores del fisco tales como la enseñanza
636 I, 6 | quien incluso en el mundo físico, de tan evidente inferioridad,
637 I, 9 | bien gobernado y la Iglesia florece y fructifica. Pero cuando
638 I, 9 | honor que le corresponde y florecía en todas partes gracias
639 II, 19 | sabiduría a los ciudadanos, fomenta el progreso y las comodidades
640 II, 19 | demás ciencias, la Iglesia fomentará y favorecerá con ardor todas
641 I, 8 | consolida.~Si se examina a fondo el asunto, la constitución
642 III, 24 | apetecido los deseos que hemos formado y los esfuerzos que hemos
643 I, 9 | merecen ser consideradas como formulación de una ley imprescindible: «
644 III, 22 | el palacio, el Senado, el foro»30. Hasta tal punto que,
645 III, 22 | ciudades, las islas, las fortalezas, los municipios, las asambleas,
646 II, 18 | cuidado para que nadie sea forzado a abrazar la fe católica
647 I, 3 | el cielo, más allá de la frágil brevedad de esta vida. Si,
648 I, 8 | incluso con los lazos de la fraternidad. Tú enseñas a los reyes
649 II, 15 | demostrado con demasiada frecuencia.~
650 II, 11 | entera fidelidad, surgen frecuentemente conflictos entre el poder
651 I, 6 | no fuese, sobrevendrían frecuentes motivos de lamentables conflictos,
652 I, 8 | sagrado y sobrehumano y frenada para que ni se aparte de
653 I, 5 | ensanchar en lo posible las fronteras del cristianismo; en una
654 I, 9 | gobernado y la Iglesia florece y fructifica. Pero cuando surge entre
655 | fuere
656 0, 1 | la Iglesia los cristianos fueron perseguidos con calumnias
657 II, 11 | humanas ante la parte más fuerte.~
658 | fuesen
659 I, 9 | Podríamos incluso esperar fundadamente mayores bienes si el poder
660 I, 5 | benéfica y gratuita de su Fundador, todos los elementos necesarios
661 II | Principios fundamentales~
662 0, 1 | sin embargo, la fiebre funesta de estas quejas y falsas
663 II, 20 | humana cuya madre y mejor garantía es la verdad: «la verdad
664 I, 2 | con tal que esta forma garantice efecazmente el bien común
665 I, 5 | importante, es una sociedad genérica y jurídicamente perfecta,
666 II, 19 | los descubrimientos del genio contemporáneo. La Iglesia
667 0, 1 | por su equidad y por las glorias de su historia. No obstante,
668 II, 19 | al conocimiento, ya a la glorificación de Dios, de aquí que la
669 I, 9 | filosofía del Evangelio gobernaba los Estados. En aquella
670 I, 9 | armonía, el mundo está bien gobernado y la Iglesia florece y fructifica.
671 I, 2 | mirada en Dios, supremo gobernador del universo, y tomarlo
672 II, 10 | que la multitud dueña y gobernadora de sí misma. Y como se afirma
673 I, 5 | prelados con poderes para gobernarla, y ha querido que uno de
674 II, 19 | campo de la vida pública gobierna con sabiduría a los ciudadanos,
675 II, 19 | tiranía de los príncipes que gobiernan mal a los pueblos; las que
676 I, 2 | cuando la filosofía cristiana gobierne el Estado. El hombre está
677 I, 8 | sobre los hijos para que gobiernen a éstos amorosa y tiernamente.
678 II, 12 | medidas tomadas por los gobiernos. La legislación, la administración
679 II, 18 | diversas clases de culto divino gocen del mismo derecho que tiene
680 I, 9 | ello una enorme deuda de gratitud con la religión, en la cual
681 I, 5 | por voluntad benéfica y gratuita de su Fundador, todos los
682 I, 9 | mantenido como maestra y guía del mundo en el descubrimiento
683 I, 5 | la Iglesia, la que debe guiar a los hombres hacia la patria
684 II, 19 | por otra parte, con mucho gusto, los adelantos que trae
685 I, 2 | tienen con sus padres. «Todos habéis de estar sometidos a las
686 | había
687 III, 23 | tanto, si anteriormente ha habido alguna división, es necesario
688 I, 3 | El dependemos, y porque, habiendo salido de El, a El hemos
689 I, 9 | históricos que ninguna corruptora habilidad de los adversarios podrá
690 III, 21 | de Estado moderno, de que hablamos, con otro Estado, real o
691 I, 8 | bienes, sobre todo cuando, hablando con la Iglesia católica,
692 I, 8 | No lo dirán; antes bien, habrán de reconocer que su observancia
693 I, 9 | auxiliadora en sus realizaciones. Habríamos conservado también hoy todos
694 | hacer
695 I, 8 | caridad y que a nadie puede hacérsele injuria»19.~En otro pasaje
696 II, 13 | presenta grandes ventajas para halagar y encender innumerables
697 III, 23 | Estado, cuya seguridad se halla en grave peligro a causa
698 II, 20 | la verdad: «la verdad os hará libres»29.~
699 I, 9 | ha creado tan numerosas y heroicas instituciones para aliviar
700 I, 5 | 5. El Hijo unigénito de Dios ha establecido
701 I, 9 | naciones bárbaras y las hizo pasar de la fiereza a la
702 II, 20 | condenables los adelantos útiles y honestos de nuestra época, sino porque
703 III, 22 | si no podían retener los honores, las dignidades y los cargos
704 III, 21 | arrepentimiento en todos los hombres honrados y prudentes. Si comparamos
705 I, 3 | grave de las autoridades honrar el santo nombre de Dios.
706 I, 9 | concordia entre ambos poderes se hubiera conservado. Podríamos incluso
707 I, 9 | bienes si el poder civil hubiese obedecido con mayor fidelidad
708 I, 9 | 9. Hubo un tiempo en que la filosofía
709 I, 6 | encargado de los intereses humanos. Ambas potestades son soberanas
710 I | I. EL DERECHO CONSTITUCIONAL
711 II, 16 | principios que ya entonces se iban divulgando, esto es, el
712 I, 5 | el cielo y en la tierra; id, pues, enseñad a todas las
713 II, 14 | ateísmo, en realidad se identifica con él. Los que creen en
714 III, 21 | la Sede Apostólica y se identifiquen con el sentir de ésta. Hay
715 II, 11 | Iglesia en el Estado un lugar igual, o quizás inferior, al de
716 III | III. DEBERES DE LOS CATÓLICOS~
717 II, 10 | aquí nacen una libertad ilimitada de conciencia, una libertad
718 III, 24 | que El, de quien es propio iluminar los entendimientos y mover
719 I, 2 | titulares fuesen como una imagen del poder y de la providencia
720 II, 10 | o como si fuera posible imaginar un poder político cuyo principio,
721 III, 21 | con otro Estado, real o imaginario, que persiga tiránica y
722 II, 19 | hombre, se esfuerza por impedir que la inteligencia y la
723 III, 22 | tribunales y en la misma corte imperial. «Somos de ayer y ya llenamos
724 0, 1 | desconocidas hasta entonces y ha implantado en la sociedad civil una
725 III, 24 | ciudadano.~Sólo nos queda implorar con intensa oración el auxilio
726 I, 8 | constitución del Estado.~Se imponen también como obligatorias
727 II, 16 | las obligaciones que les imponía el cargo apostólico. Así,
728 I, 3 | consecución de este bien importa tanto a cada uno de los
729 I, 3 | público las numerosas e importantes obligaciones que lo unen
730 II, 15 | familia. Sin religión es imposible un Estado bien ordenado.
731 II, 16 | conciencia, la libertad de imprenta y la legitimidad del derecho
732 I, 9 | como formulación de una ley imprescindible: «Cuando el imperio y el
733 I, 2 | y cada uno con un mismo impulso eficaz, encaminado al bien
734 II, 19 | siempre la iniciadora, o la impulsora, o la protectora de todas
735 II, 18(25) | San Agustín, Tractatus in Io. Evang. 26,2: PL 35,1607.~
736 III, 21 | libertades engañe a algún incauto. Piénsese en el origen de
737 I, 8 | sabe que, durante el curso incierto y trabajoso de esta mortal
738 I, 2 | dispuesto que el hombre nazca inclinado a la unión y asociación
739 II, 19 | combatír para conservarla incólume y entera en los pueblos.
740 II, 15 | Es ella la que defiende incólumes los principios reguladores
741 I, 3 | nada que sea contrario a la incolumidad de aquélla. Obligación debida
742 III, 23 | vacilación todo lo que sea incompatible con su profesión cristiana.
743 I, 3 | logro de aquel bien sumo e inconmutable que naturalmente desean.
744 III, 22 | los cristianos, siempre incorruptos y consecuentes consigo mismos,
745 I, 2 | un gobierno injusto, si incurren en abusos de poder o en
746 I, 3 | Estados no pueden obrar, sin incurrir en pecado, como si Dios
747 II, 19 | supremo del Estado invada indebidamente la esfera municipal o familiar,
748 I, 5 | más segura de su propia independencia.~
749 I, 3 | pueden, por último, elegir indiferentemente una religión entre tantas.
750 II, 16 | divulgando, esto es, el indiferentismo religioso, la libertad absoluta
751 I, 8 | santidad del matrimonio, uno e indisoluble. Los derechos y los deberes
752 II, 10 | particulares y que es lícito a cada individuo seguir la religión que prefiera
753 II, 19 | inmoderada, que lleva a los indivíduos y a los pueblos al desenfreno
754 I, 6 | maternal, usando la mayor indulgencia y condescendencia posibles.~
755 II, 19 | todas las artes, todas las industrias, y dirigiendo con su eficacia
756 II, 19 | de la vida. Enemiga de la inercia perezosa, desea en gran
757 I, 5 | todos y Maestro máximo e infalible de la verdad, al cual entregó
758 I, 6 | físico, de tan evidente inferioridad, ha equilibrado entre sí
759 I, 9 | la moral de los pueblos, infiltrándose en todas las clases y relaciones
760 III, 22 | sangre vigorosa, la eficaz influencia de la religión católica.~
761 0, 1 | estado de las cosas. Ha informado las costumbres con virtudes
762 II, 19 | Calumnia, por tanto, vana e infundada es la afirmación de algunos
763 III, 22 | bien público, procurando infundir en todas las venas del Estado,
764 II, 19 | desea en gran manera que el ingenio humano, con el trabajo y
765 II, 19 | católica ha sido siempre la iniciadora, o la impulsora, o la protectora
766 III, 23 | a un lado toda sospecha injusta y toda acusación mutua.
767 I, 2 | degeneran en un gobierno injusto, si incurren en abusos de
768 I, 5 | Dios mismo ha dado a esta inmensa multitud de hombres prelados
769 III, 22 | costumbres paganas distaban inmensamente de la moral evangélica.
770 0, 1 | 1. Obra inmortal de Dios misericordioso,
771 II, 19 | camino que lleva a la vida e inmortalidad futuras. Calumnia, por tanto,
772 II, 15 | siempre la misma y no es menos inmutable que la misma naturaleza
773 I, 3 | existencia, su conservación y la ínnumerable abundancia de sus bienes.
774 I, 2 | poderosos amenaza poderosa inquisición2. De esta manera, la majestad
775 I, 8 | ciudadanos tiene como compañera inseparable una honrosa dignidad, porque
776 I, 8 | manda; que nos den asimismo inspectores del fisco tales como la
777 I, 9 | cual encontró siempre una inspiradora de sus grandes empresas
778 0, 1 | y principal objeto de su institución fuera asegurar la felicidad
779 I, 4 | que Jesucristo en persona instituyó y confió a su Iglesia para
780 III, 22 | todo que se atienda a la instrucción pública de la juventud en
781 I, 8 | Iglesia católica, le dice: «Tú instruyes y enseñas con sencillez
782 I, 4 | enemigos y de dificultades insuperables, el testimonio de los mártires
783 II, 20 | sólidos, y esto manteniendo intacta la verdadera libertad de
784 III, 23 | entiendan todos que la integridad de la verdad católica no
785 II, 15 | extraviar impunemente a las inteligencias de la verdad y a las almas
786 III, 21 | esas libertades y en las intenciones de los que las defienden.
787 III, 24 | Sólo nos queda implorar con intensa oración el auxilio del cielo
788 II, 11 | del Estado, y esto con el intento de poder obrar impunemente
789 0, 1 | Pero, a pesar de los muchos intentos realizados, la realidad
790 I, 5 | embajadores, ya con el mutuo intercambio de otros buenos oficios.
791 II, 11 | se ve apartada de toda intervención en la educación pública
792 III, 23 | lugar para las polémicas intestinas ni para el espíritu de partido,
793 I, 8 | aquél existe un estrecho e íntimo parentesco»18.~En numerosos
794 III, 22 | consecuentes consigo mismos, se introducían animosamente dondequiera
795 I, 3 | religión como cosa extraña o inútil, ni pueden, por último,
796 II, 19 | poder supremo del Estado invada indebidamente la esfera
797 I, 9 | si rechazó victoriosa las invasiones musulmanas; si ha conservado
798 II, 10 | una libertad desenfrenada, inventados en la gran revolución del
799 II, 19 | verdad alcanzada por la investigación del entendimiento humano.
800 I, 5 | Pontífices, por su parte, con invicta constancia de ánimo, no
801 I, 3 | consiste en procurar una inviolable y santa observancia de la
802 I, 8 | respetados como derechos inviolables y quedan defendidos bajo
803 II, 18(25) | San Agustín, Tractatus in Io. Evang. 26,2: PL 35,1607.~
804 I, 3 | por argumentos ciertos e irrevocables como única y verdadera,
805 III, 22 | vuestro: las ciudades, las islas, las fortalezas, los municipios,
806 I, 6 | cual cada poder ejercita iure proprio su actividad. Pero
807 | jamás
808 I, 2 | toda forma de gobierno los jefes del Estado deben poner totalmente
809 I, 8 | niños, con energía a los jóvenes, con calma a los ancianos,
810 II, 10(22) | praestantissimum, de 20 de junio de 1888: ASS 20 (1887-1888)
811 | junto
812 III, 22 | causas muy graves y muy justas, no convenga en modo alguno
813 I, 2 | paterno, porque el poder justísimo que Dios tiene sobre los
814 I, 2 | tanto, el poder debe ser justo, no despótico, sino paterno,
815 III, 22 | católicos tienen motivos justos para intervenir en la vida
816 II, 18 | Porque, si bien la Iglesia juzga ilícito que las diversas
817 II, 10 | lógicamente que el Estado no se juzgará obligado ante Dios por ningún
818 II, 20 | nuestros tiempos, ni porque juzguemos condenables los adelantos
819 III, 23 | pero siempre dejando a un lado toda sospecha injusta y
820 II, 12 | del Estado, la educación laica de la juventud, el despojo
821 I, 6 | sobrevendrían frecuentes motivos de lamentables conflictos, y muchas veces
822 I, 8 | social, sino incluso con los lazos de la fraternidad. Tú enseñas
823 I, 5(11) | Lc 22,32.~
824 III, 22 | podían. Ejemplares en la lealtad a los emperadores y obedientes
825 II, 11 | el matrimonio cristiano, legislando incluso acerca del vínculo
826 I, 3 | amparo de las leyes, no legislar nada que sea contrario a
827 I, 5 | concediéndoles tanto el poder legislativo como el doble poder, derivado
828 I, 2 | ciudadanos, porque la única razón legitimadora del poder es precisamente
829 I, 2 | constituye un crimen de lesa majestad, no solamente humana,
830 I, 8 | caridad, la benignidad, la liberalidad. No queda dividido el hombre,
831 II, 19 | Iglesia no puede aprobar una líbertad que lleva al desprecio de
832 II, 10(22) | Véase la Enc. Libertas praestantissimum, de 20
833 II, 13 | que el Estado nunca se ve libre del temor de la revoluciones.~
834 II, 10 | autoridad de otro. Puede pensar libremente lo que quiera y obrar lo
835 II, 20 | verdad: «la verdad os hará libres»29.~
836 II, 19 | libertad, más que libertad, es licencia. Y con razón la denomina
837 I, 5 | tierra una sociedad que se llama la Iglesia. A ésta transmitió,
838 II, 15 | las consecuencias de la llamada moral civil. La maestra
839 III, 21 | particular acerca de las llamadas libertades modernas es menester
840 0, 1 | católica. Últimamente, el llamado derecho nuevo, presentado
841 II, 13 | estas teorías las cosas han llegado a tal punto que muchos admiten
842 I, 5 | suprema potestad de la Iglesia llegara a encontrar en el poder
843 III, 22 | imperial. «Somos de ayer y ya llenamos todo lo vuestro: las ciudades,
844 II, 19 | descubrimiento de la verdad puede llevar, ya al conocimiento, ya
845 II, 19 | rechaza, sin duda alguna, la locura de ciertas opiniones. Desaprueba
846 II, 10 | toda seguridad, se sigue lógicamente que el Estado no se juzgará
847 III, 22 | municipal, procurando y logrando sobre todo que se atienda
848 I, 3 | a los ciudadanos para el logro de aquel bien sumo e inconmutable
849 III, 23 | periodistas. Porque en una lucha como la presente, en la
850 I, 5 | Jefe supremo de todos y Maestro máximo e infalible de la
851 I, 9 | perseverancia a la autoridad, al magisterio y a los consejos de la Iglesia.
852 I, 9 | la tutela legítima de los magistrados. El sacerdocio y el imperio
853 II, 15 | sólo evitar toda acción mala, sino también domar las
854 II, 19 | de los errores y de las malas pasiones y que en el campo
855 II, 15 | fuente y origen de muchos males. La libertad, como facultad
856 0, 1 | Blanco del odio y de la malevolencia, los cristianos eran considerados
857 II, 19 | apóstol San Pedro velo de malicia27. Más aún: esa libertad,
858 II, 19 | que la Iglesia mira con malos ojos el sistema político
859 III, 23 | causa de nocivas teorías y malvadas pasiones.~
860 I, 5 | observar todo cuanto yo os he mandado»12. Y en otro texto: «Si
861 II, 10 | también el único que puede mandarse a sí mismo. Es el pueblo
862 II, 11 | eclesiásticas, y la Iglesia, que por mandato expreso de Jesucristo ha
863 I, 6 | a éste, pues Jesucristo mandó expresamente que se dé al
864 I, 8 | reprensión, a quién el castigo, manifestando al mismo tiempo que no todos
865 I, 8 | patria eterna, tiene a la mano guías seguros para emprender
866 III, 22 | asuntos políticos caerán en manos de personas cuya manera
867 I, 9 | pasar de la fiereza a la mansedumbre y de la superstición a la
868 I, 8(18) | obispos metropolitanos: Mansi, 4,1114.~
869 II, 13 | garantizar la seguridad pública y mantener el orden en la sociedad.
870 I, 9 | la civilización y se ha mantenido como maestra y guía del
871 II, 20 | fundamentos más sólidos, y esto manteniendo intacta la verdadera libertad
872 I, 8 | acierto a la seguridad, al mantenimiento y a la educacíón de la prole.~
873 I, 8 | uno de los dos poderes se mantuvieran dentro de su esfera propia
874 I, 6 | concertada moderación y maravillosa armonía, que ni las unas
875 III, 22 | esparcían por todas partes un maravilloso resplandor de santidad,
876 I, 8(20) | San Agustín, Epist. 138 ad Marcellinum 2,15: PL 33,532.~
877 0, 1 | constitucional de la vida política al margen de las doctrinas aprobadas
878 I, 4 | insuperables, el testimonio de los mártires y otros muchos parecidos,
879 I, 2 | medio de la fuerza de las masas constituye un crimen de
880 I, 6 | pruebas numerosas de su bondad maternal, usando la mayor indulgencia
881 I, 5 | supremo de todos y Maestro máximo e infalible de la verdad,
882 III, 22 | adulta y vigorosa ya en la mayoria de las ciudades.~
883 I, 5(8) | Mc 16,15.~
884 II, 12 | dirigida la mayor parte de las medidas tomadas por los gobiernos.
885 II, 17 | sus deberes religiosos o medir con un mismo nivel todos
886 I, 9 | esperanza. Todavía subsiste la memoria de estos beneficios y quedará
887 III, 21 | llamadas libertades modernas es menester que todos se atengan al
888 II, 18 | pueblo tenga una mayor o menor participación en el gobierno,
889 I, 8 | acabamos de exponer, no menoscaba ni desdora la verdadera
890 II, 19 | reconoce como destello de la mente divina toda verdad alcanzada
891 II, 17 | ciudadanos, ni como pretensión merecedora de favor y amparo, la libertad
892 I, 9 | escribió al papa Pascual II merecen ser consideradas como formulación
893 II, 13 | siendo los gobernantes meros delegadas, encargados de
894 I, 8(18) | Alejandría y a los obispos metropolitanos: Mansi, 4,1114.~
895 | mi
896 I, 4 | profecías, el gran número de milagros, la rápida propagación de
897 II, 19 | que dicen que la Iglesia mira con malos ojos el sistema
898 I, 2 | deben poner totalmente la mirada en Dios, supremo gobernador
899 I, 2 | pecado de soberbia y si no miran por los intereses del pueblo,
900 I, 8 | Tú enseñas a los reyes a mirar por el bien de los pueblos,
901 I, 9 | grandes instituciones perecen miserablemente»21 .~
902 0, 1 | 1. Obra inmortal de Dios misericordioso, la Iglesia, aunque por
903 II, 19 | Consecuente siempre consigo mísma, si por una parte rechaza
904 II, 11 | materias que son de competencia mixta, las autoridades del Estado
905 II, 17 | las cuestiones de derecho mixto es plenamente conforme a
906 I, 6 | naturales con tan concertada moderación y maravillosa armonía, que
907 I, 8(19) | San Agustín, De moribus Ecclesiae catholicae 1,30:
908 III, 22 | siempre a retirarse y a morir valientemente si no podían
909 0, 1 | calumnia armó y aguzó, no sin motivo, la pluma de San Agustín.
910 III, 24 | iluminar los entendimientos y mover las voluntades de los hombres,
911 I, 2 | sin un jefe supremo que mueva a todos y cada uno con un
912 III, 22 | islas, las fortalezas, los municipios, las asambleas, los campamentos,
913 I, 9 | victoriosa las invasiones musulmanas; si ha conservado el cetro
914 I, 5 | de embajadores, ya con el mutuo intercambio de otros buenos
915 II, 10 | ninguna le agrada. De aquí nacen una libertad ilimitada de
916 I, 3 | todos los hombres hemos nacido y hemos sido criados para
917 III, 23 | las opiniones tocadas de naturalismo o racionalismo, cuyo fin
918 I, 2 | dispuesto que el hombre nazca inclinado a la unión y asociación
919 I, 2 | soledad todo aquello que la necesidad y la utilidad de la vida
920 II, 19 | santísimas de Dios y a la negación de la obediencia debida
921 II, 11 | sus propiedades al clero, negando a la Iglesia el derecho
922 I, 8 | se aparte de la justicia ní degenere en abusos del poder.
923 III, 22 | no dando vagidos como un niño en la cuna, sino adulta
924 I, 8 | enseñas con sencillez a los niños, con energía a los jóvenes,
925 II, 17 | religiosos o medir con un mismo nivel todos los cultos contrarios;
926 I, 5 | tiende la Iglesia es el más noble de todos, así también su
927 I, 6 | en cuenta la excelencia y nobleza de sus fines respectivos.
928 I, 8 | la doctrina de Cristo es nociva al Estado, que nos presenten
929 III, 23 | grave peligro a causa de nocivas teorías y malvadas pasiones.~
930 II, 14 | ellas. Esta actitud, si nominalmente difiere del ateísmo, en
931 II, 10 | pernicioso y deplorable afán de novedades promovido en el siglo XVI,
932 III, 24 | junto a San Pedro, el 1 de noviembre de 1885, año octavo de nuestro
933 0, 1 | en la sociedad civil una nueva civilización. Los pueblos
934 0, 1 | enemiga del Estado y que es nula su capacidad para promover
935 I, 8 | íntimo parentesco»18.~En numerosos pasajes de sus obras San
936 I, 9 | si el poder civil hubiese obedecido con mayor fidelidad y perseverancia
937 III, 22 | lealtad a los emperadores y obedientes a las leyes en cuanto era
938 II, 10 | el Estado no se juzgará obligado ante Dios por ningún deber;
939 II, 18 | provechosa, sino incluso obligatoria para los ciudadanos. No
940 I, 8 | Se imponen también como obligatorias la mutua caridad, la benignidad,
941 II, 18 | su voluntad, porque, como observa acertadamente San Agustín, «
942 I, 5 | gentes..., enseñándoles a observar todo cuanto yo os he mandado»12.
943 III, 23 | y en los propósitos. Se obtendrá sin dificultad este doble
944 I, 8 | guías y auxiliadores para obtener y conservar su seguridad,
945 0, 1 | cristiandad de su tiempo, sino que obtuvo también un triunfo definitivo
946 I, 5 | cuando se les presentó ocasión para ello. Los Romanos Pontífices,
947 III, 24 | de noviembre de 1885, año octavo de nuestro pontificado.~
948 III, 22 | gobierno de un Estado ni ocupar en él puestos políticos.
949 0, 1 | muy parecidas. Blanco del odio y de la malevolencia, los
950 0, 1 | y muy conforme a nuestro oficio apostólico comparar con
951 I, 5 | intercambio de otros buenos oficios. Y hay que reconocer una
952 III, 22 | cuya manera de pensar puede ofrecer escasas esperanzas de salvación
953 II, 19 | la Iglesia mira con malos ojos el sistema político moderno
954 III, 23 | una recíproca caridad y olvidarlo todo como prueba de supremo
955 II, 20 | nuestro deber. No porque Nos olvidemos las especiales circunstancias
956 III, 23 | sepultarla voluntariamente en el olvido más completo. Si ha existido
957 III, 23 | Sin embargo, en materias opinables es lícita toda discusión
958 II, 13 | rebelión. Prevalece hoy día la opinión de que, siendo los gobernantes
959 I, 8 | decir que tal doctrina se opone al interés común. No lo
960 I, 8 | cumplimiento queda sancionado con oportuna eficacia. Cada ciudadano
961 III, 24 | queda implorar con intensa oración el auxilio del cielo y rogar
962 III, 24 | a todas las naciones del orbe católico acerca de la constitución
963 I, 6 | que hay, por Dios han sido ordenadas»17. Si así no fuese, sobrevendrían
964 I, 8 | política y civil, las leyes se ordenan al bien común, y no son
965 I, 9 | consorcio de voluntades. Organizado de este modo, el Estado
966 I, 9 | adversarios podrá desvirtuar u oscurecer. Si la Europa cristiana
967 I, 5 | corderos..., apacienta mis ovejas»10. «Yo he rogado por ti,
968 II, 18 | evitar un grave mal toleran pacientemente en la práctica la existencia
969 II, 11 | obrar impunemente contra el pacto convenido, y, eliminados
970 III, 22 | Iglesia. Las costumbres paganas distaban inmensamente de
971 III, 22 | evangélica. Sin embargo, en pleno paganismo, los cristianos, siempre
972 I, 9 | consejos de la Iglesia. Las palabras que Yves de Chartres escribió
973 III, 22 | tribus, las decurias, el palacio, el Senado, el foro»30.
974 I, 9 | de Chartres escribió al papa Pascual II merecen ser consideradas
975 II, 20 | filosofia cristiana, sino que parecen pretender alejarse cada
976 | parecer
977 II, 11 | meramente una asociación parecida a las demás asociaciones
978 0, 1 | perseguidos con calumnias muy parecidas. Blanco del odio y de la
979 I, 4 | mártires y otros muchos parecidos, demuestran que la única
980 I, 8 | existe un estrecho e íntimo parentesco»18.~En numerosos pasajes
981 III, 23 | intestinas ni para el espíritu de partido, sino que, unidos los ánimos
982 II, 10 | gran revolución del siglo pasado y propuestos como base y
983 I, 8 | hacérsele injuria»19.~En otro pasaje el santo Doctor refuta el
984 I, 8 | parentesco»18.~En numerosos pasajes de sus obras San Agustín
985 I, 9 | naciones bárbaras y las hizo pasar de la fiereza a la mansedumbre
986 I, 9 | Chartres escribió al papa Pascual II merecen ser consideradas
987 I, 8 | obediencia, no para satisfacer la pasión, sino para propagar la prole
988 I, 6 | actividad. Pero como el sujeto pasivo de ambos poderes soberanos
989 II, 10 | la filosofía, y de ésta pasó a alterar todos los órdenes
990 III, 24 | divinos y prenda de nuestra paterna benevolencia, os damos en
991 I, 2 | justo, no despótico, sino paterno, porque el poder justísimo
992 I, 8 | quedan defendidos bajo el patrocinio de las leyes divinas, naturales
993 I, 6 | concordia que asegure la paz y libertad de entrambas
994 II, 19(27) | 1 Pe 2,16.~
995 0, 1 | castigaba justamente a los pecadores.~La atrocidad de esta calumnia
996 III, 23 | punto hay que evitar dos peligros: la connivencia con las
997 II, 20 | fácilmente por sí misma y penetrar poco a poco en los entendimientos
998 III, 22 | instituciones cristianas penetraron rápidamente no sólo en las
999 III, 22 | redundaría también en no pequeño daño de la religión cristiana.
1000 I, 9 | discordia, no sólo no crecen los pequeños brotes, sino que incluso
1001 I, 9 | mismas grandes instituciones perecen miserablemente»21 .~