| Índice | Palabras: Alfabética - Frecuencia - Inverso - Longitud - Estadísticas | Ayuda | Biblioteca IntraText | ||
| Alfabética [« »] dignidad 5 dignificada 1 dimensiones 1 dios 74 díos 1 dirección 2 directa 2 | Frecuencia [« »] 78 para 75 lo 75 se 74 dios 73 una 65 iglesia 61 esta | Leo PP. XIII Libertas praestantissimus IntraText - Concordancias dios |
Cap., Párrafo
1 I, 3 | creada inmediatamente por Dios y muy superior a la común 2 I, 5 | ésta es la causa de que Dios, infinitamente perfecto, 3 I, 5 | de la libertad, entonces Dios, Jesucristo, los ángeles 4 I, 6 | vez, la razón eterna de Dios, Creador y Gobernador de 5 I, 7 | poner en la ley eterna de Dios la norma reguladora de la 6 I, 8 | otra que la autoridad de Dios imponiendo sus mandamientos 7 I, 8 | este justísimo dominio de Dios sobre los hombres está tan 8 I, 8 | no es otro que el mismo Dios.~ 9 I, 9 | antigüedad, y, acercándolo más a Dios, le pone en posesión de 10 I, 10 | poder legítimo viene de Dios, y el que resiste a da autoridad, 11 I, 10 | resiste a la disposición de Dios7. De esta manera, la obediencia 12 I, 10 | eterna, a la autoridad de Dios, es justo entonces desobedecer 13 I, 10 | hombres para obedecer a Dios. Cerrada así la puerta a 14 II, 12 | el hombre o el Estado y Dios, creador y, por tanto, legislador 15 II, 12 | negación del dominio de Dios sobre el hombre y sobre 16 II, 13 | natural y a la ley eterna de Dios. Piensan que esto basta 17 II, 13 | someterse a las leyes que Dios quiera imponerle por un 18 II, 13 | obedecer a la voluntad de Dios legislador, por la total 19 II, 13 | dependencia del hombre respecto de Dios y por la tendencia del hombre 20 II, 13 | tendencia del hombre hacia Dios, la consecuencia es que 21 II, 13 | este poder legislativo de Dios sin quebrantar al mismo 22 II, 13 | tiempo la obediencia debida a Dios. Más aún: si la razón del 23 II, 13 | extensión de los derechos de Dios y de sus propias obligaciones, 24 II, 13 | la providencia del mismo Dios. Es necesario, por tanto, 25 II, 13 | una de las demás leyes que Dios, en su infinita sabiduria, 26 II, 13 | el magisterio del mismo Dios, quien, para que nuestro 27 II, 13 | ser separado, y sírvase a Dios en todas las cosas, como 28 II, 14 | apartarse de los preceptos de Dios y legislar sin tenerlos 29 II, 14 | decir, según las leyes de Dios, ya que Dios es el principio 30 II, 14 | las leyes de Dios, ya que Dios es el principio de toda 31 II, 14 | establecidas por el mismo Dios. Por esta razón, los que 32 III, 15| la que nos manda dar a Dios el culto de la religión 33 III, 15| perpetua dependencia de Dios, de nuestro gobierno por 34 III, 15| de nuestro gobierno por Dios y de nuestro origen primero 35 III, 15| primero y fin supremo, que es Dios. Hay que añadir, además, 36 III, 15| todo lo que nos lleva a Dios, considerado como supremo 37 III, 15| e inmediato el honor de Dios9, es la reina y la regla 38 III, 15| naturaleza: la religión que Dios ha mandado, y que es fácilmente 39 III, 16| que el Estado no rinda a Dios culto alguno o no autorice 40 III, 16| deberes del Estado para con Dios fuesen nulos o pudieran 41 III, 16| es obra de la voluntad de Dios, ya se considere esta sociedad 42 III, 16| proporciona al hombre. Es Dios quien ha hecho al hombre 43 III, 16| ser sociedad, reconozca a Dios como Padre y autor y reverencie 44 III, 17| libertad, porque coloca en Dios el origen primero del poder 45 III, 17| como a representantes de Dios y los une a los gobernantes 46 III, 18| materias opinables, dejadas por Dios a la libre discusión de 47 III, 20| tesoro de las verdades que Dios nos ha dado a conocer por 48 III, 20| encarnación del Hijo unigénito de Dios para dar testimonio de la 49 III, 20| seguro maestro del hombre es Dios, fuente y principio de toda 50 III, 20| serán todos enseñados por Dios"11. Ahora bien: en materia 51 III, 20| materia de fe y de moral, Dios mismo ha hecho a la Iglesia 52 III, 20| exacto de esta misión que Dios le ha confiado. Superior 53 III, 21| plazca, dar o no dar culto a Dios, queda suficientemente refutada 54 III, 21| conciencia, la voluntad de Dios y de cumplir sus mandamientos 55 III, 21| libertad digna de los hijos de Dios, que protege tan gloriosamente 56 III, 21| la suprema autoridad de Dios sobre los hombres y el supremo 57 III, 21| deber del hombre para con Dios encuentran en esta libertad 58 III, 21| del orden establecido por Dios. Pero cuando el poder humano 59 III, 22| tener en cuenta para nada a Dios, rechazan totalmente esta 60 IV, 23 | conservar un mayor bien. Dios mismo, en su providencia, 61 IV, 23 | proponerse la imitación de Dios, quien al permitir la existencia 62 IV, 23 | debe, cumplir la misión que Dios le ha encomendado de procurar 63 V, 24 | efectiva y constante de Dios. Por consiguiente, es totalmente 64 V, 24 | humana que no esté sumisa a Dios y sujeta a su voluntad. 65 V, 24 | sujeta a su voluntad. Negar a Dios este dominio supremo o negarse 66 V, 24 | libertad y rebelión contra Dios. Es ésta precisamente la 67 V, 24 | de la obediencia debida a Dios o de la obediencia debida 68 V, 25 | la suprema autoridad de Dios y rehusarle toda obediencia, 69 V, 26 | comunicadas por el mismo Dios, o pretenden por lo menos 70 V, 28 | Estado, que la Iglesia de Dios queda sometida a la jurisdicción 71 V, 28 | demuestra que por voluntad de Dios la Iglesia posee todos los 72 V, 29 | encomendadas por el mismo Dios a la tutela de la Iglesia, 73 VI, 30 | rechazar la autoridad de Dios y la libertad humana no 74 VI, 35 | humildad de corazón, alzamos a Dios nuestros ojos suplicantes