Jornada, Nov.
1 2, 3 | que vos veis junto a mí, cuyas costumbres y mérito son
2 2, 6 | alegre fortuna le deparara. A cuyas ofertas no plegándose la
3 2, 7 | comodidad y el calor de la cama, cuyas fuerzas no son pequeñas,
4 2, Con| este brillar del fuego en cuyas llamas quiero estar adorándote
5 4, Pr | naturalmente obramos; a cuyas leyes (de la naturaleza)
6 4, 1 | cuando tal deseo se cumple. A cuyas fuerzas, no pudiendo yo
7 4, 2 | llamado Berto de la Massa, cuyas vituperables acciones muy
8 5, 2 | luego mandar hacer saetas cuyas muescas no sean buenas sino
9 5, 4 | día y me ha cogido aquí?~A cuyas palabras micer Lizio, llegando
10 VII, 3 | que necesito buena moneda.~Cuyas palabras oídas, el mariscal
11 VII, Con| muy estrecho por una de cuyas partes corría un clarísimo
12 2, 9 | dos, cada una con aquel a cuyas instancias se la ha hecho
13 3, 9 | costumbre que queremos decir, cuyas fuerzas son grandísimas
14 4, 9 | que muy cerca estaba y cuyas puertas no se cerraban nunca.
15 4, 9 | pecho en el que había perlas cuyas semejantes nunca habían
16 4, 10 | no hacían sino murmurar. Cuyas palabras oyendo la señora,
17 Con | cosas no en la iglesia, de cuyas cosas con ánimos y palabras
18 Not | recitaba a modo de conjuro y cuyas variantes serían muy numerosas.
19 Not | saína es un tipo de retama cuyas espigas se usan como escobas.~
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