Jornada, Nov.
1 1, 1 | manos del diablo que en el paraíso. Y si así es, grandísima
2 3, Pr| si se pudiera hacer un paraíso en la tierra, no sabrían
3 3, 4 | mientras se esfuerzan en ir al paraíso, sin darse cuenta a quien
4 3, 4 | ha ganado a nosotros el paraíso.~Y pareciéndole a la mujer
5 3, 4 | Puccio creyó que ganaba el paraíso haciendo penitencia, mandó
6 3, 8 | haciéndole dormir) a su paraíso o traerlo de allí, y que,
7 4, 2 | no como hombres que el paraíso tengan que ganar como nosotros
8 4, 2 | que sería hermosa en el paraíso?~Y además de esto dijo tantas
9 4, 2 | cuerpo y la pondrá en el paraíso, y cuanto él esté con vos
10 4, 2 | tanto estará mi alma en el paraíso.~Dijo entonces doña Poco -
11 5, 7 | infierno le pareció saltar al paraíso; y dijo que esto sería una
12 2, 9 | aquellas alcobas parecen un paraíso a la vista, de bellas que
13 2, 10| Salabaetto le parecía estar en el paraíso; y mil veces había mirado
14 4, 7 | si hubiera estado en el paraíso, y como pudo le respondió:~ -
15 Not | Dante en el canto XVII del Paraíso, y por otros muchos.~Federico
16 Not | Dios en el verso 145 de "Paraíso", XXXIII: «mas a mi voluntad
17 Not | boca de Cacciaguida en "Paraíso", XVI, 89 y ss.~Su «desdichado
18 Not | Lion, y Beatriz dice en Paraíso, XXIX, 124 - 126: «De San
19 Not | refiere a su familia en "Paraíso", XVI, 65. Boccaccio habla
20 Not | juzga digna de poseer su paraíso. Branca no encuentra ningún
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