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| Leo PP. XIII Divinum illud munus IntraText - Concordancias (Hapax Legomena) |
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1 3, 17(61)| Sal 103,30.~
2 2, 8(30) | S. Agustín, Serm. 187 de temp.~
3 3, 17 | el día 9 de mayo del año 1897, vigésimo de nuestro pontificado. ~
4 2, 7(23) | 2,28.29.~
5 1, 3(7) | I q.31 a.2; De Trin. 1,3.~
6 1, 4(8) | Rom 11,36.~
7 INT, 1 | que Cristo, poco antes de abandonar el mundo, pronunció ante
8 2, 9 | hijos, en el cual clamamos: «Abba», «Padre»; inunda los corazones
9 INT, 1 | divina, que al final se abre florida en la vida celestial.~
10 2, 9 | con divina munificencia abrió sus tesoros, repartiendo
11 2, 8 | donante, la asemejó a un río abundantísimo, como lo afirma San Juan: «
12 3, 13 | recibe sus beneficios, y abusa de sus dones para ofenderle,
13 | Acaso
14 1, 4 | predecesor Inocencio XII no accedió a la petición de quienes
15 1, 4 | la santa Trinidad, o les acompaña su intercesión. Todo lo
16 1, 5 | gran propiedad, la Iglesia acostumbra atribuir al Padre las obras
17 2, 7 | Espíritu Santo la alimenta y acrecienta en su vida y en su virtud: «
18 1, 6 | Añádase que por dicho acto la humana naturaleza fue
19 2, 7 | corazón mismo del segundo Adán en la Cruz, se manifestó
20 3, 17 | nuestro pensamiento se vuelve adonde comenzó, a fin de lograr
21 2, 9 | Santo.~El es el Espíritu de adopción de los hijos, en el cual
22 2, 9 | santificados para ser hijos adoptivos de Dios40. Y así, con mucha
23 INT, 1 | Espíritu, que en la creación adornó los cielos2 y llenó la tierra3.~
24 2, 7 | Iglesia de Dios, que Cristo adquirió con su sangre»28; unos y
25 3, 15 | trabajemos con denuedo por adquirir los premios eternos, puesto
26 1, 6 | de Dios al hombre, como advierte San Juan: «Tanto amó Dios
27 1, 5 | una cierta relación y como afinidad que existe entre las obras
28 2, 8 | río abundantísimo, como lo afirma San Juan: «Del seno de quien
29 2, 9 | figura. Y por ello así lo afirmó Juan: «Aún no había sido
30 3, 17 | para que en medio de las afligidas naciones se renueven los
31 3, 13 | la mano del donante, el agradecimiento la hace ensancharse. Y cuídese
32 2, 8 | Escritura, brotarán fuentes de agua viva»; testimonio que glosó
33 1, 6 | bautismo consagraba sus aguas para el nuevo Testamento.~
34 2, 8 | elevada triunfante al coro alegre de la sociedad celestial. ~
35 2, 9(37) | S. Cir. Alex., Thesam. 1,5, c.5.~
36 2, 7 | precisamente el Espíritu Santo la alimenta y acrecienta en su vida
37 2, 7 | sacerdotes, para guiarla y alimentarla con aquella misma sangre
38 1, 4 | este misterio templos y altares y, después de celestial
39 3, 13 | forma que sobre cosas tan altas desaparezca el error y la
40 2, 10 | con razón es don del Dios altísimo. Para mejor entender la
41 INT, 1 | buen pastor. Mas, según sus altísimos decretos, no quiso El completar
42 2, 9 | Cristo, ascendiendo a lo alto, hubo tomado posesión de
43 2, 9 | restituyó al hombre a la noble altura de donde había caído, y
44 3, 13 | primero, y no hay cosa más amable que el amor; y luego tanto
45 2, 11 | divinas Personas en el alma amante de Dios, vendremos a él
46 3, 13 | Espíritu Santo, porque es Dios: Amarás al Señor tu Dios con todo
47 3, 13 | empeñaren más en conocerle, amarle y suplicarle; a ese fin
48 3, 14 | vosotros sois este templo»56; amenaza tremenda, pero justísima.~
49 2, 10 | pueda suceder entre los amigos más queridos, y goza de
50 1, 6 | advierte San Juan: «Tanto amó Dios al mundo, que le dio
51 1, 3 | vista lo que prudentemente amonesta el Angélico: «Cuando se
52 2, 9 | Bautista, de Simeón y de Ana; pues no fue en Pentecostés
53 1, 4 | tributado a los Santos y Angeles, a la Virgen Madre de Dios
54 3, 13 | espontánea de nuestro paternal ánimo.~Acaso no falten en nuestros
55 INT, 2(4) | S. León M., Sermo 2 in anniv. ass. suae.~
56 1, 4 | solemnidad de Pentecostés, ya tan antigua, no se refiere simplemente
57 1, 4 | Todo lo cual ya lo había anunciado el Apóstol con aquella frase: «
58 1, 6 | plenamente todos los dones, ya anunciados en las profecías de Isaías21,
59 2, 11 | que hasta entre los impíos aparecen vestigios del poder y sabiduría
60 1, 6 | aquella misteriosa paloma aparecida en el Jordán, cuando Cristo
61 2, 11 | este Espíritu se le da el apelativo de Santo, también porque,
62 3, 16 | Todas estas indulgencias son aplicables también aun a las benditas
63 3, 15 | conveniente para invocarle, aprendámoslo de la Iglesia, que suplicante
64 1, 4 | después de celestial visión, aprobó una Orden religiosa para
65 1, 5 | atributos divinos se dice «apropiación»12.~De esta manera, el Padre,
66 1 | Apropiaciones~
67 1, 5 | otras, o —como dicen— «se apropian». Así como de la semejanza
68 | aquellas
69 2, 9 | en su largueza32. También aquéllos eran hijos de Dios, mas
70 | aquí
71 INT, 2 | ello, como es nuestro deseo ardiente, que en las almas se reavive
72 3, 13 | evitando las cuestiones arduas y sutiles y huyendo de la
73 3, 13 | dicho amor no se limite a áridas disquisiciones o a externos
74 1, 5 | forma y belleza, orden y armonía, él, que es camino, verdad,
75 3, 16 | cumplan las demás condiciones arriba indicadas. Todas estas indulgencias
76 2, 10 | bautismo, sacramento en el que, arrojado del alma el espíritu inmundo,
77 2, 9 | Inmediatamente que Cristo, ascendiendo a lo alto, hubo tomado posesión
78 2, 8 | mismo Cristo, su donante, la asemejó a un río abundantísimo,
79 2, 7 | luego comunica a la Iglesia, asistiéndola para que no yerre jamás,
80 3, 16 | cada día a todos los que asistieren a la novena y oraren según
81 3, 16 | legítimamente impedidos, no puedan asistir a dichos cultos públicos,
82 INT, 2(4) | León M., Sermo 2 in anniv. ass. suae.~
83 INT, 2 | hemos atendido y sin cesar atendemos. Primero, a restaurar la
84 INT, 2 | cosas principalmente hemos atendido y sin cesar atendemos. Primero,
85 3, 13 | inmensos beneficios que, si atestiguan la benevolencia del donante,
86 1, 5 | propiedad, la Iglesia acostumbra atribuir al Padre las obras del poder;
87 3, 15 | Somos pobres, débiles, atribulados, inclinados al mal: luego
88 1, 5 | propio» de cada Persona, se atribuyen a una más bien que a las
89 1, 6 | y de culto debidos a la augustísima Trinidad, todo lo cual nunca
90 INT, 2 | se vigorice la fe en el augusto misterio de la Trinidad,
91 2, 9 | vez primera: en aquel día aumentó sus dones, mostrándose más
92 3, 15 | benéfico, huésped del alma, aura de refrigerio; y le suplica
93 2, 10 | divinos dones, sino que es autor de los mismos, y aun El
94 2, 9 | nuestra naturaleza cayó tan baja que se tornó enemiga de
95 1, 6(19) | S. Basil., De Sp. S. 16.~
96 INT, 2 | justicia; pues, como señaló San Basilio, toda la economía divina
97 3, 14 | consagrado»55. Para ello no basta huir de todo lo que es inmundo,
98 1, 6 | cual nunca se inculcará bastante al pueblo cristiano, nuestro
99 2, 8 | recibe del Espíritu Santo. Baste, por último, saber que si
100 2, 9 | profetas, de Zacarías, del Bautista, de Simeón y de Ana; pues
101 1, 6 | años, sino que cuando fue bautizado estaba sin pecado y ya tenía
102 1, 6 | la Iglesia en la cual los bautizados reciben de modo peculiar
103 1, 5 | las cosas tienen forma y belleza, orden y armonía, él, que
104 1, 4 | y al Espíritu Santo; las bendiciones, los ritos, los sacramentos,
105 3, 16 | aplicables también aun a las benditas almas del Purgatorio.~
106 INT, 1 | que, recibida del Padre en beneficio del género humano, tan santísimamente
107 3, 15 | los corazones, consolador benéfico, huésped del alma, aura
108 3, 13 | beneficios que, si atestiguan la benevolencia del donante, exigen la gratitud
109 INT, 1 | a participar de una vida bienaventurada en la gloria eterna; y,
110 2, 12 | y presagio de la eterna bienaventuranza. Y muy regalados son, finalmente,
111 2, 12 | conseguir las evangélicas bienaventuranzas, que son como flores abiertas
112 3, 16 | dos años, por medio del breve Provida Matris, recomendamos
113 1, 6 | Encarnación del Verbo; en él brilla de tal modo la luz de los
114 2, 8 | como dice la Escritura, brotarán fuentes de agua viva»; testimonio
115 3, 13 | mismo tiempo que, porque es bueno, se alza contra El multiplicando
116 2, 10 | amar el bien, desearlo y buscarlo. Finalmente, Dios, por medio
117 2, 8 | saber que si Cristo es la cabeza de la Iglesia, el Espíritu
118 2, 7 | lenguas de fuego, sobre sus cabezas24.~Y entonces los apóstoles
119 2, 9 | capaz de levantarnos de caída tan grande y rescatarnos
120 2, 9 | noble altura de donde había caído, y aun le realzó con más
121 2, 12 | de los caminos del mal, cambiándoles de terrenales y pecadores
122 INT, 1 | vendrá vuestro abogado; en cambio, si me voy, os lo enviaré».1~
123 2, 12 | alza a los hombres de los caminos del mal, cambiándoles de
124 2, 9 | ira»38. No había fuerza capaz de levantarnos de caída
125 1, 5 | las obras externas y el carácter «propio» de cada Persona,
126 INT, 2 | del fin de nuestra mortal carrera, place consagrar toda nuestra
127 2, 12 | criaturas espirituales y casi celestiales. Pues tantos
128 2, 7(24) | Cir. Hierosol., Catech. 17.~
129 3, 16 | mandamos que en todo el mundo católico en este año, y siempre en
130 3, 16 | Matris, recomendamos a los católicos para la solemnidad de Pentecostés
131 1, 4 | religiosa para la redención de cautivos, en honor de la Santísima
132 2, 9 | toda nuestra naturaleza cayó tan baja que se tornó enemiga
133 2, 7 | primera de modo solemne en el celebérrimo día de Pentecostés con aquella
134 3, 17 | prodigios del Espíritu Santo, celebrados ya por el profeta David: «
135 3, 16 | lugares donde no pudieren celebrarse cómodamente —a juicio del
136 | cerca
137 3, 13 | pues como la frialdad hace cerrarse la mano del donante, el
138 INT, 1 | ello, el Redentor mismo no cesa de invitar con suma dulzura
139 INT, 2 | principalmente hemos atendido y sin cesar atendemos. Primero, a restaurar
140 INT, 1 | en la creación adornó los cielos2 y llenó la tierra3.~
141 1, 6 | de la sabiduría y de la ciencia, las gracias gratis datas,
142 | ciertos
143 2, 8 | que por todas partes la circundan, corona magnífica que ella
144 2, 9 | de los hijos, en el cual clamamos: «Abba», «Padre»; inunda
145 3, 13 | también porque, cuanto más clara y plenamente se conoce el
146 1, 3 | hombres; para enseñar con más claridad lo prefigurado en el Antiguo
147 3, 13 | conocimiento cada día más claro del Espíritu Santo: El que
148 1, 4 | mismo Dios, igual gloria y coeterna majestad. Comentando aquellas
149 1, 4 | gloria y coeterna majestad. Comentando aquellas palabras, dice
150 INT, 1 | concluiría la obra por El comenzada durante su vida mortal.
151 3, 14 | a la verdad o la rehúye, comete gravísimo pecado contra
152 2, 10 | regeneración y renovación comienza para cada uno en el bautismo,
153 | cómo
154 3, 16 | donde no pudieren celebrarse cómodamente —a juicio del Ordinario—
155 INT, 1 | altísimos decretos, no quiso El completar por sí sólo incesantemente
156 2, 7 | para que con su inspiración completara y en cierto modo sellase
157 3, 16 | siempre que confesados y comulgados oraren según nuestra intención.
158 1, 4 | termina por su invocación común; todos los salmos e himnos
159 2, 9 | méritos de Cristo, y la comunicación del Espíritu Santo hecha
160 2, 7 | 7. La Iglesia, ya concebida y nacida del corazón mismo
161 3, 15 | nuestros corazones, y que conceda a todos los que en El confiamos
162 3, 16 | juicio de los Ordinarios.~Concedemos la indulgencia de siete
163 INT, 1 | consolador y como maestro concluiría la obra por El comenzada
164 2, 12 | eficacia de estos dones, que la conducen a la cumbre de la santidad;
165 3, 16 | de la octava, siempre que confesados y comulgados oraren según
166 3, 15 | conceda a todos los que en El confiamos el premio de la virtud,
167 3, 15 | debemos suplicarle con confianza y constancia para que diariamente
168 2, 8 | 8. Nada confirma tan claramente la divinidad
169 2, 10 | el mismo Espíritu en la confirmación, por la que se nos infunde
170 1, 3 | Peligro que procede de confundir entre sí, en la fe o en
171 1, 4 | Agustín: «No se interprete confusamente lo que el Apóstol distingue,
172 2, 12 | divina gracia y opera por congruentes virtudes, como el alma por
173 3, 13 | más clara y plenamente se conoce el bien, más intensamente
174 3, 13 | sino que se esfuerza por conocer cada una de las cosas que
175 3, 13 | día se empeñaren más en conocerle, amarle y suplicarle; a
176 1, 3 | del Nuevo Testamento; para conocerlo y contemplarlo han sido ,
177 2, 10 | manera; esto es, en cuanto es conocido y .amado, ya que según naturaleza
178 2, 9 | tomado posesión de su reino, conquistado con tanto trabajo, con divina
179 1, 6 | cuando Cristo con su bautismo consagraba sus aguas para el nuevo
180 1, 4 | Trinidad. En las preces consagradas a una de las tres divinas
181 3, 14 | Santo de Dios, que os ha consagrado»55. Para ello no basta huir
182 INT, 2 | nuestra mortal carrera, place consagrar toda nuestra obra, cualquiera
183 2, 12 | mueve y realza a desear y conseguir las evangélicas bienaventuranzas,
184 INT, 1 | en efecto, recordar las consoladoras frases que Cristo, poco
185 2, 7 | vosotros»27. Pues por El son constituidos los obispos, que engendran
186 2, 11 | se diferencia de la que constituye la felicidad en el cielo,
187 3, 15 | fuente inexhausta de luz, de consuelo y de gracia. Sobre todo,
188 2, 7 | salvación, ha de durar hasta la consumación de los siglos, precisamente
189 1, 3 | Testamento; para conocerlo y contemplarlo han sido , creados en el
190 3, 13 | dice Santo Tomás, no se contenta con un conocimiento superficial
191 3, 13 | recibido el Espíritu Santo», contestarían a su vez: «Nosotros, ni
192 INT, 2 | imitar sus ejemplos, hemos continuado religiosamente su misma
193 3, 17 | los apóstoles. Que Ella continúe, pues, realzando con su
194 3, 14 | el Apóstol: «No queráis contristar al Espíritu Santo de Dios,
195 3, 16 | modos que juzgaremos más convenientes a tal fin. Entre tanto,
196 2, 9 | después de Cristo es mucho más copiosa, como la cosa pactada vence
197 2, 8 | sea elevada triunfante al coro alegre de la sociedad celestial. ~
198 2, 8 | todas partes la circundan, corona magnífica que ella recibe
199 2, 7 | los apóstoles, como nuevas coronas espirituales, formadas con
200 3, 13 | de la divina bondad que corresponde como propia al Espíritu
201 3, 13 | mientras su fe está llena de crasas tinieblas. Recuerden, pues,
202 INT, 1 | este Espíritu, que en la creación adornó los cielos2 y llenó
203 2, 9 | Pero Dios, que nos había creado, se movió a piedad; y por
204 3, 14 | espíritu de error para que crean a la menlira53: en los últimos
205 3, 14 | padre de la mentira, le creen como a maestro de la verdad:
206 2, 8 | Juan: «Del seno de quien creyere en Mí, como dice la Escritura,
207 2, 8 | Santo, que los que en El creyesen habían de recibir»31 . ~
208 INT, 2 | Trinidad, y especialmente crezca la devoción al divino Espíritu,
209 2, 7 | del monte, como escribe el Crisóstomo, no ya llevando en sus manos
210 2, 7 | mismo del segundo Adán en la Cruz, se manifestó a los hombres
211 3, 15 | de todos los pecados58.~Cuál sea la manera conveniente
212 3, 14 | descritos por San Pablo, en los cuales, obcecados los hombres por
213 | cualquiera
214 | cuán
215 | cuantos
216 3, 16 | siete años y otras tantas cuarentenas por cada día a todos los
217 3, 13 | Santo, mas evitando las cuestiones arduas y sutiles y huyendo
218 3, 13 | secretos todos de Dios. Cuiden recordar y explicar claramente
219 3, 13 | agradecimiento la hace ensancharse. Y cuídese bien de que dicho amor no
220 3, 13 | multiplicando incesantes sus culpas.~
221 3, 16 | puedan asistir a dichos cultos públicos, y ello aun en
222 2, 12 | dones, que la conducen a la cumbre de la santidad; y tanta
223 2, 11 | cielo, aunque realmente se cumple por obra de toda la Trinidad,
224 2, 7 | carismas25. Así, ciertamente se cumplía la última promesa de Cristo
225 INT, 2 | fecunde y la madure. Para cumplir mejor y más eficazmente
226 3, 13 | sutiles y huyendo de la necia curiosidad que presume indagar los
227 1, 6 | ciencia, las gracias gratis datas, las virtudes, y plenamente
228 3, 17 | celebrados ya por el profeta David: «Manda tu Espíritu y serán
229 1, 3 | sobre la Trinidad siempre deberá tener ante la vista lo que
230 1, 6 | que es la Encarnación, fue debido al inmenso amor de Dios
231 1, 6 | los actos de fe y de culto debidos a la augustísima Trinidad,
232 3, 15 | en extremo. Somos pobres, débiles, atribulados, inclinados
233 3, 14 | verdad, si alguno falta por debilidad o ignorancia, tal vez tenga
234 2, 7 | revelación: «Aún tengo que deciros muchas cosas, mas no las
235 2, 9 | somos hjos de Dios39. Para declarar lo cual es muy oportuna
236 3, 16 | ahora añadir aquí algo más. Decretamos, por lo tanto, y mandamos
237 INT, 1 | Mas, según sus altísimos decretos, no quiso El completar por
238 1, 4 | partes; permitió que se dedicasen a este misterio templos
239 1, 5 | divinos; y la manifestación deducida de los atributos divinos
240 2, 9 | naturaleza, hijos de Dios, deificados, y así más aún. Ahora bien:
241 3, 14 | en las doctrinas de los demonios54: Y por cuanto el Espíritu
242 3, 16 | fiesta de Pentecostés y aun dentro de la octava, siempre que
243 3, 15 | amor a que trabajemos con denuedo por adquirir los premios
244 2, 11 | Espíritu Santo; de ellos depende el principio del buen camino,
245 2, 7 | en cierto modo sellase el depósito de la revelación: «Aún tengo
246 INT, 2 | porque sólo de Cristo puede derivarse la vida para todos. Segundo,
247 2, 12 | en el Antiguo Testamento, derrama la abundancia de sus dones
248 2, 7 | Espíritu Santo en su alma, derramando el tesoro y fuente de verdades
249 3, 14 | pureza y santidad, para no desagradar a huésped tan grande, puesto
250 3, 13 | que sobre cosas tan altas desaparezca el error y la ignorancia,
251 1, 5 | voluntad y aun toda cosa descansa en su fin, así El, que es
252 2, 7 | Y entonces los apóstoles descendieron del monte, como escribe
253 1, 3 | Antiguo Testamento, Dios mismo descendió de los ángeles a los hombres: «
254 2, 10 | alma el espíritu inmundo, desciende a ella por primera vez el
255 3, 14 | llegados los tristes tiempos descritos por San Pablo, en los cuales,
256 | desde
257 2, 12 | Santo nos mueve y realza a desear y conseguir las evangélicas
258 2, 10 | naturaleza es amar el bien, desearlo y buscarlo. Finalmente,
259 INT, 1 | humano, tan santísimamente desempeñó Jesucristo, tiene como último
260 INT, 2 | Espíritu, a quien de mucho son deudores todos cuantos siguen el
261 3, 13(51)| Deut 6,5.~
262 3, 15 | confianza y constancia para que diariamente nos ilustre más y más con
263 INT, 1 | incesantemente en la tierra dicha misión, sino que, como El
264 3, 16 | impedidos, no puedan asistir a dichos cultos públicos, y ello
265 2, 8 | glosó el mismo evangelista, diciendo: «Dijo esto del Espíritu
266 2, 8 | aunque en verdad sea más dificil de entender, es la acción
267 2, 10 | La caridad de Dios se difunde en nuestros corazones por
268 INT, 2 | principalmente a Pedro, cuya dignidad también se transmite a un
269 INT, 2 | transmite a un heredero menos digno4. Guiados por esa intención,
270 3, 13 | les pertenece enseñar con diligencia y claramente al pueblo la
271 3, 13 | tratarse de un misterio, que directamente nos prepara para la vida
272 1, 6 | cristiano, nuestro discurso se dirige ya a tratar del eficaz poder
273 3, 13 | tiende esta exhortación dirigida a los mismos, tal como surge
274 1, 6 | Espíritu Santo. Ante todo, dirijamos una mirada a Cristo, fundador
275 INT, 1 | Padre el provecho que sus discipulos habían de recibir de la
276 1, 6 | pueblo cristiano, nuestro discurso se dirige ya a tratar del
277 2, 12 | Gracias a éstos el alma se dispone y se fortalece para seguir
278 3, 15 | inflame con su caridad, disponiéndonos así por la fe y por el amor
279 3, 13 | amor no se limite a áridas disquisiciones o a externos actos religiosos;
280 1, 4 | confusamente lo que el Apóstol distingue, cuando dice "de Dios, por
281 1, 4 | Trinidad, cuyo nombre la distinguía.~Conviene añadir que el
282 1, 4 | multiplicara la divina esencia, al distinguir las Personas. Más aún: la
283 2, 11 | Santo, muchos otros dones se distribuyen a los miembros de Cristo46.
284 2, 8 | confirma tan claramente la divinidad de la Iglesia como el glorioso
285 2, 11 | del viento; y el Angélico Doctor sabiamente las compara con
286 3, 13 | claramente al pueblo la doctrina católica sobre el Espíritu
287 3, 14 | espíritus del error y en las doctrinas de los demonios54: Y por
288 1, 4 | e himnos tienen la misma doxología al Padre, al Hijo y al Espíritu
289 1, 6 | extra, la más grande es, sin duda, el misterio de la Encarnación
290 3, 16 | al Espíritu Santo, y no dudamos que por virtud principalmente
291 3, 15 | llama con los nombres más dulces de padre de los pobres,
292 2, 7 | medio de salvación, ha de durar hasta la consumación de
293 2, 8 | tiene ya la máxma, que ha de durarle hasta que, desde el estadio
294 INT, 2 | señaló San Basilio, toda la economía divina en torno al hombre,
295 INT, 1 | perfecto término. Place, en efecto, recordar las consoladoras
296 2, 10 | entender la naturaleza y efectos de este don, conviene recordar
297 INT, 2 | Para cumplir mejor y más eficazmente nuestro deseo, en vísperas
298 1, 5 | Trinidad13, es la causa eficiente de todas las cosas, de la
299 1, 5 | Imagen de Dios, es la causa ejemplar por la que todas las cosas
300 INT, 2 | nuestras almas, imitar sus ejemplos, hemos continuado religiosamente
301 INT, 2 | sobre la acción que El ejerce en la Iglesia y en las almas
302 2, 8 | la milicia terrenal, sea elevada triunfante al coro alegre
303 | ellas
304 3, 13 | cristianos si cada día se empeñaren más en conocerle, amarle
305 3, 15 | refrigerio; y le suplica encarecidamente que limpie, sane y riegue
306 1, 4 | los misterios del Verbo Encarnado, no hay una fiesta propia
307 1, 6(17) | Enchir. 30. S. Thom., II q.32 a.l.~
308 INT, 2 | religiosamente su misma misión, encomendada a los apóstoles, principalmente
309 2, 10 | la criatura racional se encuentra Dios ya de otra manera;
310 2, 9 | cayó tan baja que se tornó enemiga de Dios: «Eramos por la
311 2, 7 | constituidos los obispos, que engendran no sólo hijos, sino también
312 3, 13 | el agradecimiento la hace ensancharse. Y cuídese bien de que dicho
313 2, 7 | el Espíritu de verdad, os enseñará toda verdad»26. El Espíritu
314 2, 10 | las Sagradas Escrituras, enseñaron los sagrados doctores, esto
315 2, 7 | muchas cosas, mas no las entenderíais ahora; cuando viniere el
316 3, 13 | pertenecen intrínsecamente, y así entra en su interior, como del
317 1, 3 | 3. Antes de entrar en materia será conveniente
318 INT, 1 | recibido del Padre, así la entregó al Espírítu Santo para que
319 3 | No le entristezcamos ~
320 2, 12 | finalmente, los frutos enumerados por el Apóstol48 que el
321 INT, 1 | cómo éste era igualmente enviado por El y, por lo tanto,
322 3, 14 | maestro de la verdad: Dios les enviará espíritu de error para que
323 INT, 1 | cambio, si me voy, os lo enviaré».1~Y al decir así, dio como
324 2, 7 | Cristo a sus apóstoles, la de enviarles el Espíritu Santo, para
325 3, 14 | tan frecuente en nuestra época que parecen llegados los
326 1, 3 | trabajo o el peligro de equivocarse o el fruto una vez logrado»7.
327 2, 9 | tornó enemiga de Dios: «Eramos por la naturaleza hijos
328 | eran
329 | esa
330 3, 13 | gran parte de ellos es muy escaso su conocimiento sobre El;
331 1, 3 | revelado»6.~Así pues, quien escriba o hable sobre la Trinidad
332 2, 7 | descendieron del monte, como escribe el Crisóstomo, no ya llevando
333 2, 9 | Sagradas Escrituras, ya en los escritos de los Padres de la Iglesia,
334 2, 8 | creyere en Mí, como dice la Escritura, brotarán fuentes de agua
335 3, 15 | estas plegarias no sean escuchadas por aquel de quien leemos
336 2, 9 | la naturaleza humana es esencialmente sierva de Dios: «La criatura
337 3, 13 | superficial del amado, sino que se esfuerza por conocer cada una de
338 | esos
339 3, 16 | solemnidad de Pentecostés algunas especiales oraciones a fin de suplicar
340 2, 8 | así, no cabe imaginar ni esperar ya otra mayor y más abundante
341 INT, 1 | Padre, así la entregó al Espírítu Santo para que la llevara
342 2, 9 | en el orden natural, la espiritual generación es fruto del
343 3, 14 | la fe, para creer en los espíritus del error y en las doctrinas
344 2, 8 | Iglesia como el glorioso esplendor de carismas que por todas
345 3, 13 | los mismos, tal como surge espontánea de nuestro paternal ánimo.~
346 3, 17 | Espíritu Santo, pues que es su Esposa inmaculada. La Virgen cooperó
347 | ésta
348 1, 4 | Todo ello fue prudentemente establecido para evitar que nadie multiplicara
349 2, 8 | durarle hasta que, desde el estadio de la milicia terrenal,
350 2, 11 | que sólo en la condición o estado, mas no en la esencia, se
351 | éste
352 | éstos
353 1, 4 | cosas, a Dios sea la gloria eternamente»8; significando así la trinidad
354 3, 15 | por adquirir los premios eternos, puesto que El es la prenda
355 2, 12 | a desear y conseguir las evangélicas bienaventuranzas, que son
356 1, 6 | Espíritu Santo, y así dice el Evangelio que la concepción de Jesús
357 2, 8 | testimonio que glosó el mismo evangelista, diciendo: «Dijo esto del
358 3, 13 | sobre el Espíritu Santo, mas evitando las cuestiones arduas y
359 1, 4 | prudentemente establecido para evitar que nadie multiplicara la
360 3, 13 | amor de Dios, se dice que examina hasta lo profundo de Dios52.
361 2, 9 | prenda, y como la realidad excede en mucho a su figura. Y
362 2, 12 | la santidad; y tanta su excelencia, que perseveran intactos,
363 2, 11 | eterno Amor, nos mueve y excita a la santidad, que en resumen
364 3, 14 | propias del templo. Por ello exclama el mismo Apóstol: «Pero ¿
365 3, 14 | ignorancia, tal vez tenga alguna excusa ante el tribunal de Dios;
366 3, 13 | suplicarle; a ese fin tiende esta exhortación dirigida a los mismos, tal
367 3, 13 | benevolencia del donante, exigen la gratitud del alma que
368 3, 17 | íntimas e inefables relaciones existen entre ella y el Espíritu
369 3, 13 | Dios. Cuiden recordar y explicar claramente los muchos y
370 2, 9 | dones. Ninguna lengua puede expresar esta labor de la divina
371 1, 4 | que recuerda su venida o externa misión. Todo ello fue prudentemente
372 1, 5 | que existe entre las obras externas y el carácter «propio» de
373 3, 13 | áridas disquisiciones o a externos actos religiosos; porque
374 1, 6 | Después de todo esto, ya no extrañará que todos los carismas del
375 3, 15 | protección todos necesitamos en extremo. Somos pobres, débiles,
376 2, 12 | fortalece para seguir más fácil y prontamente las divinas
377 3, 14 | como verdaderas las cosas falsas, y al príncipe de este mundo,
378 3, 14 | espíritu de verdad, si alguno falta por debilidad o ignorancia,
379 3, 16 | cristiano. Cierto que jamás faltará nuestra obra en cosa de
380 3, 13 | paternal ánimo.~Acaso no falten en nuestros días algunos
381 INT, 2 | sociedad pública como en la familiar, tanto en los gobernantes
382 3, 17 | creados, y renovarás la faz de la tierra»61 .~Dado en
383 2, 7 | para que no yerre jamás, y fecundando los gérmenes de la revelación
384 INT, 2 | vida y amor, para que la fecunde y la madure. Para cumplir
385 2, 11 | de la que constituye la felicidad en el cielo, aunque realmente
386 3, 15 | premio de la virtud, el feliz final de la vida presente,
387 3, 15(58)| In Miss. Rom. fer. 3 post Pent.~
388 1, 4 | Padre. Si hay ciertos días festivos para celebrar cada uno de
389 3, 17 | así como las de todos los fieles, interponiendo la poderosa
390 2, 9 | realidad excede en mucho a su figura. Y por ello así lo afirmó
391 3, 13 | ello, es necesario creer firme y expresamente, sino también
392 2, 12 | bienaventuranzas, que son como flores abiertas en la primavera,
393 INT, 1 | divina, que al final se abre florida en la vida celestial.~Por
394 3 | Foméntese el conocimiento y amor del
395 2, 7 | nuevas coronas espirituales, formadas con lenguas de fuego, sobre
396 2, 12 | el alma se dispone y se fortalece para seguir más fácil y
397 INT, 1 | recordar las consoladoras frases que Cristo, poco antes de
398 3, 13 | sobre El; tal vez hasta con frecuencia tienen su nombre en los
399 3, 14 | Espíritu Santo. Pecado tan frecuente en nuestra época que parecen
400 3, 13 | celestiales dones, pues como la frialdad hace cerrarse la mano del
401 2, 7 | formadas con lenguas de fuego, sobre sus cabezas24.~Y
402 2, 8 | dice la Escritura, brotarán fuentes de agua viva»; testimonio
403 3, 13 | interrogados como en otro tiempo lo fueron algunos por San Pablo «si
404 1, 5 | Padre y del Hijo, da impulso fuerte y suave y como la última
405 2, 9 | hijos de la ira»38. No había fuerza capaz de levantarnos de
406 | fuese
407 1, 6 | dirijamos una mirada a Cristo, fundador de la Iglesia y Redentor
408 3, 15 | presente, el perenne gozo en la futura. Ni cabe pensar que estas
409 3, 15 | que ruega por nosotros con gemidos inefables59. En resumen,
410 2, 9 | orden natural, la espiritual generación es fruto del Amor increado.~
411 2, 7 | jamás, y fecundando los gérmenes de la revelación hasta que,
412 2, 9 | como lo fue después de la glorificación de Cristo»36. Y ello porque
413 2, 9 | porque Jesús no había sido glorificado»34. Inmediatamente que Cristo,
414 2, 8 | divinidad de la Iglesia como el glorioso esplendor de carismas que
415 2, 8 | agua viva»; testimonio que glosó el mismo evangelista, diciendo: «
416 INT, 2 | la familiar, tanto en los gobernantes como en los pueblos; porque
417 3, 16 | Queremos igualmente también que gocen de tales beneficios todos
418 2, 10 | los amigos más queridos, y goza de él con la más regalada
419 1, 6 | la ciencia, las gracias gratis datas, las virtudes, y plenamente
420 3, 14 | verdad o la rehúye, comete gravísimo pecado contra el Espíritu
421 INT, 2 | un heredero menos digno4. Guiados por esa intención, en todos
422 2, 7 | esto es, sacerdotes, para guiarla y alimentarla con aquella
423 2, 11 | está en vosotros, pues le habéis recibido de Dios?»45. A
424 1, 6 | pensar nada superior ni puede haber nada más saludable para
425 2, 12 | amor y como don, luego de haberse manifestado a través de
426 1, 3 | el Angélico: «Cuando se habla de la Trinidad, conviene
427 INT, 2 | de Pentecostés, queremos hablaros de la admirable presencia
428 1, 3 | Así pues, quien escriba o hable sobre la Trinidad siempre
429 1, 5 | las divinas Personas, así hacemos también con los atributos
430 | hacer
431 1, 3 | de la Trinidad, conviene hacerlo con prudencia y humildad,
432 2, 10 | primera vez el Espíritu Santo, haciéndola semejante a sí: «Lo que
433 3, 16 | con tal que privadamente hagan la novena y cumplan las
434 2, 10 | en las vírgenes sobre los halagos y peligros. Hemos dicho
435 1, 5 | semejanza del vestigio o imagen hallada en las criaturas nos servimos
436 3, 13 | 13. Seguramente harán esto muy bien y perfectamente
437 2, 11 | de Dios, vendremos a él y haremos mansión junto a él44, se
438 1, 6(20) | Heb 9,14.~
439 2, 9 | comunicación del Espíritu Santo hecha después de Cristo es mucho
440 3, 15 | es la prenda de nuestra heredad60.~
441 INT, 2 | también se transmite a un heredero menos digno4. Guiados por
442 3, 16 | intención de fomentar ese tan hermoso sentimiento de piedad por
443 2, 7(24) | Cir. Hierosol., Catech. 17.~
444 1, 4 | común; todos los salmos e himnos tienen la misma doxología
445 1, 6 | decir, en el bautismo, no hiza sino prefigurar a su cuerpo
446 2, 9 | nuestro espíritu de que somos hjos de Dios39. Para declarar
447 1, 6 | Espíritu Santo, se ofreció como hostia inocente a Dios»20. Después
448 2, 9 | Y no es que antes no hubiese sido mandado el Espíritu
449 3, 14 | consagrado»55. Para ello no basta huir de todo lo que es inmundo,
450 1, 3 | hacerlo con prudencia y humildad, pues —como dice Agustín—
451 3, 13(52)| 1 Cor 2,10; I-II q.28, a.2.~
452 1, 4 | pues por ser ésta una e idéntica en cada una de las Personas,
453 3, 16 | preceda la novena en todas las iglesias parroquiales y también aun
454 2, 11 | del Espíritu Santo»: «¿Ignoráis que vuestros miembros son
455 1, 4 | como a uno y mismo Dios, igual gloria y coeterna majestad.
456 2, 12 | aquellos siete dones que se Ilaman propios del Espíritu Santo.
457 3, 15 | para que diariamente nos ilustre más y más con su luz y nos
458 2, 12 | manifestado a través de imágenes en el Antiguo Testamento,
459 2, 8 | Si esto es así, no cabe imaginar ni esperar ya otra mayor
460 INT, 2 | obispo de nuestras almas, imitar sus ejemplos, hemos continuado
461 3, 16 | aquellos que, legítimamente impedidos, no puedan asistir a dichos
462 2, 11 | cierto que hasta entre los impíos aparecen vestigios del poder
463 3, 16 | obra en cosa de tan gran importancia; más aún, tenemos la intención
464 3, 13 | el error y la ignorancia, impropios de los hijos de la luz.
465 1, 5 | del Padre y del Hijo, da impulso fuerte y suave y como la
466 INT, 1 | El completar por sí sólo incesantemente en la tierra dicha misión,
467 3, 15 | pobres, débiles, atribulados, inclinados al mal: luego recurramos
468 3, 16 | Pentecostés hasta la fiesta inclusive de la Santísima Trinidad,
469 2, 9 | generación es fruto del Amor increado.~
470 1, 6 | Trinidad, todo lo cual nunca se inculcará bastante al pueblo cristiano,
471 3, 13 | necia curiosidad que presume indagar los secretos todos de Dios.
472 3, 16 | demás condiciones arriba indicadas. Todas estas indulgencias
473 2, 12 | abiertas en la primavera, cual indicio y presagio de la eterna
474 1, 5 | obras de la Trinidad, como indivisa es su esencia10, porque
475 1, 5 | tres divinas Personas, pues indivisibles son las obras de la Trinidad,
476 3, 16 | arriba indicadas. Todas estas indulgencias son aplicables también aun
477 2, 10 | justo en forma más íntima e inefable, como en su templo; y de
478 3, 15 | recurramos a El, fuente inexhausta de luz, de consuelo y de
479 2, 12 | del Hijo y que llena de infinita dulzura a las criaturas
480 3, 15 | más y más con su luz y nos inflame con su caridad, disponiéndonos
481 2, 11 | corazón tiene una cierta influencia oculta, y por ello al corazón
482 1, 6 | suya se realizaba bajo el influjo del mismo Espíritu19, que
483 2, 10 | confirmación, por la que se nos infunde fortaleza y constancia para
484 2, 9 | Espíritu Santo comenzó a inhabitar en los Santos por vez primera:
485 2, 9 | del Antiguo Testamento ya inhabitó el Espíritu Santo, según
486 2, 7 | y en aquel mismo día se iniciaba la acción del divino Paráclito
487 3, 17 | Santo, pues que es su Esposa inmaculada. La Virgen cooperó con su
488 2, 9 | había sido glorificado»34. Inmediatamente que Cristo, ascendiendo
489 INT, 1 | gloria eterna; y, como fin inmediato, que durante la vida mortal
490 1, 6 | Encarnación, fue debido al inmenso amor de Dios al hombre,
491 3, 13 | cuanto que nos ha llenado de inmensos beneficios que, si atestiguan
492 1, 4 | ello, nuestro predecesor Inocencio XII no accedió a la petición
493 1, 6 | se ofreció como hostia inocente a Dios»20. Después de todo
494 1, 5 | inseparables, así obran inseparablemente11; sino que por una cierta
495 1, 5 | tres Personas divinas son inseparables, así obran inseparablemente11;
496 3, 13 | de los hijos de la luz. Insistimos en esto no sólo por tratarse
497 2, 7 | Espíritu Santo, para que con su inspiración completara y en cierto modo
498 1, 6 | precedente, ya en el primer instante fue unida al Verbo de Dios
499 1, 4 | la pureza de la fe, quiso instituir la fiesta de la Santísima
500 2, 12 | excelencia, que perseveran intactos, aunque más perfectos, en