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Pius PP. X
Pascendi Dominici gregis

IntraText - Concordancias

(Hapax Legomena)
12-conse | consi-excep | excit-menci | menos-reflo | refor-yerra

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1 I, 12 | 12. Si, pasando al creyente, 2 I (10)| Theolog. París, non. iul. 1223.~ 3 I, 14 | 14. Otro punto hay en esta 4 I, 15 | 15. Con lo expuesto hasta aquí, 5 I (11)| Exsurge Domine, 16 maii 1520: «Hásenos abierto el camino 6 I, 17 | 17. Y todo esto, en verdad, 7 I, 18 | 18. Aquí ya, venerables hermanos, 8 I (8) | Singulari Nos, 25 junio 1834.~ 9 I (14)| Enc. Qui pluribus, 8 nov. 1846~ 10 II (31)| Consess. Ep. Umbriae, nov. 1849, tit.2 a.6.~ 11 I (9) | ep. Wratislav., 13 jun. 1857.~ 12 II (33)| Decr. 2 mayo 1877.~ 13 II (26)| Alloc. 7 mar 1880.~ 14 II (30)| Nobilissima Gallorum, 10 febr. 1884.~ 15 II (25)| Litt. ap. In magna, 10 dic. 1889.~ 16 II (23)| pr. Ut mysticam, 11 mart. 1891.~ 17 II (29)| Ibíd., 30 (1897) 39.~ 18 I, 19 | 19. A este postulado de la 19 II (32)| C. NN. EE. EE., 27 en. 1902.~ 20 CON | Pedro, el 8 de septiembre de 1907, año quinto de nuestro pontificado.~ 21 II, 50 | seminarios, ni a los alumnos de 1as universidades, cualesquier 22 I, 23 | 23. Pero no sólo dentro del 23 I, 24 | 24. Mas no le satisface a la 24 I, 31 | 31. De esta distribución y 25 I, 32 | 32. Nos parece que ya está 26 I, 33 | 33. Pasemos al apologista. 27 I, 34 | 34. Estos nuevos apologistas, 28 I, 35 | 35. Nosotros, ciertamente, 29 II (28)| Cf. ASS 29 (1896) 359.~ 30 I, 36 | 36. Por otra parte, el que 31 I, 37 | 37. Queda, finalmente, ya hablar 32 I, 38 | 38. En toda esta exposición 33 I, 40 | 40. Nos parece, en efecto, 34 II, 43 | 43. Finalmente, ponen su empeño 35 II, 44 | 44. Pero esto pertenece ya 36 II, 45 | 45. Nuestro predecesor, de 37 II, 46 | 46. I. En primer lugar, pues, 38 II, 47 | 47. Colocado ya así este cimiento 39 II, 48 | 48. Sobre las discíplinas profanas, 40 II, 49 | 49. II. Preceptos estos nuestros 41 II, 50 | 50. III- También es deber de 42 II, 51 | 51. IV. Pero tampoco basta 43 II, 52 | 52. Dichas estas cosas en general, 44 II, 53 | 53. V. Más arriba hemos hecho 45 II, 54 | 54. VI. Pero ¿de qué aprovechará, 46 II, 55 | 55. Acerca de las sagradas 47 II, 56 | 56. VII. Para que estos mandatos 48 I, 9 | 9. No hemos visto hasta aquí, 49 I, 7 | presenta junto con el fenómeno, abarca a éste todo entero y le 50 I, 38 | los modernistas.~Y ahora, abarcando con una sola mirada la totalidad 51 I, 14 | cuestión de doctrina en abierta contradicción con la verdad 52 I, 5 | de credibilidad; más aún, abolida por completo toda revelación 53 II, 49 | amor de las novedades! Dios aborrece los ánimos saberbios y contumaces.~ 54 II | modernismo que comenzar a aborrecer el método escolástico. Recuerden 55 I, 32 | mientras aplauden al que lo abraza y defiende. Y así se alucinan 56 II, 41 | dispuesto como el que más a abrazar los errores de los modernistas!~ 57 I, 16 | que se ha de creer, sino abrazarlo con racional homenaje; no 58 II, 42 | subliman la escolástica, no abrazaron la primera deslumbrados 59 II | lo siguiente: «Admito y abrazo firmísimamente las tradiciones 60 I, 18 | venerables hermanos, se nos abre la puerta para examinar 61 I, 22 | 22. Más abundante materia de hablar ofrece 62 CON | adversarios de la Iglesia abusarán ciertamente de ellas para 63 | acá 64 I, 5 | cerrado, en consecuencia, todo acceso a la revelación al desechar 65 I, 7 | singular cuya naturaleza, acciones y palabras no pueden explicarse 66 I, 34 | argumentaciones referidas, aceptan y conceden de buena gana 67 I, 11 | es preciso que el corazón acepte y sancione la fórmula primitiva 68 I, 26 | o castiga. Lo que se les achaca como culpa, lo tienen ellos 69 I, 30 | que hablen en su favor. Achacan, a saber, a la Iglesia aquello 70 II, 44 | historias donde, so pretexto de aclarar la verdad, sacan a luz con 71 I, 7 | histórica. Un ejemplo lo aclarará: lo tomamos de la persona 72 I, 19 | transmitida por tradición. Aclarémoslo con un ejemplo sacado de 73 II, 45 | encubierta y descubiertamente nos acomete. Pero los modernistas, como 74 I, 37 | sido reformados y que estén acomodados al alcance del vulgo.~Acerca 75 I, 17 | tercamente se niega a someter y acomodar sus dogmas a las opiniones 76 II, 41 | pretenden que la autoridad se acomode con la libertad. Por orgullo, 77 II, 50 | suavidad, pero constantemente, acordándose de lo que en la constitución 78 I, 22 | retroceso. Estrechada y acorralada por la violencia, estallará 79 II (31)| Act. Consess. Ep. Umbriae, nov. 80 I, 37 | americanistas: que las virtudes activas han de ser antepuestas a 81 I, 37 | pero que en sus ideas y actuación se adapte a los postulados 82 I, 33 | este fin urge probar que la actual religión católica es absolutamente 83 II, 45 | resuelto sin más demora acudir a los más eficaces remedios. 84 I, 30 | de que abiertamente les acusa su propia conciencia.~ 85 CON | oponer algo nuevo a estas acusaciones, que refuta con perpetuos 86 I, 38 | ya para que ellos no nos acusaran, como suelen, de ignorar 87 I, 18 | usaba el filósofo, y los adapta al creyente; a saber: los 88 I, 25 | en que tiene necesidad de adaptarse a las circunstancias históricas 89 I, 33 | historia, se desenvolvió y adaptó a las circunstancias sucesivas, 90 INT, 3 | prescribir los remedios más adecuados para cortar el mal.~ 91 I, 18 | éste ante todo, dicen, de adherirse más de lo conveniente a 92 I, 11 | religioso y moral, y porque adhiriéndose, tan tenaz como estérilmente, 93 I, 24 | otros exteriores, como la administración y recepción de sacramentos, 94 II, 43 | novedades, recíbenlos con gran admiración y aplauso; cuanto con mayor 95 I, 25 | o menos divino que en él admitía la fe fue creciendo insensiblemente 96 I, 35 | de San Agustín: «Una vez admitida en tan alta autoridad alguna 97 I, 13 | puerta del ateísmo, una vez admitidas juntamente con los otros 98 I, 24 | a admitirlo. En efecto, admitido que en las cosas temporales 99 I, 24 | conocimiento del autor, sin admitirle ni explicación ni discusión 100 I, 24 | raciocinio se ven obligados a admitirlo. En efecto, admitido que 101 II | añadiera también lo siguiente: «Admito y abrazo firmísimamente 102 II, 50 | se permita tampoco a los adolescentes de los seminarios, ni a 103 I, 24 | de su voluntad, se dirija adonde ellos la empujan y que se 104 I, 30 | en ayuda el crítico, y ya adopta los restantes documentos. 105 II, 51 | de que alguno estuviera adornado, nada vale ni jamás puede 106 CON | del divino consuelo en la adversidad, de todo corazón os damos, 107 I, 26 | la evolución, debe además advertirse que, si bien las indigencias 108 I, 25 | adelante, queremos que se advierta bien esta doctrina de las 109 I, 29 | cuidado estas dos historias, y adviértase bien cómo oponen la historia 110 II (24)| León XIII, Enc. Aeterni Patris.~ 111 I, 8 | atrevimiento en hacer tales afirmaciones, tamaña blasfemia! ¡Y, sin 112 I, 38 | maravillará si lo definimos afirmando que es un conjunto de todas 113 II, 55 | honramos. Lo propio debe afirmarse de las reliquias.~Encomendamos, 114 I, 20 | Hablarían con mayor claridad si afirmasen que los sacramentos se instituyeron 115 I, 21 | Dios está en nosotros: al agitarnos El, nos enardecemos». Así 116 I, 33 | apriorismo del filósofo agnóstico y evolucionista, y que la 117 I, 16 | lícito al creyente, si le agrada, salir del mundo; pero, 118 I, 25 | evolución vital, no por la agregación externa de nuevas formas, 119 I, 34 | perfecta. Por lo demás, agregan, los Libros Sagrados, como 120 I, 35 | con las palabras de San Agustín: «Una vez admitida en tan 121 | ahí 122 I, 26 | al progreso. Por lo que, ahondando más en la mente de los modernistas, 123 II, 44 | como inficionados por un aire corrompido, se acostumbraron 124 I, 7 | presenta a la fe como algo aislado o singular, sino, por lo 125 I, 36 | sumariamente dejamos descrito, se ajusta por completo a sus doctrinas; 126 I, 28 | conclusiones se derivan, mediante ajustados raciocinios, de los principios 127 I, 16 | evolución religiosa ha de ajustarse a la moral y a la intelectual»; 128 I, 24 | ellos la empujan y que se ajuste a las formas civiles. Esto 129 I, 33 | entre los racionalistas y alabados también como soldados que 130 II, 47 | a los que de tal manera alaban la teología positiva, que 131 II, 49 | favorecen al modernismo, ya alabando a los modernistas, y excusando 132 II, 47 | también nos parecen dignos de alabanza algunos que, sin menoscabo 133 II, 43 | ellos, no sólo se aúnan para alabarle en público y por todos medios, 134 I, 28 | tenga como filósofos; y aun alardean de no saber cosa alguna 135 I, 33 | apología. El fin que se propone alcanzar es éste: llevar al hombre, 136 I, 22 | sentimiento de la libertad ha alcarzado su mayor altura. En el orden 137 I, 28 | remiten a la fe cuantas alegorías aparecen en sus discursos. 138 I, 31 | interpretación, ya teológica, ya alegórica, o simplemente intercaladas 139 II, 41 | alguno de espíritu soberbio, alejadlo con la mayor energía del 140 I, 32 | por una doble causa: la alianza, en primer lugar, que une 141 II, 41 | este mal recibe su origen y alimento.~La causa próxima e inmediata 142 II (26)| Alloc. 7 mar 1880.~ 143 II, 41 | de la ciencia, y dicen, altaneros e infatuados: "No somos 144 II, 54 | de los censores. En meses alternos y en día prefijado se reunirán 145 I, 22 | libertad ha alcarzado su mayor altura. En el orden civil, la conciencia 146 I, 32 | abraza y defiende. Y así se alucinan muchos que, si considerasen 147 INT, 2 | más insidiosa y pérfida. Amalgamando en sus personas al racionalista 148 CON | auxilio de todos los que aman sinceramente a la Iglesia 149 I, 22 | cuanto que, si no las usa, le amenaza la destrucción. Loco, en 150 I, 37 | aquella sentencia de los americanistas: que las virtudes activas 151 II, 43 | nombres y de las cosas, amiga de la oscuridad, fautora 152 II, 49 | residiere, y no menos los amigos de novedades en la historia, 153 I, 23 | conviene que se entienda amistosamente: también las tiene fuera. 154 II, 52 | prohíbanles seguir escribiendo. Amonestamos muy seriamente a los superiores 155 I, 25 | de lo divino se hizo más amplia y más clara, y el sentimiento 156 I, 31 | edades trabajaron en la amplificación de los Libros Sagrados.~ 157 II, 51 | como arriba decimos, y añadido el nombre del mismo censor.~ 158 II | la profesión de la fe se añadiera también lo siguiente: «Admito 159 II, 47 | como criadas»25.~A esto añadimos que también nos parecen 160 I, 25 | progreso. A lo que hay que añadir ciertos hombres extraordinarios ( 161 I, 39 | la experiencia. Y ¿qué añadiría ésta a aquel sentimiento 162 I, 9 | oficio propio es el pensar y analizar, y que sirve al hombre para 163 II, 54 | la piedad de los fieles y anda proclamando un nuevo orden 164 II, 50 | de perniciosa lectura que anden en la diócesis de cada uno 165 INT, 1 | objeto de grandísimo dolor y angustia, en el seno y gremio mismo 166 I, 37 | afán de novedades se hallan animados tales hombres; y dicho afán 167 II, 48 | predecesor26: «Trabajad animosamente en el estudio de las cosas 168 INT, 1 | perfidia, se esfuerzan por aniquilar las energías vitales de 169 I, 26 | refrenarse, pero no del todo aniquilarse. Continúan ellos por el 170 I, 22 | quien pensara que en el ansia de la libertad que hoy florece 171 II, 51 | Imprimatur, a la cual se deberá anteponer la fórmula Nihil obstat, 172 II, 49 | ciencia sagrada o parecen anteponerle las profanas. En esta materia, 173 I, 37 | virtudes activas han de ser antepuestas a las pasivas, y que deben 174 I, 21 | manera de lo presente, o por anticipación hace lo propio con lo futuro. 175 II, 47 | tener ahora más cuenta que antiguamente de la teología positiva; 176 II, 55 | siguiente tenor: «Las reliquias antiguas deben conservarse en la 177 II, 51 | Pontífice in Urbe, y con la anuencia y aprobación del mismo Sumo 178 I, 25 | primer lugar, negativamente, anulando todo elemento extraño, como, 179 II, 50 | catálogos de algunos se anuncian en gran número los libros 180 I, 33 | fórmula siguiente: Cristo anunció que en breve se establecería 181 II (25)| León XIII, Litt. ap. In magna, 10 dic. 1889.~ 182 INT | INTRODUCCIÓN~Al oficio de apacentar la grey del Señor que nos 183 I, 24 | se ha de desterrar todo aparato externo y la excesiva magnificencia 184 II, 42 | primera deslumbrados por sus aparatosos artificios, sino porque 185 I, 26 | audacia con la máscara de una aparente humildad. Doblan fingidamente 186 I, 33 | historia misma de la Iglesia aparezcan incólumes las leyes de la 187 II, 55 | Congregación de Ritos33: «Tales apariciones o revelaciones no han sido 188 I, 21 | juego de palabras, simples apariencias. Pues si juzgamos la Biblia 189 II, 44 | de la Iglesia, se hayan apartado del recto camino! Nos son 190 II, 49 | miramiento de ninguna clase sean apartados del oficio, así de regir 191 INT, 2 | enemigos de la Iglesia, y no se apartará de lo verdadero quien dijere 192 II, 43 | los modernistas lo que tan apenado escribió nuestro predecesor:~« 193 I, 5 | del hombre la explicación apetecida, y debe hallarse en lo interior 194 II, 43 | recíbenlos con gran admiración y aplauso; cuanto con mayor audacia 195 I, 14 | principio de la experiencia se aplica también a la tradición sostenida 196 I, 19 | verá por sí fácilmente la aplicación de esta doctrina a todo 197 I, 19 | que ellos llaman externas aplicaciones; lo prohíbe también la ley 198 I, 16 | por consiguiente, puede aplicarse lo que ya Gregorio IX, también 199 I, 21 | sagrados los históricos y apocalípticos. Así, pues, en esos libros 200 I, 36 | obstante, para una finalidad apologética; y esto lo hacen tan sin 201 I, 36 | reconocemos que el método apologético de los modernistas, que 202 II | los santos y celebérrimos apóstoles como de los concilios ortodoxos, 203 I, 12 | si se pregunta en qué se apoya, finalmente, esta certeza 204 I, 17 | e histórica.~Igualmente, apoyándose en el principio de que la 205 I, 31 | puedan ser aptos para fallar, aprécielo el que quiera. Sin embargo, 206 INT, 1 | restauradores de la Iglesia, y en apretada falange asaltan con audacia 207 II, 51 | ya en el caso de que no aprobaran su publicación.~Nunca se 208 II, 54 | de León XIII32: «No puede aprobarse en los escritos de los católicos 209 I, 13 | embargo, como si de lleno las aprobasen; pues tales son las alabanzas 210 II | luego con sumo cuidado, aprovechándolo con tanto trabajo como constancia, 211 II, 54 | 54. VI. Pero ¿de qué aprovechará, venerables hermanos, que 212 I (11)| parezca verdadero, ya lo apruebe, ya lo repruebe cualquier 213 I, 7 | queda hecho materia más apta para recibir la forma de 214 I, 36 | como las doctrinas mismas; apto no para edificar, sino para 215 I, 31 | camino, quiénes puedan ser aptos para fallar, aprécielo el 216 II, 51 | y muy raras, al prudente arbitrio del obispo, se podrá omitir 217 INT, 2 | circule el virus por todo el árbol, y en tales proporciones 218 I, 8 | influjo oculto de aquel arcano principio que lo produjo, 219 I, 25 | mejor todo cuanto en los arcanos de la fe se contiene. Así, 220 INT, 2 | actividad, constancia y ardor singulares hacia todo género 221 I, 13 | principios, ¿por qué causa argüirían de falsedad a una religión 222 I, 34 | religión católica con las argumentaciones referidas, aceptan y conceden 223 I, 33 | eso lo dicen no cual si arguyesen ad hominem, sino porque 224 II, 45 | intimidan fácilmente con tales armas, y simulando sumo respeto 225 I, 37 | evolución deben ponerse en armonía con la ciencia y la historia.~ 226 II, 49 | novedades en la historia, la arqueología o las estudios bíblicos, 227 I, 14 | experiencias a veces se arraiga y reflorece; a veces envejece 228 II, 50 | tarde, cuando el mal ha arraigado por la demasiada dilación. 229 I, 26 | fines de la tradición y arrancada, por lo tanto, de su primitivo 230 I, 15 | transfigura y desfigura, son arrancadas del mundo sensible y convertidas 231 INT, 2 | un crimen. Tiempo es de arrancar la máscara a esos hombres 232 I, 39 | mayor aún que la que ya le arrastra. Un nuevo absurdo: pues 233 II, 44 | antigüedad. En resumen, arrástralos el vano deseo de que el 234 INT | sujetos al error y que arrastran al error»3.~ 235 I, 36 | hacer católicos, sino para arrastrar a los mismos católicos a 236 I, 22 | estallará con más fuerza, y lo arrastrará todo —Iglesia y religión— 237 I, 23 | pero ello tan sólo con arreglo a la naturaleza de la Iglesia, 238 I, 32 | profiere y con que todos arremeten contra el que quiere examinar 239 II, 44 | fruición todo cuanto parece arrojar alguna mácula sobre la Iglesia. 240 II | consumen, con intención de arruinar la Iglesia, tantas fuerzas 241 I, 11 | que la misma religión se arruine.~Ciegos, ciertamente, y 242 II, 52 | diligencia lo que en el art. 42 de la constitución Officiorum 243 II, 50 | constitución apostólica Officiorum, artículo 26: «Todos los que han obtenido 244 II, 51 | escritos que, según los artículos 41 y 42 de la mencionada 245 INT, 1 | Iglesia, y en apretada falange asaltan con audacia todo cuanto 246 I, 4 | muerte, de su resurrección y ascensión gloriosa.~ 247 I, 39 | lectura de las obras de ascética: obras que los modernistas 248 II, 55 | como se debe, la Iglesia no asegura, con todo, la verdad del 249 I, 35 | tienen a Dios por autor»19, aseguramos que todo aquello es lo mismo 250 I, 15 | historia.~Ante todo, se ha de asentar que la materia de una está 251 I, 32 | que yerran y del incauto asentimiento de ánimos ligeros se ha 252 I, 9 | traduce las cosas en una aserción simple y vulgar; después, 253 I, 35 | de utilidad u oficiosa, y aseveramos con las palabras de San 254 II, 55 | Vigilancia que ponga los ojos asidua y diligentemente, así en 255 I, 25 | origen de la fe hay que asignar a su progreso. A lo que 256 I, 11 | vitales, deben ser y quedar asimiladas al creyente y a su fe. Y 257 I, 11 | si lo necesitan, se las asimile vitalmente. Es tanto como 258 II, 49 | inválido.~Lo que sobre la asistencia a las universidades ordenó 259 I, 34 | puede menos de excitar el asombro. Así también, según ellos, 260 I, 5 | Agnosticismo este que no es sino el aspecto negativo de la doctrina 261 II, 54 | preceptos de la Iglesia, nuevas aspiraciones del espíritu moderno, nueva 262 INT, 2 | todo género de estudios, aspirando a granjearse la estimación 263 II (28)| Cf. ASS 29 (1896) 359.~ 264 I, 28 | cosa alguna de filosofía. Astucia soberana: no sea que alguien 265 I, 32 | si considerasen mejor el asunto, se horrorizarían.~A favor, 266 II, 50 | dañarían más por cuanto atacan los principios mismos de 267 II, 43 | tinieblas acostumbraron a atacarla en público con absurdas 268 II, 43 | maravillar que los modernistas ataquen con extremada malevolencia 269 II | dirigen sus más violentos ataques. Por esto ridiculizan generalmente 270 I, 4 | que la ciencia debe ser atea, y lo mismo la historia; 271 I, 7 | revelación, a una cosa ha de atenderse con sumo cuidado, por su 272 I, 37 | Hay, por fin, algunos que, ateniéndose de buen grado a sus maestros 273 I, 34 | hasta afirmar, sin ninguna atenuación, que todo cuanto se explica 274 I, 32 | creado una como corrompida atmósfera que todo lo penetra, difundiendo 275 I, 7 | historia. En este caso, la fe, atraída por lo incognoscible, que 276 II, 41 | orgullo conciben de sí tan atrevida confianza, que vienen a 277 I, 8 | incrédulos sólo los que tan atrevidamente hablan asi; católicos hay, 278 I, 26 | sus planes prosiguen más atrevidos lo que emprendieron. Y obran 279 I, 8 | Estupor causa oír tan gran atrevimiento en hacer tales afirmaciones, 280 II, 48 | ingeniosos y los útiles atrevimientos de nuestra época, así como 281 I, 25 | de misterioso que la fe atribuía a la divinidad, ya porque 282 I, 28 | principios mismos que hemos atribuido arriba a los filósofos; 283 I, 13 | experiencia que afirma el turco, y atribuirán sólo a los católicos las 284 I, 31 | se sigue que ya no pueden atribuirse los Libros Sagrados a los 285 INT, 2 | nada omiten para que se atribuya a celo sincero de la verdad 286 INT, 2 | soportan corrección alguna; y atrincherándose en una conciencia mentirosa, 287 I, 23 | constitución apostólica Auctorem fidei13.~ 288 I, 11 | bajo el impulso de un amor audaz y desenfrenado de novedades, 289 I, 11 | religiosa. Por eso censuran audazmente a la Iglesia como si equivocara 290 I, 37 | exteriores y prohibir su aumento; por más que otros, más 291 II, 43 | alguno de ellos, no sólo se aúnan para alabarle en público 292 I, 36 | salvedades-—, sino una verdadera y auténtica exigencia.~Mas, para decir 293 II, 55 | culto de los fieles. Si las «auténticas» de alguna reliquia hubiesen 294 I, 22 | se la consideraba como autocrática. Pero tal creencia ahora 295 I, 26 | ésta, a su vez, sobre las autoridades, obligándolas a pactar y 296 II, 53 | uno de los cuales deberá autorizarse por escrito y en tiempo 297 I, 39 | grande le señalan, como auxiliar, la experiencia. Y ¿qué 298 I, 38 | sus mejores y más eficaces auxiliares.~ 299 I, 31 | Libros Sagrados con los auxilios con que los estudian los 300 II | por ambas razones, es cosa averiguada que el deseo de novedades 301 II, 48 | estudios sagrados, lo cual avisa nuestro mismo predecesor, 302 II, 50 | obispos, después de haberles avisado, no vacilen en privarles 303 II, 52 | esta licencia, después de avisados sean privados de ella.~Por 304 I, 33 | modernistas emprenden su trabajo avisando a los racionalistas que 305 II, 54 | introduzcan o diseminen, y avisar de ello al obispo, para 306 II, 52 | obispos; y si faltaren, avísenles y hasta prohíbanles seguir 307 II, 41 | de novedades y, contra el aviso del Apóstol, se esfuerza 308 II, 54 | vocablos, recordando los avisos de León XIII32: «No puede 309 I, 16 | pueda mezclarse; de aquí el axioma de los modernistas: «la 310 I, 37 | hombres; y dicho afán se axtiende por completo a todo cuanto 311 I, 31 | hablar a los hombres. Pero ¡ay, que nuestros doctores no 312 I, 39 | entendimiento; aun le confirman y le ayudan en tal carácter, porque 313 I, 18 | el creyente en cuanto le ayuden, pues se le han dado para 314 I | b) El dogma~ 315 I, 33 | que militan bajo una misma bandera; y de esas alabanzas, que 316 I, 30 | la Iglesia por mezclar y barajar los documentos en forma 317 I, 38 | algunas veces los vocablos bárbaros de que usan los modernistas.~ 318 I, 7 | agnosticismo, forman las bases de la crítica histórica. 319 I, 15 | venerables hermanos, tenemos bastante y sobrado para formarnos 320 II, 50 | prohibición al clero, si esto bastare; y quedando en pie la obligación 321 I, 33 | leyes de la evolución, no basten con todo para explicar plenamente 322 INT, 1 | huesos, con venenosos errores bebidos en los escritos de los adversarios 323 CON | clero y fieles, nuestra bendición apostólica.~Dado en Roma, 324 II, 44 | trabajado provechosamente en beneficio de la Iglesia, se hayan 325 II, 50 | negligencia o por demasiada benignidad, o por demasiada confianza 326 I, 25 | en lenguaje vulgar, dei bisogni, como ellos la llaman más 327 I, 8 | tales afirmaciones, tamaña blasfemia! ¡Y, sin embargo, venerables 328 INT, 1 | nuestros deberes, y si la bondad de que hasta aquí hemos 329 I, 28 | que le escuchaba. Por ello borran de su historia real y remiten 330 I, 7 | agnosticismo, es preciso borrar de su historia cuanto presente 331 II, 54 | las huellas de San Carlos Borromeo, decreta que en cada diócesis 332 I (9) | Brev. ad ep. Wratislav., 13 jun. 333 I, 31 | Y para decirlo con más brevedad y claridad: es necesario 334 I, 25 | todos los hombres, porque brotaba de la misma naturaleza y 335 I, 13 | religioso o de la fórmula brotada del entendimiento. Mas el 336 I, 20 | Pero, siendo muchos los brotes de la fe, principalmente 337 I, 34 | referidas, aceptan y conceden de buena gana que hay en ella muchas 338 II, 50 | que los contrarios a las buenas costumbres; antes bien, 339 I, 13 | adelante. Desde luego, es bueno advertir que de esta doctrina 340 II, 43 | pone horror a todos los buenos!, si la Iglesia condena 341 I (11)| Prop. 29 damn. a Leone X, Bulla Exsurge Domine, 16 maii 342 I, 5 | resulta claro que no puede buscarse fuera del hombre la explicación 343 I, 15 | y sobrado para formarnos cabal idea de las relaciones que 344 I, 35 | vida.~¿Qué suerte puede caber después de esto a los dogmas 345 I, 9 | venerables hermanos, que den cabida alguna a la inteligencia; 346 I, 28 | una norma que al fin y al cabo viene a parar en meramente 347 I, 16 | los fenómenos, y por eso cae bajo el dominio de la ciencia. 348 I, 39 | cuyas manos debe un día caer.~Para obra tan grande le 349 I, 24 | recepción de sacramentos, éstos caerán necesariamente bajo el dominio 350 II, 56 | Para que estos mandatos no caigan en olvido, queremos y mandamos 351 I, 11 | hasta cierto punto, su calidad misma, importan muy poco; 352 CON | para refrescar la antigua calumnia que nos designa como enemigos 353 I, 39 | de ser sentimiento, ni le cambian su propia naturaleza siempre 354 II, 43 | absurdas calumnias, y llamarla, cambiando la fuerza y razón de los 355 I, 11 | no habrá otro remedio que cambiarlas.~Dado el carácter tan precario 356 I, 26 | nacen el progreso y los cambios. Pues las conciencias privadas, 357 I, 28 | ello.~Los tres primeros cánones de dichos historiadores 358 II, 49 | doctorado en teología o derecho canónico si antes no hubiere seguido 359 II, 50 | que apenas hay fuerzas capaces de catalogarlos todos; de 360 I, 25 | en su doctrina es casi lo capital, a saber: la evolución. 361 I, 11 | una doctrina de las más capitales en su sistema y que infieren 362 I, 33 | llevar al hombre, que todavía carece de fe, a que logre acerca 363 I, 21 | hay en dichos libros que carezca de semejante inspiración. 364 I, 28 | histórica; y eliminan y cargan a la fe igualmente todo 365 CON | Nos, en prenda de nuestra caridad y del divino consuelo en 366 II, 54 | siguiendo las huellas de San Carlos Borromeo, decreta que en 367 II, 50 | oídos a la prudencia de la carne ni a los clamores de los 368 II, 41 | hallándose como en su propia casa en la doctrina del modernismo, 369 I, 26 | comprenden que se les reprende o castiga. Lo que se les achaca como 370 I, 26 | y escribir públicamente. Castíguelos, si gusta, la autoridad; 371 II, 50 | apenas hay fuerzas capaces de catalogarlos todos; de donde resulta 372 II, 50 | mercancías. Ciertamente, en los catálogos de algunos se anuncian en 373 INT, 1 | sacrílega temeridad rebajan a la categoría de puro y simple hombre.~ 374 I, 37 | Por lo que se refiere a la catequesis, solicitan que en los libros 375 INT, 1 | escritos de los adversarios del catolicismo, se presentan, con desprecio 376 I, 19 | los modernistas: pequeño caudal, sin duda, pero sobreabundante 377 I, 30 | que rebosa en herejías. Causan verdaderamente lástima estos 378 II, 51 | favorable, a fin de que no se cause a los censores alguna molestia, 379 II, 44 | universídades andan a la caza de las cátedras, que convierten 380 II | recibido, así de los santos y celebérrimos apóstoles como de los concilios 381 II, 44 | desprecian las sagradas reliquias celebradas por su antigüedad. En resumen, 382 II, 48 | contemporáneos, así los venideros los celebrarán con perenne aprobación y 383 II, 53 | permitirán en lo sucesivo que se celebren asambleas de sacerdotes 384 I, 37 | suprima en el sacerdocio el celibato sagrado.~¿Qué queda, pues, 385 INT, 1 | de enmienda, no ha de ser censurada ya como un olvido de nuestro 386 II, 49 | y excusando su culpa, ya censurando la escolástica, o a los 387 I, 31 | tan lejos estuvieron de censurar en nada las Sagradas Escrituras, 388 I, 37 | demasiado concentrada y centralizada.~Las Congregaciones romanas 389 I, 5 | repudiada la teología natural y cerrado, en consecuencia, todo acceso 390 I, 24 | impulsos que sienten, y cerrar el camino a la crítica impidiéndole 391 I, 26 | Doblan fingidamente sus cervices, pero con sus hechos y con 392 II (28)| Cf. ASS 29 (1896) 359.~ 393 I, 15 | verdaderamente resucitó y subió a los cielos: no, contestará la ciencia 394 II, 47 | 47. Colocado ya así este cimiento de la filosofía, constrúyase 395 INT, 2 | inmortal, se empeñan en que circule el virus por todo el árbol, 396 I, 4 | encerrada rigurosamente en el círculo de los fenómenos, es decir, 397 I, 17 | si enseñan el catecismo, citan honrosamente a unos y otros. 398 I, 21 | cuando excluyen de ellas las citas que se llaman tácitas. Mero 399 II, 54 | social del clero, nueva civilización cristiana y otras muchas 400 I, 37 | indulgentes en esta materia.~Andan clamando que el régimen de la Iglesia 401 II, 50 | prudencia de la carne ni a los clamores de los malos, desempeñen 402 II, 43 | ella. Cuadra, pues, bien al clan de los modernistas lo que 403 II, 45 | maestros de la juventud clerical, y muy especialmente de 404 II, 51 | publicar: elíjanse de ambos cleros, sean recomendables por 405 II, 50 | obispos, no sea que por codicia del lucro comercien con 406 II, 47 | ofrecen al entendimientoa codicioso de la verdad, a nadie se 407 I, 40 | ciencia en la realidad de lo cognoscible, y el de la fe, por lo contrario, 408 I, 22 | prudentemente los elementos de cohesión, que en una sociedad religiosa 409 I, 16 | doctrinas, hacen de la cabeza cola, y fuerzan a la reina a 410 II, 52 | llaman corresponsales o colaboradores, como acaece con frecuencia 411 I, 21 | definirlos rectamente como una colección de experiencias, no de las 412 I, 22 | esta autoridad se ha de colegir de su origen: y de su naturaleza 413 I, 14 | verdad y la vida. De lo cual colegiremos de nuevo que todas las religiones 414 I, 32 | evolucionista; de donde se colige que el que la profesa y 415 II, 47 | 47. Colocado ya así este cimiento de 416 I, 24 | potestad que la impone, colocan los modernistas el concepto 417 I, 29 | emanación vital se ha de colocar en cierta necesidad o indigencia, 418 I, 13 | simplemente, dicen, porque rehúsa colocarse en las condiciones morales 419 I, 27 | que apartarse de él con color y nombre de más alta inteligencia»16; 420 I, 4 | 4. Comencemos ya por el filósofo. Los 421 II, 53 | otras diócesis sin Letras comendaticias del propio obispo.~Y todos 422 II | doctrina del modernismo que comenzar a aborrecer el método escolástico. 423 II, 50 | que por codicia del lucro comercien con malas mercancías. Ciertamente, 424 II, 50 | desempeñen cada uno su cometido, con suavidad, pero constantemente, 425 I, 29 | distinguir, además, entre el comienzo de cualquier hecho y su 426 I, 18 | pues se le han dado para su comodidad y no como impedimento; eso 427 I, 38 | de un cuerpo definido y compacto, en el cual si se admite 428 II, 41 | hombres"; y para no ser comparados con los demás, abrazan y 429 I, 27 | como de toda la Iglesia, al compás de las edades y de los siglos; 430 I, 4 | que, según ellos, excita compasiva sonrisa y está sepultado 431 II, 55 | obispos, a quienes únicamente compete esta facultad, supieren 432 I | claridad en materia tan compleja, preciso es advertir ante 433 II, 42 | artificios, sino porque su completa ignorancia de la segunda 434 I, 33 | veamos ya cómo uno de ellos compone la apología. El fin que 435 I, 26 | pactado.~Fácil es ahora comprender por qué los modernistas 436 I, 4 | revelación externa? No es difícil comprenderlo. Suprimen pura y simplemente 437 I, 20 | poco habría que decir a no comprenderse bajo este título los sacramentos, 438 II, 46 | concorde con las doctrinas comprobadas de los tiempos modernos, 439 I, 21 | que explica cómo pueden computarse entre los libros sagrados 440 I, 7 | explicarse por las leyes comunes de la historia. En este 441 I, 7 | a éste todo entero y le comunica, en cierto modo, su propia 442 I (13)| por Dios a la Iglesia para comunicarla a los Pastores, que son 443 I, 4 | filosofía religiosa, la doctrina comúnmente llamada agnosticismo. La 444 II | tienen por contrarias a sus conatos: el método escolástico de 445 I (19)| Conc. Vat. I, De revelat. c.2.~ 446 I, 29 | deduce que el hecho se ha de concebir después de la necesidad 447 II, 50 | palabras, si por una parte se concede el derecho, por otra se 448 I, 24 | abuso de la potestad que se concedió para utilidad prohibir a 449 I, 37 | la autoridad, demasiado concentrada y centralizada.~Las Congregaciones 450 II, 41 | las formas. Por orgullo conciben de sí tan atrevida confianza, 451 II | siempre la autoridad del concilío II de Nicea, que condenó « 452 I, 30 | pluma, ya sale la historia concluida.~Ahora preguntamos: ¿a quién 453 II, 50 | moderna, se esfuerzan por concordar ésta con la fe, pretendiendo, 454 II, 46 | inconsideradamente, si hay algo menos concorde con las doctrinas comprobadas 455 I, 18 | significación panteísta, lo cual concuerda mejor con el resto de su 456 II, 55 | de modernismo, sino que concuerden con los preceptos de los 457 II, 53 | tiempo oportuno, no podrán concurrir sacerdotes de otras diócesis 458 II, 50 | Sede Apostólica si están condecorados con el título pontificio.~ 459 II, 43 | los buenos!, si la Iglesia condena a alguno de ellos, no sólo 460 II | modernistas y sus partidarios la condenación con que Pío IX estimó que 461 I, 4 | les detiene, ni aun las condenaciones de la Iglesia contra errores 462 I, 24 | moderación y templanza. Condenar y proscribir un libro cualquiera, 463 I, 35 | regla al propósito o a la condescendencia del autor que miente»20. 464 I, 24 | tanto, el católico debe conducirse de modo que en público se 465 I, 17 | patente al que considera la conducta de los modernistas, que 466 I, 11 | Ciegos, ciertamente, y conductores de ciegos, que, inflados 467 I, 13 | tales monstruosidades, se conduzcan, sin embargo, como si de 468 I, 17 | se les quita la libertad.~Confesando, en fin, que la fe ha de 469 I (11)| hechos, juzgar sus decretos y confesar confiadamente lo que parezca 470 INT | del Señor que nos ha sido confiada de lo alto, Jesucristo señaló 471 I (11)| sus decretos y confesar confiadamente lo que parezca verdadero, 472 II, 55 | tradición que dicen existir, confirmada con idóneos documentos, 473 II, 46 | menester, lo restablecemos y confirmamos, mandando que por todos 474 I, 39 | el entendimiento; aun le confirman y le ayudan en tal carácter, 475 I, 31 | Libros Sagrados.~Y, para confirmarlo, se valen de la crítica 476 II, 54 | crezca de día en día y se confirme».~Mandamos, pues, que este 477 I, 15 | en conclusión que no hay conflictos posibles entre la ciencia 478 II | a aquellos que osan..., conformándose con los criminales herejes, 479 II, 48 | las ciencias naturales se conformen a esta regla en los sagrados 480 I, 9 | conocimiento, se presenta tan confusa e implicadamente que apenas 481 II, 42 | necesario para suprimir la confusión en las ideas y para refutar 482 I, 6 | aunque todavía de un modo confuso? Pero, añaden aún: desde 483 I, 33 | católico rechazaría, se congratulan ellos y las oponen a las 484 I, 37 | concentrada y centralizada.~Las Congregaciones romanas deben asimismo reformarse, 485 INT, 3 | esas mismas doctrinas en un conjunlo, y hacer ver el enlace lógico 486 I, 5 | divino no se siente sino en conjuntos determinados y favorables, 487 II, 43 | eficacia oponiéndoles la conjuración del silencio. Manera de 488 I, 39 | cualquier perturbación o conmoción del ánimo no sólo no nos 489 II, 43 | alabanzas como de vituperios, conmovidos y perturbados los entendimientos 490 INT, 2 | inevitable cuanto más a fondo conocen a la Iglesia. Añádase que 491 II, 51 | censor. Los autores no lo conocerán nunca, hasta que hubiere 492 I, 28 | divino a la fe. De aquí la conocida división, que hacen los 493 I, 33 | escribir no se cuidan; son ya conocidos entre los racionalistas 494 INT, 2 | reservadas al juicio de Dios, conozca sus doctrinas y su manera 495 I, 4 | histórico de la humanidad, conózcalo quien pueda. Y es indudable 496 I, 19 | serie de circunstancias consecutivas; finalmente, lo prohíbe 497 I, 13 | propiamente creyente al que la ha conseguido.~¡Cuánto dista todo esto 498 I, 18 | en expresarlas, pero sin conseguirlo jamás. A esto añaden, además, 499 I, 23 | pospuestos los deseos, consejos y preceptos de ésta, y aun 500 I, 26 | mientras la otra pugna por la conservación.~La fuerza conservadora 501 II, 55 | reliquias antiguas deben conservarse en la veneración que han 502 II (31)| Act. Consess. Ep. Umbriae, nov. 1849,


12-conse | consi-excep | excit-menci | menos-reflo | refor-yerra

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