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Jornada, Nov. gris = Texto de comentario
1 1, 4 | reprendiendo discretamente a su abad de aquella misma culpa .~ ~
2 1, 4 | con ella, sucedió que el abad, levantándose de dormir
3 1, 4 | y vio clarísimamente al abad escuchándole y comprendió
4 1, 4 | comprendió muy bien que el abad había podido oír que la
5 1, 4 | directamente a la cámara del abad, y dándosela, tal como todos
6 1, 4 | al bosque y traerla.~El abad, para poder informarse más
7 1, 4 | La joven, viendo venir al abad, palideció toda, y temblando
8 1, 4 | llorar de vergüenza. El señor abad, que le había echado la
9 1, 4 | se plegó a los gustos del abad: el cual, después de abrazarla
10 1, 4 | dormitorio, como vio al abad solo entrar en su celda,
11 1, 4 | agujero por donde lo que el abad hizo o dijo lo oyó y lo
12 1, 4 | lo vio.~Pareciéndole al abad que se había demorado bastante
13 1, 4 | como os he visto a vos.~El abad, que era hombre avisado,
14 1, 7 | historia sobre Primasso y el abad de Cligny, reprende donosamente
15 1, 7 | poderosos, oyó hablar de un abad de Cligny, que se cree que
16 1, 7 | llegaba a pedirlo cuando el abad estaba comiendo. Lo que,
17 1, 7 | la magnificencia de este abad y preguntó cuán cerca de
18 1, 7 | llegó a donde estaba el abad. Y, entrado dentro, estuvo
19 1, 7 | atento, el senescal del abad, porque era hora de comer
20 1, 7 | de la cámara por donde el abad debía salir para venir al
21 1, 7 | primero no había venido el abad a sentarse a la mesa.~Habiendo,
22 1, 7 | las mesas, hizo decir al abad que, cuando le pluguiese,
23 1, 7 | comida estaba presta. El abad hizo abrir la cámara para
24 1, 7 | un rato y viendo que el abad no venía, se sacó del seno
25 1, 7 | y empezó a comérselo. El abad, después que pasó algún
26 1, 7 | consigo.~Dijo entonces el abad:~ - Pues que coma de lo
27 1, 7 | comerá hoy.~Habría querido el abad que Primasso se hubiese
28 1, 7 | había comido un pan y el abad no venía, empezó a comer
29 1, 7 | igualmente fue dicho al abad, que había mandado mirar
30 1, 7 | Por último, no viniendo el abad, Primasso, comido el segundo,
31 1, 7 | lo que también dijeron al abad. El cual empezó a pensar
32 1, 7 | magnificencia. Y como el abad le conocía por su fama hacía
33 2, 3 | compañero de camino a un abad, encuentra que éste es la
34 2, 3 | que salía igualmente un abad blanco acompañado de muchos
35 2, 3 | nuestro, recientemente elegido abad de una de las mayores abadías
36 2, 3 | Caminando, pues, el novel abad ora delante de sus criados
37 2, 3 | pudiese, se ofreció. El abad, oyendo su conversar bello
38 2, 3 | mandatos. Caminando, pues, el abad, en cuyo pecho se revolvían
39 2, 3 | queriendo allí albergar al abad, Alessandro en casa de un
40 2, 3 | ya casi en mayordomo del abad, como quien estaba muy avezado
41 2, 3 | allí, habiendo ya cenado el abad y ya siendo noche cerrada,
42 2, 3 | bancos, pero en la alcoba del abad hay unos arcones a los que
43 2, 3 | voy a ir a la alcoba del abad, que sabes que es pequeña
44 2, 3 | allí lo mejor del mundo; el abad duerme y las cortinas están
45 2, 3 | ninguna molestia para el abad, dio su acuerdo, y lo más
46 2, 3 | pudo se acomodó allí. El abad, que no dormía, sino que
47 2, 3 | desnudándose se acostó allí. El abad, poniéndole la mano en el
48 2, 3 | maravilló mucho, y dudó si el abad, impulsado por deshonesto
49 2, 3 | súbitamente conoció el abad, y sonrió: y prontamente
50 2, 3 | mano sobre el pecho del abad, encontró dos teticas redondas
51 2, 3 | alegre sobremanera, con el abad y con su compañía se puso
52 2, 3 | se hubieron quedado, el abad con los dos caballeros y
53 2, 3 | así comenzó a hablar el abad:~ - Santo padre, así como
54 3, 8 | enterrado como muerto y por el abad, que su mujer se disfruta,
55 3, 8 | un hijo engendrado por el abad en su mujer.~ ~Llegado el
56 3, 8 | las gentes, de la que fue abad un monje que en todas las
57 3, 8 | hecho gran amistad con el abad un riquísimo villano que
58 3, 8 | por otra cosa gustaba el abad de su trato sino por la
59 3, 8 | amistad se apercibió el abad de que Ferondo tenía por
60 3, 8 | pues, a confesarse con el abad con grandísimo placer de
61 3, 8 | gran placer al alma del abad, y le pareció que la fortuna
62 3, 8 | se podrá hacer?~Repuso el abad:~ - Es necesario que muera,
63 3, 8 | viuda?~ - Sí - repuso el abad - , durante algún tiempo,
64 3, 8 | gustéis.~Dijo entonces el abad:~ - Así lo haré: pero ¿qué
65 3, 8 | hombre como vos sois?~El abad le dijo:~ - Señora, vos
66 3, 8 | dispuesta.~ - Pues - dijo el abad - , me daréis vuestro amor
67 3, 8 | consejo a tales asuntos?~El abad le dijo:~ - Alma mía bella,
68 3, 8 | además de esto, aunque sea yo abad sigo siendo un hombre como
69 3, 8 | parecía bien, por lo que el abad, viendo que le había escuchado
70 3, 8 | purgatorio no podía ser. El abad contentísimo le dijo:~ -
71 3, 8 | decir sobre la santidad del abad. De allí a pocos días se
72 3, 8 | abadía, y en cuanto lo vio el abad pensó en mandarlo al purgatorio;
73 3, 8 | durmió, y cayó dormido. El abad, mostrándose perturbado
74 3, 8 | y el sentido, viendo el abad y los monjes que con todo
75 3, 8 | vestido como estaba lo hizo el abad poner en una sepultura.~
76 3, 8 | empezó a administrar. El abad, con un monje boloñés de
77 3, 8 | el monje boloñés, por el abad informado de lo que tenía
78 3, 8 | Ferondo volviese en sí.~El abad, al día siguiente, con algunos
79 3, 8 | que, llegada la noche, el abad, disfrazado con las ropas
80 3, 8 | con mucha frecuencia el abad muy felizmente visitó a
81 3, 8 | cuenta enseguida lo dijo al abad; por lo que a los dos les
82 3, 8 | estaba grávida de él.~El abad, pues, la noche siguiente
83 3, 8 | las oraciones de tu santo abad y de tu mujer y por amor
84 3, 8 | bendiga a Nuestro Señor y al abad y a San Benito y a mi mujer
85 3, 8 | quesosa melosa~sabrosa.~El abad, habiéndole hecho dar en
86 3, 8 | comenzaron a huir y se fueron al abad. El cual, haciendo semblante
87 3, 8 | ataúd; el cual, al ver al abad, corrió a sus pies y le
88 3, 8 | calendas , hoy y siempre.~El abad dijo:~ - Alabado sea el
89 3, 8 | besaré cuanto la quiero.~El abad, quedándose con sus monjes,
90 3, 8 | fama de la santidad del abad; y Ferondo, que por sus
91 3, 8 | según la promesa que el abad había hecho a la mujer,
92 3, 8 | encontraba con el santo abad que bien y diligentemente
93 VII, 10| es decir, por el señor abad; y por ello con la bendición
94 4, 2 | Ghino de Tacco apresa al abad de Cluny y le cura del estómago,
95 4, 2 | Roma, vino a la corte el abad de Cluny, el cual se cree
96 4, 2 | un solo mozo de mulas, al abad y a todos sus acompañantes
97 4, 2 | esto hecho, lo mandó al abad, al cual de su parte muy
98 4, 2 | castillo. Lo que oyendo el abad, todo furioso respondió
99 4, 2 | bandoleros; por lo que el abad, viéndose apresado con los
100 4, 2 | hecho esto, se fue Ghino al abad y le dijo:~ - Señor, Ghino,
101 4, 2 | ibais y por qué razón.~El abad, que como discreto había
102 4, 2 | Comiglia, del mismo del abad, y dijo así al abad:~ -
103 4, 2 | del abad, y dijo así al abad:~ - Señor, cuando Ghino
104 4, 2 | confortaos con ellas.~El abad, que más hambre tenía que
105 4, 2 | se dio cuenta de que el abad había comido unas habas
106 4, 2 | del estómago; a quien el abad respondió:~ - Me parece
107 4, 2 | toda la servidumbre del abad, se fue a verle la mañana
108 4, 2 | convite fuese magnífico.~El abad, con los suyos un rato se
109 4, 2 | llegada la hora de comer, el abad y todos los demás fueron,
110 4, 2 | Ghino se diese a conocer al abad todavía. Pero luego de que
111 4, 2 | todavía. Pero luego de que el abad unos cuantos días vivió
112 4, 2 | miserable rocín, fue al abad y le preguntó que qué tal
113 4, 2 | para cabalgar; a lo que el abad respondió que estaba muy
114 4, 2 | Llevó entonces Ghino al abad a la sala donde estaban
115 4, 2 | caballos, dijo:~ - Señor abad, debéis saber que el ser
116 4, 2 | arbitrio.~Maravillóse el abad de que un ladrón de caminos
117 4, 2 | sabido el Papa la prisión del abad, y aunque mucho le había
118 4, 2 | cual, sonriendo, repuso el abad:~ - Santo Padre, antes de
119 4, 2 | se rió el Papa; al que el abad, continuando su conversación
120 4, 2 | que pidiese. Entonces el abad dijo:~ - Santo Padre, lo
121 4, 2 | sobre fianza, como plugo al abad, a la corte; y no había
122 4, 2 | de la Santa Iglesia y del abad de Cluny.~ ~
123 4, 3 | mucho más inaudita la del abad de Cluny, ¡pero tal vez
124 4, 4 | del rey de España y la del abad de Cluny. Pero después de
125 4, 4 | cetro y su corona, y un abad sin que nada le costase
126 4, 9 | noticias llegasen a manos del abad de San Pietro en Cieldoro,
127 4, 9 | al cual viendo huir el abad y los monjes, se maravillaron
128 4, 9 | dijo.~ - ¡Oh! - dijo el abad - , pues no eres ya ningún
129 4, 9 | Encendidas, pues, más luces, el abad con todos sus monjes entrando
130 4, 9 | monjes al ver esto y el abad con ellos, espantados y
131 4, 9 | por su nombre a llamar al abad y a rogarle que no temiese,
132 4, 9 | era Torello su sobrino. El abad, al oír esto, sintió mayor
133 4, 9 | he vuelto de ultramar.~El abad, a pesar de que tenía la
134 4, 9 | rico lecho y haciendo al abad y a los monjes maravillosas
135 4, 9 | aquel momento le contó al abad.~El abad, contento de sus
136 4, 9 | momento le contó al abad.~El abad, contento de sus aventuras,
137 4, 9 | preguntó micer Torello al abad que quién era el nuevo marido
138 4, 9 | nuevo marido de su mujer. El abad se lo dijo, a quien micer
139 4, 9 | que los dos vayamos.~El abad contestó que de buena gana;
140 4, 9 | que llevaba, se fue con el abad a casa del recién casado,
141 4, 9 | reconocido por ninguno; y el abad decía a todos que era un
142 4, 9 | gasto de las bodas y al abad y a muchos otros, y por
143 Not | que le ocurriese con el abad de Cluny la aventura de
144 Not | y famoso. También de un abad de Cluny se habla en I,
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