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| Benedictus PP. XV Maximum illud IntraText - Concordancias (Hapax Legomena) |
negrita = Texto principal
Cap., N. gris = Texto de comentario
1004 INT, 4 | se concedió a la Iglesia paz y libertad, fue mucho mayor
1005 II, 64 | predicar, como ha de huir del pecado quien a los demás exhorta
1006 III, 89 | Misiones extranjeras les pedimos y suplicamos no dediquen
1007 I, 14 | celo ni las dificultades y peligros grandísimos por los que,
1008 CON, 109 | repuestas ya de las profundas y peligrosas heridas que les han ocasionado
1009 I, 17 | largos y con mucha frecuencia peligrosos caminos; y su ánimo se halla
1010 I, 17 | siempre dispuesto a sufrir mil penalidades en el ministerio de ganar
1011 II, 73 | a sólo Dios pertenece el penetrar en el corazón para derramar
1012 II, 50 | almas se halle dispuesto a perder sus bienes y aun la misma
1013 III, 88 | a las Misiones serán una pérdida para vuestras diócesis,
1014 I, 20 | ninguno de ellos sucumba ni perezca.~
1015 II, 63 | que procuren cultivar y perfeccionar en estos conocimientos a
1016 III, 105 | atribuciones necesita su perfecto funcionamiento.~
1017 INT | Evangelización del mundo, deber permanente de la Iglesia.~Historia
1018 I, 22 | cuanto la oportunidad lo permita, pueda la Misión más tarde
1019 III, 88 | ya que, por cada uno que permitáis salga fuera de ella, el
1020 INT, 1 | apóstoles, sino que se debía perpetuar en sus sucesores hasta el
1021 INT, 3 | el infierno encarnizadas persecuciones para oprimir en su cuna
1022 III, 83 | esta gracia es la humilde perseverancia de la oración, porque «cualquier
1023 II, 66 | exquisito; si a tales dotes personales no acompaña una vida irreprochable,
1024 II, 77 | gloria de la Iglesia. Y persuádanse todas de que el fruto de
1025 I, 14 | Reino de Dios. Con todo, persuadidos de su mucha piedad filial
1026 II, 73 | de Dios; pues a sólo Dios pertenece el penetrar en el corazón
1027 III, 85 | deseando que ninguno deje de pertenecer a ella, para que así, si
1028 III, 79 | mayor es la necesidad que pesa sobre el prójimo.~
1029 INT, 10 | admitirá sin duda que, a pesar de ello, sean todavía innumerables
1030 II, 45 | Sería ésa la más infecciosa peste para la vida de un apóstol,
1031 III, 83 | la oración, ya que no hay petición ni más excelente ni más
1032 III, 83 | cosa, dice el Señor, que pidieren, se la dará mi Padre»12.
1033 III, 82 | atestigua San Pablo: «Yo planté, Apolo regó; pero Dios es
1034 I, 33 | 33. Su formación debe ser plena, completa y acabada bajo
1035 I, 19 | que ésta haya alcanzado su pleno desarrollo. Porque todo
1036 II | 10. Vivir pobremente~
1037 | poca
1038 | pocas
1039 INT, 12 | juntamente el modo como podéis favorecer a esta importantísima
1040 I, 20 | numerosa gentilidad, no por eso podrá descansar. Procure, sí,
1041 II, 46 | la gente, que fácilmente podría ser arrastrada al convencimiento
1042 II, 45 | nervios mismos de la caridad, pondría en peligro ante los ojos
1043 II, 69 | la mansedumbre cristiana pone a su alcance, para irlos
1044 I, 16 | gobernarla, de ahí el peligro de poner al frente de ellas hombres
1045 CON, 114 | 1919, sexto año de nuestro pontificado.~ ~
1046 I, 38 | insistencia por parte de los Pontífices, haya todavía regiones donde,
1047 III | de las Obras Misionales Pontificias~
1048 II, 58 | cumpla en las clases del Pontificio Colegio Urbano, instituido
1049 III, 106 | amparo de no pocos favores pontificios.~
1050 INT, 3 | primeros siglos, cuando una en pos de otra suscitaba el infierno
1051 II, 50 | En efecto, a quien está poseído de la codicia le será imposible
1052 I, 24 | tuviese de tal manera como posesión propia y exclusiva la parte
1053 III, 81 | contribuyeren, en la medida de sus posibilidades, a llevarles la luz de la
1054 II, 47 | relegan a segundo término, posponiéndola a miras patrióticas, la
1055 I, 18 | para nada, se entregue a la postración y abandono.~
1056 INT, 12 | implorado con reiteradas preces la luz y el auxilio del
1057 II, 69 | éstos se rescataron con el precio de la misma sangre divina,
1058 II, 55 | aconsejarse, se verá en la precisión de contestar a muchas dificultades
1059 III, 102 | lo prescrito por nuestro predecesor, de feliz memoria, León
1060 III, 97 | elogiada ya por nuestros predecesores, y a la que quisiéramos
1061 INT, 1 | Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a todas las
1062 INT, 2 | los apóstoles «salieron y predicaron por todas partes»2 la palabra
1063 II, 47 | lo mucho que su conducta predispone las voluntades de los infieles
1064 I, 22 | tantos futuros Vicariatos y Prefecturas.~
1065 II, 44 | dirigiesen sus esfuerzos con preferencia a la dilatación y exaltación
1066 III, 96 | los católicos favorezcan preferentemente las obras instituidas para
1067 CON, 114 | augurio de tanta gracia y en prenda de nuestro amor, os otorgamos
1068 II, 66 | misionero que, a las más bellas prendas de inteligencia y carácter,
1069 I, 23 | establecemos, han ido siempre preparando nuevos crecimientos para
1070 III, 80 | desconocedores de Dios y presa de la ceguera y de las pasiones
1071 III, 102 | que se cumpla también lo prescrito por nuestro predecesor,
1072 I, 26 | salvación de las almas, en presencia de la necesidad, acude a
1073 III, 86 | por motivo de la guerra, preséntase en proporciones alarmantes,
1074 I, 15 | Tengan, pues, ante todo, muy presente que cada uno debe ser el
1075 II, 75 | del cristianismo, aparecen prestando grandísima ayuda y apoyo
1076 I, 15 | proyectos y loables empresas, prestándoles su concurso, e interesarse
1077 II, 73 | las virtudes, a la vez que prestar al hombre las fuerzas sobrenaturales
1078 CON, 109 | abrigamos la confianza de que presto tornarían las Misiones a
1079 II, 45 | lo que significa y lo que pretende de ellos el misionero, y
1080 III, 88 | meros motivos humanos, so pretexto de que los sujetos que consagréis
1081 II, 54 | en orden a salvar almas, prevalecen los medios sobrenaturales
1082 INT, 6 | Bartolomé de las Casas, honra y prez de la Orden dominicana,
1083 III, 97 | 97. Sea la primera de éstas la llamada «Obra
1084 I, 19 | de la Misión debe cuidar primeramente de promover e impulsar la
1085 INT, 3 | 3. Aun en los tres primeros siglos, cuando una en pos
1086 II, 60 | considera como una de sus principales ocupaciones, toda vez que
1087 III | 21. Prioridad de las Obras Misionales
1088 II, 48 | cualquiera que examine su proceder, al punto reconozca en él
1089 II, 41 | y como base de todo, que procuréis formaros cabal concepto
1090 II, 63 | confiadas estas Misiones, que procuren cultivar y perfeccionar
1091 II, 47 | 47. Ved por qué han producido en Nos honda amargura ciertos
1092 I, 38 | no hayan sido capaces de producir ni obispos que los rijan
1093 II, 57 | conocimientos sagrados y profanos que las distintas situaciones
1094 CON, 109 | vida, repuestas ya de las profundas y peligrosas heridas que
1095 II, 56 | pueblos que se glorían de progreso y cultura; sería muy poco
1096 I, 19 | debe cuidar primeramente de promover e impulsar la vitalidad
1097 I, 22 | del Evangelio pueda más pronta y felizmente llegar a oídos
1098 III, 98 | abundan en dinero para sus propagandas, los misioneros de la verdad
1099 III, 104 | efecto: el pueblo fiel siente propensión innata a socorrer con largueza
1100 II, 45 | si busca otra cosa que su propio bien espiritual.~
1101 I, 25 | paganos, y no bastándole sus propios colaboradores para instruir
1102 III, 99 | Infancia, obra cuyo fin es proporcionar el bautismo a los niños
1103 III, 86 | la guerra, preséntase en proporciones alarmantes, de manera que
1104 II, 70 | 70. Medite a este propósito aquello de la Sagrada Escritura: «¡
1105 III, 104 | saber encauzar en bien y prosperidad de las Misiones ese espíritu
1106 I, 15 | que sabe alegrarse en sus prosperidades, condolerse de sus desgracias,
1107 INT, 11 | entusiasmos de los buenos para proveer y extender las Misiones
1108 III, 87 | obliga a recurrir a vuestra próvida diligencia; y sabed que
1109 I, 27 | en las que sabe que la providencia de Dios ha puesto increíble
1110 III, 97 | puede esperarse. Porque muy provista ha de estar la fuente principal,
1111 II, 54 | cierto que quien no esté provisto de un buen caudal de doctrina
1112 II, 62 | tierras saliesen de ella provistos de la ciencia, conocimiento
1113 I, 15 | infundir vida y aliento a sus proyectos y loables empresas, prestándoles
1114 I, 18 | superior diligente cuya prudencia y caridad le pueda ayudar
1115 INT, 4 | 4. Pero desde que públicamente se concedió a la Iglesia
1116 I, 28 | comunes que naturalmente no pueden solucionarse sino de común
1117 I, 31 | indígena sin dificultad la puerta de una Misión cerrada a
1118 INT, 7 | y el Japón, expira a las puertas mismas del Celeste Imperio,
1119 I, 27 | la providencia de Dios ha puesto increíble eficacia para
1120 INT, 11 | satisfacción y regocijo, brotar pujantes en todos los rincones del
1121 II, 67 | su humildad, obediencia, pureza de costumbres, señalándose
1122 I, 24 | obstacularizara el que otros pusieran mano en ella!~
1123 INT, 8 | pregoneros de la fe. Y casi no queda ya isla tan apartada en
1124 I, 21 | sin comparación mayor, le quedan todavía por convertir.~
1125 I, 17 | abandona patria y parientes queridos, tiene que pasar de ordinario
1126 II, 52 | cuidados de su apostolado, quiso ganarse el mantenimiento
1127 I, 36 | que, con tal base y tales raíces, zozobre a los embates del
1128 INT, 3 | cuna a la Iglesia, y todo rebosaba sangre de cristianos, la
1129 CON, 111 | ser el espíritu de Dios, rebosante de vida y fecundidad; ni
1130 II, 67 | ha de procurar a menudo recabar el éxito de sus negocios
1131 III, 102 | remita íntegramente el dinero recaudado a la Sagrada Congregación
1132 INT, 8 | de tesón y audacia, han recibido también pregoneros de la
1133 I, 32 | indispensable para poder recibir el sacerdocio.~
1134 III, 92 | recurso, y no escaso, que reclama la actual situación de las
1135 II, 50 | misma vida, cuando así lo reclame la caridad.~
1136 II, 77 | Quisiéramos que esta nuestra recomendación de su benemeritísima labor
1137 III, 99 | segunda obra, que también recomendamos intensamente a todos, es
1138 III, 96 | 96. Por lo cual, queremos recomendar a la generosidad de los
1139 III, 85 | de la Oración», queremos recomendarla aquí encarecidamente a todos
1140 II, 48 | examine su proceder, al punto reconozca en él al ministro de una
1141 II, 43 | y la casa de tu padre»5, recordad que no es vuestra vocación
1142 I, 25 | divino, sobre todo si, como recordamos haber sucedido no pocas
1143 III, 92 | 92. E1 tercer recurso, y no escaso, que reclama
1144 III, 93 | generosos en la medida de sus recursos.~
1145 INT, 11 | beneficios de la divina Redención, vemos, no sin satisfacción
1146 III, 102 | del mundo la colecta «para redimir esclavos en Africa» y que
1147 III, 82 | 82. A tres se reducen los géneros de ayuda a las
1148 I, 20 | Por lo cual, aunque logre reducir a la fe algunos millares
1149 II, 58 | que se enseñe cuanto se refiere a la ciencia de las Misiones (
1150 II, 69 | atrayendo suavemente hacia el regazo de Jesús, su Buen Pastor.~
1151 III, 82 | Pablo: «Yo planté, Apolo regó; pero Dios es quien ha dado
1152 INT, 11 | vemos, no sin satisfacción y regocijo, brotar pujantes en todos
1153 CON, 113 | excelsa Madre de Dios y Reina de los Apóstoles, e impetre
1154 INT, 12 | después de haber implorado con reiteradas preces la luz y el auxilio
1155 I, 28 | mantener trato y amistosas relaciones con sus colegas vecinos,
1156 II, 45 | apóstol, que, además de relajar en el misionero del Evangelio
1157 II, 47 | los que se ve que algunos relegan a segundo término, posponiéndola
1158 III, 102 | esclavos en Africa» y que se remita íntegramente el dinero recaudado
1159 II, 42 | cuya esfera de acción se remonta muy por encima de todas
1160 III, 97 | hiciera con sumo empeño rendir en adelante todo el ubérrimo
1161 II, 46 | de que el abrazarla sería renunciar a sus derechos nacionales
1162 II, 47 | causa maravilla cómo no reparan en lo mucho que su conducta
1163 III, 82 | Dios. Porque, según hemos repetido ya varias veces, vana y
1164 II, 73 | sabiduría cristiana, lo repetimos, es toda ella obra exclusiva
1165 I, 21 | cuidado, y sin darse tregua ni reposo, por hacer participantes
1166 I, 24 | contrario, ¡qué digno de reprensión sería quien tuviese de tal
1167 CON, 109 | reverdecer llenas de vida, repuestas ya de las profundas y peligrosas
1168 II, 62 | lengua y costumbres y demás requisitos que deben adornar a un buen
1169 II, 51 | sería extraño en materia tan resbaladiza, el afán de proveerse de
1170 II, 69 | ya que también éstos se rescataron con el precio de la misma
1171 III, 94 | él, ¿cómo es posible que resida en él la caridad de Dios?»13.~
1172 II, 68 | voluntad tan contumaz que pueda resistirles fácilmente.~
1173 I, 15 | alma, como se dice, de su respectiva Misión. Por lo cual, edifiquen
1174 I, 35 | quienes puedan seguir sus respectivos naturales como a maestros
1175 I, 16 | 16. Como el diverso resultado de cada Misión depende de
1176 I, 18 | duda que su labor habrá de resultar fructuosísima; pero, en
1177 I, 38 | que, habiendo dejado ya su retraso y subido a tal grado de
1178 I, 29 | determinados tiempos, tuviesen sus reuniones donde poder aconsejarse
1179 INT, 2 | mensajeros de la doctrina revelada por Dios y dispensadores
1180 CON, 109 | tornarían las Misiones a reverdecer llenas de vida, repuestas
1181 I, 38 | producir ni obispos que los rijan ni sacerdotes que se impongan
1182 INT, 11 | brotar pujantes en todos los rincones del orbe católico los entusiasmos
1183 I, 32 | para que el clero indígena rinda el fruto apetecido, es absolutamente
1184 I, 37 | extranjeras, especialmente de rito oriental.~
1185 INT, 3 | los confines del Imperio romano.~
1186 INT, 5 | misionera, cuando Guillermo de Rubruquis iluminó con los esplendores
1187 INT, 10 | quien considere tantos y tan rudos trabajos sufridos en la
1188 II, 42 | suerte se despeñarían en la ruina.~
1189 II, 47 | Nos honda amargura ciertos rumores y comentarios que, en cuestión
1190 II, 70(9) | Sab 12, 1-2; 12,18.~
1191 III, 87 | vuestra próvida diligencia; y sabed que será la más exquisita
1192 III, 83 | 83. Sabido es que el único camino para
1193 II, 73 | 73. La propagación de la sabiduría cristiana, lo repetimos,
1194 II, 55 | recurrir a los libros ni a los sabios, de quienes poder aconsejarse,
1195 II, 71 | para tan sublime empresa, sabrá soportar y aun abrazar con
1196 II, 45 | misionero, y disciernen con sagacísimo olfato si busca otra cosa
1197 INT, 11 | apostólico nada más tradicional y sagrado que el comunicarles los
1198 III, 88 | por cada uno que permitáis salga fuera de ella, el Señor
1199 INT, 2 | momento en que los apóstoles «salieron y predicaron por todas partes»2
1200 II, 62 | apostolado en aquellas tierras saliesen de ella provistos de la
1201 INT, 1 | 1. La grande y santísima misión confiada a sus discípulos
1202 I, 26 | de colaboradores para el santísimo ministerio; ni se le da
1203 CON, 113 | la difusión del Espíritu Santo sobre los pregoneros de
1204 II, 68 | escogidos que sois de Dios, santos y amados; revestíos de entrañas
1205 III, 95 | la soberbia dominación de Satanás para trasladarlas a la libertad
1206 INT, 11 | Redención, vemos, no sin satisfacción y regocijo, brotar pujantes
1207 CON, 113 | 113. Secunde los anhelos de todos la
1208 III, 99 | 99. La segunda obra, que también recomendamos
1209 III, 103 | a verificarse con la más segura garantía y éxito halagador,
1210 III, 87 | esmeráis en fomentar la semilla de la vocación misionera,
1211 I, 39 | la debida dirección de seminarios que puedan servir para varias
1212 III, 87 | de vuestros sacerdotes y seminaristas.~
1213 I, 38 | sus conciudadanos. Ello es señal evidente de ser manco y
1214 I, 24 | de la viña del Señor a él señalada, que obstacularizara el
1215 II, 67 | obediencia, pureza de costumbres, señalándose sobre todo por su piedad
1216 II, 42 | sombras de muerte y abrir la senda de la vida a quienes de
1217 I, 38 | 38. Por eso es más de sentir que, después de tanta insistencia
1218 | serán
1219 II, 76 | educación de la niñez y al servicio de innumerables instituciones
1220 III, 80 | yacen en la más abyecta servidumbre del demonio?~
1221 I, 39 | de seminarios que puedan servir para varias diócesis en
1222 I, 25 | 25. ¡Y cuán severo habría de pasar sobre él
1223 CON, 114 | 30 de noviembre de 1919, sexto año de nuestro pontificado.~ ~
1224 I, 35 | 35. Siendo la Iglesia de Dios católica
1225 III, 104 | En efecto: el pueblo fiel siente propensión innata a socorrer
1226 II, 48 | de bárbaro y escita, de siervo y libre, porque Cristo lo
1227 II, 72 | disposición y estos alientos siga el misionero tras las huellas
1228 II, 75 | punto, no debemos pasar en silencio a las mujeres que, ya desde
1229 III, 100 | Hácese esta obra tanto más simpática cuanto que también nuestros
1230 II, 76 | Señor que, en tanto número, sirven a las Misiones, dedicadas
1231 II, 77 | su benemeritísima labor sirviese para infundirles nuevos
1232 I, 38 | ser manco y deficiente el sistema empleado hasta el día de
1233 III, 92 | escaso, que reclama la actual situación de las Misiones es el de
1234 II, 57 | profanos que las distintas situaciones del misionero reclamen.~
1235 III, 88 | de meros motivos humanos, so pretexto de que los sujetos
1236 II, 70 | Pero como tú eres el soberano Señor de todo, juzgas sin
1237 III, 95 | gran número de almas de la soberbia dominación de Satanás para
1238 I, 22 | esas almas, aprovechará sobremanera fundar nuevos puestos y
1239 III, 89 | sujetos escogidísimos, que sobresalgan por su intachable conducta,
1240 II, 56 | estos casos, la reputación social del misionero depende de
1241 II, 68 | Revestíos como escogidos que sois de Dios, santos y amados;
1242 II, 71 | con tal de arrancar una sola alma de las fauces del infierno.~
1243 III, 90 | consolidando sus misiones, como a soldados avezados de Cristo, trasládenlos
1244 I, 15 | Misión es padre vigilante y solícito, lleno de caridad, que abraza
1245 I, 37 | su cargo. Prueba de esta solicitud son los colegios que ahora,
1246 I, 32 | indispensable que esté dotado de una sólida formación. Para ello no
1247 I, 28 | que naturalmente no pueden solucionarse sino de común acuerdo.~
1248 II, 46 | derechos nacionales para someterse a tutelas extranjeras.~
1249 II, 71 | tan sublime empresa, sabrá soportar y aun abrazar con heroica
1250 II, 46 | Inmediatamente su trabajo se haría sospechoso a la gente, que fácilmente
1251 INT, 4 | a Armenia; Victoriano, a Styria; Frumencio, a Etiopía; Patricio
1252 II, 70 | Escritura: «¡Oh cuán benigno y suave es, Señor, tu espíritu en
1253 II, 69 | alcance, para irlos atrayendo suavemente hacia el regazo de Jesús,
1254 I, 15 | interesarse por todo lo de sus súbditos como por sus propias cosas.~
1255 I, 22 | pueda la Misión más tarde subdividirse en otros centros misioneros,
1256 I, 38 | habiendo dejado ya su retraso y subido a tal grado de cultura que
1257 II, 41 | formaros cabal concepto de la sublimidad de vuestra misión, la cual
1258 I, 31 | sus almas. Y así, a veces sucede que se abre a un sacerdote
1259 I, 25 | si, como recordamos haber sucedido no pocas veces, teniendo
1260 INT, 1 | se debía perpetuar en sus sucesores hasta el fin de los tiempos,
1261 I, 20 | consintiendo que ninguno de ellos sucumba ni perezca.~
1262 CON, 111 | fecundado y aún fecundan con sus sudores de apóstol las tierras por
1263 I, 33 | todos sus aspectos, tal como suele darse hoy a los sacerdotes
1264 INT, 10 | tantos y tan rudos trabajos sufridos en la propagación de la
1265 II, 71 | contrariedades, asperezas, sufrimientos, fatigas, calumnias, indigencias,
1266 I, 17 | halla siempre dispuesto a sufrir mil penalidades en el ministerio
1267 III, 105 | Unión Misional del Clero», sujeta en todo a la Sagrada Congregación
1268 II, 42 | llevar la luz a los pueblos sumidos en sombras de muerte y abrir
1269 III, 90 | los pueblos de sus falsas supersticiones, una vez que éstos vayan
1270 III, 89 | extranjeras les pedimos y suplicamos no dediquen a tan dificil
1271 III, 84 | Hamalec, levantaba sus brazos suplicantes al cielo en la cumbre de
1272 II, 46 | 46. Suponed, pues, que, en efecto, entren
1273 II, 66 | 66. Supóngase un misionero que, a las
1274 CON, 112 | sin duda por su ejemplo, surgirán después nuevos escuadrones
1275 III, 97 | por establecerse han de surtirse y proveerse.~
1276 INT, 3 | cuando una en pos de otra suscitaba el infierno encarnizadas
1277 III, 88 | fuera de ella, el Señor os suscitará dentro muchos y mejores
1278 II, 52 | suficiente para nuestro sustento y vestido»7, en la práctica
1279 | suyo
1280 | tantas
1281 II | 8. Tarea sublime ~
1282 II | Preparación intelectual y técnica~
1283 III, 95 | del alivio de necesidades temporales. Pero ¿con cuánta mayor
1284 I, 15 | infúndanles bríos y alientos para tender siempre a lo mejor. Pues
1285 II, 66 | poca o ninguna eficacia tendrá para la conversión de los
1286 I, 28 | dentro de su territorio, que tenga por cosa ajena todo lo que
1287 III, 92 | 92. E1 tercer recurso, y no escaso, que
1288 II, 47 | algunos relegan a segundo término, posponiéndola a miras patrióticas,
1289 II, 44 | corazón puestos más en patrias terrenas que en la celestial, dirigiesen
1290 INT, 8 | recientemente por hombres de tesón y audacia, han recibido
1291 | ti
1292 II, 52(7) | 1 Tim 6,8.~
1293 II, 52 | si no duda en escribir a Timoteo: «Estamos contentos, con
1294 INT, 10 | innumerables los que yacen en las tinieblas y sombras de muerte, ya
1295 I, 32 | basta en manera alguna un tinte de formación incipiente
1296 INT, 6 | ora defendiéndolos de la tiranía despótica de ciertos hombres
1297 | tomar
1298 I, 39 | regiones reclamen, y que tome a su cuenta la fundación
1299 I, 36 | establecida. Y si, más tarde, la tormenta de la persecución amenaza
1300 CON, 109 | confianza de que presto tornarían las Misiones a reverdecer
1301 INT, 7 | apóstoles, después de haber trabajado heroicamente por la gloria
1302 II, 40 | hablaros a vosotros, cuantos trabajáis en la viña del Señor, a
1303 II, 74 | embargo, no ha de dejar de trabajar con ahínco en lo comenzado,
1304 INT, 11 | oficio apostólico nada más tradicional y sagrado que el comunicarles
1305 INT, 12 | pueblo a cooperar en obra tan trascendental, indicándoos juntamente
1306 III, 95 | dominación de Satanás para trasladarlas a la libertad de los hijos
1307 III, 90 | soldados avezados de Cristo, trasládenlos a nuevas regiones, encargando
1308 II, 46 | en él sólo al apóstol, se trasluzca también al agente de intereses
1309 II, 65 | especial tiene esto explicación tratándose de quien ha de vivir entre
1310 II, 61 | verá obligado a tener que tratar con los hombres de autoridad
1311 II, 69 | ni cansarse de ellos, sin tratarlos con dureza ni aspereza,
1312 I, 27 | colaboradores, sino que se da traza para hacerse también con
1313 I, 21 | todo cuidado, y sin darse tregua ni reposo, por hacer participantes
1314 I, 23 | Al llegar aquí hemos de tributar el debido elogio a aquellos
1315 INT, 6 | consagraron a aliviar la triste suerte de los indígenas,
1316 II, 46 | nacionales para someterse a tutelas extranjeras.~
1317 I, 24 | de reprensión sería quien tuviese de tal manera como posesión
1318 I, 29 | en determinados tiempos, tuviesen sus reuniones donde poder
1319 III, 97 | rendir en adelante todo el ubérrimo fruto que de ella puede
1320 I, 14 | por los que, sobre todo últimamente, han atravesado en su empeño
1321 III, 83 | 83. Sabido es que el único camino para lograr esta
1322 II, 66 | inteligencia y carácter, haya unido una formación tan vasta
1323 II, 58 | clases del Pontificio Colegio Urbano, instituido para propagar
1324 III | 17. Urgidos por la caridad~
1325 II, 57 | mientras se forman para ser útiles en estas expediciones apostólicas,
1326 INT, 4 | Villibrordo, primer obispo de Utretch, mientras Bonifacio y Anscario
1327 I, 31 | Porque es indecible lo que vale, para infiltrar la fe en
1328 III, 100 | que aprenden a estimar el valor del beneficio de la fe,
1329 II, 47 | en cuestión de Misiones, van esparciéndose de unos años
1330 III, 82 | repetido ya varias veces, vana y estéril ha de ser la labor
1331 II, 66 | unido una formación tan vasta como culta y un trato de
1332 INT, 7 | Evangelio en aquella región vastísima, donde habían de consagrarse
1333 III, 90 | supersticiones, una vez que éstos vayan consolidando sus misiones,
1334 I, 38 | siglos la fe católica, no se vea todavía clero indígena bien
1335 III, 90 | Después, a los misioneros que vean son más diestros en amañarse
1336 I, 28 | relaciones con sus colegas vecinos, toda vez que, dentro de
1337 II, 47 | 47. Ved por qué han producido en
1338 INT, 11 | de la divina Redención, vemos, no sin satisfacción y regocijo,
1339 II, 65 | se guían más por lo que ven que por la razón, y para
1340 III, 78 | misericordioso, gozan de la verdadera fe y participan de los innumerables
1341 II, 42 | 42. Misión verdaderamente divina, cuya esfera de acción
1342 II, 73 | divina comprendió ser bueno y verdadero.~
1343 III, 103 | nuestros deseos lleguen a verificarse con la más segura garantía
1344 II, 46 | humanos, y que, en lugar de verse en él sólo al apóstol, se
1345 II, 52 | para nuestro sustento y vestido»7, en la práctica avanzó
1346 II, 51 | necesario degenerase en el vicio de la avaricia, pasión abyecta
1347 INT, 7 | misioneros y en medio de mil vicisitudes, los hijos de tantas Ordenes
1348 INT, 4 | causa cristiana a Armenia; Victoriano, a Styria; Frumencio, a
1349 III, 94 | bienes de este mundo y, viendo a su hermano en la necesidad,
1350 I, 23 | y que, si para este fin vieron no les bastaba la ayuda
1351 I, 15 | superior de la Misión es padre vigilante y solícito, lleno de caridad,
1352 INT, 4 | Evangelio para Holanda Clemente Villibrordo, primer obispo de Utretch,
1353 II, 76 | alabanzas en loor de esas vírgenes consagradas al Señor que,
1354 II, 62 | recientemente hemos tenido a la vista cuando, para mirar por la
1355 INT, 12 | cumplimiento de nuestros más vivos deseos, después de haber
1356 III | 19. Las vocaciones misioneras~
1357 II, 47 | conducta predispone las voluntades de los infieles contra la
1358 | vuestros
1359 INT, 5 | Mongolia y el B. Gregorio X envió misioneros a la China,
1360 III, 102 | de feliz memoria, León XIII, a saber: que en el día
1361 | Yo
1362 II, 56 | maestros de la verdad a la zaga de los ministros del error.~
1363 I, 36 | tal base y tales raíces, zozobre a los embates del enemigo.~