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Pius PP. X
Pascendi Dominici gregis

IntraText - Concordancias

(Hapax Legomena)
consi-excep | excit-menci | menos-reflo | refor-yerra

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503 I, 22 | por eso, con razón, se la consideraba como autocrática. Pero tal 504 I, 35 | no es más que una, y que consideramos que los Libros Sagrados, 505 I, 13 | las precedentes premisas, considerará absurda ninguna de estas 506 I, 32 | alucinan muchos que, si considerasen mejor el asunto, se horrorizarían.~ 507 II, 53 | gravísimas palabras30: «Consideren los sacerdotes como cosa 508 II, 50 | otro libro, mientras se consiente que otros muchos se esparzan 509 II, 43 | todos cuantos con ellos consienten; los libros de éstos, llenos 510 I, 37 | para el catecismo no se consignen otros dogmas sino los que 511 I, 22 | en una sociedad religiosa consisten en la doctrina y culto. 512 INT, 3 | son perfectamente fijas y consistentes; ante todo, importa presentar 513 II, 42 | refutar los sofismas. Y del consorcio de la falsa filosofía con 514 I (16)| Const. Dei Filius c.4.~ 515 II | profesión del concilio IV Constantinopolitano: «Así, pues, profesamos 516 I, 28 | si se encuentra algo que conste de dos elementos, uno divino 517 II | las demás observancias y constituciones de la misma Iglesia».~Ni 518 I, 5 | modernistas; el positivo está constituido por la llamada inmanencia 519 II, 47 | cimiento de la filosofía, constrúyase con gran diligencia el edificio 520 CON | nuestra caridad y del divino consuelo en la adversidad, de todo 521 CON | virtud Jesucristo, autor y consumador de nuestra fe; y con su 522 II | verdadera tristeza ver cómo se consumen, con intención de arruinar 523 I, 26 | que están, como dicen, en contacto más particular e íntimo 524 I, 24 | presenta ante quienes la contemplan. En lo que seguramente no 525 II, 48 | los admiran con razón los contemporáneos, así los venideros los celebrarán 526 I, 39 | experiencia religiosa en él contenida (y de ello estamos tratando 527 I, 24 | acaece que algún creyente, no contento con los actos interiores 528 I, 21 | de la inspiración? Esta, contestan, no se distingue sino, acaso, 529 I, 15 | subió a los cielos: no, contestará la ciencia agnóstica; sí, 530 I, 26 | al hallarse fuera de las contingencias de la vida, pocos o ningún 531 II, 48 | nuestro mismo predecesor, continuando con estas gravísimas palabras27: « 532 I, 26 | porque les es necesario continuar en la Iglesia, a fin de 533 I (11)| autoridad de los concilios, contradecir libremente sus hechos, juzgar 534 I, 15 | encontrarse ni, por lo tanto, contradecirse.~Si tal vez se objeta a 535 I, 32 | errores implícitos de ella y contradice a la doctrina católica.~ 536 I, 35 | lógica vital las admite, no contradicen a la verdad simbólica, como 537 I, 35 | que el afirmar de El cosas contradictorias.~Mas, cuando ya se ha legitimado 538 I, 20 | dogma. A éste se han de contraponer cuidadosamente las especulaciones 539 II | las cosas que tienen por contrarias a sus conatos: el método 540 I, 30 | una palabra: todo cuanto contribuya a precisar de qué manera 541 INT, 3 | esparcidas acá y allá, lo cual contribuye a que se les juzgue fluctuantes 542 I, 33 | apología debe dirimir las controversias de religión por medio de 543 II, 49 | aborrece los ánimos saberbios y contumaces.~Ninguno en lo sucesivo 544 II, 44 | entre tanto, tal vez estén convencidos de que prestan un servicio 545 I, 36 | no sólo una capacidad y conveniencia para el orden sobrenatural — 546 I, 26 | de una especie de mutuo convenio y pacto entre la fuerza 547 I, 15 | arrancadas del mundo sensible y convertidas en materia del orden divino. 548 I, 5 | sentirla, logra por fin convertirse en religión? Responden los 549 I, 39 | proporcional la firmeza y la convicción sobre la realidad del objeto. 550 II, 50 | que, así como no a todos convienen los mismos manjares, así 551 II, 44 | caza de las cátedras, que convierten poco a poco en cátedras 552 I, 30 | restantes documentos. Ya corre la pluma, ya sale la historia 553 INT, 2 | autoridad y no soportan corrección alguna; y atrincherándose 554 II | cultivaron la teología no corresponden a las necesidades de nuestro 555 I, 28 | enseña la psicología, ya la correspondiente al lugar y edad en que vivió.~ 556 II, 52 | sacerdotes que se llaman corresponsales o colaboradores, como acaece 557 I, 33 | De aquí la afirmación, corriente en la escuela modernista, 558 INT, 2 | que no se esfuercen por corromper. Y mientras persiguen por 559 I, 32 | ligeros se ha creado una como corrompida atmósfera que todo lo penetra, 560 II, 44 | inficionados por un aire corrompido, se acostumbraron a pensar, 561 INT, 3 | remedios más adecuados para cortar el mal.~ 562 II, 41 | verdad, no hay camino más corto y expedito para el modernismo 563 I, 25 | actos han recibido de la costumbre.~En fin, la Iglesia encuentra 564 I, 33 | mismo germen es gratuita y creada según conviene a sus propósitos.~ 565 I, 4 | por medio de las cosas creadas, el único y verdadera Dios, 566 I, 4 | verdadera Dios, nuestro Creador y Señor, sea excomulgado»4. 567 II, 55 | cual permite sólo que se crean píamente, con mera fe humana, 568 I, 14 | los que no creen aún, para crear por vez primera en ellos 569 I, 25 | nuevas formas, sino por una creciente penetración del sentimiento 570 I, 22 | como autocrática. Pero tal creencia ahora ya está envejecida. 571 I, 35 | las Escrituras) cada cual creerá lo que quiera y dejará de 572 I, 31 | descubrir tantas incongruencias, creería que casi ningún hombre antes 573 I, 21 | cuya afirmación podría uno creerlos más ortodoxos que a otros 574 I, 31 | tal desenfado, que pudiera creerse que ellos mismos han visto 575 I, 23 | reina y señora, porque se creía que la Iglesia había sido 576 I, 4 | divina no puede hacerse creíble por signos exteriores, y 577 CON | venerables hermanos, hemos creído deberos escribir para procurar 578 I, 16 | engañarfa muy mucho el que creyese que podía opinar que la 579 II, 47 | prestarle, su obsequio como criadas»25.~A esto añadimos que 580 I, 4 | algún modo, por medio de las criaturas: tal es su doctrina. De 581 INT, 2 | silencio; prolongarlo sería un crimen. Tiempo es de arrancar la 582 II | conformándose con los criminales herejes, despreciar las 583 I, 19 | modo? Todas las conciencias cristianas estaban en cierta manera 584 I, 13 | plenitud a los orígenes del cristianismo.~Nadie, puestas las precedentes 585 I, 13 | es más digna del nombre cristiano porque responde con mayor 586 I, 37 | completo a todo cuanto es cristiario. Quieren que se renueve 587 I, 29 | como ya dijimos, hay dos Cristos: uno, el real, y otro, el 588 INT, 1 | número de los enemigos de la cruz de Cristo, los cuales, con 589 II, 43 | adversarios contra ella. Cuadra, pues, bien al clan de los 590 I, 9 | como un pintor que, en un cuadro viejo, vuelve a señalar 591 | cuantas 592 | Cuánto 593 | cuántos 594 I, 34 | envoltura, con la que se cubren las experiencias religiosas 595 I, 24 | eclesiástico. Como, en resumidas cuentas, el magisterio nace de las 596 I, 15 | Pues aunque esas cosas se cuenten entre los fenómenos, mas 597 I, 20 | éste se han de contraponer cuidadosamente las especulaciones de los 598 I, 33 | sinceridad al escribir no se cuidan; son ya conocidos entre 599 II, 50 | es deber de los obispos cuidar que los escritos de los 600 I, 23 | derecho y la obligación, sin cuidarse de la autoridad de la Iglesia, 601 II, 48 | es el fervor con que se cultivan las ciencias naturales, 602 II | antiguos doctores escolásticos cultivaron la teología no corresponden 603 I, 33 | las formas doctrinales, culturales, eclesiásticas, y venciendo 604 I, 26 | voluntariamente que ella cumple su deber. Sólo se quejan 605 II, 50 | Ni piense alguno haber cumplido con esta parte de su oficio 606 I, 30 | precisar de qué manera se cumplieron las leyes de la evolución. 607 CON | con enérgica fortaleza a cumplir lo que entendiereis. Asístaos 608 I, 10 | evolución íntima del dogma.~¡Cúmulo, en verdad, infinito de 609 II, 51 | nombre del censor.~En la curia romana institúyanse censores 610 II, 51 | las diócesis. En todas las curias episcopales haya, pues, 611 I, 19 | en realidad el verdadero curso de los hechos. Sin embargo, 612 II, 49 | antes no hubiere seguido los cursos establecidos de filosofía 613 I, 27 | Cristo, a fin de que la custodiara fielmente e infaliblemente 614 I, 39 | de él hay o no un Dios en cuyas manos debe un día caer.~ 615 I | d) La Iglesia~ 616 I, 31 | estudiaban mayores gracias daban a Dios porque así se dignó 617 I (13)| que la potestad ha sido dada por Dios a la Iglesia para 618 I (11)| Prop. 29 damn. a Leone X, Bulla Exsurge 619 II, 41 | tengan menos facultad para dañar. Además, ya vosotros mismos 620 II, 50 | costumbres; antes bien, les dañarían más por cuanto atacan los 621 INT, 3 | metódico y en su conjunto, sino dándolas en cierto modo por fragmentos 622 II, 51 | reconocer cada escrito, y darán la facultad, así él como 623 I, 10 | proporcionar al creyente el modo de darse razón de su fe. Por lo tanto, 624 I, 29 | el crítico, siguiendo los datos que le ofrece el historiador, 625 I, 21 | para los hombres, aunque se al teólogo el derecho de 626 II, 51 | señalar los censores que deban reconocer cada escrito, 627 I, 33 | Luego, en primer lugar, debemos señalar qué germen sea ése; 628 CON | venerables hermanos, hemos creído deberos escribir para procurar la 629 II | con que Pío IX estimó que debía reprobarse la opinión de 630 II, 47 | menoscabo de la reverencia debida a la Tradición, a los Padres 631 I, 4 | Dios y sobre el culto a él debido, sea excomulgado»5. Y por 632 INT, 2 | las ramas, ni tampoco a débiles renuevos, sino a la raíz 633 II, 43 | empeño todo en menoscabar y debilitar la autoridad del mismo ministerio 634 II, 48 | naturales, tanto más han decaído las disciplinas más graves 635 II, 54 | Umbría31: «Para expulsar —decían— los errores ya esparcidos 636 INT | de lenguaje perverso»1, «decidores de novedades y seductores»2, « 637 II, 51 | del censor, como arriba decimos, y añadido el nombre del 638 I, 15 | un objeto que la ciencia declara serle incognoscible; de 639 II, 55 | gran cautela y hecha la declaración previa ordenada por Urbano 640 II, 51 | Finalmente, mandamos y declaramos que el título de censor, 641 I, 35 | de suerte que no dudan en declarar que no se puede atribuir 642 I, 27 | fielmente e infaliblemente la declarase. De aquí que se han de retener 643 I, 27 | sentido perpetuo que una vez declaró la Santa Madre Iglesia, 644 INT, 1 | Guardar silencio no es ya decoroso, si no queremos aparecer 645 II (33)| Decr. 2 mayo 1877.~ 646 II, 55 | credibilidad. Enteramente lo mismo decretaba hace treinta años la Sagrada 647 II, 55 | antigüedad, conforme a lo decretado en 1896 por la Sagrada Congregación 648 II, 49 | seculares como regulares, decretamos que se extienda a todas 649 I (11)| libremente sus hechos, juzgar sus decretos y confesar confiadamente 650 I, 28 | los modernistas, que se dedican a escribir historia, se 651 I, 22 | origen: y de su naturaleza se deducen los derechos y obligaciones. 652 I, 10 | en modo alguno que pueda deducirse que encierren una verdad 653 I, 40 | entendimiento; pero este defecto de proporción nunca podría 654 I, 32 | aplauden al que lo abraza y defiende. Y así se alucinan muchos 655 I, 33 | evolucionista, y que la definición que dan del mismo germen 656 I, 38 | sino como de un cuerpo definido y compacto, en el cual si 657 I, 38 | ninguno se maravillará si lo definimos afirmando que es un conjunto 658 I, 21 | los modernistas, podría no definirlos rectamente como una colección 659 II, 54 | escarnio, ni con sentencia definitiva; principalmente, si, como 660 II, 46 | los estudios, queremos, y definitivamente mandamos, que la filosofía 661 I, 39 | dos cosas, el sentimiento deja de ser sentimiento, ni le 662 I, 36 | modernistas, que sumariamente dejamos descrito, se ajusta por 663 II, 44 | palabras, en la imprenta, no dejan nada por intentar, de suerte 664 I, 24 | un camino intermedio que deje a salvo los derechos todos 665 II, 50 | episcopales, si lo tienen, y delatarlos a la Sede Apostólica si 666 II, 50 | esta parte de su oficio con delatarnos algún que otro libro, mientras 667 I, 34 | públicamente, con cierta delectación mal disimulada, que también 668 I, 6 | filosofía o, por mejor decir, el delirio modernista. Pues en ese 669 I, 37 | íntegramente tiende a la democracia; por lo cual, se debe conceder 670 I, 22 | deber de usar las formas democráticas, tanto más cuanto que, si 671 II, 45 | hemos resuelto sin más demora acudir a los más eficaces 672 I, 36 | apologistas católicos lo demostraron siempre, añadiendo las oportunas 673 I, 39 | acción del alma misma le deparan otro mejor. Sumo absurdo, 674 I, 22 | de la permanencia vital, dependen de su primer creyente, esto 675 I, 7 | lo contrario, con íntima dependencia de algún fenómeno, que, 676 II, 50 | prelados de la Iglesia, depuesto todo temor, y sin dar oídos 677 I (13)| comunidad de los fieles se deriva en los Pastores el poder 678 I, 9 | sentencias secundarias, derivadas de aquella primera fórmula 679 I, 19 | fin de que los gérmenes se desarrollen, determinado tiempo y cierta 680 I, 33 | si alguno salía al paso, desbaratando a los enemigos y sobreviviendo 681 I, 40 | es a saber, a un puro y descarnado panteísmo, conduce aquella 682 I, 15 | lo divino, que la ciencia desconoce por completo. De donde se 683 I, 33 | historia se oculte algo desconocido. A este fin urge probar 684 I, 25 | de la evolución, hallamos descrita por ellos mismos la forma 685 II, 49 | destituidos; asimismo, los que descubierta o encubiertamente favorecen 686 II, 45 | errores que encubierta y descubiertamente nos acomete. Pero los modernistas, 687 I, 31 | Sagrados, en los que es dado descubrir tantas incongruencias, creería 688 I, 18 | perniciosos sean ambos, se descubrirá al verse sus consecuencias. 689 I, 10 | del ánimo. No será dificil descubrirlo si se tiene en cuenta que 690 II, 46 | alguna parte se hubiese descuidado en los seminarios, que se 691 II, 49 | bíblicos, así como los que descuidam la ciencia sagrada o parecen 692 II, 54 | ni en las lecciones.~No descuiden aquellos libros en que se 693 I, 12 | pasando al creyente, se desea saber en qué se distingue, 694 I, 37 | sus maestros protestantes, desean que se suprima en el sacerdocio 695 II, 41 | absurdas que sean. Por orgullo desechan toda sujeción y pretenden 696 I, 5 | acceso a la revelación al desechar los motivos de credibilidad; 697 II, 50 | los clamores de los malos, desempeñen cada uno su cometido, con 698 I, 31 | escriben en realidad con tal desenfado, que pudiera creerse que 699 I, 11 | impulso de un amor audaz y desenfrenado de novedades, no buscan 700 I, 11 | 11. No sólo puede desenvolverse y cambiar el dogma, sino 701 I, 33 | y según la historia, se desenvolvió y adaptó a las circunstancias 702 I, 29 | puede nacer en un día no se desenvuelve sino con el transcurso del 703 I, 15 | la fe las transfigura y desfigura, son arrancadas del mundo 704 I, 7 | misma persona de Cristo fue desfigurada por la fe; luego se ha de 705 CON | antigua calumnia que nos designa como enemigos de la sabiduría 706 II, 51 | todas las demás, los cuales designará el Maestro del Sacro Palacio 707 II, 42 | no abrazaron la primera deslumbrados por sus aparatosos artificios, 708 II | torcida o astutamente para desmoronar algo de las legítimas tradiciones 709 I, 14 | en el creyente mismo para despertar en él el sentimiento religioso, 710 II, 43 | predecesor:~«Para hacer despreciable y odiosa a la mística Esposa 711 I, 23 | preceptos de ésta, y aun despreciadas sus reprensiones, de hacer 712 I, 11 | ciertamente se halla la verdad y, despreciando las santas y apostólicas 713 I, 11 | estérilmente, a fórmulas desprovistas de contenido, es ella la 714 I, 17 | filosóficas; por lo tanto, desterrada con este fin la teología 715 I, 24 | cosas espirituales, se ha de desterrar todo aparato externo y la 716 II, 41 | queremos seguir a Cristo, no destierra de su corazón el orgullo, 717 CON | asístaos la Virgen Inmaculada, destructora de todas las herejías, mientras 718 I, 26 | debe ser estimulada y no destruida, ora porque les es necesario 719 I, 38 | tan lejos que no sólo han destruido la religión católica, sino, 720 I, 39 | sentimiento religioso no destruirán el sentido común; y este 721 I, 14 | hasta aquí por la Iglesia, destruyéndola completamente. A la verdad, 722 I, 30 | los que el Apóstol diría: «Desvaneciéronse en sus pensamientos..., 723 I, 38 | ventura alguno que nos hemos detenido demasiado; pero era de todo 724 I, 33 | advierten una cosa: que aquella determinación del germen primitivo únicamente 725 I, 5 | siente sino en conjuntos determinados y favorables, no puede pertenecer 726 II, 55 | libre de todo temor, pues la devoción de cualquier aparición, 727 I, 37 | que hay que disminuir las devociones exteriores y prohibir su 728 II, 52 | secular tomar la dirección de diarios u hojas periódicas sin previa 729 INT, 2 | desde dentro: en nuestros días, el peligro está casi en 730 I, 9 | resalten las líneas del antiguo dibujo: casi de este modo lo explica 731 II (25)| Litt. ap. In magna, 10 dic. 1889.~ 732 I, 27 | concilio Vaticano prosigue diciendo: «Crezca, pues, y progrese 733 I, 17 | hay otras que se dirían dictadas por un racionalista. Por 734 I, 38 | procedido de un modo casi didáctico, sin rehusar algunas veces 735 I, 19 | casi del mismo modo que difiere la experiencia privada de 736 I, 19 | llamar de permanencia divina: difieren entre sí, casi del mismo 737 I, 32 | atmósfera que todo lo penetra, difundiendo su pestilencia.~ 738 I, 34 | religiosas y morales para difundirlas más fácilmente entre el 739 I, 24 | al Estado. Tal vez no lo digan abiertamente, pero por la 740 I, 13 | más verdad, y que es más digna del nombre cristiano porque 741 II, 48 | esplendor de su primera dignidad, se vician con doctrinas 742 I, 31 | daban a Dios porque así se dignó hablar a los hombres. Pero ¡ 743 II, 44 | que siempre y por todos se dijeron. Y entre tanto, tal vez 744 II, 56 | Apostólica, con Relación diligente y jurada, de las cosas que 745 II, 52 | del clero secular tomar la dirección de diarios u hojas periódicas 746 I, 33 | ya vimos, del filósofo; directamente, luego, al recibir de él 747 I, 4 | Dios no puede ser objeto directo de la ciencia; y, por lo 748 I, 30 | hombres, de los que el Apóstol diría: «Desvaneciéronse en sus 749 I, 17 | página hay otras que se dirían dictadas por un racionalista. 750 II | eclesiástico. Contra ellas dirigen sus más violentos ataques. 751 I, 11 | primitiva y que asimismo sea dirigido el trabajo del corazón, 752 I, 16 | sobre la idea de Dios, de dirigirla en su desenvolvimiento y 753 I, 24 | Iglesia, de su voluntad, se dirija adonde ellos la empujan 754 I, 33 | que la nueva apología debe dirimir las controversias de religión 755 II, 48 | 48. Sobre las discíplinas profanas, baste recordar 756 II, 49 | la constancia; pues los discípulos se forman las más de las 757 I, 24 | admitirle ni explicación ni discusión alguna, es en verdad algo 758 II, 54 | artificios se introduzcan o diseminen, y avisar de ello al obispo, 759 I, 17 | modo depende de la fe, al disertar acerca de la filosofía, 760 I, 25 | populares, y también la de disfrutar el valor que ciertos actos 761 I, 16 | ciencia, de modo que no disienta de la idea general que la 762 I, 26 | cuenta de que reconocen que disiente de ellos la conciencia colectiva, 763 I, 34 | con cierta delectación mal disimulada, que también en materia 764 INT, 2 | ellos, podríamos Nos tal vez disimular; pero se trata de la religión 765 I, 37 | culto, dicen que hay que disminuir las devociones exteriores 766 I, 36 | todavía no cree no sólo puede disponerse a la fe con argumentos objetivos, 767 II, 41 | ciertamente se hallará dispuesto como el que más a abrazar 768 II, 54 | lo que allí se tratare o dispusiere.~Por razón de su oficio 769 I, 13 | la ha conseguido.~¡Cuánto dista todo esto de los principios 770 I, 40 | panteísmo.~Finalmente, la distinción que proclaman entre la ciencia 771 I, 9 | que así Dios resalte y se distinga. Esto pertenece a la inteligencia, 772 I, 17 | unos y otros. De aquí que distingan también la exégesis teológica 773 I, 29 | historia de la fe o interna. Distinguen con cuidado estas dos historias, 774 I, 18 | hubiese declarado otra cosa distinta.~Qné opinan realmente los 775 I, 34 | también su verdad y su lógica, distintas ciertamente de la verdad 776 I, 5 | especial, que tiene por distintivo el envolver en sí mismo 777 I, 31 | 31. De esta distribución y ordenación —por edades— 778 I, 29 | dividir los documentos, ya distribuidos, según hemos dicho, por 779 I, 29 | historia de la fe, y los distribuye de edad en edad, de forma 780 I, 29 | le ofrece el historiador, divide los documentos en dos partes: 781 I, 29 | filosofía sobre la historia. Divididos, según indicamos, los documentos 782 I, 19 | cabalmente concluyen que son divinas las Sagradas Escrituras 783 I, 19 | las Sagradas Escrituras y divinos los dogmas.~A esto, poco 784 I, 28 | fe. De aquí la conocida división, que hacen los modernistas, 785 II, 54 | perniciosos efectos que de aquella divulgación procedieron, el Santo Sínodo, 786 II, 50 | otros muchos se esparzan y divulgen por todas partes.~Ni se 787 II, 54 | esparcidos y para impedir que se divulguen más o que salgan todavía 788 I, 26 | de una aparente humildad. Doblan fingidamente sus cervices, 789 II, 49 | en lo sucesivo reciba el doctorado en teología o derecho canónico 790 I, 33 | le era útil en las formas doctrinales, culturales, eclesiásticas, 791 I, 29 | y es que la fecha de un documento cualquiera se ha de determinar 792 I, 11 | inestable de las fórmulas dogmáticas se comprende bien que los 793 I, 37 | príncipalmente en el disciplinar y dogmático, y, por lo tanto, que se 794 I, 23 | sólo dentro del recinto doméstico tiene la Iglesia gentes 795 I, 39 | de aquellas en las cuales domina el sentimiento; lo sabéis 796 II, 56 | asimismo, de las doctrinas que dominan en el clero y, principalmente, 797 I, 16 | atañe a la religión, no dominar, sino servir; no prescribir 798 I (11)| a Leone X, Bulla Exsurge Domine, 16 maii 1520: «Hásenos 799 | dónde 800 I, 29 | Libros, ya los sacados de dondequiera, teje con ellos un catálogo 801 CON | causa de los errores que de doquier nos invaden, os ilumine 802 I, 14 | sentimiento religioso, tal vez dormido, y restaurar la experiencia 803 I, 16 | hombre no sufre en sí la dualidad; por lo cual el creyente 804 I, 35 | defienden, de suerte que no dudan en declarar que no se puede 805 I, 40 | es así, podría llegarse a dudar de la divina personalidad; 806 I, 17 | reputaría a sus autores como dudosos e inseguros. Pero lo hacen 807 INT, 2 | empleado con ellos, primero, la dulzura como con hijos, después 808 II, 45 | en tan graves negocios se eche de menos en lo más mínimo 809 II, 43 | tradición y el magisterio eclesiástíco, tanto más sabio lo van 810 I, 17 | Santos Padres, concilios ecuménicos y Magisterio eclesiástico, 811 I, 36 | doctrinas mismas; apto no para edificar, sino para destruir; no 812 II, 45 | pastores de almas, de los educadores y maestros de la juventud 813 II, 54 | perpetúen los perniciosos efectos que de aquella divulgación 814 I, 24 | interiores de religión, ejecuta otros exteriores, como la 815 I, 28 | real Cristo no es Dios ni ejecutó nada divino; como hombre, 816 I, 33 | autor y su organizador, ejecutor, por divina ordenación. 817 I, 25 | contiene. Así, omitiendo otros ejemplos, sucedió con Cristo: aquello 818 I, 14 | cierto poder sugestivo que se ejerce, ora en el creyente mismo 819 I, 24 | eclesiástica? Como ésta no se ejercita sino por actos externos, 820 II, 49 | como de enseñar, y si ya lo ejercitan, sean destituidos; asimismo, 821 II, 53 | ministerio sacerdotal, si no se ejercitare conforme al magisterio de 822 II, 45 | palabra y por obra, a este ejército de tan grandes errores que 823 I, 9 | profundamente, o como dicen, elaborando el pensamiento, interpreta 824 II, 49 | hermanos, principalmente en la elección de maestros, nunca será 825 II, 51 | integridad de doctrina del elegido.~Recordamos a los superiores 826 II, 49 | han de ser examinados y elegidos los que piden las órdenes 827 II, 49 | siempre que se trate de elegir los rectoresy maestros de 828 II, 54 | que a él se llamen podrán elegirse del mismo o parecido modo 829 I, 16 | orden que se dice lógico, se eleva también a todo lo que es 830 II, 48 | disciplinas más graves y elevadas, de las que algunas casi 831 I, 24 | tanto de la inteligencia que elige la fórmula cuanto de la 832 II, 51 | su publicación.~Nunca se elijan censores de las órdenes 833 II, 51 | que se han de publicar: elíjanse de ambos cleros, sean recomendables 834 I, 28 | de la esfera histórica; y eliminan y cargan a la fe igualmente 835 I, 32 | con que todos unánimemente elogian y atribuyen al progreso 836 II, 48 | verdaderamente indigna) empañando el esplendor de su primera 837 II, 50 | de la ciencia teológica y empapados en la filosofía moderna, 838 I, 18 | descubre y encubre juntamente, empeñándose luego en expresarlas, pero 839 II | claro indicio de que uno empiece a inclinarse a la doctrina 840 II | tantas fuerzas que, bien empleadas, hubieran podido serle de 841 INT, 2 | y por esa razón habíamos empleado con ellos, primero, la dulzura 842 I, 36 | inmanencia como doctrina; la emplean, no obstante, para una finalidad 843 I, 5 | bajo la conciencia, o, para emplear un vocablo tomado de la 844 I, 18 | semejantes fórmulas debe emplearlas el creyente en cuanto le 845 II, 50 | más que la Sede Apostólica emplee todo su esfuerzo para quitar 846 I, 33 | apologistas modernistas emprenden su trabajo avisando a los 847 I, 26 | Continúan ellos por el camino emprendido; lo continúan, aun después 848 I, 26 | prosiguen más atrevidos lo que emprendieron. Y obran así a ciencia y 849 II, 44 | auxilio utilísimo a las empresas de los modernistas.~ 850 I, 24 | se dirija adonde ellos la empujan y que se ajuste a las formas 851 I, 21 | nosotros: al agitarnos El, nos enardecemos». Así es como se debe afirmar 852 I, 22 | rectora que tenga por oficio encaminar a todos los socios a un 853 I, 26 | primitivo principio vital, se encaminará más bien a la ruina que 854 II, 45 | eficaces remedios. Os rogamos encarecidamente que no sufráis que en tan 855 I, 4 | agnosticismo. La razón humana, encerrada rigurosamente en el círculo 856 I, 5 | ciencia y la historia están encerradas entre dos límites: uno exterior, 857 I, 15 | fe; porque si cada una se encierra en su esfera, nunca podrán 858 I, 10 | que pueda deducirse que encierren una verdad absoluta; pues, 859 I, 32 | críticos de este jaez, por encima de la variedad de patria 860 II, 51 | aprobar y reprobar doctrinas. Encomiéndese a éstos el reconocimiento 861 I, 24 | universal a la que incumba encontrar y determinar la fórmula 862 I, 15 | su esfera, nunca podrán encontrarse ni, por lo tanto, contradecirse.~ 863 II, 45 | tan grandes errores que encubierta y descubiertamente nos acomete. 864 II, 49 | asimismo, los que descubierta o encubiertamente favorecen al modernismo, 865 I, 18 | que la fórmula descubre y encubre juntamente, empeñándose 866 I, 26 | reprendidos y condenados, encubriendo su increíble audacia con 867 I, 26 | la evolución proviene del encuentro opuesto de dos fuerzas, 868 II, 43 | fautora de la ignorancia y enemiga de la luz y progreso de 869 INT | faltado, suscitados por el enemigo del género humano, «hombres 870 II, 41 | soberbio, alejadlo con la mayor energía del sacerdocio: ¡ojalá se 871 INT, 1 | esfuerzan por aniquilar las energías vitales de la Iglesia, y 872 CON | para que os entreguéis con enérgica fortaleza a cumplir lo que 873 I (11)| Hásenos abierto el camino de enervar la autoridad de los concilios, 874 I, 16 | 16. A pesar de eso, se engañarfa muy mucho el que creyese 875 I, 39 | naturaleza siempre expuesta al engaño, si no se rige por el entendimiento; 876 I, 40 | sólo ésta sería falsa y engañosa? Mas la inmensa mayoría 877 I, 20 | como hemos visto, todo se engendra, según ellos aseguran, en 878 I, 5 | en un sentimiento íntimo engendrado por la indigencia de lo 879 I, 11 | del corazón, con que se engendran las fórmulas secundarias. 880 INT, 3 | conjunlo, y hacer ver el enlace lógico que las une entre 881 I, 11 | contrario, nada nombran y enlazan sino el sentimiento religioso, 882 INT, 1 | hecho uso, con esperanza de enmienda, no ha de ser censurada 883 I, 16 | IX, nuestro predecesor, enseñaba cuando dijo: «Es propio 884 II, 46 | con demasiada sutileza o enseñada inconsideradamente, si hay 885 I, 17 | acomoda totalmente a sus enseñanzas. Pues muchos de sus escritos 886 II, 49 | oficio, así de regir como de enseñar, y si ya lo ejercitan, sean 887 II, 46 | entendemos principalmente la que enseñó Santo Tomás de Aquino, acerca 888 II, 46 | la filosofía escolástica, entendemos principalmente la que enseñó 889 I, 28 | defienden, lo cual fácilmente entenderá quien reflexione sobre ello.~ 890 I, 34 | vulgo; el cual, como no las entendería de otra suerte, no sacaría 891 I (13)| salvación de las almas; entendida de modo que de la comunidad 892 I, 18 | tiene de reprensible si se entendiera rectamente. Otros, en que 893 CON | fortaleza a cumplir lo que entendiereis. Asístaos con su virtud 894 II, 47 | disciplinas que se ofrecen al entendimientoa codicioso de la verdad, 895 II, 43 | conmovidos y perturbados los entendimientos de los jóvenes, por una 896 II, 51 | obispo no puede por sí mismo enterarse de todas, en algunas diócesis 897 I, 7 | fenómeno, abarca a éste todo entero y le comunica, en cierto 898 I, 23 | quienes conviene que se entienda amistosamente: también las 899 I, 16 | objeto de sola la fe, esto se entiende tratándose de la realidad 900 I, 30 | 30. En este punto entra de nuevo en escena el filósofo, 901 I, 25 | del desenvolvimiento de entrambas cosas.~Hay aquí un principio 902 INT, 2 | peligro está casi en las entrañas mismas de la Iglesia y en 903 I, 29 | terminado el catálogo, lo entrega al crítico. Y éste pone 904 I, 27 | como un depósito divino se entregó a la Esposa de Cristo, a 905 CON | incumbe hacer y para que os entreguéis con enérgica fortaleza a 906 I, 27 | el Syllabus, de Pío IX, y enunciada así: «La revelación divina 907 I, 14 | arraiga y reflorece; a veces envejece al punto y muere. El que 908 I, 22 | tal creencia ahora ya está envejecida. Y así como se dice que 909 I, 37 | uno de tantos sistemas ya envejecidos, se enseñe a los alumnos 910 I, 34 | son allí a manera de una envoltura, con la que se cubren las 911 I, 5 | tiene por distintivo el envolver en sí mismo la propia realidad 912 I, 7 | hecho de la naturaleza, que envuelve en sí algún misterio, ya 913 II, 56 | cosas que en esta nuestra epístola se ordenan; asimismo, de 914 I, 29 | partes de la Biblia, como las epístolas, sean el mismo hecho creado 915 I, 28 | en una palabra: si no nos equivocamos, según una norma que al 916 I, 11 | audazmente a la Iglesia como si equivocara el camino, porque no distingue 917 INT, 2 | un momento la cabeza para erguirla en seguida con mayor orgullo. 918 I, 6 | aquí, por fin, la ley que erige a la conciencia religiosa 919 I, 31 | la negación de Dios ni se erigieron a sí mismos como norma de 920 I, 40 | de católicos acerca de lo errado del camino por donde los 921 I, 35 | afirman que el mismo Cristo erró manifestamente al indicar 922 I, 18 | Mas, porque es materia muy escabrosa, la reduciremos a pocas 923 I, 16 | mientras en él viva, jamás escapará, quiéralo o no, de las leyes, 924 II, 54 | que huelan a desprecio o escarnio, ni con sentencia definitiva; 925 I, 30 | punto entra de nuevo en escena el filósofo, y manda al 926 I, 16 | a la reina a servir a la esclava»10.~ 927 II, 55 | sociales, para que no se esconda en ellos algo de modernismo, 928 I, 5 | también su raíz permanece escondida e inaccesible.~¿Quiere ahora 929 I, 37 | también que la historia se escriba y enseñe conforme a su método 930 II, 52 | hasta prohíbanles seguir escribiendo. Amonestamos muy seriamente 931 I, 33 | por materia la historia escrita según la norma, como ya 932 I, 33 | la Iglesia, y que estén escritas por el método antiguo, sino 933 II, 44 | periódicos, revistas. Un mismo escritor usa varios nombres para 934 I, 31 | visto a cada uno de los escritores que en las diversas edades 935 I, 28 | inteligencia del vulgo que le escuchaba. Por ello borran de su historia 936 I, 31 | santidad de vida, los ha escudriñado en todos sus sentidos. En 937 I, 33 | debemos señalar qué germen sea ése; y ellos pretenden significarlo. 938 I, 38 | en uno el jugo y como la esencia de cuantos errores existieron 939 INT, 2 | mano, ninguna que no se esfuercen por corromper. Y mientras 940 II, 41 | el aviso del Apóstol, se esfuerza por saber más de lo que 941 INT, 2 | esterilidad de nuestros esfuerzos: inclinaron un momento la 942 INT, 3 | cierto modo por fragmentos y esparcidas acá y allá, lo cual contribuye 943 II, 54 | decían— los errores ya esparcidos y para impedir que se divulguen 944 I, 13 | empeñan con todas veras en esparcir entre el vulgo.~ 945 II, 54 | principio, para que no se esparza más y más, con detrimento 946 II, 50 | consiente que otros muchos se esparzan y divulgen por todas partes.~ 947 I, 29 | contenido, sino una mera especulación.~No termina con esto el 948 INT, 2 | la verdad, Nos habíamos esperado que algún día volverían 949 II, 44 | faltan donde menos eran de esperarse: en las mismas órdenes religiosas. 950 I, 24 | se refiere sólo a cosas espirituales, se ha de desterrar todo 951 II, 48 | verdaderamente indigna) empañando el esplendor de su primera dignidad, 952 I, 35 | a nadie, pues también El estaba sujeto a las leyes de la 953 I, 19 | las conciencias cristianas estaban en cierta manera incluidas 954 I, 27 | los modernistas, nada hay estable, nada inmutable en la Iglesia. 955 I, 5 | procedimiento se llega a establecer el principio de la inmanencia 956 I, 33 | anunció que en breve se establecería el advenimiento del reino 957 II, 54 | llame de Vigilancia, sea establecido cuanto antes en cada diócesis, 958 I, 22 | acorralada por la violencia, estallará con más fuerza, y lo arrastrará 959 I, 39 | él contenida (y de ello estamos tratando ahora), sabéis 960 | estar 961 INT, 2 | venerables hermanos, la esterilidad de nuestros esfuerzos: inclinaron 962 I, 11 | adhiriéndose, tan tenaz como estérilmente, a fórmulas desprovistas 963 II, 47 | seminarios llenos de una gran estima y amor a ella y que la tengan 964 INT, 2 | aspirando a granjearse la estimación pública por sus costumbres, 965 II | condenación con que Pío IX estimó que debía reprobarse la 966 I, 26 | fuerzas, de las que una estimula el progreso mientras la 967 I, 26 | que la autoridad debe ser estimulada y no destruida, ora porque 968 II, 43 | por sabios, a la par que estimulados interiormente por la curiosidad 969 I, 5 | religiónreconoce por primer estimulante cierto impulso o indigencia, 970 II, 46 | los obispos pertenecerá estimular y exigir, si en alguna parte 971 I, 26 | la vida, pocos o ningún estímulo siente que la induzcan al 972 I, 22 | alguna vez cierto retroceso. Estrechada y acorralada por la violencia, 973 I, 32 | en primer lugar, que une estrechamente a los historiadores y críticos 974 II, 43 | la verdad.~Con todo este estrépito, así de alabanzas como de 975 II, 54 | límites de la probabilidad o estriban en opiniones preconcebidas.~ 976 I, 31 | cuanto más íntimamente las estudiaban mayores gracias daban a 977 I, 31 | los auxilios con que los estudian los modernistas! Esto es, 978 I, 31 | que nuestros doctores no estudiaron los Libros Sagrados con 979 II, 49 | o instituto católico, no estudien en la universidad oficial 980 I, 27 | revelación divina, prodigando estupendas alabanzas al progeso humano, 981 II, 51 | de censor, de que alguno estuviera adornado, nada vale ni jamás 982 II, 49 | Cualesquiera que de algún modo estuvieren imbuidos de modernismo, 983 I, 31 | sapientísimos doctores tan lejos estuvieron de censurar en nada las 984 I, 11 | locura hasta pervertir el eterno concepto de la verdad, a 985 I, 29 | el Cristo que presenta el evangelio de San Juan, libro que no 986 I, 31 | Pentateuco y los tres primeros evangelios, de una breve narración 987 I, 24 | protestantes liberales, por la evidencia de esta conclusión, suprimen 988 I, 32 | a las que la siguen, es evidente que semejante crítica no 989 II, 51 | libros, sino que es menester evitar su publicación; por lo cual, 990 II, 54 | clero y de la juventud.~Eviten la novedad de los vocablos, 991 I, 24 | el dogma a sus necesarias evoluciones.~De igual manera, en el 992 II, 51 | reconocimiento, censores ex officio en suficiente número. 993 II, 46 | mandando que por todos sea exactamente observado. A los obispos 994 II, 41 | rectores de los seminarios, examinad diligentemente a los alumnos 995 I, 28 | partidarios del modernismo, hemos examinado al filósofo, al creyente, 996 II, 49 | y vigilancia han de ser examinados y elegidos los que piden 997 I, 29 | ese caso, el historiador? Examinando de nuevo los documentos, 998 I, 28 | teólogo, resta que igualmente examinemos al historiador, al crítico, 999 I, 25 | entre los cuales el más excelente fue Cristo), ya porque en 1000 I, 35 | atribuir al Infinito honor más excelso que el afirmar de El cosas 1001 II, 42 | todos los modernistas, sin excepción, quieren ser y pasar por 1002 I, 8 | que la católica quedará exceptuada: queda al nivel de las demás


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