Jornada, Nov.
1 1, Pr | verdes frondas agradable de mirar; en su cima había una villa
2 1, 7 | abad, que había mandado mirar si se había ido. Por último,
3 1, 7 | lo ha querido comer, sin mirar si gentilhombre o villano,
4 1, 10 | demás cosas, en ésta hay que mirar el tiempo y el modo y con
5 1, 11 | otro amable objeto podré mirar jamás que dé a mi corazón
6 2, Pr | estar callada un poco y de mirar a la cara a toda su compañía,
7 2, 2 | castañeteándole los dientes, empezó a mirar alrededor en busca de algún
8 2, 3 | mas, a quien quiere bien mirar sus casos, queda por contar;
9 2, 6 | oídas a Currado, empezó a mirar, y, por oculta virtud, se
10 2, 7 | Costanzo con ella, la comenzó a mirar lleno de maravilla, diciéndose
11 2, 7 | era hermosísima, empezó a mirar fijamente, y empezó a querer
12 2, 9 | que en ella había empezó a mirar y a guardar en su memoria.
13 2, 10 | otras mujeres, fueron a mirar y, sintiéndose a gusto,
14 3, Pr | atentamente empezaron a mirar sus partes.~Tenía a su alrededor
15 3, 2 | nada en la cabeza, empezó a mirar para reconocer al que él
16 3, 7 | a las rendijas, empezó a mirar qué significaba aquello
17 4, 3 | ello: porque si queremos mirar, veremos que su fuego por
18 4, 6 | informó, y habiendo hecho mirar por algunos médicos si con
19 4, 10 | señora por delante para mirar si venía alguien, llegadas
20 5, 1 | temer que aquel su fijo mirar moviese su rudeza a alguna
21 5, 6 | los hombres todos venían a mirar a la joven, y lo hermosa
22 5, 6 | como las mujeres, que a mirar al joven corrían, a él por
23 5, 6 | hermosura, y después viniendo a mirar al joven, sin demasiado
24 5, 7 | vinieron a una ventana a mirar. Iba Pietro de la cintura
25 5, 10 | marido ni nadie nos quiere mirar, sino que nos echan a la
26 VII, 10 | dómine unquanque. Y sin mirar un capuz suyo que tenía
27 VII, Con| quisiera; y no solamente al mirar se veía el fondo del agua
28 1, Pr | bancos; lo que, tanto como de mirar daba a veces motivo para
29 1, 5 | ponerse a la ventana ni mirar fuera de casa por ningún
30 1, 5 | dividía su casa de aquélla, mirar por él tantas veces que
31 2, 3 | los guardianes que quieren mirar todo, y además de esto,
32 2, 5 | allá se fue; y acaeciéndole mirar a donde micer Niccola estaba
33 2, 7 | poniéndose en pie, comenzó a mirar por si veía cerca de sí
34 2, 9 | amistad con algunos, sin mirar que fuesen más o menos nobles
35 2, 9 | uno al otro, se pusieron a mirar desde lejos lo que hacía
36 3, 4 | y máximamente viéndose mirar por los que estaban alrededor,
37 3, 5 | y Calandrino comenzó a mirar a Niccolosa y a hacer los
38 3, 5 | hacer nada entró con tanto mirar a aquélla, que no trabajaba
39 4, 7 | caballeros vi justar indúcelo a mirar cómo perezco por su dulce
40 4, 9 | Micer Torello comenzó a mirar y vio aquellas que su mujer
41 4, Con| honestamente porque,~si he sabido mirar bien, a pesar de que alegres
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