Jornada, Nov.
1 1, 2 | favor de todos, que tengo aquélla por fragua más de operaciones
2 1, 4 | Y pensando para sí que aquélla podría ser tal mujer o hija
3 2, 4 | desenlace. Bien sé que, teniendo aquélla presente, será la mía escuchada
4 2, 4 | salvación: y a caballo de aquélla como mejor podía, viéndose
5 2, 5 | que la criadita a casa de aquélla le condujo, que vivía en
6 2, 7 | lágrimas. Pero luego de que a aquélla se puso fin, plugo a la
7 2, 7 | mujer, y conociendo que aquélla era la que con Costanzo
8 2, 7 | reconoció incontinenti que era aquélla Alatiel la hija del sultán
9 2, 8 | conciencia, y temiendo que aquélla fuese a dar más fe a la
10 2, 8 | hijo de quien era mujer aquélla por quien el conde había
11 2, 10 | el mundo con ésta y con aquélla ahora una vez y ahora otra
12 3, Pr | una columna en el medio de aquélla estaba en pie, arrojaba
13 3, Pr | viendo ora esta cosa ora aquélla, habiendo hecho poner las
14 3, 1 | qué iba a pasar?~Entonces aquélla dijo:~ - Empiezas a pensar
15 3, 1 | bien, ¿qué haremos?~A quien aquélla repuso:~ - Ves que va a
16 3, 6 | y le pregunté qué quería aquélla. Me dijo: «Es ese aguijón
17 3, 6 | que entrase la luz había. Aquélla, según las indicaciones
18 3, 7 | robo y cosa reprobable si aquélla no era la voluntad de él.
19 4, 2 | conoció incontinenti que aquélla olía a necia, y pareciéndole
20 4, 6 | arca la mandó; y traída aquélla y extendiéndola en tierra,
21 4, 6 | ahogado. Y él, oído esto y que aquélla en poca cosa era culpable,
22 5, 1 | material y gruesa mente que aquélla era la más hermosa cosa
23 5, 1 | sin embargo qué isla fuese aquélla, con todo ingenio se esforzaron,
24 5, 5 | Guigliemino dijo:~ - Con certeza aquélla es ésta porque yo hace tiempo
25 5, 5 | Bernabuccio y hermano carnal de aquélla, pensó pasar por alto mansamente
26 5, Con| cual le mandó que dejase aquélla y dijese otra.~Dijo Dioneo:~ -
27 1, 1 | Pero no entendiendo que aquélla fuese la última vez como
28 1, 3 | no sea tan buena como fue aquélla, porque no se me ocurre
29 1, 5 | muro que dividía su casa de aquélla, mirar por él tantas veces
30 1, 5 | qué pecados había cometido aquélla y pensó el modo en que podría
31 1, 8 | puesto en guardar bien a aquélla, y nunca se hubiera dormido
32 1, 8 | no podía distinguir que aquélla fuese de otra mujer que
33 1, 8 | esta mala mujer, ahora con aquélla enredándose; y a mí se me
34 1, 8 | la pagarás por ésta y por aquélla.~Y dicho esto, fueron.~Arriguccio,
35 2, 10 | por delante de la casa de aquélla.~La cual, apercibiéndose,
36 2, 10 | mil veces había mirado a aquélla, que con certeza era hermosísima,
37 2, 10 | hicieron pensar que debía ser aquélla una grande y rica señora;
38 2, 10 | llegase no quería tocar aquélla. Iancofiore, habiéndose
39 3, 5 | entró con tanto mirar a aquélla, que no trabajaba nada sino
40 3, 6 | encontrando la cuna, creyó que era aquélla la del huésped; por lo que,
41 3, 9 | parte del camino, ora de aquélla atravesándose, y a veces
42 3, 10 | que si con mayor valor a aquélla hiciera oscurecerse: y por
43 4, 6 | dichas estáis riñendo, dejaré aquélla y contaré una no de un hombre
44 4, 6 | allí a cantar; y terminado aquélla, arrodillándose, reverentemente
45 4, 10 | que creía firmemente que aquélla iba a ser su mujer, y no
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