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Benedictus PP. XV
Maximum illud

IntraText - Concordancias

(Hapax Legomena)
eleme-patri | paz-zozob

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503 II, 46 | la conducta del misionero elementos humanos, y que, en lugar 504 II, 65 | convertirles a la fe, es más elocuente que las palabras.~ 505 III, 97 | de la Fe», muchas veces elogiada ya por nuestros predecesores, 506 I, 23 | hemos de tributar el debido elogio a aquellos Vicariatos Apostólicos 507 II, 48 | los ojos que su misión es embajada de Jesucristo y no legación 508 II, 71 | en el camino comenzado al embajador de Jesucristo? Ninguno, 509 I, 36 | tales raíces, zozobre a los embates del enemigo.~ 510 III, 87 | vocación misionera, que tal vez empiece a germinar en los corazones 511 I, 38 | y deficiente el sistema empleado hasta el día de hoy en algunas 512 II, 73 | ilustración divina y para enardecer la voluntad con los estímulos 513 III, 82 | mismos misioneros no cesan de encarecérnoslos. Es el primero, fácilmente 514 III, 85 | queremos recomendarla aquí encarecidamente a todos los buenos cristianos, 515 III, 90 | trasládenlos a nuevas regiones, encargando gustosos lo ya evangelizado 516 INT, 3 | otra suscitaba el infierno encarnizadas persecuciones para oprimir 517 III, 104 | vuestra diligencia saber encauzar en bien y prosperidad de 518 INT, 12 | 12. Y así, para encender y fomentar más y más esos 519 I, 28 | superior de Misión no se ha de encerrar de tal modo dentro de su 520 II, 42 | acción se remonta muy por encima de todas las mezquindades 521 II, 40 | la verdad cristiana, está encomendada la salvación de innumerables 522 II, 54 | buen caudal de doctrina se encontrará muchas veces deficiente 523 I, 18 | Claro es que si este tal se encuentra con un superior diligente 524 I, 36 | zozobre a los embates del enemigo.~ 525 III, 88 | 88. No os dejéis engañar de ciertas apariencias de 526 CON, 112 | munificencia de los buenos, engendrarán para Cristo una numerosa 527 I, 20 | confortar a aquellos que engendró ya para Jesucristo, no consintiendo 528 INT, 5 | 5. Ensanchándose luego todavía más el campo 529 II, 58 | abran clases en las que se enseñe cuanto se refiere a la ciencia 530 CON, 110 | conducir a la humanidad entera a los brazos de Jesucristo.~ 531 II, 45 | incultos y degradados que sean, entienden muy bien lo que significa 532 II, 68 | y patente a la Verdad la entrada en los corazones de los 533 CON, 111 | Iglesia siempre ha de llevar entrañado en su ser el espíritu de 534 II, 77 | la medida del grado de su entrega a la perfección.~ 535 I, 18 | sin árnimo para nada, se entregue a la postración y abandono.~ 536 II, 46 | Suponed, pues, que, en efecto, entren en la conducta del misionero 537 INT, 11 | rincones del orbe católico los entusiasmos de los buenos para proveer 538 II, 60 | predicar el Evangelio, ha sido enviado por Dios a las Misiones.~ 539 INT, 2 | mandato divino, ha dejado de enviar a todas partes mensajeros 540 INT, 5 | Mongolia y el B. Gregorio X envió misioneros a la China, cuyos 541 III, 102 | saber: que en el día de la Epifanía del Señor se haga en todas 542 II, 70 | oh Señor... Pero como tú eres el soberano Señor de todo, 543 II, 45 | 45. Sería ésa la más infecciosa peste 544 III, 92 | E1 tercer recurso, y no escaso, que reclama la actual situación 545 II, 48 | incircuncisión, de bárbaro y escita, de siervo y libre, porque 546 INT, 6 | arrancándolos de la dura esclavitud del demonio.~ 547 III, 102 | la colecta «para redimir esclavos en Africa» y que se remita 548 INT, 4 | Columbano y Paladio, a los escoceses. Más tarde hace brillar 549 II, 71 | Dios por haberse dignado escogerle para tan sublime empresa, 550 III, 89 | dificil empresa sino sujetos escogidísimos, que sobresalgan por su 551 II, 68 | San Pablo: «Revestíos como escogidos que sois de Dios, santos 552 II, 49 | 49. El segundo escollo que debe evitarse con sumo 553 II, 52 | Gentes, quien, si no duda en escribir a Timoteo: «Estamos contentos, 554 CON, 108 | lo que he creído deber escribiros sobre la difusión del catolicismo 555 II, 70 | propósito aquello de la Sagrada Escritura: «¡Oh cuán benigno y suave 556 CON, 112 | surgirán después nuevos escuadrones que, merced a la caritativa 557 | ese 558 I, 32 | incipiente y elemental, esencialmente indispensable para poder 559 II, 42 | verdaderamente divina, cuya esfera de acción se remonta muy 560 I, 21 | cumplido su deber si no se esfuerza con todo cuidado, y sin 561 II, 44 | celestial, dirigiesen sus esfuerzos con preferencia a la dilatación 562 INT, 4 | como Cirilo y Metodio a los eslavos.~ 563 III, 87 | daréis a la Iglesia si os esmeráis en fomentar la semilla de 564 | esos 565 I, 25 | pocos cristianos, y éstos esparcidos entre muchedumbres de paganos, 566 II, 47 | cuestión de Misiones, van esparciéndose de unos años a esta parte, 567 I, 39 | en cada región, con miras especiales a que en los Vicariatos 568 I, 37 | de naciones extranjeras, especialmente de rito oriental.~ 569 III, 97 | fruto que de ella puede esperarse. Porque muy provista ha 570 II, 67 | el éxito de sus negocios espirituales, convencido de que la medida 571 INT, 5 | Rubruquis iluminó con los esplendores de la fe la Mongolia y el 572 I, 23 | conforme a esta norma que establecemos, han ido siempre preparando 573 III, 97 | las que todavía estén por establecerse han de surtirse y proveerse.~ 574 INT, 10 | de muerte, ya que, según estadísticas modernas, no baja aún de 575 II, 52 | en escribir a Timoteo: «Estamos contentos, con tal de tener 576 | estar 577 II, 74 | en que la divina gracia estará siempre a merced de quien 578 III, 97 | 97. Sea la primera de éstas la llamada «Obra de la Propagación 579 III, 97 | sino aun las que todavía estén por establecerse han de 580 III, 82 | ya varias veces, vana y estéril ha de ser la labor del misionero 581 II, 74 | quedará éste condenado a la esterilidad. Sin embargo, no ha de dejar 582 III, 100 | a la vez que aprenden a estimar el valor del beneficio de 583 II, 73 | enardecer la voluntad con los estímulos de las virtudes, a la vez 584 II, 68 | virtudes caerán todos los estorbos y quedará llana y patente 585 II, 72 | de que su confianza ha de estribar solamente en Dios.~ 586 II, 62 | fundamos en Roma una casa de estudios con el intento de que quienes 587 INT, 4 | a Styria; Frumencio, a Etiopía; Patricio conquista para 588 INT, 3 | voz de los predicadores evangélicos se difundió por todos los 589 INT | 1. Evangelización del mundo, deber permanente 590 III, 90 | encargando gustosos lo ya evangelizado al cuidado de otros que 591 II, 45 | peligro ante los ojos de los evangelízados su propia reputación, ya 592 II, 53 | tanto caudal de ciencia para evangelizar pueblos desprovistos aun 593 II, 49 | provecho espiritual. La evidencia de este mal nos ahorra el 594 I, 38 | conciudadanos. Ello es señal evidente de ser manco y deficiente 595 II, 49 | segundo escollo que debe evitarse con sumo cuidado es el de 596 III, 95 | Pero ¿con cuánta mayor exactitud se debe observar la ley 597 II, 44 | preferencia a la dilatación y exaltación de su patria.~ 598 II, 48 | modo que cualquiera que examine su proceder, al punto reconozca 599 III, 83 | que no hay petición ni más excelente ni más del agrado del Señor.~ 600 CON, 113 | los anhelos de todos la excelsa Madre de Dios y Reina de 601 II, 48 | de una religión que, sin exclusivismos de fronteras, abraza a todos 602 II, 64 | pecado quien a los demás exhorta que lo detesten.~ 603 INT, 12 | estas letras, con las que os exhortamos a vosotros y a vuestro clero 604 II, 63 | aprovechamos esta oportunidad para exhortar a los superiores de los 605 II, 53 | diligente preparación que exige la vida del misionero, por 606 I, 13 | Iglesia la esperanza de la expansión del cristianismo.~ 607 I, 28 | en virtud de la fuerza expansiva del amor de Cristo, cuya 608 II, 57 | para ser útiles en estas expediciones apostólicas, se hagan con 609 I, 15 | otro sientan por propia experiencia y palpen claramente que 610 INT, 7 | Indias Orientales y el Japón, expira a las puertas mismas del 611 INT, 8 | regiones interiores de Africa, exploradas recientemente por hombres 612 II, 61 | lengua, se ve incapaz de expresar sus sentimientos?~ 613 III, 87 | y sabed que será la más exquisita prueba de afecto que daréis 614 II, 66 | culta y un trato de gentes exquisito; si a tales dotes personales 615 III, 106 | nacida en Italia, se ha extendido ya por otras varias regiones, 616 I, 19 | él confiado, en toda su extensión y amplitud, debe ser objeto 617 I, 31 | cualquier otro sacerdote extranjero.~ 618 I, 34 | únicamente a los misioneros extranjeros, desempeñando los oficios 619 II, 51 | sobre todo si, como no sería extraño en materia tan resbaladiza, 620 III, 86 | cubrir los huecos que abre la extremada falta de misioneros, que, 621 III, 90 | arrancar a los pueblos de sus falsas supersticiones, una vez 622 II, 70 | amonestas y les hablas de las faltas que cometen para que, dejada 623 I, 18 | contrario, muy de temer es que, fastidiado poco a poco del trabajo 624 III, 84 | misioneros del Evangelio se fatigan en el cultivo de la viña 625 II, 71 | asperezas, sufrimientos, fatigas, calumnias, indigencias, 626 II, 71 | arrancar una sola alma de las fauces del infierno.~ 627 III, 82 | la oración para pedir el favor de Dios. Porque, según hemos 628 INT, 12 | juntamente el modo como podéis favorecer a esta importantísima causa.~ 629 I, 38 | que haya algunos pueblos, favorecidos tiempo ha con la luz y benéfica 630 III, 106 | florece al amparo de no pocos favores pontificios.~ 631 III, 96 | generosidad de los católicos favorezcan preferentemente las obras 632 III, 82 | labor del misionero si no la fecunda la gracia de Dios. Así lo 633 CON, 111 | tantos varones, que han fecundado y aún fecundan con sus sudores 634 CON, 111 | que han fecundado y aún fecundan con sus sudores de apóstol 635 CON, 111 | Dios, rebosante de vida y fecundidad; ni es posible que el celo 636 III, 102 | por nuestro predecesor, de feliz memoria, León XIII, a saber: 637 III, 79 | primer lugar conviene que fijen su atención en aquella santa 638 I, 14 | persuadidos de su mucha piedad filial y adhesión a esta Sede Apostólica, 639 II, 62 | Tal ha sido uno de los fines que recientemente hemos 640 III, 106 | de nuestra complacencia, florece al amparo de no pocos favores 641 I, 26(4) | Flp 1,18.~ 642 II, 57 | vocación misionera, mientras se forman para ser útiles en estas 643 I, 34 | importancia, sino que su objeto es formarles de suerte que puedan el 644 II, 41 | base de todo, que procuréis formaros cabal concepto de la sublimidad 645 INT, 10 | afanes y ejemplos de invicta fortaleza, admitirá sin duda que, 646 III, 80 | acreedores a nuestra ayuda fraternal que los infieles, quienes, 647 I, 18 | labor habrá de resultar fructuosísima; pero, en caso contrario, 648 INT, 4 | Armenia; Victoriano, a Styria; Frumencio, a Etiopía; Patricio conquista 649 III, 83 | en otras, es imposible se frustre el efecto de la oración, 650 INT, 4 | Iglesia paz y libertad, fue mucho mayor en todo el orbe 651 III, 97 | provista ha de estar la fuente principal, de donde no sólo 652 III, 88 | uno que permitáis salga fuera de ella, el Señor os suscitará 653 I, 28 | sino que, en virtud de la fuerza expansiva del amor de Cristo, 654 II, 73 | que prestar al hombre las fuerzas sobrenaturales con las que 655 III, 105 | atribuciones necesita su perfecto funcionamiento.~ 656 I, 39 | fundación o, si ya están fundados, la debida dirección de 657 II, 62 | cristiano entre los orientales, fundamos en Roma una casa de estudios 658 INT, 5 | de San Francisco de Asís, fundando una Iglesia numerosa, que 659 I, 22 | aprovechará sobremanera fundar nuevos puestos y residencias, 660 INT, 4 | Gregorio el Iluminador gana para la causa cristiana 661 I, 17 | penalidades en el ministerio de ganar para Jesucristo el mayor 662 II, 52 | de su apostolado, quiso ganarse el mantenimiento con el 663 III, 103 | verificarse con la más segura garantía y éxito halagador, debéis 664 III, 82 | 82. A tres se reducen los géneros de ayuda a las Misiones, 665 III, 96 | queremos recomendar a la generosidad de los católicos favorezcan 666 III, 93 | buenos para que se muestren generosos en la medida de sus recursos.~ 667 II, 46 | se haría sospechoso a la gente, que fácilmente podría ser 668 II, 48 | donde no hay distinción de gentil y judío, de circuncisión 669 I, 20 | millares de entre tan numerosa gentilidad, no por eso podrá descansar. 670 INT, 4 | fe católica los pueblos germánicos; como Cirilo y Metodio a 671 I, 22 | otros centros misioneros, gérmenes asimismo de otros tantos 672 III, 87 | misionera, que tal vez empiece a germinar en los corazones de vuestros 673 II, 56 | trata de pueblos que se glorían de progreso y cultura; sería 674 II, 50 | imposible que en la obra de la glorificación de Dios y salud de las almas 675 I, 16 | depende de la manera de gobernarla, de ahí el peligro de poner 676 II, 70 | juzgas sin pasión y nos gobiernas con moderación suma»9.~ 677 INT, 5 | desaparecer por completo al golpe de la persecución.~ 678 III, 78 | del Señor misericordioso, gozan de la verdadera fe y participan 679 CON, 112 | para Cristo una numerosa y gozosa multitud de almas.~ 680 III, 95 | primer lugar, de arrancar tan gran número de almas de la soberbia 681 II, 75 | cristianismo, aparecen prestando grandísima ayuda y apoyo a los misioneros 682 I, 29 | Por otro lado, sería de grandísimo provecho para la religión 683 I, 14 | dificultades y peligros grandísimos por los que, sobre todo 684 III, 93 | muchas otras instituciones gratuitas de caridad deshechas o desaparecidas 685 III, 79 | que urge con tanta mayor gravedad cuanta mayor es la necesidad 686 II, 52 | que, aun en medio de los gravísimos cuidados de su apostolado, 687 CON, 110 | aquella palabra del Señor: «¡Guía mar adentro!»15, dicha a 688 II, 65 | vivir entre gentiles, que se guían más por lo que ven que por 689 I, 35 | maestros de la ley divina y guías en el camino de la salud.~ 690 INT, 5 | acción misionera, cuando Guillermo de Rubruquis iluminó con 691 II, 71 | agradecidísimo para con Dios por haberse dignado escogerle para tan 692 I, 38 | influencia del Evangelio, y que, habiendo dejado ya su retraso y subido 693 I, 38 | todavía regiones donde, habiéndose introducido hace muchos 694 I, 19 | salvación eterna de cuantos habitan en aquellas regiones.~ 695 III, 95 | 95. Así habla el apóstol San Juan cuando 696 II, 59 | natural, el de la lengua que hablan sus futuros misionados. 697 II, 40 | hora, amadísimos hijos, de hablaros a vosotros, cuantos trabajáis 698 II, 70 | poco; y les amonestas y les hablas de las faltas que cometen 699 I, 25 | 25. ¡Y cuán severo habría de pasar sobre él el juicio 700 III, 93 | por completo! Aquí, pues, hacemos un llamamiento a todos los 701 | hacer 702 III, 107 | de los gentiles, ya para hacerles contribuir a las obras misionales, 703 III, 100 | 100. Hácese esta obra tanto más simpática 704 III, 102 | la Epifanía del Señor se haga en todas las Iglesias del 705 II, 57 | expediciones apostólicas, se hagan con todo el acopio de conocimientos 706 III, 103 | segura garantía y éxito halagador, debéis de un modo especial, 707 INT, 11 | muchedumbre de almas, no hallando en la santidad de nuestro 708 III, 85 | Como, para este efecto, hállase ya establecida la asociación 709 II, 50 | y salud de las almas se halle dispuesto a perder sus bienes 710 III, 84 | luchaban los israelitas contra Hamalec, levantaba sus brazos suplicantes 711 II, 71 | calumnias, indigencias, hambres y hasta la misma muerte, 712 III, 91 | de una mies copiosísima, harán descender sobre sus familias 713 II, 46 | Inmediatamente su trabajo se haría sospechoso a la gente, que 714 I, 38 | en cuestión de clero, no hayan sido capaces de producir 715 II, 72 | Cristo y de sus apóstoles, henchida, sí, el alma de esperanza, 716 CON, 109 | las profundas y peligrosas heridas que les han ocasionado la 717 I, 27 | también con colaboradoras o hermanas religiosas para escuelas, 718 III, 94 | este mundo y, viendo a su hermano en la necesidad, cierra 719 II, 71 | soportar y aun abrazar con heroica magnanimidad todas las contrariedades, 720 INT, 7 | después de haber trabajado heroicamente por la gloria de Dios y 721 III, 97 | Congregación de Propaganda la hiciera con sumo empeño rendir en 722 INT | permanente de la Iglesia.~Historia y actualidad~ 723 INT, 4 | la luz del Evangelio para Holanda Clemente Villibrordo, primer 724 II, 47 | qué han producido en Nos honda amargura ciertos rumores 725 INT, 6 | Bartolomé de las Casas, honra y prez de la Orden dominicana, 726 II, 40 | 40. Es ya hora, amadísimos hijos, de hablaros 727 I, 27 | orfanatos, hospitales, hospicios y demás instituciones de 728 III, 86 | necesidad de cubrir los huecos que abre la extremada falta 729 II, 64 | que predicar, como ha de huir del pecado quien a los demás 730 CON, 110 | sólo ansiamos conducir a la humanidad entera a los brazos de Jesucristo.~ 731 INT, 2 | por Cristo para el género humano.~ 732 II, 67 | dechado de todos por su humildad, obediencia, pureza de costumbres, 733 III, 83 | lograr esta gracia es la humilde perseverancia de la oración, 734 I | I. NORMAS PARA LOS OBISPOS, 735 INT, 1 | por aquellas palabras: «Id por todo el mundo y predicad 736 II, 59 | fácilmente, quien maneja bien el idioma, puede captar los ánimos 737 I, 23 | norma que establecemos, han ido siempre preparando nuevos 738 I, 16 | hombres ineptos o menos idóneos.~ 739 II, 61 | conservará su dignidad si, por ignorancia de la lengua, se ve incapaz 740 II, 59 | doctos lo mismo que a los ignorantes, y no desconoce cuán fácilmente, 741 II | II. EXHORTACIÓN A LOS MISIONEROS~~ 742 III | III. COLABORACIÓN DE TODOS LOS 743 II, 69 | 69. El misionero que, Ileno de caridad, a ejemplo de 744 INT, 4 | santidad. Así, Gregorio el Iluminador gana para la causa cristiana 745 INT, 5 | cuando Guillermo de Rubruquis iluminó con los esplendores de la 746 II, 73 | inteligencia la luz de la ilustración divina y para enardecer 747 II, 43 | para dilatar fronteras de imperios humanos, sino las de Cristo; 748 CON, 113 | Reina de los Apóstoles, e impetre la difusión del Espíritu 749 III, 105 | sería nuestro deseo se implantase en todas las diócesis del 750 INT, 12 | deseos, después de haber implorado con reiteradas preces la 751 I, 38 | rijan ni sacerdotes que se impongan por su saber a sus conciudadanos. 752 III, 81 | su deber en cuestión tan importante y habrán agradecido a Dios 753 INT, 12 | podéis favorecer a esta importantísima causa.~ 754 I, 30 | es de lo más principal e imprescindible, para quienes tienen a su 755 II, 69 | agresividad como el dejarse impresionar por la degradación de sus 756 CON, 110 | San Pedro, a los ardorosos impulsos de nuestro corazón de padre, 757 II, 61 | ignorancia de la lengua, se ve incapaz de expresar sus sentimientos?~ 758 I, 32 | alguna un tinte de formación incipiente y elemental, esencialmente 759 II, 48 | judío, de circuncisión y incircuncisión, de bárbaro y escita, de 760 I, 39 | Con el fin de obviar este inconveniente, mandamos a la Sagrada Congregación 761 I, 27 | providencia de Dios ha puesto increíble eficacia para dilatar los 762 II, 62 | mirar por la propagación e incremento del nombre cristiano entre 763 II, 45 | ya que los hombres, por incultos y degradados que sean, entienden 764 I, 13 | Misiones, ya que a ellos incumbe más de cerca el deber de 765 I, 31 | 31. Porque es indecible lo que vale, para infiltrar 766 INT, 7 | salvación de las almas en las Indias Orientales y el Japón, expira 767 II, 64 | energías en lo que antes hemos indicado, y que es de suma importancia 768 INT, 12 | obra tan trascendental, indicándoos juntamente el modo como 769 III, 95 | de socorrer la necesidad, indigencia y demás miserias de una 770 II, 71 | sufrimientos, fatigas, calumnias, indigencias, hambres y hasta la misma 771 CON, 112 | 112. Tras ellos, inducidos sin duda por su ejemplo, 772 I, 16 | frente de ellas hombres ineptos o menos idóneos.~ 773 III, 99 | todos, es la de la Santa Infancia, obra cuyo fin es proporcionar 774 II, 45 | 45. Sería ésa la más infecciosa peste para la vida de un 775 I, 31 | indecible lo que vale, para infiltrar la fe en las almas de los 776 III, 95 | miserias de una muchedumbre infinita, sino también, y en primer 777 I, 17 | el misionero novel que, inflamado por el celo de la propagación 778 I, 38 | ha con la luz y benéfica influencia del Evangelio, y que, habiendo 779 III, 107 | cuadra perfectamente con el influjo que debe ejercer el sacerdote, 780 I, 15 | palabras, obras y consejos, e infúndanles bríos y alientos para tender 781 I, 15 | condolerse de sus desgracias, infundir vida y aliento a sus proyectos 782 II, 77 | benemeritísima labor sirviese para infundirles nuevos ánimos en obra de 783 II, 69 | ni aspereza, antes bien ingeniándose con cuantos medios la mansedumbre 784 INT, 4 | a los irlandeses; a los ingleses, Agustín; Columbano y Paladio, 785 II, 46 | agente de intereses patrios. Inmediatamente su trabajo se haría sospechoso 786 INT, 11 | suerte lamentable de tan inmensa muchedumbre de almas, no 787 INT, 8 | isla tan apartada en la inmensidad del Pacífico adonde no haya 788 III, 104 | pueblo fiel siente propensión innata a socorrer con largueza 789 I, 31 | nadie puede saber como él insinuarse en sus almas. Y así, a veces 790 I, 38 | sentir que, después de tanta insistencia por parte de los Pontífices, 791 I, 37 | 37. Siempre ha insistido la Sede Apostólica en que 792 III, 101 | la «Obra de San Pedro», instituida con el fin de coadyuvar 793 III, 96 | preferentemente las obras instituidas para ayudar a las sagradas 794 II, 58 | Pontificio Colegio Urbano, instituido para propagar el cristianismo; 795 II, 56 | depende de mostrarse docto e instruido, y más si se trata de pueblos 796 I, 25 | propios colaboradores para instruir a todos, se negara, no digo 797 III, 89 | que sobresalgan por su intachable conducta, devoción acendrada 798 III, 102 | Africa» y que se remita íntegramente el dinero recaudado a la 799 II | 11. Preparación intelectual y técnica~ 800 III, 99 | que también recomendamos intensamente a todos, es la de la Santa 801 II, 62 | casa de estudios con el intento de que quienes habían de 802 III, 107 | despertar entre los fieles el interés por la conversión de los 803 I, 28 | Cristo, cuya gloria debe interesarle como propia en todas partes, 804 I, 15 | prestándoles su concurso, e interesarse por todo lo de sus súbditos 805 INT, 8 | descubierto, y las regiones interiores de Africa, exploradas recientemente 806 II, 61 | ministerio de apóstol y de intérprete de religión tan santa, en 807 INT | INTRODUCCIÓN~ 808 I, 38 | regiones donde, habiéndose introducido hace muchos siglos la fe 809 INT, 10 | tantos afanes y ejemplos de invicta fortaleza, admitirá sin 810 II, 61 | tan santa, en los que, por invitación o por cortesía, se verá 811 INT, 4 | conquista para Cristo a los irlandeses; a los ingleses, Agustín; 812 II, 69 | pone a su alcance, para irlos atrayendo suavemente hacia 813 II, 66 | personales no acompaña una vida irreprochable, poca o ninguna eficacia 814 II, 69 | ha de evitar lo mismo el irritarse ante su agresividad como 815 INT, 8 | la fe. Y casi no queda ya isla tan apartada en la inmensidad 816 III, 84 | Moisés, cuando luchaban los israelitas contra Hamalec, levantaba 817 III, 106 | 106. Apenas nacida en Italia, se ha extendido ya por 818 | jamás 819 INT, 7 | las Indias Orientales y el Japón, expira a las puertas mismas 820 INT, 7 | mismo tiempo, Francisco Javier, digno ciertamente de ser 821 II, 69 | suavemente hacia el regazo de Jesús, su Buen Pastor.~ 822 III, 94(13) | 1 Jn 3,17.~ 823 I, 30 | esperanza de las Iglesias jóvenes.~ 824 III, 95 | Así habla el apóstol San Juan cuando se trata del alivio 825 II, 48 | hay distinción de gentil y judío, de circuncisión y incircuncisión, 826 I, 25 | habría de pasar sobre él el juicio divino, sobre todo si, como 827 II, 51 | 51. Júntese a esto el desprestigio consiguiente 828 II, 70 | soberano Señor de todo, juzgas sin pasión y nos gobiernas 829 I, 29 | 29. Por otro lado, sería de grandísimo provecho 830 INT, 11 | compasión por la suerte lamentable de tan inmensa muchedumbre 831 II, 44 | 44. Sería ciertamente de lamentar que hubiera misioneros tan 832 I, 17 | que pasar de ordinario por largos y con mucha frecuencia peligrosos 833 III, 104 | propensión innata a socorrer con largueza las empresas apostólicas; 834 CON, 110(15)| Lc 5,4.~ 835 II, 48 | embajada de Jesucristo y no legación patriótica, se conducirá 836 CON, 109 | obligación como es debido, lejos de la patria los misioneros 837 II | 12. Estudio de las lenguas indígenas~ 838 III, 102 | predecesor, de feliz memoria, León XIII, a saber: que en el 839 III, 84 | israelitas contra Hamalec, levantaba sus brazos suplicantes al 840 I, 37 | tiempos antiguos, se han levantado en esta ciudad para formar 841 III, 104 | Misiones ese espíritu de liberalidad.~ 842 II, 48 | bárbaro y escita, de siervo y libre, porque Cristo lo es todo 843 II, 55 | sin poder recurrir a los libros ni a los sabios, de quienes 844 INT, 1 | naciones»1, no había de limitarse ciertamente a la vida de 845 I, 19 | cuanto entra dentro de los límites que ciñen el territorio 846 III, 93 | Aquí, pues, hacemos un llamamiento a todos los corazones buenos 847 II, 68 | todos los estorbos y quedará llana y patente a la Verdad la 848 III, 103 | que estos nuestros deseos lleguen a verificarse con la más 849 CON, 109 | las Misiones a reverdecer llenas de vida, repuestas ya de 850 I, 15 | padre vigilante y solícito, lleno de caridad, que abraza todo 851 III, 107 | las obras misionales, que llevan nuestra aprobación.~ 852 III, 81 | de sus posibilidades, a llevarles la luz de la fe, principalmente 853 I, 15 | aliento a sus proyectos y loables empresas, prestándoles su 854 INT, 2 | partes»2 la palabra divina, logrando que «la voz de su predicación 855 III, 83 | que el único camino para lograr esta gracia es la humilde 856 I, 20 | 20. Por lo cual, aunque logre reducir a la fe algunos 857 III, 105 | 105. Para el logro de esto, sería nuestro deseo 858 II, 76 | nuestras mayores alabanzas en loor de esas vírgenes consagradas 859 III, 84 | pues, como Moisés, cuando luchaban los israelitas contra Hamalec, 860 III, 98 | de la verdad tengan que luchar con la falta de todo.~ 861 INT, 5 | 5. Ensanchándose luego todavía más el campo de 862 I, 39 | en los Vicariatos y demás lugares de Misiones adquiera el 863 CON, 113 | anhelos de todos la excelsa Madre de Dios y Reina de los Apóstoles, 864 II, 71 | aun abrazar con heroica magnanimidad todas las contrariedades, 865 II, 49 | espiritual. La evidencia de este mal nos ahorra el detenernos 866 II, 70 | cometen para que, dejada la malicia, crean en ti, oh Señor... 867 INT, 6 | despótica de ciertos hombres malvados, ora arrancándolos de la 868 I, 34 | suerte que puedan el día de mañana tomar dignamente sobre sí 869 I, 38 | es señal evidente de ser manco y deficiente el sistema 870 III, 79 | el amor de su prójimo»10; mandamiento que urge con tanta mayor 871 INT, 2 | jamás la Iglesia, fiel al mandato divino, ha dejado de enviar 872 III, 79 | los no cristianos. Porque «mandó (Dios) a cada uno de ellos 873 II, 59 | desconoce cuán fácilmente, quien maneja bien el idioma, puede captar 874 II, 59 | debe llegar a dominarla y manejarla con destreza; porque el 875 I, 24 | obstacularizara el que otros pusieran mano en ella!~ 876 I, 28 | todas partes, debe procurar mantener trato y amistosas relaciones 877 II, 52 | apostolado, quiso ganarse el mantenimiento con el trabajo de sus propias 878 CON, 110 | palabra del Señor: «¡Guía mar adentro!»15, dicha a San 879 II, 47 | la Iglesia; y nos causa maravilla cómo no reparan en lo mucho 880 INT, 9 | la fe y coronado con el martirio sus trabajos apostólicos.~ 881 | Mas 882 II, 76 | 76. Sean nuestras mayores alabanzas en loor de esas 883 I, 39 | Propaganda Fide que apliquen las medidas que las diversas regiones 884 II, 70 | 70. Medite a este propósito aquello 885 I, 15 | para tender siempre a lo mejor. Pues conviene que cuantos 886 III, 88 | suscitará dentro muchos y mejores sacerdotes.~ 887 III, 102 | nuestro predecesor, de feliz memoria, León XIII, a saber: que 888 INT, 6 | los cuales merece especial mención Bartolomé de las Casas, 889 III, 101 | queremos tampoco dejar de mencionar aquí la «Obra de San Pedro», 890 I, 34 | desempeñando los oficios de menor importancia, sino que su 891 INT, 2 | de enviar a todas partes mensajeros de la doctrina revelada 892 II, 67 | de quien ha de procurar a menudo recabar el éxito de sus 893 INT, 6 | apostólicos, entre los cuales merece especial mención Bartolomé 894 III, 88 | apariencias de bien, ni de meros motivos humanos, so pretexto 895 INT, 4 | germánicos; como Cirilo y Metodio a los eslavos.~ 896 II, 42 | por encima de todas las mezquindades de los intereses humanos, 897 | mi 898 III, 91 | trabajan en el cultivo de una mies copiosísima, harán descender 899 I, 20 | reducir a la fe algunos millares de entre tan numerosa gentilidad, 900 INT, 10 | modernas, no baja aún de mil millones el número de los gentiles.~ 901 I, 30 | formar para los sagrados ministerios a los naturales mismos de 902 II, 48 | punto reconozca en él al ministro de una religión que, sin 903 II, 56 | verdad a la zaga de los ministros del error.~ 904 III, 90 | al cuidado de otros que miren por completar lo adquirido.~ 905 III, 95 | necesidad, indigencia y demás miserias de una muchedumbre infinita, 906 III, 78 | especial gracia del Señor misericordioso, gozan de la verdadera fe 907 II, 59 | lengua que hablan sus futuros misionados. No debe bastar un conocimiento 908 II, 58 | ciencia de las Misiones (Misionología).~ 909 | mismas 910 II, 70 | pasión y nos gobiernas con moderación suma»9.~ 911 INT, 10 | que, según estadísticas modernas, no baja aún de mil millones 912 II, 68 | compasión, de benignidad, de modestia, de paciencia»8. Con el 913 III, 84 | 84. Así, pues, como Moisés, cuando luchaban los israelitas 914 II, 71 | Porque ¿qué dificultad, molestia o peligro puede haber capaz 915 INT, 2 | 2. Pues bien: desde el momento en que los apóstoles «salieron 916 INT, 5 | esplendores de la fe la Mongolia y el B. Gregorio X envió 917 III, 84 | cielo en la cumbre de la montaña, del mismo modo, mientras 918 III, 99 | el bautismo a los niños moribundos hijos de paganos.~ 919 II, 56 | del misionero depende de mostrarse docto e instruido, y más 920 III, 86 | siempre grande, ahora, por motivo de la guerra, preséntase 921 III, 88 | apariencias de bien, ni de meros motivos humanos, so pretexto de 922 III, 83(12) | Mt 18,19.~ 923 I, 25 | y éstos esparcidos entre muchedumbres de paganos, y no bastándole 924 III, 93 | corazones buenos para que se muestren generosos en la medida de 925 II, 75 | pasar en silencio a las mujeres que, ya desde la cuna misma 926 CON, 112 | Cristo una numerosa y gozosa multitud de almas.~ 927 CON, 112 | merced a la caritativa munificencia de los buenos, engendrarán 928 I, 29 | poder aconsejarse y animarse mutuamente.~ 929 III, 102(14)| de 1890. Cf. Collectanea n.1943.~ 930 III, 106 | 106. Apenas nacida en Italia, se ha extendido 931 II, 46 | renunciar a sus derechos nacionales para someterse a tutelas 932 II | 9. Evitar nacionalismos~ 933 I, 31 | aficiones que ellos, ya que nadie puede saber como él insinuarse 934 I, 28 | muchos asuntos comunes que naturalmente no pueden solucionarse sino 935 II, 64 | apostolado tienen que concentrar necesariamente sus energías en lo que antes 936 II, 51 | afán de proveerse de lo necesario degenerase en el vicio de 937 III, 105 | otorgado cuantas atribuciones necesita su perfecto funcionamiento.~ 938 I, 25 | para instruir a todos, se negara, no digo a pedir, pero ni 939 II, 67 | recabar el éxito de sus negocios espirituales, convencido 940 II, 45 | misionero del Evangelio los nervios mismos de la caridad, pondría 941 II, 76 | dedicadas a la educación de la niñez y al servicio de innumerables 942 I, 13 | y en ellos, y más que en ningún otro, ha depositado la Iglesia 943 II, 54 | 54. puede dudarse, es verdad, 944 I, 23 | Apostólicos que, conforme a esta norma que establecemos, han ido 945 I | I. NORMAS PARA LOS OBISPOS, VICARIOS~ 946 I, 17 | En efecto, el misionero novel que, inflamado por el celo 947 III, 90 | de Cristo, trasládenlos a nuevas regiones, encargando gustosos 948 I, 39 | Misiones adquiera el clero nuevo y conveniente desarrollo.~ 949 | nunca 950 II, 67 | de todos por su humildad, obediencia, pureza de costumbres, señalándose 951 INT, 4 | Clemente Villibrordo, primer obispo de Utretch, mientras Bonifacio 952 III, 87 | venerables hermanos, que nos obliga a recurrir a vuestra próvida 953 CON, 109 | cada uno cumpliese con su obligación como es debido, lejos de 954 II, 61 | o por cortesía, se verá obligado a tener que tratar con los 955 III, 79 | santa ley, por la que están obligados a ayudar a las sagradas 956 II, 48 | 48. No obrará así quien se precie de ser 957 III, 95 | mayor exactitud se debe observar la ley de la caridad en 958 I, 24 | Señor a él señalada, que obstacularizara el que otros pusieran mano 959 II, 66 | pueblos, y aun puede ser un obstáculo para sí y para los demás.~ 960 I, 39 | 39. Con el fin de obviar este inconveniente, mandamos 961 CON, 109 | peligrosas heridas que les han ocasionado la guerra.~ 962 I, 14 | 14. No se nos oculta su ardiente celo ni las 963 II, 60 | como una de sus principales ocupaciones, toda vez que para eso, 964 II, 61 | 61. Además, han de ocurrirle casos por su ministerio 965 INT, 11 | en la santidad de nuestro oficio apostólico nada más tradicional 966 I, 34 | extranjeros, desempeñando los oficios de menor importancia, sino 967 II, 45 | disciernen con sagacísimo olfato si busca otra cosa que su 968 II, 43 | dirigía el Señor cuando dijo: «Olvida tu pueblo y la casa de tu 969 II, 44 | que hubiera misioneros tan olvidados de la dignidad de su ministerio 970 INT, 3 | encarnizadas persecuciones para oprimir en su cuna a la Iglesia, 971 III, 84 | deben ayudarles con sus oraciones.~ 972 I, 17 | queridos, tiene que pasar de ordinario por largos y con mucha frecuencia 973 I, 27 | religiosas para escuelas, orfanatos, hospitales, hospicios y 974 III, 103 | especial, venerables hermanos, organizar vuestro clero en punto de 975 I, 37 | extranjeras, especialmente de rito oriental.~ 976 II, 62 | a un buen misionero del Oriente.~ 977 I, 31 | sacerdote indígena del mismo origen, carácter, sentimientos 978 III, 105 | por nuestra parte hemos otorgado cuantas atribuciones necesita 979 CON, 114 | prenda de nuestro amor, os otorgamos a vosotros, venerables hermanos, 980 II, 68 | benignidad, de modestia, de paciencia»8. Con el auxilio de estas 981 INT, 8 | apartada en la inmensidad del Pacífico adonde no haya llegado el 982 INT, 4 | ingleses, Agustín; Columbano y Paladio, a los escoceses. Más tarde 983 I, 15 | por propia experiencia y palpen claramente que el superior 984 III, 86 | alarmantes, de manera que muchas parcelas de la viña del Señor han 985 II, 63 | 63. Esta fundación nos parece de mucha trascendencia, 986 | parecer 987 I, 17 | cristiano, abandona patria y parientes queridos, tiene que pasar 988 III, 100 | niños tienen en ella su participación; con lo cual, a la vez que 989 III, 78 | gozan de la verdadera fe y participan de los innumerables beneficios 990 I, 21 | tregua ni reposo, por hacer participantes de la verdad y vida cristiana 991 III, 85 | obra, al menos por el celo participen de sus apostólicos trabajos.~ 992 INT, 1 | Jesucristo, al tiempo de su partida hacia el Padre, por aquellas 993 III, 80 | presa de la ceguera y de las pasiones desordenadas, yacen en la 994 INT, 5 | misioneros a la China, cuyos pasos habían pronto de seguir 995 II, 69 | regazo de Jesús, su Buen Pastor.~ 996 I | 6. Colaboración pastoral de conjunto~ 997 II, 68 | estorbos y quedará llana y patente a la Verdad la entrada en 998 I | 3. Cuidado paternal de los misioneros~ 999 II, 44 | el corazón puestos más en patrias terrenas que en la celestial, 1000 INT, 4 | Styria; Frumencio, a Etiopía; Patricio conquista para Cristo a 1001 II, 46 | también al agente de intereses patrios. Inmediatamente su trabajo 1002 II, 48 | Jesucristo y no legación patriótica, se conducirá de modo que 1003 II, 47 | término, posponiéndola a miras patrióticas, la dilatación de la Iglesia;


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