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JORNADA X
PRINCIPIO
COMIENZA LA DÉCIMA Y ÚLTIMA JORNADA DEL DECAMERÓN, EN LA CUAL BAJO
EL GOBIERNO DE PÁNFILO, SE DISCURRE SOBRE QUIENES LIBERALMENTE O CON VERDADERA
MAGNIFICENCIA HICIERON ALGO, YA EN ASUNTOS DE AMOR, YA EN OTROS.
Aún estaban bermejas algunas nubecillas del occidente, habiendo ya
las del oriente, en su extremidad semejantes al oro, llegado a ser
luminosísimas por los solares rayos que, aproximándoseles, mucho las herían,
cuando Pánfilo, levantándose, a las señoras y a sus compañeros hizo llamar. Y
venidos todos, con ellos habiendo deliberado adónde pudiesen ir para su
esparcimiento, con lento paso se puso a la cabeza, acompañado por Filomena y
Fiameta, y con todos los otros siguiéndole; y hablando de muchas cosas sobre su
futura vida, y diciendo y respondiendo, por largo tiempo se fueron paseando; y
habiendo dado una vuelta bastante larga, comenzando el sol a calentar ya
demasiado, se volvieron a la villa. Y allí, en torno a la clara fuente, habiendo
hecho enjuagar los vasos, el que quiso bebió algo, y luego entre las
placenteras sombras del jardín, hasta la hora de comer se fueron divirtiendo; y
luego de que hubieron comido y dormido, como solían hacer, cuando al rey plugo
se reunieron, y allí el primer discurso lo ordenó el rey a Neifile, la cual
alegremente comenzó así:
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