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1 0, 1 | l. La libertad, don excelente de la Naturaleza,
2 0, 1 | ejercicio, porque del uso de la libertad nacen los mayores bienes
3 0, 1 | Iglesia es enemiga de la libertad humana. La causa de este
4 0, 1 | y adulterada idea de la libertad. Porque, al alterar su contenido,
5 0, 1 | dentro del ámbito de la libertad cosas que quedan fuera del
6 0, 1 | fuera del concepto exacto de libertad.~
7 I | DOCTRINA CATÓLICA SOBRE LA LIBERTAD~
8 I | Libertad natural~
9 I, 3 | de esta exposición es la libertad moral, considerada tanto
10 I, 3 | brevemente algunas ideas sobre la libertad natural, pues si bien ésta
11 I, 3 | totalmente distinta de la libertad moral, es, sin embargo,
12 I, 3 | espontáneamente todas las especies de libertad. El juicio recto y el sentido
13 I, 3 | Naturaleza, reconoce esta libertad solamente en los seres que
14 I, 3 | inteligencia o razón; y es esta libertad la que hace al hombre responsable
15 I, 3 | equivale a establecer la libertad natural sobre su más sólido
16 I, 4 | defensora más firme de la libertad. La Iglesia ha enseñado
17 I, 4 | su cargo la defensa de la libertad y la que libró de la ruina
18 I, 4 | Jansenio, para defender la libertad del hombre, sin permitir
19 I | Libertad moral~
20 I, 5 | 5. La libertad es, por tanto, como hemos
21 I, 5 | su misma naturaleza, esta libertad no es otra cosa que la facultad
22 I, 5 | esto se concluye que la libertad es propia de la voluntad,
23 I, 5 | no de la voluntad. Si la libertad, por tanto, reside en la
24 I, 5 | la razón, síguese que la libertad, lo mismo que la voluntad,
25 I, 5 | embargo, un defecto de la libertad. De modo parecido, la voluntad,
26 I, 5 | corromper y abusar de la libertad. Y ésta es la causa de que
27 I, 5 | y a la perfección de la libertad, entonces Dios, Jesucristo,
28 I, 5 | posibilidad de pecar no es una libertad, sino una esclavitud. Sobre
29 I, 5 | consiste precisamente la libertad; pero cuando peca, obra
30 I, 6 | ésta la condición de la libertad humana, le hacía falta a
31 I, 6 | humana, le hacía falta a la libertad una protección y un auxilio
32 I, 6 | mal. De lo contrario, la libertad habría sido gravemente perjudicial
33 I, 6 | los seres que gozan de libertad tienen la facultad de obrar
34 I, 6 | radicalmente en la misma libertad, es decir, en la necesidad
35 I, 6 | sería que es esencial a la libertad andar en desacuerdo con
36 I, 6 | entendimiento y nuestra libertad. Porque siendo la función
37 I | el ejercicio de nuestra libertad natural. Es totalmente errónea
38 I | La libertad moral social~
39 I, 7 | 7. Lo dicho acerca de la libertad de cada individuo es fácilmente
40 I, 7 | la norma reguladora de la libertad, no sólo de los particulares,
41 I, 7 | sociedad humana, la verdadera libertad no consiste en hacer el
42 I, 7 | para los gobernantes la libertad no está en que manden al
43 I, 8 | tanto, la naturaleza de la libertad humana, sea el que sea el
44 I, 8 | o debilitar siquiera la libertad humana, que lo que hace
45 I, 8 | supremo al que debe aspirar la libertad humana no es otro que el
46 I | defensora de la verdadera libertad social~
47 I, 9 | pone en posesión de una libertad más perfecta. De esta manera
48 I, 9 | defensa y mantenimiento de la libertad civil y política de los
49 I, 10 | amplia participación en la libertad verdadera, que consiste,
50 II | DEL LIBERALISMO SOBRE LA LIBERTAD~
51 II, 11 | a cada paso hablan de la libertad entendieran por tal la libertad
52 II, 11 | libertad entendieran por tal la libertad buena y legítima que acabamos
53 II, 11 | hacen, de ser enemiga de la libertad de los individuos y de la
54 II, 11 | de los individuos y de la libertad del Estado. Pero son ya
55 II, 11 | serviré8, entienden por libertad lo que es una pura y absurda
56 II, 11 | tomando el nombre de la misma libertad, se llaman a sí mismos diberales.~
57 II, 12 | voluntad, bajo pretexto de libertad, de la observancia de los
58 II, 12 | provechosa para la verdadera libertad digna del hombre o si es
59 II, 12 | corruptora y destructora de esta libertad.~
60 II, 13 | afirman espontáneamente que la libertad, cuando es ejercida sin
61 II, 13 | y de la justicia, es una libertad pervertida que degenera
62 II, 13 | licencia; y que, por tanto, la libertad debe ser dirigida y gobernada
63 III | Libertad de cultos~
64 III, 15| separado las diversas clases de libertad, que algunos proponen como
65 III, 15| con los particulares, esa libertad tan contraria a la virtud
66 III, 15| la religión, la llamada libertad de cultos, libertad fundada
67 III, 15| llamada libertad de cultos, libertad fundada en la tesis de que
68 III, 15| conceder al hombre esta libertad de cultos de que estamos
69 III, 15| lo hemos dicho ya, no es libertad, es una depravación de la
70 III, 15| es una depravación de la libertad y una esclavitud del alma
71 III, 16| social y político, esta libertad de cultos pretende que el
72 III, 17| hacer una advertencia: la libertad de cultos es muy perjudicial
73 III, 17| muy perjudicial para la libertad verdadera, tanto de los
74 III, 17| sumamente provechosa para esa libertad, porque coloca en Dios el
75 III, 17| mayores limitaciones la libertad de los ciudadanos. Dejamos
76 III, 17| esta moral sobre la misma libertad. La razón demuestra y la
77 III, 17| confirma este hecho: la libertad, la prosperidad y la grandeza
78 III | Libertad de expresión y libertad
79 III | Libertad de expresión y libertad de imprenta~
80 III, 18| algunas palabras sobre la libertad de expresión y la libertad
81 III, 18| libertad de expresión y la libertad de imprenta. Resulta casi
82 III, 18| existe el derecho a esta libertad cuando se ejerce sin moderación
83 III, 18| propagar en la sociedad, con libertad y prudencia, todo lo verdadero
84 III, 18| licencia gana lo pierde la libertad. La grandeza y la seguridad
85 III, 18| grandeza y la seguridad de la libertad están en razón directa de
86 III, 18| opone a ello, porque esta libertad nunca lleva al hombre a
87 III | Libertad de enseñanza~
88 III, 19| 19. Respecto a la llamada libertad de enseñanza, el juicio
89 III, 19| evidente, por tanto, que la libertad de que tratamos, al pretender
90 III, 19| conceder a la sociedad esta libertad de enseñanza sin quebrantar
91 III, 20| necesario que también esta libertad, si ha de ser virtuosa,
92 III, 20| derecho inviolable a la libertad de magisterio. Por otra
93 III, 20| dejado jamás de defender la libertad de su magisterio. Por este
94 III, 20| el desenvolvimiento de la libertad humana, porque es sentencia
95 III, 20| pues, motivo para que la libertad legítima se indigne o la
96 III, 20| desprende la naturaleza de la libertad de enseñanza que exigen
97 III, 20| y conceden al Estado una libertad tan grande, que no dudan
98 III, 20| restringen hasta el máximo la libertad de ésta, siendo así que
99 III | Libertad de conciencia~
100 III, 21| habla también de la Ilamada libertad de conciencia. Si esta libertad
101 III, 21| libertad de conciencia. Si esta libertad se entiende en el sentido
102 III, 21| impedimento alguno. Esta libertad, la libertad verdadera,
103 III, 21| alguno. Esta libertad, la libertad verdadera, la libertad digna
104 III, 21| la libertad verdadera, la libertad digna de los hijos de Dios,
105 III, 21| de la Iglesia. Esta es la libertad que reivindicaron constantemente
106 III, 21| los apóstoles, ésta es la libertad que confirmaron con sus
107 III, 21| apologistas, ésta es la libertad que consagraron con su sangre
108 III, 21| Dios encuentran en esta libertad cristiana un testimonio
109 III, 21| Nada tiene de común esta libertad cristiana con el espíritu
110 III, 22| rechazan totalmente esta libertad de que hablamos, y que está
111 III, 22| hace para conservar esta libertad cristiana. Si fuesen consecuentes
112 IV, 23 | por tanto, de la verdadera libertad. Esto no obstante, la Iglesia
113 IV, 23 | mejorado, la Iglesia usará su libertad, y con la persuasión, las
114 IV, 23 | verdad de este principio: la libertad concedida indistintamente
115 IV, 23 | materias que hemos señalado una libertad ilimitada, pierden por completo
116 IV, 23 | continuamente a la Iglesia su libertad.~
117 V, 24 | totalmente inconcebible una libertad humana que no esté sumisa
118 V, 24 | negarse a aceptarlo no es libertad, sino abuso de la libertad
119 V, 24 | libertad, sino abuso de la libertad y rebelión contra Dios.
120 V, 25 | La perversión mayor de la libertad, que constituye al mismo
121 VI, 30 | pedir, defender, conceder la libertad de pensamiento, de imprenta,
122 VI, 30 | la autoridad de Dios y la libertad humana no podría ser limitada
123 VI, 30 | que la Iglesia piensa. Una libertad no debe ser considerada
124 VI, 31 | fuerza a la Iglesia de la libertad debida, es lícito procurar
125 VI, 31 | pretende, en este caso, una libertad inmoderada y viciosa; se