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Pius PP. XI
Quas primas

IntraText - Concordancias

(Hapax Legomena)
favor-quisi | quiso-zacar

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502 0, 2 | esperanza de tiempos mejores la favorable actitud de los pueblos hacia 503 III, 35 | en prenda de los divinos favores os damos de todo corazón, 504 II, 15 | de nuestro predecesor, de feliz memoria, León XIII, las 505 III | solemnidades externas de los días festivos, que por la variedad y hermosura 506 0, 4 | obedecieron y sirvieron fidelísimamente en el reino de la tierra.~ 507 III, 31 | anhelan servir amorosa y fielmente a su Rey, Jesucristo.~ 508 III, 33 | el pensamiento del juicio final, cuando Cristo, no tanto 509 III, 31 | demás, porque en él casi finaliza el año litúrgico; pues así 510 III, 26 | echa de ver que ya desde fines del siglo pasado se preparaba 511 III, 34 | acatamiento, ha de asentir firme y constantemente a las verdades 512 I, 7 | la justicia y de la paz: Florecerá en sus días la justicia 513 II, 18 | se seguirá, sin duda, el florecimiento estable de la tranquilidad 514 III, 31 | es Cristo, pero su objeto formal es enteramente distinto 515 III, 33 | justicia, ora finalmente al formar las almas de los jóvenes 516 III, 35 | gloria.~Estos deseos que Nos formulamos para la fiesta de la Navidad 517 II, 16 | hacer la felicidad y la fortuna de su patria. Lo que al 518 I, 7 | de Israel, contiene estas frases: El trono tuyo, ¡oh Dios!, 519 II, 19 | los hombres el vínculo de fraternidad que los une. Esta convicción, 520 0, 4 | incendios de odios y luchas fratricidas, la Iglesia de Dios, sin 521 II, 19 | y disipa los conflictos frecuentes, así también endulza y disminuye 522 III, 27 | de maravillosa manera los frecuentísimos Congresos eucarísticos que 523 III, 25 | entonces, inflamándose en el fuego del apostolado, se dedicarán 524 III, 21 | demuestran que estas festividades fueron instituidas una tras otra 525 | fuese 526 | fuesen 527 I, 12 | costado a nuestro Salvador. Fuisteis rescatados no con oro o 528 III, 22 | a resplandecer con nuevo fulgor, y volvieron los fieles, 529 I, 11 | principado de Cristo se funda en la maravillosa unión 530 I | d) Fundada en la unión hipostática~ 531 III, 23 | a la Iglesia el derecho, fundado en el derecho del mismo 532 II, 16 | que... hasta los mismos fundamentos de autoridad han quedado 533 I, 8 | anunciar que el Dios del cielo fundará un reino, el cual no será 534 III, 35 | llevemos este yugo no de mala gana, sino con gusto, con amor 535 III, 29 | admirar los triunfos que han ganado para Cristo sus obreros 536 0, 4 | engendra y forma nuevas generaciones de santos y de santas para 537 I, 6 | 6. Ha sido costumbre muy general y antigua llamar Rey a Jesucristo, 538 III, 24 | hoy a lamentar, al ver el germen de la discordia sembrado 539 0, 4 | gratitud, cantó el Tu, Rex gloriae Christe en el majestuoso 540 I, 10 | las naciones, celebrase y glorificase con multiplicadas muestras 541 III, 29 | admirable en sus santos, ha sido gloriosamente magnificado con la elevación 542 II, 18 | aunque el ciudadano vea en el gobernante o en las demás autoridades 543 II, 19 | las sociedades se dejaran gobernar por Cristo! Entonces verdaderamente — 544 III | medio de ellas a los íntimos goces del espíritu, mucho más 545 II, 19 | qué felicidad podríamos gozar si los individuos, las familias 546 0, 4 | los altares, ¡Oh, cuánto gozo y cuánto consuelo embargó 547 III, 28 | ha devuelto el don de su gracia, o los ha confirmado en 548 I, 12 | nos ha comprado por precio grande22; hasta nuestros mismos 549 0, 3 | Además, cuantos —en tan grandes multitudes— durante el Año 550 I, 9 | cosa se significa sino la grandeza de su poder y la extensión 551 II, 15 | Por otra parte, erraría gravemente el que negase a Cristo-Hombre 552 III, 25 | tanto más alto hay que gritarlo y con mayor publicidad hay 553 III, 29 | la elevación de un nuevo grupo de sus fieles soldados al 554 0, 3 | venido de todas partes a Roma guiados por sus obispos y sacerdotes, ¿ 555 II, 17 | otros hombres: Rescatados habéis sido a gran costa; no queráis 556 III, 22 | severidad de los jansenistas, habíanse enfriado y alejado del amor 557 III | fieles; éstas —digámoslo así— hablan una sola vez, aquéllas cada 558 I, 9 | último discurso al pueblo, al hablar del premio y de las penas 559 II, 19 | de derecho, ¿por qué no habríamos de esperar aquella paz que 560 II, 15 | memoria, León XIII, las cuales hacemos con gusto nuestras: El imperio 561 II, 17 | a gran costa; no queráis haceros siervos de los hombres32.~ 562 III, 21 | cristiano, esto es, cuando hacía falta robustecerlo contra 563 III, 35 | hermanos, que todos cuantos se hallan fuera de su reino deseen 564 II, 14 | ordenadas costumbres y tengan hambre y sed de justicia, sino 565 0, 1 | prometimos que para dicho fin haríamos todo cuanto posible nos 566 I, 12 | Ojalá que todos los hombres, harto olvidadizos, recordasen 567 | haya 568 I, 9(18) | Heb 1,1.~ 569 II, 16(29) | Hech 4,12. ~ 570 III, 28 | súplicas como los han sido hechas, ora consideremos los acontecimientos 571 III, 22 | abatidas por la triste y helada severidad de los jansenistas, 572 0, 4 | inmensa muchedumbre de fieles, henchida de gratitud, cantó el Tu, 573 I, 9 | Padre constituyó a Cristo heredero universal de todas las cosas18, 574 III, 21 | insidiosos errores de la herejía, o animarlo y encenderlo 575 III, 21 | la peste de los errores y herejías.~ 576 II, 19 | entonces se podrán curar tantas heridas, todo derecho recobrará 577 I, 10 | fácilmente la armonía tan hermosa entre nuestro rito y el 578 III, 35 | reino divino, sea rica en hermosos y abundantes frutos; para 579 III | festivos, que por la variedad y hermosura de los actos litúrgicos 580 II, 15(27) | Himno Crudelis Herodes, en el of. de Epif.~ 581 III, 35 | somos ya sus súbditos e hijos llevemos este yugo no de 582 II, 15(27) | Himno Crudelis Herodes, en el 583 III, 21 | otra parte, los documentos históricos demuestran que estas festividades 584 II, 19 | siendo el Señor de todos, se hizo a sí mismo ejemplo de humildad 585 I, 8 | el cual lleva sobre sus hombros el principado; y tendrá 586 III, 32 | prometemos de este público homenaje de culto a Cristo Rey.~a) 587 I, 10 | Sacramentarios usó de estos títulos honoríficos que con maravillosa variedad 588 0, 2 | ha redundado en indecible honra y gloria del Fundador de 589 III, 23 | mandamos que Cristo Rey sea honrado por todos los católicos 590 III, 28 | que anunciemos que se debe honrar con fiesta propia y especial 591 III, 31 | que no tan sólo el clero honre a Cristo Rey con la celebración 592 III, 23 | magistrados. Y se avanzó más: hubo algunos de éstos que imaginaron 593 III, 23 | ciertos sentimientos puramente humanos. No faltaron Estados que 594 II, 19 | hizo a sí mismo ejemplo de humildad y estableció como ley principal 595 II, 14 | rehusó tal títuto de honor huyendo y escondiéndose en la soledad. 596 I | I. LA REALEZA DE CRISTO~ 597 II, 14 | esperanza. Asimisrno, cuando iba a ser proclamado Rey por 598 III, 21 | los siglos, conforme lo iban pidiendo la necesidad y 599 III, 28 | bien: para realizar nuestra idea que acabamos de exponer, 600 I, 6 | Dios, cuya sustancia es idéntica a la del Padre, no puede 601 III, 22 | mismo origen y han producido idénticos frutos. Así, cuando se entibió 602 III, 26 | de esta festividad? Nadie ignora cuán sabia y elocuentemente 603 III, 33 | aun por sólo haber sido ignorado o menospreciado, vengará 604 III, 25 | de nuevo los rebeldes e ignorantes, y trabajarán animosos por 605 II, 18 | a hombres de naturaleza igual a la suya y aun indignos 606 III, 23 | la religión cristiana fue igualada con las demás religiones 607 II | II. CARÁCTER DE LA REALEZA 608 III | III. LA FIESTA DE JESUCRISTO 609 II, 14 | quitó y arrancó esta vana imaginación y esperanza. Asimisrno, 610 I, 12 | pensamiento de que Cristo impera sobre nosotros, no sólo 611 III, 23 | Se comenzó por negar el imperío de Cristo sobre todas las 612 III, 27 | mismo Jesús a quien los impíos, cuando vino al mundo, no 613 III, 31 | cuales parece ya indicada e implícitamente solemnizada esta misma dignidad 614 III, 31 | naturaleza, la significación e importancia de esta festividad, emprendan 615 III, 32 | exige —por derecho propio e imposible de renuncíar— plena libertad 616 III | que los demás; aquéllas impresionan e instruyen a todos los 617 III, 25 | se celebrará en seguida, impulse felizmente a la sociedad 618 I, 11(20) | In Luc. 10.~ 619 III, 20 | Ahora bien: para que estos inapreciables provechos se recojan más 620 0, 4 | y a la muerte por entre incendios de odios y luchas fratricidas, 621 III, 34 | no hay duda que éstos se inclinarán más fácilmente a la perfección.~ 622 III, 22 | Asimismo, las festividades incluidas en el año litúrgico durante 623 0, 5 | Padre, además de que, al incluir las palabras cuyo reino 624 II, 16 | Cristo si quieren conservar incólume su autoridad y hacer la 625 III, 25 | trabajarán animosos por mantener incólumes los derechos del Señor.~ 626 II, 17 | a toda la sociedad civil increíbles beneficios, como justa libertad, 627 III, 23 | un solo día, sino que se incubaba desde mucho antes en las 628 0, 2 | acaso no ha redundado en indecible honra y gloria del Fundador 629 III, 23 | religiones falsas y rebajada indecorosamente al nivel de éstas. Se la 630 III, 32 | renuncíar— plena libertad e independencia del poder civil; y que en 631 I, 8 | será quitada, y su reino es indestructible10. Aquellas palabras de 632 III, 31 | en las cuales parece ya indicada e implícitamente solemnizada 633 III, 32 | place, venerables hermanos, indicar brevemente las utilidades 634 II, 13 | soberanía de Jesucristo, indicaremos brevemente que contiene 635 II, 18 | naturaleza igual a la suya y aun indignos y vituperables por cualquier 636 0, 5 | súplicas elevadas a Nos, individualmente y en común, por muchos cardenales, 637 II, 18 | la dignidad humana de sus inferiores. De aquí se seguirá, sin 638 III, 23 | eficacísimo a la peste que hoy inficiona a la humana sociedad. Juzgamos 639 I, 9 | su poder y la extensión infinita de su reino? Por lo tanto, 640 III, 25 | de Cristo Rey, entonces, inflamándose en el fuego del apostolado, 641 II, 13 | potestad que a los rebeldes inflige castigos, a los que nadie 642 I, 6 | mociones e inspiraciones influye en nuestra libre voluntad 643 0, 2 | Entre tanto, no dejó de infundirnos sólida, esperanza de tiempos 644 III, 26 | y naciones. Más aún: por iniciativa y deseo de León XIII fue 645 III, 33 | terriblemente todas estas injurias; pues su regia dignidad 646 I, 12 | Cristo, como de un Cordero Inmaculado y sin tacha21. No somos, 647 III, 30 | esto es, el domingo que inmediatamente antecede a la festividad 648 0, 4 | decretos de canonización, una inmensa muchedumbre de fieles, henchida 649 III, 30 | Santo, ni dar a Cristo, Rey inmortal de los siglos, más amplio 650 III, 26 | dedicar y consagrar casi innumerables familias al Sacratísimo 651 III, 21 | o defenderlo contra los insidiosos errores de la herejía, o 652 III, 27 | cristiano, movido como por una inspiración divina, sacando del silencio 653 I, 6 | porque con sus mociones e inspiraciones influye en nuestra libre 654 III, 26 | maravillosamente el camino a la institución de esta festividad? Nadie 655 III, 30 | nuestra autoridad apostólica, instituimos la fiesta de nuestro Señor 656 III, 20 | nada será más dtcaz que instituir la festividad propia y peculiar 657 III, 22 | Sacramento, entonces se instituyó la fiesta del Corpus Christi, 658 III | de la Iglesia~Porque para instruir al pueblo en las cosas de 659 III, 34 | en sus miembros, que como instrumentos, o en frase del apóstol 660 III | aquéllas impresionan e instruyen a todos los fieles; éstas — 661 III, 23 | sus errores y abominables intentos; y vosotros sabéis, venerables 662 II, 14 | produce la regeneración interior. Este reino únicamente se 663 III, 34 | deben servir para la interna santificación del alma. 664 III, 25 | Redentor, en las reuniones internacionales y en los Parlamentos, tanto 665 III, 30 | nuestra gratitud —con lo cual interpretamos la de todos los católicos— 666 III | por medio de ellas a los íntimos goces del espíritu, mucho 667 0, 5 | digno fin a este Año Jubilar introduciendo en la sagrada liturgia una 668 III, 29 | este año, por medio de una inusitada Exposición Misional, han 669 [Título] | este cúmulo de males había invadido la tierra, porque la mayoría 670 0, 3 | sudores de esforzadísimos e invictos misioneros, ora también 671 I, 8(7) | Is 9,6-7.~ 672 0, 3 | todos los continentes e islasaun, de éstas, las de mares 673 III, 22 | helada severidad de los jansenistas, habíanse enfriado y alejado 674 II, 17 | autoridad humana de los jefes y gobernantes del Estado, 675 I, 8(8) | Jer 23,5.~ 676 I, 8 | los demás profetas. Así Jeremías, cuando predice que de la 677 I, 8 | pollino, había de entrar en Jerusalén, como Justo y como Salvador, 678 III, 33 | formar las almas de los jóvenes en la sana doctrina y en 679 I, 9 | es de maravillar que San Juan le llame Príncipe de los 680 II, 13 | le había dado la potestad judicial, porque el Padre no juzga 681 III | convirtiéndolas en su propio jugo y sangre, aprovechará mucho 682 II, 17 | increíbles beneficios, como justa libertad, tranquilidad y 683 I, 9 | reservadas perpetuamente a los justos y a los réprobos; ora al 684 II, 13 | judicial, porque el Padre no juzga a nadie, sino que todo el 685 III, 23 | inficiona a la humana sociedad. Juzgamos peste de nuestros tiempos 686 II, 13 | sino que todo el poder de juzgar se lo dio al Hijo26. En 687 I, 8 | como Rey y será sabio y juzgará en la tierra8. Así Daniel, 688 II, 16 | Desterrados Dios y Jesucristolamentábamos— de las leyes y de la gobernación 689 III, 24 | tanto tiempo, los hemos lamentado ya en nuestra encíclica 690 III, 24 | arcano, y los volvemos hoy a lamentar, al ver el germen de la 691 I, 9(12) | Lc 1,32-33.~ 692 III, 21 | que el Redentor le había legado como herencia. Además, entre 693 II, 13 | quien deben confiar, y como legislador a quien deben obedecer24. 694 II, 13 | sino que nos lo presentan legislando. En diferentes circunstancias 695 II, 13 | no sólo narran que Cristo legisló, sino que nos lo presentan 696 II, 18 | príncípes y los gobernantes legítimamente elegidos se persuaden de 697 III, 21 | que produce el público y legítimo culto de la Virgen y de 698 II, 16 | la autoridad y el poder legítimos, no es menos oportuno y 699 I, 9 | Antiguo Testamento, tan lejos está de faltar en los del 700 II, 19 | le obedezcan, cuando toda lengua proclame que Nuestro Señor 701 III, 22 | fieles, despertados de su letargo, a enfervorizarse en la 702 III, 28 | habiendo benignísimamente levantado la mente y el corazón de 703 0, 4 | Cristo, el cual no cesa de levantar hasta la eterna bienaventuranza 704 II, 19 | yugo es suave y mi carga es ligera.~¡Oh, qué felicidad podríamos 705 I, 7 | predice que su reino no tendrá límites y estará enriquecido con 706 III, 29 | todos los pueblos.~Condición litúrgica de la fiesta~ 707 III, 22 | solemnidad y magnificencia litúrgicas durasen por toda la octava, 708 III, 23 | peste de nuestros tiempos al llamado laicismo con sus errores 709 I, 7 | Sagradas Escrituras.~Así, le llaman el dominador que ha de nacer 710 I, 6 | costumbre muy general y antigua llamar Rey a Jesucristo, en sentido 711 I, 9 | maravillar que San Juan le llame Príncipe de los reyes de 712 III, 28 | convencernos de que por fin ha llegado el día, tan vehementemente 713 III, 35 | siervos buenos y fieles, lleguemos a ser con El participantes 714 II, 14 | por la muchedumbre, que, llena de admiración, le rodeaba, 715 I, 6 | Mas, entrando ahora de lleno en el asunto, es evidente 716 I, 8 | ha dado un Hijo, el cual lleva sobre sus hombros el principado; 717 III, 25 | indigno les falten a los que llevan delante de sí la antorcha 718 III, 27 | no quisieron recibir, y llevándole como a un triunfador por 719 III, 25 | apostolado, se dedicarán a llevar a Dios de nuevo los rebeldes 720 I, 9 | la visión apocalíptica, lleve escrito en su vestido y 721 III, 35 | ya sus súbditos e hijos llevemos este yugo no de mala gana, 722 I, 11(20) | In Luc. 10.~ 723 III, 25 | buenos, que se abstienen de luchar o resisten débilmente; con 724 0, 4 | entre incendios de odios y luchas fratricidas, la Iglesia 725 III, 23 | de éstas. Se la sometió luego al poder civil y a la arbitraria 726 I, 7 | textos semejantes, en otro lugar, como para dibujar mejor 727 I, 9 | contrario, se halla magnífica y luminosamente confirmada.~En este punto, 728 II, 16(30) | S. Agustín, Ep. ad Macedonium c.3~ 729 III, 23 | hermanos, que tal impiedad no maduró en un solo día, sino que 730 II, 13 | expresiones dice el Divino Maestro que quienes guarden sus 731 III | que sean, del eclesiástico magisterio.~Estas sólo son conocidas, 732 I, 9 | por lo contrario, se halla magnífica y luminosamente confirmada.~ 733 III, 29 | santos, ha sido gloriosamente magnificado con la elevación de un nuevo 734 III, 22 | modo que la solemnidad y magnificencia litúrgicas durasen por toda 735 I, 10 | oración y culto a la Divina Majestad y en el Santo Sacrificio 736 0, 4 | Rex gloriae Christe en el majestuoso templo de San Pedro!~Y así, 737 III, 22 | como suele sacar bien del mal, así también permitió que 738 III, 35 | llevemos este yugo no de mala gana, sino con gusto, con 739 [Título] | sólo que este cúmulo de males había invadido la tierra, 740 III, 33 | sociedad entera se ajuste a los mandamientos divinos y a los principios 741 II, 18 | se persuaden de que ellos mandan, más que por derecho propio 742 II, 16 | unos tengan el derecho de mandar y otros la obligación de 743 I, 10 | oriental, de modo que se ha manifestado también en este caso que 744 II, 14 | presencia del gobernador romano manifestó que su reino no era de este 745 II, 19 | de la paz, caerán de las manos las espadas y las armas, 746 I, 6 | supereminente caridad1 y con su mansedumbre y benignidad, se hace amar 747 I, 8 | Zacarías donde predice al Rey manso que, subiendo sobre una 748 III, 25 | trabajarán animosos por mantener incólumes los derechos del 749 I, 7 | paz... y dominará de un mar a otro, y desde el uno hasta 750 0, 3 | 3. Porque maravilla es cuánto ha conmovido a 751 I, 9 | Por lo tanto, no es de maravillar que San Juan le llame Príncipe 752 0, 3 | islas —aun, de éstas, las de mares los más remotos—, ora el 753 II, 17 | Cristo en la persona de sus maridos y señores, mas también les 754 III, 21 | tantas exhortaciones al martirio34. Más tarde, los honores 755 III, 31 | nuestro Señor el objeto material de ellas es Cristo, pero 756 [Título] | invadido la tierra, porque la mayoría de los hombres se habían 757 II, 16 | escribíamos sobre el gran menoscabo que padecen la autoridad 758 III, 33 | sólo haber sido ignorado o menospreciado, vengará terriblemente todas 759 I, 9 | punto, y pasando por alto el mensaje del arcángel, por el cual 760 III, 28 | benignísimamente levantado la mente y el corazón de los fieles 761 III, 32 | profesando una vida más perfecta, merced a la cual aquella santidad 762 0, 4 | comprobar los extraordinarios méritos y virtudes de seis vírgenes 763 II, 14 | imaginaron erróneamente que el Mesías devolvería la libertad al 764 I, 6 | a Jesucristo, en sentido metafórico, a causa del supremo grado 765 III, 24 | provechos y comodidades y midiéndolo todo por ellas; destruida 766 III, 25 | todos comprenden que deben militar con infatigable esfuerzo 767 III, 35 | que todos cuantos por su misericordia somos ya sus súbditos e 768 0, 3 | esforzadísimos e invictos misioneros, ora también las vastas 769 | mismas 770 III, 21 | con mayor devoción algún misterio de la fe, o algún beneficio 771 I, 6 | sino también porque con sus mociones e inspiraciones influye 772 III, 33 | podrán sacar los fieles para modelar su espíritu según las verdaderas 773 III | Contra el moderno laicismo~ 774 III, 22 | litúrgico durante los tiempos modernos han tenido también el mismo 775 I, 7 | constituido Rey sobre el monte santo de Sión y recibirá 776 II, 13 | hombres, aun durante su vida mortal, porque esto no puede separarse 777 II, 15 | frase: No quita los reinos mortales el que da los celestiales27. 778 I, 11 | 11. Para mostrar ahora en qué consiste el 779 III, 27 | que el pueblo cristiano, movido como por una inspiración 780 II, 14 | mundo. Este reino se nos muestra en los evangelios con tales 781 I, 10 | celebrase y glorificase con multiplicadas muestras de veneración, 782 0, 3 | cuantos —en tan grandes multitudesdurante el Año Santo han 783 I, 9 | escrito en su vestido y en su muslo: Rey de Reyes y Señor de 784 I, 7 | llaman el dominador que ha de nacer de la estirpe de Jacob3; 785 I, 8 | que de la estirpe de David nacerá el vástago justo, que cual 786 I, 8 | conocidísimo de Isaías: Nos ha nacido un Párvulo y se nos ha dado 787 I, 6 | jamás nadie —entre todos los nacidos— ha sido ni será nunca tan 788 | nada 789 II, 13 | santos Evangelios no sólo narran que Cristo legisló, sino 790 III, 23 | Cristo con cierta religión natural, con ciertos sentimientos 791 III, 34 | posponiendo los efectos naturales, ha de amar a Dios sobre 792 III, 35 | formulamos para la fiesta de la Navidad de nuestro Señor Jesucristo, 793 III, 21 | conforme lo iban pidiendo la necesidad y utilidad del pueblo cristiano, 794 III, 23 | proveeremos también a las necesidades de los tiempos presentes, 795 I, 6 | Verdad y porque los hombres necesitan beber de El y recibir obedientemente 796 III, 23 | sociedad. Se comenzó por negar el imperío de Cristo sobre 797 II, 15 | erraría gravemente el que negase a Cristo-Hombre el poder 798 [Título] | individuos y las naciones negasen y rechazasen el imperio 799 III, 23 | sobre todas las gentes; se negó a la Iglesia el derecho, 800 II, 16 | que buscar la salvación en ningún otro; pues no se ha dado 801 | ninguna 802 I, 9 | Virgen que daría a luz un niño a quien Dios había de dar 803 III, 23 | rebajada indecorosamente al nivel de éstas. Se la sometió 804 I, 6 | voluntad y la enciende en nobilísimos propósitos. Finalmente, 805 I, 8 | observando durante la visión nocturna, y he aquí que venía entre 806 III, 33 | espíritu según las verdaderas normas de la vida cristiana.~c) 807 III, 32 | Iglesia quiso dar a ésta como nota característica de ella, 808 I, 8 | aquí que venía entre las nubes del cielo un personaje que 809 | nuestras 810 0, 5 | esta suerte, la solemnidad nuevamente instituida producirá en 811 0, 4 | espiritual, engendra y forma nuevas generaciones de santos y 812 III, 28 | el camino recto, dándoles nuevos estímulos para emular mejores 813 I, 7(3) | Núm 24,19.~ 814 0, 3 | remotos—, ora el crecido número de regiones conquistadas 815 III, 26 | defendido este culto en numerosos libros publicados en gran 816 I, 7 | de la tierra4. El salmo nupcial, donde bajo la imagen y 817 II, 18 | cosa, no por eso rehusará obedecerles cuando en ellos contemple 818 0, 4 | reino celestial a cuantos le obedecieron y sirvieron fidelísimamente 819 II, 17 | también les advirtió que no obedeciesen a éstos como a simples hombres, 820 I, 6 | necesitan beber de El y recibir obedientemente la verdad. Se dice también 821 III, 33 | obedecer a Jesucristo no sólo obliga a los particulares, sino 822 II, 16 | derecho de mandar y otros la obligación de obedecer. De lo cual 823 III, 25 | vuelta con la acción y con la obra sería ciertamente deber 824 II, 14 | confirma con su modo de obrar, que este reino es principalrnente 825 III, 29 | han ganado para Cristo sus obreros evangélicos al extender 826 III, 32 | Cristo, ya combatiendo con la observación de los tres votos la triple 827 I, 8 | después añade: Yo estaba observando durante la visión nocturna, 828 I, 9 | gentes, siempre y en toda ocasión oportuna se atribuyó el 829 II, 14 | espirituales. En efeeto, en varias ocasiones, cuando los judíos, y aun 830 III, 22 | litúrgicas durasen por toda la octava, para atraer a los fieles 831 II, 18 | Rey divino, a nadie se le ocultará cuán santa y sabiamente 832 II, 15(27) | Crudelis Herodes, en el of. de Epif.~ 833 III, 30 | diciembre, en el que Nos mismo oficiaremos un solemne pontifical en 834 II, 14 | naturaleza espiritual de ambos oficios?~b) En lo temporal~ 835 III, 28 | que toca a su fin, nos ofrece tal oportunidad que no habrá 836 0, 4 | Dios, sin dejar nunca de ofrecer a los hombres el sustento 837 II, 14 | Iglesia con su Sangre y ofreciéndose a sí mismo, como Sacerdote 838 II, 14 | por los pecados del mundo, ofrecimiento que se renueva cada día 839 0, 3 | Exposición Misional, que ofreció a todos el conocer bien 840 I, 12 | a costa de la redención? Ojalá que todos los hombres, harto 841 III, 32 | esplendor, delante de los ojos de todos.~b) Para la sociedad 842 I, 12 | todos los hombres, harto olvidadizos, recordasen cuánto le hemos 843 III, 24 | la paz doméstica por el olvido y la relajación de los deberes 844 I, 7 | es cetro de rectitud5. Y omitiendo otros muchos textos semejantes, 845 II, 14 | Este reino únicamente se opone al reino de Satanás y a 846 I, 9 | siempre y en toda ocasión oportuna se atribuyó el título de 847 0, 5 | concurrido en este Año Santo tan oportunas circunstancias para realzar 848 III, 28 | a su fin, nos ofrece tal oportunidad que no habrá otra mejor; 849 III, 25 | En verdad: cuanto más se oprime con indigno silencio el 850 I, 7 | representación de un Rey muy opulento y muy poderoso se celebraba 851 II, 18 | de la tranquilidad y del orden, suprimida toda causa de 852 II, 14 | riquezas terrenas, guarden ordenadas costumbres y tengan hambre 853 III, 30 | Todos los Santos. Asimismo ordenamos que en ese día se renueve 854 III, 30 | en honor de Cristo Rey, u ordenaremos que dicha consagración se 855 III, 31 | festividad, emprendan y ordenen un género de vida que sea 856 III, 32 | la misma libertad a las órdenes y congregaciones religiosas 857 II, 17 | apóstol San Pablo, aunque ordenó a las casadas y a los siervos 858 I, 10 | entre nuestro rito y el rito oriental, de modo que se ha manifestado 859 III, 22 | tenido también el mismo origen y han producido idénticos 860 I, 12 | Fuisteis rescatados no con oro o plata, que son cosas perecederas, 861 II, 19 | esperar aquella paz que el Rey pacífico trajo a la tierra, aquel 862 III, 21 | necesario aun en tiempos pacíficos. Sobre todo, las festividades 863 II, 16 | sobre el gran menoscabo que padecen la autoridad y el poder 864 I, 10 | maravillosa variedad de palabra expresan el mismo concepto, 865 II, 13 | maravillosa curación del paralítico, afirma que el Padre le 866 I, 8 | del cielo un personaje que parecía el Hijo del Hombre; quien 867 0, 4 | 4. Como una nueva luz ha parecido también resplandecer este 868 III, 31 | obediencia y devoción. Nos pareció también el último domingo 869 III, 25 | internacionales y en los Parlamentos, tanto más alto hay que 870 III, 31 | predicación al pueblo en todas las parroquias, de manera que, instruidos 871 II, 14 | del Salvador se reviste y participa de la naturaleza espiritual 872 II, 15 | comprende también a cuantos no participan de la fe cristiana, de suerte 873 III, 35 | lleguemos a ser con El participantes del reino celestial, de 874 I, 8 | Isaías: Nos ha nacido un Párvulo y se nos ha dado un Hijo, 875 I, 9 | confirmada.~En este punto, y pasando por alto el mensaje del 876 III, 27 | 27. No se debe pasar en silencio que, para confirmar 877 III, 23 | Estados que creyeron poder pasarse sin Dios, y pusieron su 878 I, 7 | es Rey, lo dicen a cada paso las Sagradas Escrituras.~ 879 III, 32 | valiosísimos auxiliares de los pastores de la Iglesia, cooperan 880 III, 35 | hermanos, prueba de nuestro paternal afecto; y recibid la bendición 881 II, 16 | felicidad y la fortuna de su patria. Lo que al comenzar nuestro 882 III, 24 | bien público y del amor patrio; y, brotando de todo esto, 883 II, 14 | y como Víctima, por los pecados del mundo, ofrecimiento 884 III, 20 | instituir la festividad propia y peculiar de Cristo Rey.~ 885 III, 21 | falta robustecerlo contra un peligro común, o defenderlo contra 886 I, 9 | hablar del premio y de las penas reservadas perpetuamente 887 III | año y perpetuamente; éstas penetran en las inteligencias, a 888 II, 14 | deben prepararse haciendo penitencia y no pueden entrar sino 889 I, 12 | oro o plata, que son cosas perecederas, sino con la sangre preciosa 890 III, 34 | inclinarán más fácilmente a la perfección.~ 891 I, 6 | voluntad humana está entera y perfectamente sometida a la santa voluntad 892 III, 34 | del hombre, la cual, con perfecto acatamiento, ha de asentir 893 I, 7 | El trono tuyo, ¡oh Dios!, permanece por los siglos de los siglos; 894 I, 8 | será jamás destruido..., permanecerá eternamente9; y poco después 895 II, 13 | demostrarán que le aman y permanecerán en su caridad25. El mismo 896 III, 23 | civil y a la arbitraria permisión de los gobernantes y magistrados. 897 II, 15 | también permitió, y sigue permitiendo, que los poseedores de ellas 898 III, 32 | y alumbra, cada día con perpetuo y más vivo esplendor, delante 899 III, 21 | fieles eran acerbísimamente perseguidos, empezó la liturgia a conmemorar 900 II, 17 | reverenciasen a Cristo en la persona de sus maridos y señores, 901 I, 8 | entre las nubes del cielo un personaje que parecía el Hijo del 902 II, 18 | legítimamente elegidos se persuaden de que ellos mandan, más 903 0, 1 | dijimos: pues estábamos persuadidos de que no hay medio más 904 I, 6 | sentido propio y estricto le pertenece a Jesucristo como hombre 905 III, 26 | Cristo fue reconocido con la piadosa práctica de dedicar y consagrar 906 III, 21 | siglos, conforme lo iban pidiendo la necesidad y utilidad 907 III, 22 | enfriase a veces la fe y piedad de los fieles, o que amenazasen 908 I, 9 | los siglos, ponga bajo los pies del trono de Dios a todos 909 III, 30 | predecesor, de santa memoria, Pío X, mandó recitar anualmente.~ 910 III, 32 | terminar esta carta, nos place, venerables hermanos, indicar 911 I, 12 | rescatados no con oro o plata, que son cosas perecederas, 912 III, 32 | imposible de renuncíar— plena libertad e independencia 913 | pocos 914 III, 30 | presencia. Creemos que no podemos cerrar mejor ni más convenientemente 915 III, 21 | culto a la Madre de Dios, su poderosísima protectora, sino también 916 I, 7 | un Rey muy opulento y muy poderoso se celebraba al que había 917 0, 2 | reavivada en otros, de donde podía colegirse que muchos que 918 III, 27 | cielo. Bien y con razón podría decirse que el pueblo cristiano, 919 II, 19 | ligera.~¡Oh, qué felicidad podríamos gozar si los individuos, 920 I, 8 | subiendo sobre una asna y su pollino, había de entrar en Jerusalén, 921 III, 23 | los tiempos presentes, y pondremos un remedio eficacísimo a 922 0, 5 | obispos y fieles católicos, ponemos digno fin a este Año Jubilar 923 I, 9 | que, al fin de los siglos, ponga bajo los pies del trono 924 III, 30 | mismo oficiaremos un solemne pontifical en honor de Cristo Rey, 925 II, 15 | sigue permitiendo, que los poseedores de ellas las utilicen.~Acerca 926 I, 6 | divinidad y, por tanto, poseer también como el Padre el 927 I, 8 | sobre el solio de David, y poseerá su reino para afianzarlo 928 III, 34 | en el corazón, el cual, posponiendo los efectos naturales, ha 929 0, 3 | propósito han traído sino postrarse, con sus almas purificadas, 930 III, 26 | reconocido con la piadosa práctica de dedicar y consagrar casi 931 III, 31 | celebración de esta fiesta anual preceda, en días determinados, un 932 I, 12 | Cristo nos ha comprado por precio grande22; hasta nuestros 933 I, 12 | perecederas, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un Cordero 934 III, 31 | alegría, rinda a Cristo preclaro testimonio de su obediencia 935 III, 31 | determinados, un curso de predicación al pueblo en todas las parroquias, 936 I, 9 | romano que públicamente le preguntaba si era Rey; ora, finalmente, 937 II, 13 | comprende también su derecho de premiar y castigar a los hombres, 938 I, 9 | al pueblo, al hablar del premio y de las penas reservadas 939 III, 35 | bendición apostólica, que en prenda de los divinos favores os 940 III, 31 | el pueblo, libre de las preocupaciones y con espíritu de santa 941 III, 26 | fines del siglo pasado se preparaba maravillosamente el camino 942 0, 2 | despreciado su soberanía, se preparaban felizmente y hasta se daban 943 III, 25 | nuestro amadísimo Salvador. Preparar y acelerar esta vuelta con 944 II, 14 | para entrar en él, deben prepararse haciendo penitencia y no 945 II, 13 | legisló, sino que nos lo presentan legislando. En diferentes 946 I, 8 | Anciano de muchos días y le presentaron ante El. Y diole éste la 947 0, 5 | adelante, y ya desde el primer momento, los más variados 948 [Título] | TESTO~En la primera encíclica, que al comenzar 949 III, 21 | divina bondad. Así, desde los primeros siglos del cristianismo, 950 I, 8 | copiosos, de los profetas, y principalmente el conocidísimo de Isaías: 951 II, 14 | obrar, que este reino es principalrnente espiritual y se refiere 952 II, 18 | 18. Y si los príncípes y los gobernantes legítimamente 953 III, 29 | este año, como dijimos al principio, el Rey divino, verdaderamente 954 III, 33 | mandamientos divinos y a los principios cristianos, ora al establecer 955 0, 2 | felizmente y hasta se daban prisa en volver a sus deberes 956 II, 16 | toda la humana sociedad privada de todo apoyo y fundamento 957 II, 17 | si los hombres, pública y privadamente, reconocen la regia potestad 958 II, 16 | fuente del bien público y privado. Fuera de El no hay que 959 III, 25 | Estas desventajas quizá procedan de la apatía y timidez de 960 II, 16 | felicidad de la nación no procede de distinta fuente que la 961 III, 27 | expuesto y de solemnísimas procesiones, proclamar a Cristo como 962 II, 14 | Asimisrno, cuando iba a ser proclamado Rey por la muchedumbre, 963 [Título] | género humano.~Y en ella proclamamos Nos claramente no sólo que 964 II, 19 | obedezcan, cuando toda lengua proclame que Nuestro Señor Jesucristo 965 0, 5 | sagrado concilio definió y proclamó como dogma de fe católica 966 0, 1 | restablecer y vigorizar la paz que procurar la restauración del reinado 967 III, 25 | esta pública apostasía, producida, con tanto daño de la sociedad, 968 0, 5 | solemnidad nuevamente instituida producirá en adelante, y ya desde 969 III, 32 | concupiscencia del mundo, ya profesando una vida más perfecta, merced 970 III, 34 | propone a la meditación y profunda consideración de los fieles, 971 III, 32 | los fieles esperamos y Nos prometemos de este público homenaje 972 0, 1 | Cristo, sino que, además, prometimos que para dicho fin haríamos 973 0, 5 | Símbolo o fórmula de fe, promulgaba la real dignidad de Jesucristo.~ 974 0, 4 | alma cuando, después de promulgados por Nos los decretos de 975 III, 32 | grandemente al establecimiento y propagación del reino de Cristo, ya 976 III, 20 | cristiana, necesario es que se propague lo más posible el conocimiento 977 III, 34 | alma. Todo lo cual, si se propone a la meditación y profunda 978 0, 3 | y sacerdotes, ¿qué otro propósito han traído sino postrarse, 979 I, 6 | enciende en nobilísimos propósitos. Finalmente, se dice con 980 II, 16 | El es sólo quien da la prosperidad y la felicidad verdadera, 981 III, 21 | de Dios, su poderosísima protectora, sino también a que se encendiese 982 III, 23 | católicos del mundo, con ello proveeremos también a las necesidades 983 III, 22 | los designios de la divina Providencia, la cual, así como suele 984 III, 35 | vosotros, venerables hermanos, prueba de nuestro paternal afecto; 985 II, 13 | universal de nuestro Redentor, prueban más que suficientemente 986 I, 12(21) | 1 Pt 1,18-19.~ 987 III, 26 | culto en numerosos libros publicados en gran variedad de lenguas 988 III, 25 | que gritarlo y con mayor publicidad hay que afirmar los derechos 989 III, 21 | contribuyeron, sin duda, a que el pueblco cristiano no sólo enfervorizase 990 III, 23 | con ciertos sentimientos puramente humanos. No faltaron Estados 991 0, 3 | postrarse, con sus almas purificadas, ante el sepulcro de los 992 III, 23 | poder pasarse sin Dios, y pusieron su religión en la impiedad 993 II, 16 | fundamentos de autoridad han quedado arrancados, una vez suprimida 994 0, 3 | vastas regiones que todavía quedan por someter a la suave y 995 II, 17 | habéis sido a gran costa; no queráis haceros siervos de los hombres32.~ 996 III, 30 | Este año, sin embargo, queremos que se renueve el día 31 997 III, 31 | razón por la cual hemos querido establecer esta festividad 998 | quienes 999 III, 27 | triunfador por las vías públicas, quiere restablecerlo en todos sus 1000 II, 16 | al imperio de Cristo si quieren conservar incólume su autoridad 1001 III, 27 | cuando vino al mundo, no quisieron recibir, y llevándole como


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