Jornada, Nov.
1 1, Pr | estimado haber dentro tantas? ¡Oh cuántos grandes palacios,
2 1, Pr | hasta del menor infante! ¡Oh cuántos memorables linajes,
3 1, 1 | cuerpo de mi madre.~ - ¡Oh, bendito seas de Dios! -
4 1, 1 | del cansancio, beber.~ - ¡Oh! - dijo seor Ciappelletto - ,
5 1, 1 | dejado llevar por la ira?~ - ¡Oh! - dijo seor Ciappelletto - ,
6 1, 1 | reverencia que debía.~ - ¡Oh! - dijo el fraile - , hijo
7 1, 1 | parece tan gran pecado? Oh, los hombres blasfemamos
8 2, 5 | voz algo rota dijo:~ - ¡Oh, Andreuccio mío, sé bien
9 2, 5 | Quién da golpes abajo?~ - ¡Oh! - dijo Andreuccio - , ¿
10 3, 1 | nuestra virginidad a Dios?~ - ¡Oh! - dijo ella - , ¡cuántas
11 3, 2 | tomando valor, dijo:~ - Oh, señor mío, ¿qué novedad
12 3, 3 | como el puerco. La que, oh amables señoras, os contaré
13 3, 8 | quien Dios quiere.~ - ¡Oh! - dijo Ferondo - , si alguna
14 3, 8 | consumieron en las misas.~ - ¡Oh! - dijo Ferondo - , será
15 3, 10 | afuera y yo no la tengo?~ - Oh, hija mía - dijo Rústico - ,
16 3, 10 | Entonces dijo la joven:~ - Oh, alabado sea Dios, que veo
17 3, 10 | de buena fe, repuso:~ - Oh, padre mío, puesto que yo
18 3, Con| que la pasada honesta.~¡Oh dolorosa fiesta, antes muerta
19 3, Con| en tal caso desgraciada!~Oh caro amante, con quien fui
20 4, Pr | mis censores que hago mal, oh jóvenes damas, esforzándome
21 4, Pr | bastante hemos divagado, oh hermosas señoras, allá de
22 4, 1 | secándose los ojos, dijo:~ - Oh, corazón muy amado, todos
23 4, 2 | era el arcángel Gabriel. «Oh, señor mío, os ruego que
24 4, 5 | pareció que le dijo:~ - Oh, Isabetta, no haces más
25 4, 6 | casi llorando dijo:~ - Oh, dulce señor mío, ¿qué te
26 4, 7 | cuantos estaban presentes.~¡Oh, almas felices, a quienes
27 4, 8 | pecho, simplemente dijo:~ - ¡Oh, alma mía! ¿Duermes ya? -
28 5, 1 | Ahora es tiempo de mostrar, oh Ifigenia, cuánto eres amada
29 5, 2 | luego, suspirando, dijo:~ - ¡Oh, Costanza mía! ¿Estás viva?
30 VII, 10 | fue oído por todos:~ - ¡Oh, Dios, alabado sea siempre
31 1, 2 | llamar comenzó a decirse:~ - Oh, Dios, alabado seas siempre,
32 1, 3 | pasmó, y dijo:~ - ¿Cómo?~ - Oh, marido mío - dijo la mujer - ,
33 1, 4 | tardar, así comenzó a decir:~¡Oh, Amor, cuántas y cuáles
34 1, 7 | le permitiese amarla. ¡Oh, singular dulzura de la
35 1, 9 | y otra mirado, dijo:~ - Oh, Nicostrato, ¿y cómo puedes
36 1, 10 | Ahora que me acuerdo, oh Tingoccio: ¿por la comadre
37 1, 10 | estando en el fuego?». «¡Oh! - dije yo - , amigo mío,
38 1, Con| retornar a do vivir solía, oh caro bien, oh mi único reposo,
39 1, Con| vivir solía, oh caro bien, oh mi único reposo, que me
40 2, 2 | desván, al oírlo dijo:~ - Oh, sire, sed bienvenido; ¿
41 2, 3 | gota de agua mezclada.~ - ¡Oh! - dijo Calandrino - , ése
42 2, 7 | diciéndose a sí misma:~«Oh, desventurada, ¿qué dirán
43 2, 7 | dejar la vieja piel.~ - ¡Oh mísera de mí! - dijo la
44 2, 7 | fuerte que pudo, dijo:~ - ¡Oh, hermana mía, estoy aquí
45 2, 9 | conozco esa palabra.~ - Oh, maestro mío - decía Bruno - ,
46 3, 5 | tonta tras el hijo.~ - ¡Oh! - dijo Bruno - , te la
47 3, 5 | deseo lo miraba diciendo:~ - Oh, dulce Calandrino mío, alma
48 3, 7 | que lo encuentre allí? ¡Oh, qué buen embelesador es
49 3, 10 | pareciéndole bien, dijo:~ - ¡Oh, don Gianni, no quiero que
50 4, 3 | estas palabras, dijo:~ - ¡Oh liberalidad de Natán, qué
51 4, 9 | razón. El monje la dijo.~ - ¡Oh! - dijo el abad - , pues
52 4, 9 | cual micer Torello dijo:~ - Oh, padre mío, ¿qué teméis?
53 Not | virtuoso, | di dónde están, oh romañés bastardo» (Trad.
|