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Congregación para la Educación Católica; Congregación para el Clero
Normas básicas de la formación de los diáconos permanents

IntraText - Concordancias

iglesia

    Part,Chapter,Paragraph
1 I, 1 | fin de garantizar en la Iglesia la unidad, la seriedad y 2 I, 1 | leyes universales de la Iglesia, hacen explícitas sus razones 3 I,Intro | Cristo Señor instituyó en su Iglesia diversos ministerios, ordenados 4 I,Intro | a Cristo en favor de su Iglesia. Por la ordenación recibe 5 I,Intro | de Cristo, Cabeza de la Iglesia, en su triple función de 6 I,Intro | llevándose a cabo en la Iglesia hasta el fin de los tiempos: 7 I,Intro | sólo de Cristo, mediante su Iglesia.(6) «El enviado del Señor 8 I,Intro | 12) por lo cual «en la Iglesia, el ministerio sacramental 9 I,Intro | servicio de los diáconos en la Iglesia está documentado desde los 10 I,Intro | tenido en gran honor en le Iglesia.(14) San Pablo los saluda 11 I,Intro | jerárquica y ministerial de la Iglesia, que comprende el diaconado. 12 I,Intro | Ignacio de Antioquía(16) una Iglesia particular sin obispo, presbítero 13 I,Intro | bebidas, sino ministros de la Iglesia de Dios». La Didascalia 14 I,Intro | diaconal floreció, en la Iglesia de Occidente, hasta el siglo 15 I,Intro | función originaria en la Iglesia.(20) Pero tal prescripción 16 I,Intro | deseo de enriquecer a la Iglesia con las funciones del ministerio 17 I,Intro | diaconado permanente en la Iglesia latina. El año sucesivo, 18 I,Intro | experiencia plurisecular de la Iglesia ha sugerido la norma, según 19 I,Intro | protagonista de la vida de la Iglesia, llevando a una nueva actuación 20 I,Intro | enriquecimiento para la misión de la Iglesia.(30) Ya que los munera que 21 I,Intro | necesarios para la vida de la Iglesia,(31) es conveniente y útil 22 I,Intro | 32) los hombres que en la Iglesia son llamados a un ministerio 23 II,Intro | diaconado permanente en la Iglesia de Occidente por más de 24 II,Intro | cristiana, en el interior de la Iglesia, entendida como misterio 25 II,Intro | ministerio eclesiástico, es en la Iglesia signo sacramental específico 26 II,Intro | esencial de la misión de la Iglesia.~6. La materia de la ordenación 27 II,Intro | queda incardinado en la Iglesia particular o en la prelatura 28 II,Intro | situaciones pastorales de cada Iglesia. Modelos que, obviamente, 29 II,Intro | espiritualidad de toda la Iglesia, en cuanto que toda la Iglesia, 30 II,Intro | Iglesia, en cuanto que toda la Iglesia, a semejanza de María, es 31 II,Intro | Precisamente para que la Iglesia pueda vivir mejor esta espiritualidad 32 II,Intro | ordenación, es constituido en la Iglesia icono vivo de Cristo siervo. 33 II,Intro | el camino universal de la Iglesia, la Congregación para la 34 II,Intro | situación específica de su Iglesia particular.~En el caso de 35 II, I | DIÁCONOS PERMANENTES~1. La Iglesia y el Obispo~18. La formación 36 II, I | tarea que implica a toda la Iglesia. Ella, aclamada por el apóstol 37 II, I | vocación.~El cuidado de la Iglesia por sus hijos se manifiesta 38 II, I | articulación social de la Iglesia sirve al Espíritu Santo, 39 II, I | miembros.~En el cuidado de la Iglesia por sus hijos, el primer 40 II, I | a ella generosamente. La Iglesia debe ser bien consciente 41 II, I | depositum custodiado por la Iglesia, nutren la fe de los candidatos 42 II,II | la llamada pública de la Iglesia. « Vocari a Deo dicuntur 43 II,II | El discernimiento de la Iglesia es, por tanto, decisivo 44 II,II | antigua tradición de la Iglesia y tengan en cuenta las necesidades 45 II,II | 31. La tradición de la Iglesia ha ido completando y precisando 46 II,II | y mariana, un sentido de Iglesia humilde y fuerte, el amor 47 II,II | humilde y fuerte, el amor a la Iglesia y a su misión, el espíritu 48 II,II | según las normas de la Iglesia y del juicio prudente del 49 II,II | Célibes~36. « Por ley de la Iglesia, confirmada por el mismo 50 II,II | supremo Amor; el servicio a la Iglesia puede contar con una total 51 II,II | virtud de la disciplina de la Iglesia ».(43) Esto mismo es válido 52 II,II | contribución a la misión de la Iglesia.~ 53 II,III | ofrecerse a Dios y a la Iglesia para ejercer el orden sagrado; 54 II,III | ejercer el orden sagrado; la Iglesia, por su parte, al recibir 55 II,III | palabra y del altar ».(57) La Iglesia, en efecto, « considera 56 II,IV | solicitud a Jesucristo y a la Iglesia. Es una vocación comprometedora, 57 II,IV | del amor de Cristo a su Iglesia; significa al mismo tiempo 58 II,IV | comunión familiar a toda la Iglesia y a toda la sociedad. Es 59 II,IV | sacrificio, el sentido de Iglesia, el celo apostólico. Además, 60 II,IV | introducción a la oración de la Iglesia. Orar, en efecto, en nombre 61 II,IV | efecto, en nombre de la Iglesia y por la Iglesia forma parte 62 II,IV | nombre de la Iglesia y por la Iglesia forma parte del ministerio 63 II,IV | a la que está llamada la Iglesia en este difícil cambio de 64 II,IV | estudio de los Padres de la Iglesia, y a un primer contacto 65 II,IV | contacto con la historia de la Iglesia;~c) la teología fundamental, 66 II,IV | la doctrina social de la Iglesia;~f) la teología espiritual;~ 67 II,IV | reflexión científica sobre la Iglesia en su vida diaria, con la 68 II,IV | una reflexión sobre la Iglesia como « sacramento de salvación », 69 II,IV | apostólico-misionera de la Iglesia en la historia.~La teología 70 II,IV | c) el compromiso de la Iglesia por la justicia social y 71 III, 1 | teológico y jurídico en la Iglesia.~La incardinación~2. En 72 III, 1 | intención de servir a la Iglesia(35) durante toda la vida 73 III, 1 | ministerial del diácono a la Iglesia.~3. Un diácono ya incardinado 74 III, 1 | compromete también con la Iglesia, que tiene necesidad de 75 III, 1 | previsto por la ley de la Iglesia: «Los clérigos, si no les 76 III, 1 | los fieles laicos en la Iglesia y en el mundo,(47) conduciendo 77 III, 1 | Derecho Canónico.(51)~11. La Iglesia reconoce en el propio ordenamiento 78 III, 1 | comunión jerárquica de la Iglesia; además aquellas que acarrean 79 III, 1 | que conspiran contra la Iglesia.(53)~Serían totalmente incompatibles 80 III, 1 | misión en el servicio de la Iglesia particular.~12. La eventual 81 III, 1 | particular a hacer que la Iglesia esté presente y operante 82 III, 1 | vigente disciplina de la Iglesia no prohíbe que los diáconos 83 III, 1 | Magisterio, a las leges de la iglesia y a su libertad.(61)~Esta 84 III, 1 | doctrina y la disciplina de la Iglesia.~13. Los diáconos, en cuanto 85 III, 1 | defensa de los derechos de la Iglesia o la promoción del bien 86 III, 1 | de la diócesis», en cada Iglesia particular debe constituirse 87 III, 2 | liturgia y de la vida de la Iglesia.(85) Están obligados, además, 88 III, 2 | tácito, del rector de la Iglesia, con la humildad de quien 89 III, 2 | diáconos recuerden que la Iglesia es por su misma naturaleza 90 III, 2 | 16; Mt 28, 19). De esta Iglesia los diáconos son ministros 91 III, 2 | aunque incardinados en una Iglesia particular, no pueden sustraerse 92 III, 2 | del deber misionero de la Iglesia universal y deben, por lo 93 III, 2 | dimensión misionera de la Iglesia; es decir, el esfuerzo misionero 94 III, 2 | a hacer partícipe a la Iglesia de los frutos de su sacrificio.~ 95 III, 2 | cual tiende la acción de la Iglesia y, juntamente, la fuente 96 III, 2 | de su Cuerpo, que es la Iglesia, es una acción sagrada por 97 III, 2 | ninguna otra acción de la Iglesia». (108) La liturgia es fuente 98 III, 2 | al Cuerpo universal de la Iglesia.(109) Los diáconos deben 99 III, 2 | a Dios y santifique a la Iglesia. (110)~30. Según la tradición 100 III, 2 | Según la tradición de la Iglesia y cuanto establece el derecho, ( 101 III, 2 | establecido la sabiduría de la Iglesia. Limítense por tanto a cumplir 102 III, 2 | nupcial en nombre de la Iglesia. (132) El poder dado al 103 III, 2 | fieles la caridad de la Iglesia. (136)~35. Los diáconos 104 III, 2 | obligación establecida por la Iglesia de celebrar la Liturgia 105 III, 2 | un acto propio de toda la Iglesia, (138) también cuando la 106 III, 2 | y, por intercesión de la Iglesia, se obtienen sobre todo 107 III, 2 | todos los miembros de la Iglesia particular, para que puedan 108 III, 2 | en la vida y misión de la Iglesia.~38. En el ministerio de 109 III, 2 | testimonio de la Tradición de la Iglesia, transmitidas a los servidores 110 III, 2 | hombres, a las cuáles la Iglesia está llamada a dar respuesta, 111 III, 2 | ministros de Cristo y de la Iglesia, sepan superar cualquier 112 III, 2 | privar a la misión de la Iglesia de su fuerza, que es la 113 III, 2 | las obras de caridad de la Iglesia. Los diáconos tienen en 114 III, 2 | comprometidos en la vida de la Iglesia.~Por el bien del diácono 115 III, 2 | presente que cada acción en la Iglesia debe ser signo de caridad 116 III, 3 | histórico actual~43. La Iglesia convocada por Cristo y guiada 117 III, 3 | Tiene, pues, ante sí la Iglesia al mundo, esto es, la entera 118 III, 3 | miembro y ministro de la Iglesia, debe tener presente, en 119 III, 3 | a asumir la tarea de la Iglesia de «escrutar a fondo los 120 III, 3 | cada generación, pueda la Iglesia responder a los perennes 121 III, 3 | del Reino de Dios en la Iglesia. Como indica el mismo término 122 III, 3 | de la obra con la cual la Iglesia de Cristo, sirve y santifica 123 III, 3 | misterio de Cristo, de la Iglesia y de la salvación de todos 124 III, 3 | naturaleza comunional de la Iglesia.~47. La primera y la más 125 III, 3 | vida de cada diácono en la Iglesia.~Toda la actividad ministerial 126 III, 3 | inseparablemente asociada la Iglesia, (188) que Cristo ama, purifica, 127 III, 3 | participar de su amor por la Iglesia, «hacia la que no puede 128 III, 3 | ardiente y comprometído por la Iglesia, y con una sincera voluntad 129 III, 3 | naturaleza; y de esta diaconía la Iglesia es signo e instrumento en 130 III, 3 | guía de aquellos que en la Iglesia son maestros auténticos 131 III, 3 | declaraciones comprometen a la Iglesia; por eso resulta esencial 132 III, 3 | verdad, apoyo y vigor de la Iglesia, y fortaleza de la fe para 133 III, 3 | identidad en la vida de la Iglesia: es ministro del Cuerpo 134 III, 3 | que estas acciones de la Iglesia, si son vividas con fe y 135 III, 3 | el bien espiritual de la Iglesia». (207) En la Eucaristía 136 III, 3 | comunión al interno de la Iglesia particular. La caridad es, 137 III, 3 | intercedan por toda la Iglesia. Dicha oración prosigue 138 III, 3 | corazón del diácono hacia la Iglesia y hacia Aquella que es su 139 III, 3 | Cristo de su cuerpo que es la Iglesia. La verdad de la unión con 140 III, 3 | en la edificación de la Iglesia con la dedicación a los 141 III, 3 | el presbiterio. Toda la Iglesia debe estar en el corazón 142 III, 3 | corazón del diácono: la Iglesia universal, de cuya unidad 143 III, 3 | perpetuo y visible, (212) y la Iglesia particular, que «adherida 144 III, 3 | hace presente y operante la Iglesia de Cristo, que es una, santa, 145 III, 3 | El amor a Cristo y a la Iglesia está profundamente unido 146 III, 3 | modo para introducir en la Iglesia aquella dimensión mariana 147 III, 3 | matrimonio. (217)~60. La Iglesia reconoce con gratitud el 148 III, 3 | admirable consonancia. (218) La Iglesia sabe también que este carisma, 149 III, 3 | Dios para el bien de la Iglesia entera, los diáconos no 150 III, 3 | que Cristo se dona a la Iglesia (cf. Ef 5, 25), es un don 151 III, 3 | estímulo de su diaconía en la Iglesia.~El diácono casado debe 152 III, 3 | público de su marido en la Iglesia». (222) Este amor crece 153 III, 3 | todo aquello que atañe a la Iglesia, en particular los deberes 154 III, 3 | responsable en la misión de la Iglesia en las circunstancias del 155 III, 3 | servicio a la misión de la Iglesia las obligaciones de familia, 156 III, 3 | todos los miembros de la Iglesia. Es también una llamada 157 III, 3 | constante disciplina de la Iglesia, sea de oriente como de 158 III, 4 | servir ministerialmente a la Iglesia y con la inicial formación 159 III, 4 | considerada —sea de parte de la Iglesia que la da, sea de parte 160 III, 4 | fidelidad» a Cristo y a la Iglesia y de la «conversión continua», 161 III, 4 | un amor creciente por la Iglesia y para sus hermanos, manifestado 162 III, 4 | sirviendo ministerialmente a la Iglesia y a todos los hombres, el 163 III, 4 | puesta al servicio de la Iglesia— y desarrolla en él todas 164 III, 4 | 232)~La solicitud de la Iglesia por la formación permanente 165 III, 4 | propio ministerio en la Iglesia como persona irrepetible 166 III, 4 | amor, con el que la Madre Iglesia está junto a su esfuerzo 167 III, 4 | de un amor sincero a la Iglesia y de una auténtica preocupación 168 III, 4 | viviente de la caridad de la Iglesia.~Todo esto requiere una 169 III, 4 | diáconos en el misterio de la Iglesia, en virtud de su bautismo 170 III, 4 | de la unidad de toda la Iglesia.~Formados de esta manera, 171 III, 4 | pacificación por el bien de la Iglesia.~72. Se deben organizar 172 III, 4 | sistemático del Catecismo de la Iglesia Católica.~Es indispensable 173 III, 4 | explican la posición de la Iglesia en relación con los problemas 174 III, 4 | al Pastor universal de la Iglesia y a los pastores diocesanos, 175 III, 4 | y a la disciplina de la Iglesia en un sólido vínculo de 176 III, 4 | la doctrina social de la Iglesia. De hecho, la inserción 177 III, 4 | propio ministerio de dar a la Iglesia y a la sociedad el amor 178 III, 4 | con el Magisterio de la Iglesia. Es oportuno establecer 179 IV | nacimiento de los fieles en la Iglesia, haz fecundo el ministerio 180 IV | sostenido y ayudado a la Iglesia naciente, haz que los diáconos 181 IV | alegría de servir en la Iglesia con ardiente amor.~Amén.~ 182 IV | 18.~4) Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1581.~5) Cf. 183 IV | 6) Cf. Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1538.~7) Ibidem, 184 IV | 375, § 1.~10) Catecismo de Iglesia Católica, 876.~11) Cf. ibidem, 185 IV | 878.~13) Catecismo de la Iglesia Católica, n. 879.~14) Cf. 186 IV | de Nicea (325).~19) Cada Iglesia local, en los primeros tiempos 187 IV | al de los miembros de la Iglesia», para que rudieran conocer 188 IV | presencia de los ministros de la Iglesia en los distintos ambientes 189 IV | 16. Cf. Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1571.~ ~1) 190 IV | 18.~4) Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1581.~5) Cf. 191 IV | 6) Cf. Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1538.~7) Ibidem, 192 IV | 375, § 1.~10) Catecismo de Iglesia Católica, 876.~11) Cf. ibidem, 193 IV | 878.~13) Catecismo de la Iglesia Católica, n. 879.~14) Cf. 194 IV | Nicea I (325).~19) Cada Iglesia local, en los primeros tiempos 195 IV | al de los miembros de la Iglesia», para que pudieran conocer 196 IV | presencia de los ministros de la Iglesia en los distintos ambientes 197 IV | 16. Cf. Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1571.~ ~34) 198 IV | comunidad cristiana y a toda la Iglesia, hacia la cual debe cultivar 199 IV | Episcopal Alemana, Dech. «Iglesia Católica y masonería», 28 200 IV | 3).~112) Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1570 cf. Caeremoniale 201 IV | can. 1168; Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1667.~140) 202 IV | como por incrementar la Iglesia y promover su continua santificación» ( 203 IV | misterios de Cristo y de la Iglesia, deben conservarse inmunes 204 IV | bebida sino que sirven a la Iglesia de Dios» (Epist. ad Trallianos,


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