Jornada, Nov.
1 1, Pr | juicio un principio penoso y triste, tal como es el doloroso
2 1, 2 | interior desmedidamente triste, diciendo para sí mismo: «
3 1, 7 | qué te pasa? ¡Estás tan triste! Cuéntanos alguna cosa.~
4 2, 2 | que por allí cerca había, triste y doliente se quedó, muchas
5 2, 5 | abrazándole le dijo:~ - ¡Ay, triste de mí!, que asaz claro conozco
6 2, 5 | empezó a decir:~ - ¡Ay de mí, triste!, ¡en qué poco tiempo he
7 2, 6 | suspiro y dijo:~ - ¡Ay, triste de mí!, ¡que hace hoy ya
8 2, 7 | su hijo había sucedido, triste se puso sobremanera y sin
9 2, 10 | desmadejado, doliente y triste, salió de la alcoba y dijo
10 3, 10 | y dijeron:~ - No estés triste, hija, no, que eso también
11 3, Con| como yo ha de quejarse, que triste, en vano, gimo enamorada.~
12 3, Con| vuelto celoso; por lo que, triste, casi desespero, puesto
13 4, 1 | de los dos amantes volvió triste llanto. Acostumbraba Tancredo
14 4, 5 | que la joven, doliente y triste, temerosa y no sabiendo
15 4, Con| sólo esperaba: que cuando, triste, yo creí que estaba más
16 5, 1 | inconstante, súbitamente en triste y amargo llanto mudó la
17 5, 2 | joven, que sin medida estaba triste por la partida de Martuccio,
18 5, 3 | encontrando a su joven, más triste que ningún hombre, comenzó
19 5, 3 | estando sobre la encina lo más triste que puede estarse vio venir
20 1, 2 | decir de nuevo:~ - ¡Ay! ¡Triste de mí, desgraciada de mí! ¡
21 1, 3 | señora se rió y dijo:~ - ¡Ay, triste de mí! Sois compadre mío , ¿
22 2, 7 | aparecer la aurora; por lo que, triste de que no hubiese sucedido
23 2, 7 | eres más tú que cualquier triste sierva? ¡Y no quedó por
24 2, 7 | mujer y allí, desconsolada y triste y sin saber qué hacer encontró
25 2, 7 | ayudada más que por nadie, triste sin medida comenzó de nuevo
26 2, 10 | fue tan melancólico y tan triste que parecía que quisiera
27 3, 1 | como se veía. Rinuccio, triste y maldiciendo su desventura,
28 3, 1 | habría llevado de allí, triste se volvió a su casa. Alessandro,
29 3, 5 | quien sea, que debe ser triste cosa tener gusto por una
30 3, 5 | daño. Así pues, Calandrino, triste y afligido, todo pelado
31 3, 8 | poco se hubo compuesto, triste y dolorido se volvió a casa,
32 4, 3 | comenzó a decir:~ - ¡Ay, triste de mí! ¿Cuándo alcanzaré
33 4, 5 | maravilla alabándolo mucho, más triste que mujer alguna volvió
34 4, Con| sería mi coraje capaz de triste hacerla, y con lenguaje
|