negrita = Texto principal
Jornada, Nov. gris = Texto de comentario
1 PRO | aunque por los discretos a cuya noticia llegó fuese alabado
2 1, Pr | esto conceden las leyes, a cuya solicitud está el buen vivir
3 1, 2 | hombre harto recto y leal. Cuya rectitud y lealtad viendo
4 1, 11 | por el laúd de Dioneo. Por cuya orden, Laureta, prestamente,
5 2, 4 | máximamente de los turcos. En cuya tarea le fue la fortuna
6 2, 7 | Alejandría la había visto. Cuya pregunta oyendo Antígono
7 2, 8 | muchos servidores tenía, en cuya corte el conde alguna vez,
8 2, 8 | nuevo muy cruda guerra; en cuya ayuda, como de nuevo pariente,
9 2, 9 | atendiese a la guardia; para cuya necesidad, llegado el tiempo,
10 2, 10 | quiera a este gentilhombre en cuya casa estamos, para recuperarte
11 3, 7 | al desventurado joven de cuya muerte se culpa a mi marido,
12 3, 7 | muerte se culpa a mi marido, cuya muerte tanto he llorado
13 4, 3 | mañana lo había matado; cuya muerte, sintiendo Folco
14 4, 3 | muerte de Maddalena. Por cuya confesión ellos, fundadamente
15 4, 4 | podemos conquistar; de cuya victoria no busco quedarme
16 4, 6 | una cosa oscura y terrible cuya forma ella no podía reconocer,
17 4, 7 | tras de ella hemos quedado, cuya inocencia la fortuna no
18 4, 8 | que le sean contrarios, y cuya naturaleza es tal que antes
19 4, 8 | duelo, el buen hombre en cuya casa había muerto, dijo
20 4, 10 | criada del maestro Maezzo, de cuya alcoba había bebido agua
21 4, Con| pues, parte por el jardín, cuya hermosura no era de las
22 5, 1 | como en la nuestra «asno». Cuya malgastada vida el padre
23 5, 6 | había perdido el honor por cuya protección algo arisca había
24 5, 7 | del parto, y ante Fineo (cuya vuelta de Roma se esperó)
25 VII, 4 | una mula, hacia un río en cuya ribera siempre solía, al
26 VII, 6 | Piero de los Fioretino, en cuya casa estaban, y yéndose
27 VII, 9 | quedarme una para contar en cuya conclusión se contienen
28 1, Pr | de su señor. Después de cuya marcha no tardó mucho en
29 2, 4 | vosotras sabéis, Fiésole, cuya colina podemos desde aquí
30 2, 7 | has llamado poco antes, cuya vida aún podrá en un día
31 2, 9 | ni os ruego.~El maestro, cuya ciencia no llegaba tal vez
32 2, 9 | admitido. Y llegado el día cuya noche siguiente debían reunirse,
33 3, 2 | sucedió a una abadesa bajo cuya obediencia estaba la monja
34 3, 6 | albergan en la casa de uno con cuya hija uno va acostarse, y
35 4, 6 | o bien el Primero, por cuya magnífica acción y luego
36 4, 6 | y las dos en el vivero, cuya agua les llegaba al pecho,
37 4, 6 | comenzaron a cantar una tonada cuya letra comenzaba:~Adónde
38 Not | San Juan Bautista, con cuya efigie se acuñaban los florines
39 Not | de Verona (1291 - 1329), cuya generosidad fue alabada
40 Not | que fue mozo de cuerda y a cuya muerte dicen las crónicas
41 Not | pertenecía el arzobispo en cuya tumba entra Andreuccio en
42 Not | es un personaje histórico cuya magnanimidad fue muy alabada
43 Not | son puercos y glotones | cuya moneda el buen cuño no lleva» (
44 Not | entre sátiro y gato montés, cuya aparición espantaba y en
45 Not | Gallo era un hospital en cuya fachada había pintado un
46 Not | este Minuccio de Arezzo, cuya existencia no está documentada.~
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