Jornada, Nov.
1 1, Pr | entrado esta tribulación en el pecho de los hombres y de las
2 1, 4 | gravedad, no se puso sobre el pecho de ella sino que la puso
3 1, 4 | la puso a ella sobre su pecho y por largo espacio se solazó
4 1, 10 | las recibió en su maduro pecho, hasta tal punto que no
5 2, 3 | pues, el abad, en cuyo pecho se revolvían extrañas cosas
6 2, 3 | poniéndole la mano en el pecho le empezó a tocar no de
7 2, 3 | Alessandro y se la puso sobre el pecho diciéndole:~ - Alessandro,
8 2, 3 | puesta la mano sobre el pecho del abad, encontró dos teticas
9 2, 4 | bastante cerca, y puesto el pecho sobre su tapa, como mejor
10 2, 5 | Y así dicho, puesto el pecho sobre el borde del sepulcro,
11 2, 6 | parto retirado la leche del pecho, los cogió tiernamente y
12 2, 6 | tiernamente y se los puso al pecho.~Los cuales, no rehusando
13 2, 8 | desgarrado las vestiduras en el pecho, comenzó a gritar fuerte:~ - ¡
14 2, 8 | repuso que con confianza su pecho le abriese, que ella sin
15 2, 9 | vestidos y mostrando el pecho, que era mujer al sultán
16 3, 2 | empezó a ir tocándoles el pecho a todos, para saber si les
17 3, 2 | tanto que el golpear del pecho que tenía por el cansancio
18 3, 5 | con toda la fuerza de su pecho dejaba salir, cobró alguna
19 3, 9 | nacido que había tenido en el pecho y le había sido curado mal,
20 3, Con| me abrió sus brazos y su pecho y su cuidado, y en la luz
21 4, 1 | fin, estrechando contra su pecho el muerto corazón, dijo:~ -
22 4, 3 | que de ella con más fuerte pecho nos guardemos, el amor de
23 4, 8 | por volver a entrar en su pecho; pero como nada parecía
24 4, 8 | poniéndole una mano en el pecho, simplemente dijo:~ - ¡Oh,
25 4, 9 | con aquella lanza en el pecho fue una sola cosa; Guardastagno,
26 4, 9 | con un cuchillo abrió el pecho de Guardastagno y con sus
27 4, 9 | manos se lo he arrancado del pecho.~La señora, oyendo esto
28 4, 10 | entristecido los ojos y el pecho, por lo que sumamente he
29 5, 1 | contemplar; y en el rudo pecho, donde con mil enseñanzas
30 5, 1 | los brazos y sumamente el pecho, todavía no muy elevado;
31 5, 4 | arrancaban el corazón del pecho; e incorporándose en la
32 5, 7 | llamado Fineo, le vio en el pecho una gran mancha bermeja,
33 5, 8 | fuerzas le dio en medio del pecho y la atravesó hasta la otra
34 5, 10 | había ya oprimido tanto el pecho el azufre que poco faltaba
35 VII, Con| estatura de un hombre hasta el pecho, y sin tener en sí~mezcla
36 1, 5 | que dejaste entrar en el pecho al maligno espíritu de los
37 1, 7 | poniéndole la mano en el pecho la encontró que no dormía.
38 1, Con| tan ardoroso el afán de mi pecho por retornar a do vivir
39 2, 7 | haciendo pasar salirle del pecho lo que con mis palabras
40 2, 7 | amenazado, encerró en su pecho lo que su destemplada ira
41 2, 7 | noche, y mirándole luego el pecho y las otras partes del cuerpo,
42 2, 9 | poneos las manos sobre el pecho sin más tocar a la bestia.
43 3, 10 | yegua.~Luego, tocándole el pecho y encontrándolo duro y redondo,
44 3, 10 | dijo:~ - Y sea éste buen pecho de yegua.~Y lo mismo hizo
45 3, Con| divulgado.~Los cuales, en mi pecho al levantarse, no son, como
46 4, 4 | que estoy aquí, un poco el pecho? No debo tocarla más y nunca
47 4, 6 | cuya agua les llegaba al pecho, entraron. Uno de los servidores
48 4, 9 | que le hizo prender en el pecho en el que había perlas cuyas
49 Not | origen, que sigue en este pecho. | ¡Así la pena del Talión
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