Tomo, Capětulo
1 I,XI | el viejo Matías (apodado Adamas por la misma razón que Guillette
2 I,XI | halló, como de costumbre, a Adamas solo, preparando los rizadores,
3 I,XII | XII - ~ Adamas era un gascón de pura cepa:
4 I,XII | diez años lo menos.~ ~ Este Adamas, que le había seguido en
5 I,XII | marqués - dijo el viejo Adamas poniendo una rodilla en
6 I,XII | y bien amado - prosiguió Adamas con su acento gascón - ,
7 I,XII | comparación, sin la menor malicia, Adamas traía respetuosamente, sobre
8 I,XII | sincera.~ ~ - ¿Qué importa, Adamas? ¿Crees que el gran autor
9 I,XII | decís, señor? - preguntó Adamas, poco aficionado a los nuevos
10 I,XII | bien, señor - prosiguió Adamas - ; esta mora ha permanecido
11 I,XII | vasto lecho con la ayuda de Adamas.~ ~ - Quiero decir que es
12 I,XII | mientras cubría la lumbre, Adamas prosiguió, elevando la voz:~ ~ -
13 I,XII | nada fea.~ ~ - ¿Espero, Adamas, que no abusaréis de su
14 I,XII | pesar del ruido que hacía Adamas hablando, algo intencionadamente,
15 I,XII | momento de retirarse, el fiel Adamas contempló a su amo, a su
16 I,XII | señor duerme bien - pensó Adamas - ; pero se ha olvidado
17 I,XII | su amo.~ ~ El arsenal que Adamas había dispuesto alrededor
18 I,XIII | hombre le era tan fiel como Adamas a Bois - Doré; pero había
19 I,XIV | astrología.~ ~ El viejo Adamas no valía mucho más; era
20 I,XIV | Mercedes había pedido permiso a Adamas para pasar el día en el
21 I,XIV | infancia.~ ~ Instintivamente Adamas había sentido su dulce poderío
22 I,XV | mudaros por completo; y vos, Adamas, haced que sequen y calienten
23 I,XV | de su castillo a la que Adamas daba el pomposo título de
24 I,XV | escuchado con todo respeto por Adamas, que, en calidad de introductor,
25 I,XV | descortesía.~ ~ - Amigo Adamas - dijo el marqués - ; creo
26 I,XV | inútil, señor marqués - dijo Adamas sin desconcertarse - ; os
27 I,XV | una palabra del relato de Adamas acerca del viaje misterioso
28 I,XVI | Por qué? - preguntó Adamas.~ ~ - No sé - contestó Mario.~ ~ -
29 I,XVI | tan poco partidario, como Adamas, de la idolatría pagana
30 I,XVII | me habías dicho, mi fiel Adamas, que esta Mercedes tiene
31 I,XVII | pedid cuanto queráis. Mira, Adamas, la madre y el niño están
32 I,XVII | a casa y mandó llamar a Adamas.~ ~ - ¿Qué regalaré al lindo
33 I,XVII | pensado en ello, señor - dijo Adamas.~ ~ - ¿En qué, mi viejo
34 I,XVII | Aquí está, señor - dijo Adamas, cogiendo un objeto que
35 I,XVII | dónde viene ese juguete, Adamas?~ ~ - De la guardilla, señor.~ ~ -
36 I,XVII | castillo con almenas...~ ~ Adamas se calló de pronto al ver
37 I,XVII | reliquia que no debe regalarse, Adamas... ¡Viene de mi pobre hermano!~ ~ - ¿
38 I,XVII | sabría decir cuánto le amaba, Adamas. No tanto por nuestras relaciones
39 I,XVII | distraerá.~ ~ - Te lo contaré, Adamas. Era en 1500... ¡no importa
40 I,XVII | hicisteis, señor! - exclamó Adamas entusiasmado.~ ~ - Los otros -
41 I,XVII | volver. Lo cierto es, buen Adamas, que si descosiésemos ese
42 I,XVII | sala del castillo.~ ~ - No, Adamas; se burlarían de nosotros.
43 I,XVII | no se casó nunca - dijo Adamas, que era todavía más novelero
44 I,XVIII | Mientras que el marqués y Adamas cambiaban estas reflexiones,
45 I,XVIII | el castillo, según dijo Adamas. Éste le hizo comer con
46 I,XVIII | alguna, no le robaban; como Adamas y Belinda se aborrecían,
47 I,XVIII | adquirido.~ ~ En cuanto a Adamas, no era en todas sus relaciones
48 I,XVIII | aspavientos de devoción; Adamas la hizo pasar por española.~ ~
49 I,XVIII | Señor marqués - dijo Adamas al desnudar a su amo - ,
50 I,XVIII | Está bien, está bien, Adamas! Háblame de otra cosa. Recítame
51 I,XVIII | señor - exclamó el fiel Adamas, que gustaba de usar las
52 I,XVIII | haciendo viejo, mi pobre Adamas!~ ~ - ¡El señor bromea!~ ~ -
53 I,XVIII | ordenaros...~ ~ - ¡Pero, Adamas, hablas de mí como de un
54 I,XVIII | tu delicadeza, mi querido Adamas - contestó Bois - Doré confuso,
55 I,XVIII | queriendo figurarse que Adamas sabía de él aventuras que
56 I,XVIII | género de broma.~ ~ Pero Adamas no andaba con tantos rodeos;
57 I,XVIII | costumbre las habladurías de Adamas a su propósito.~ ~ - Si
58 I,XVIII | Quitad allá, señor! - exclamó Adamas - . Tomad a una damisela
59 I,XVIII | perpetúe vuestra imagen.~ ~ - Adamas - dijo el marqués después
60 I,XVIII | una vez.~ ~ - ¿Tú crees, Adamas?~ ~ - ¡Claro! ¡Y ella también! ¿
61 I,XVIII | hacer respecto a su edad. Adamas tenía el don de alejar cada
62 I,XVIII | burlándose de él.~ ~ Cuando Adamas pasó a su cuarto le pareció
63 I,XVIII | conversación de los solterones.~ ~ Adamas sabía que era capaz de aquel
64 I,XVIII | lo que Belinda era para Adamas.~ ~ ~ ~
65 I,XIX | sorprendido la víspera entre Adamas y el marqués. El ama se
66 I,XXIII | por participar a su fiel Adamas lo que consideraba como
67 I,XXIII | descalzando a su amo el fiel. Adamas, que en su calidad de ayuda
68 I,XXIII | Tisifona...~ ~ - Vamos, vamos, Adamas, ¡tenéis muy mal genio!
69 I,XXIII | cura.~ ~ - ¿Cómo lo sabéis, Adamas?~ ~ - Lo sé por magia,
70 I,XXIII | me lo refiera.~ ~ - No, Adamas; ninguna palabra saldrá
71 I,XXIII | es cosa decidida y...~ ~ Adamas fue interrumpido por un
72 I,XXIII | está ocupado.~ ~ - Sí, sí, Adamas, que vuelva. ¡No es ocasión
73 I,XXIII | ordenar su vida. Soy joven, Adamas; sí, soy un joven enamorado,
74 I,XXIII | no comprendo mal - dijo Adamas - , ¿esta celosa divinidad
75 I,XXIII | galante?~ ~ - Sí, sí; eso es, Adamas. ¡Debe de ser eso! Un poco
76 I,XXIII | arañan.~ ~ - ¡Cómo! - dijo Adamas a Mario con seriedad, entreabriendo
77 I,XXIII | serios con el buen señor Adamas. Vamos a ver, Adamas, pasado
78 I,XXIII | señor Adamas. Vamos a ver, Adamas, pasado mañana recibo a
79 I,XXIII | recomendaciones.~ ~ - Señor - dijo Adamas - , los niños hablan a veces
80 I,XXIII | la dejase ver a nadie.~ ~ Adamas vio la preocupación sobre
81 I,XXIII | puede hacer vuestro pobre Adamas para sacaros de dudas?~ ~ -
82 I,XXIII | que se robe en mi casa.~ ~ Adamas compartió en seguida las
83 I,XXIII | escapar a más preguntas. Adamas le retuvo.~ ~ - Nos habéis
84 I,XXIII | de fuerza, el marqués y Adamas comprendieron que tenían
85 I,XXIII | lo había dado? - preguntó Adamas.~ ~ - ¡Oh, no! Le había
86 I,XXIII | no se podía callar.~ ~ - Adamas - dijo el marqués, sobrecogido
87 I,XXIII | dijo el marqués, mirando a Adamas - . ¡Un noble! ¡Un amigo
88 I,XXIII | creíble?~ ~ - Señor - dijo Adamas - , los niños cuentan muchas
89 I,XXIII | acuerdo muy bien - observó Adamas - , que esa señora había
90 I,XXIII | secreto - dijo el marqués a Adamas - ; ve a buscarle para que
91 I,XXIV | XXIV - ~ Adamas salió y volvió a decir que
92 I,XXIV | podía interrumpir - añadió Adamas - ; me parece, señor, que,
93 I,XXIV | sentido que intrigaban mucho a Adamas.~ ~ Mario, creyendo que
94 I,XXIV | qué os ocurre?»~ ~ Al fin, Adamas se atrevió a preguntar:~ ~ -
95 I,XXIV | Hablad, señor; hablad a Adamas como si hablarais con un
96 I,XXIV | y esto os aliviará.~ ~ - Adamas, - contestó Bois - Doré - ,
97 I,XXIV | semanas o tres días. Te juro, Adamas, que no puedo contar con
98 I,XXIV | Pero, señor - observó Adamas - , ¿no habéis dicho vos
99 I,XXIV | Por Dios, señor! - dijo Adamas abriendo el cajón y presentando
100 I,XXIV | transcurridos...»~ ~ - Sé todo eso, Adamas; lo sé de memoria, y, no
101 I,XXIV | Mientras que el marqués y Adamas conversaban en estos términos,
102 I,XXIV | dejó entre las manos de Adamas todo lo que llevaba: cartas,
103 I,XXIV | su abrazo apasionado, y Adamas, estupefacto, no parecía
104 I,XXIV | cogiendo de las manos de Adamas la carta de su hermano y
105 I,XXIV | traído - . ¿Qué tienes, Adamas, y por qué tiemblas así? ¿
106 I,XXIV | sangre! Acerca la bujía, Adamas; a ver... ¡Amigos míos!... ¡
107 I,XXIV | Santo Dios!... ¡Jovelin! ¡Adamas! ¿Qué es esto? ¿No estoy
108 I,XXIV | Leed, leed, señor - exclamó Adamas - ; cercioraos bien...~ ~ -
109 I,XXIV | Pero leed, señor! - exclamó Adamas - . Aseguraos.~ ~ - No;
110 I,XXIV | aquí, a mis brazos... Y tú, Adamas, lee si puedes. ¡Yo no sabría!...~ ~ -
111 I,XXV | abrirlo.~ ~ Ni Jovelin ni Adamas fueron más hábiles, y tuvieron
112 I,XXV | preguntó el marqués a Adamas.~ ~ - Señor - contestó - ,
113 I,XXV | vez en su vida, al fiel Adamas, que apuntó este hecho glorioso
114 I,XXV | izquierda, como para decir a Adamas y a Lucilio: «¡Eh! ¡Vaya
115 I,XXV | vamos a hablar de ello. Ve, Adamas; corre a decir a monsieur
116 I,XXV | haciendo? - añadió, al ver que Adamas se miraba en un espejo de
117 I,XXV | Nada, señor - contestó Adamas - ; estudio mi sonrisa.~ ~ - ¿
118 I,XXV | mejor - dijo el marqués a Adamas - ; iré a visitarle. Después
119 I,XXV | iréis solo, señor - dijo Adamas - . ¿Quién sabe si su enfermedad
120 I,XXV | Estás divagando, mi querido Adamas. Si ha matado a mi pobre
121 I,XXV | sospechas que de él tenía.~ ~ Adamas dejó pasar al marqués; pero
122 I,XXV | llamada Sala de Verduras y que Adamas llamaba a veces Sala de
123 I,XXV | hallaban las alcobas de Adamas, de Clindor y de Jovelin,
124 I,XXV | en su alcoba. Agradeció a Adamas el haber trasladado la conferencia
125 I,XXV | vistas por Mercedes, Mario y Adamas, sobre las otras armas de
126 I,XXVI | hacía estas reflexiones a Adamas cuando el mudo le presentó
127 I,XXVI | embargo, señor, yo creo - dijo Adamas - que debíamos dejar por
128 I,XXVI | contra nosotros.~ ~ - Vamos, Adamas - dijo el marqués - , ¿qué
129 I,XXVI | la dama...~ ~ - ¡Callaos, Adamas, callaos! - exclamó púdicamente
130 I,XXVI | lo hubiera deseado - dijo Adamas - ; pero Mercedes, que le
131 I,XXVI | interrogado más. Si vuelve, Adamas, condúcele aquí. ¿No me
132 I,XXVI | hubiera podido verlas? - dijo Adamas, que leía las palabras de
133 I,XXVI | armas?~ ~ - Sí - contestó Adamas - ; los albañiles habían
134 I,XXVI | embargo, se convenció.~ ~ Adamas seguía luchando.~ ~ - ¿Cómo
135 I,XXVI | pasadizo secreto, porque Adamas, aprovechando la estancia
136 I,XXVI | cerradas, y sobre todo que Adamas tenía unos aires de importancia
137 I,XXVI | ello ningún partido contra Adamas, su enemigo personal; pero
138 I,XXVI | habitación.~ ~ - Bueno - dijo a Adamas cuando vio que el sueño
139 I,XXVI | personaje de vuestra estatura? Adamas, habrá que prepararle un
140 I,XXVI | esquina?~ ~ - Señor - dijo Adamas - , en cuanto estemos tranquilos
141 I,XXVI | Ya pienso en ello, Adamas, ya pienso! - exclamó el
142 I,XXVII | engalanamiento.~ ~ Subió con Mario y Adamas a la sala desocupada que
143 I,XXVII | mobiliario, los desperdicios.~ ~ Adamas era el único que estaba
144 I,XXVII | materiales y entregar a Adamas los objetos que debía mandar
145 I,XXVII | confeccionar bajo su dirección.~ ~ Adamas era, en cuanto atañía al
146 I,XXVII | necesidad de hacer, como Adamas, estudios preparatorios
147 I,XXIX | contestó el marqués.~ ~ Adamas acudió, llamado por el campanillazo.~ ~ -
148 I,XXIX | tiempo pasa y he aquí al fiel Adamas que viene a decirnos que
149 I,XXX | marqués, dirigiéndose a Adamas, le dijo con una voz llena
150 I,XXX | dispuesto, señor - contestó Adamas - . Maese Jovelin nos lo
151 I,XXX | alzacuello de acero brillante, Adamas pudo jurar, sin adulación
152 I,XXX | dispuesto, señor - dijo Adamas - . ¿Pero no voy con vos?~ ~ -
153 I,XXX | aldea de Briantes, vio que Adamas, montando una buena jaquita,
154 I,XXX | de él vamos.~ ~ - Ya sé, Adamas, que ahora el riesgo es
155 I,XXX | llegaban a toda velocidad con Adamas, a quien la detonación y
156 I,XXXI | con mucha tranquilidad, Adamas, preocupado por el desenlace
157 I,XXXII | la carretera y las rocas, Adamas y Aristandre discutían acaloradamente
158 I,XXXII | Aristandre estaba desesperado; Adamas tenía fiebre; pero no le
159 I,XXXII | jurado confiar en él, porque Adamas no podía ser más que un
160 I,XXXII | El combate empezó.~ ~ Adamas, a pesar de su fe y de su
161 I,XXXII | riesgo de ser herido; era Adamas que, perdida la cabeza y
162 I,XXXII | había dejado de existir.~ ~ Adamas había perdido el conocimiento.~ ~
163 I,XXXII | su castigo sea ejemplar. Adamas, tú vas a conducirme. ¿Pero
164 I,XXXII | Pero dónde está mi fiel Adamas?~ ~ - ¡Ay, señor! - contestó
165 I,XXXII | Ay, señor! - contestó Adamas con una voz cavernosa - .
166 I,XXXIII | salida del rebellín, cuando Adamas, que había recobrado sus
167 I,XXXIII | tus comadreos, mi querido Adamas? - dijo el marqués con impaciencia.~ ~
168 I,XXXIII | palabra.~ ~ - Querido primo, Adamas tiene razón. Nadie respeta
169 I,XXXIII | Pues sí, señor! - dijo Adamas - ; este hombre no merecía
170 I,XXXIII | Pues bien, señor - repuso Adamas - ; se me ocurre una idea
171 I,XXXIII | viruelas.~ ~ - Vamos, vamos, Adamas; no es hora de bromear.~ ~ -
172 I,XXXIII | Sois demasiado hugonote, Adamas - dijo monsieur de Ars - .
173 I,XXXIII | su castillo; el marqués y Adamas se detuvieron en casa de
174 I,XXXIII | fidelidad y su discreción, Adamas hacía introducir el cadáver
175 I,XXXIII | Y bien, señor - dijo Adamas - , acaso sea que lo dispone
176 I,XXXIII | en esta clase de asuntos, Adamas, el más culpable, y acaso
177 I,XXXIII | siendo criado como antes.~ ~ Adamas no compartía la indulgencia
178 I,XXXIII | amos - dijo el marqués a Adamas - ; son listos y buenos;
179 I,XXXIII | quiera.~ ~ - Y así - contestó Adamas - nadie sabrá de dónde vienen.
180 I,XXXIII | Haz lo que quieras, Adamas - contestó el marqués - .
181 I,XXXIII | señor - contestó el juicioso Adamas - ; cuanto más encuentre
182 I,XXXIII | transparentes.~ ~ El marqués tomó de Adamas un cordial para reponerse
183 I,XXXIV | vengo del cuarto de Adamas y me ha prohibido que te
184 I,XXXIV | papaíto; tengo que ir con Adamas; él te ruega que vuelvas
185 I,XXXIV | para pensar en ello.~ ~ «Si Adamas estuviera conmigo, él que
186 I,XXXIV | su fiel servidor, que si Adamas se lo hubiera exigido hubiera
187 I,XXXIV | inquietud.~ ~ «¿En qué piensa Adamas? - se preguntó decidiéndose
188 I,XXXIV | cara lívida?»~ ~ Al fin, Adamas entró.~ ~ - ¡Ah! ¡Señor,
189 I,XXXIV | avisármelo.~ ~ - ¿A ti, Adamas?~ ~ - Sí, señor, a mí; porque
190 I,XXXIV | hubiera traído al pobre Adamas a este mundo de no ser para
191 I,XXXIV | Creéis eso, señor? - dijo Adamas con una indescriptible sonrisa
192 I,XXXIV | más ilustre?~ ~ - Sabed, Adamas, que no me avergüenzo del
193 I,XXXIV | Haz lo que quieras, Adamas, puesto que respondes de
194 I,XXXIV | disimularla. Pero cuando Adamas vino a acicalarle, diciendo
195 I,XXXIV | señor?~ ~ - ¿No recuerdas, Adamas, que he ofrecido mi corazón
196 I,XXXIV | Mario estaba en manos de Adamas, y según el plan propuesto
197 I,XXXV | se abrió de par en par, y Adamas, en traje de gala, anunció,
198 I,XXXV | verdadera maravilla.~ ~ Adamas había pasado la noche escogiendo,
199 I,XXXV | el sombrero y el calzado. Adamas había combinado, adornado,
200 I,XXXV | atildaba a su joven señor, Adamas le había enseñado un discursito
201 I,XXXVI | demonio se le habrá ocurrido a Adamas esa idea de aconsejarme
202 I,XXXVI | hacia las ventanas. Era Adamas que hacía disparar todos
203 I,XXXVI | en forma de proclama, que Adamas lanzaba a aquella numerosa
204 I,XXXVI | pantomima animada, el feliz Adamas improvisaba la obra de elocuencia
205 I,XXXVI | Florimond hizo llorar; y como Adamas tenía las lágrimas fáciles
206 I,XXXVI | declararon que monsieur Adamas predicaba mucho mejor que
207 I,XXXVI | del pueblo, mientras que Adamas hacía de nuevo tronar su
208 I,XXXVI | preparada al marqués por Adamas, que había enviado mensajeros
209 I,XXVII | después de terminada la cena, Adamas rogó a su amo que subiese «
210 I,XXVII | oír el acento gascón de Adamas.~ ~ Aquel anciano desconsolado
211 I,XXVII | mismas cosas. Esto, según Adamas, tenía la ventaja de hacer
212 I,XXVII | Lucilio, que había ayudado a Adamas en los preparativos de la
213 I,XXVII | prescripción; pero como Adamas le insultaba y le provocaba
214 I,XXVII | valiente espada de madera de Adamas dejó muerto en el suelo
215 I,XXVII | miedo y quiso huir. Pero Adamas utilizó oportunamente las
216 I,XXVII | las preguntas del anciano Adamas, dio unas contestaciones
217 I,XXVII | llamas.~ ~ El intrépido Adamas, resuelto a todo para rescatar
218 I,XXVII | argumento manuscrito de Adamas; pero debió de parecer admirable
219 I,XXVII | de su hijo y el celo de Adamas.~ ~ Los invitados comieron
220 I,XXVII | juiciosas resoluciones de Adamas y a los amables caprichos
221 I,XXXVIII| gracias a la actividad de Adamas y a la inteligencia de la
222 I,XXXVIII| concurso de Mercedes y de Adamas, que se prestaban al juego
223 I,XXXVIII| animación e ingenio. Pero Adamas era activo y la morisca
224 I,XXXVIII| orgullo del ex peluquero Adamas.~ ~ El marqués le enseñaba
225 I,XXXIX | Verduras» que el ingenioso Adamas convirtió rápidamente en
226 I,XXXIX | adolescente.~ ~ - Ya ves - decía a Adamas - , hay personas que envejecen;
227 I,XXXIX | sobre todo, según decía Adamas, cuando «se entusiasmaba
228 I,XXXIX | otras dos o tres narices, y Adamas, indignado, puso centinelas
229 I,XXXIX | ser el autor del crimen? Adamas tenía sospechas, pero el
230 I,XXXIX | respetable...~ ~ - No; no, Adamas - protestaba el generoso
231 II,XL | morisca había enseñado a Adamas varios secretos orientales
232 II,XL | éste no se dejó engañar por Adamas; sólo que no vio en ello
233 II,XL | rosa, según había visto que Adamas perfumaba al marqués. Hecho
234 II,XL | pisó una pata a Fleurial. Adamas no había podido contenerse
235 II,XL | travieso - dijo por la noche a Adamas - , y todo lo que hace revela
236 II,XL | Convendría no mimarle demasiado, Adamas!~ ~ Al día siguiente ocurrió
237 II,XL | se mudase de ropa.~ ~ - Adamas - dijo a su confidente - ,
238 II,XL | niño como los demás.~ ~ Adamas se puso de parte de Mario,
239 II,XL | exclamó el marqués - . ¡Adamas!...~ ~ Pero Adamas ya no
240 II,XL | Adamas!...~ ~ Pero Adamas ya no estaba allí; había
241 II,XL | había sido ruda; el pobre Adamas, atontado, se sujetaba el
242 II,XLI | mojado.~ ~ Pasó delante con Adamas, que llevaba la antorcha,
243 II,XLII | se disponía a nombrar a Adamas, cuando vio la cara de éste
244 II,XLII | guardaban la puerta.~ ~ - Adamas - le dijo - , traedme las
245 II,XLII | Sí, señor - contestó Adamas - ; las tengo encima; helas
246 II,XLII | el consejero.~ ~ Y cuando Adamas hubo obedecido, añadió:~ ~ -
247 II,XLII | quedaos en esta habitación.~ ~ Adamas parecía estar trastornado.
248 II,XLII | por qué me llamáis así?~ ~ Adamas quedó como aturdido y su
249 II,XLII | XIII. Pensó que su pobre Adamas era presa de un acceso de
250 II,XLII | señor - contestó el astuto Adamas - . No sé ni lo que digo
251 II,XLII | Pues bien, señor - dijo Adamas dirigiéndose al marqués,
252 II,XLII | preguntó, examinando a Adamas con ojos ardientes.~ ~ -
253 II,XLII | el mismo cielo - contestó Adamas con un aire inspirado.~ ~ - ¿
254 II,XLII | tanto como a vos. Explícate, Adamas: ¿cómo sabes que el rey
255 II,XLII | Tenéis razón, monseñor - dijo Adamas con aire ingenuo - ; puede
256 II,XLII | Si, Sire - contestó Adamas corriendo hacia la puerta,
257 II,XLII | por Dios, señor! - exclamó Adamas - . ¿No veis que he perdido
258 II,XLII | palabra de la conducta de Adamas, que le tenía muy intranquilo.~ ~
259 II,XLII | Providencia y con el genio de Adamas! No se trata más que de
260 II,XLIII | rato apareció Lucilio con Adamas.~ ~ Estaba tranquilo, como
261 II,XLIII | Perdonadle, señor - dijo Adamas - . Como todos los grandes
262 II,XLIII | enseñó sus jeroglíficos a Adamas y le hizo seña de que hablara
263 II,XLIII | Sí, ya lo veo - dijo Adamas - ; estos signos dicen que
264 II,XLIII | promesa, ni una amenaza.~ ~ Adamas, el marqués y Lucilio, que
265 II,XLIII | Yo, señor - dijo Adamas con aire triunfante - .
266 II,XLIII | parecía desconfiar y amenazar. Adamas ha inventado de pronto lo
267 II,XLIII | prestarse a ello - añadió Adamas - ; pero era menester salvaros,
268 II,XLIII | señor; no hay peligro - dijo Adamas - . Quería vuestro tesoro;
269 II,XLIII | maestra.~ ~ El razonamiento de Adamas era muy justo; concluyó
270 II,XLVI | carrocero se convenció de que Adamas no exageraba cuando aseguraba
271 II,XLVI | recompensa por mediación de Adamas, a quien has jurado haber
272 II,XLVII | reclamar y contestasteis a Adamas que no habíais encontrado
273 II,XLVII | las esferas celestes.~ ~ Adamas, que a pesar de su adoración
274 II,XLVIII | no he vuelto. Y mi buen Adamas estoy seguro de que está
275 II,XLIX | Lauriana, a vuestra Mercedes, a Adamas... y a mis pobres caballos
276 II,XLIX | un sudor frío. ¡Acaso era Adamas! Tuvo el valor de tocarle,
277 II,L | castillo.~ ~ ¿Qué hacía Adamas en aquel momento supremo?
278 II,L | en aquel momento supremo? Adamas se hallaba en las entrañas
279 II,L | desde hacía algunos años. Adamas había creído que el descombramiento
280 II,L | practicable.~ ~ Todas las tardes Adamas iba a examinar el trabajo
281 II,L | disponía a entrar también.~ ~ Adamas estaba siempre bien calzado,
282 II,L | ponerse al nivel de su gente, Adamas vio con satisfacción que
283 II,L | sido hechos prisioneros.~ ~ Adamas hizo entrar en el edificio
284 II,L | los niños.~ ~ Entretanto, Adamas apostó a su gente en todas
285 II,L | de cada uno. El prudente Adamas no había manejado nunca
286 II,L | Cuando todo quedó dispuesto, Adamas, extenuado por la fatiga
287 II,L | Ars o en el de Coudray.~ ~ Adamas, muy perplejo, se preguntaba
288 II,L | Te digo que vengas.~ ~ Y Adamas corrió a abrir las puertas
289 II,L | caer la antorcha al suelo. Adamas se enderezó blasfemando;
290 II,L | mi pobre amigo! - exclamó Adamas, que le condujo rápidamente
291 II,L | la lumbre, diciendo:~ ~ - Adamas, mira a ver si no pierdo
292 II,L | porque me encuentro débil.~ ~ Adamas le examinó; tenía unas diez
293 II,L | Numes celestes! - exclamó Adamas - . No veo un sitio sano
294 II,L | sangre de su cuerpo.~ ~ Adamas le lavó y le curó con una
295 II,L | Y el niño? - decía Adamas mientras le ponía ropas
296 II,L | Carrocero! - exclamó Adamas, quien, al revés de muchos
297 II,L | compañero?~ ~ El juicioso Adamas no era de esta opinión.~ ~
298 II,LIII | contado recientemente a Adamas - . ¿Le hicisteis el honor
299 II,LVII | gracias a la vigilancia de Adamas y de Aristandre, secundada
300 II,LVII | las cosechas. El prudente Adamas tuvo que gastar tesoros
301 II,LVII | tascaba el freno y maldecía de Adamas y de Lauriana, de Mercedes
302 II,LVII | que le retenían, cuando Adamas, subido a lo alto de la
303 II,LVII | nombre de Dios! - exclamó Adamas, precipitándose entre ella - . ¡
304 II,LVII | exclamó Lauriana - . Mira, Adamas, mira. Busca a Mario; va
305 II,LVII | Sólo acudieron Lauriana y Adamas, que, al ver huir a los
306 II,LVIII | tranquilizarle acerca de Mercedes; Adamas, que le besaba los pies
307 II,LVIII | pálido como un muerto.~ ~ Adamas, que le contemplaba con
308 II,LVIII | instintivamente.~ ~ Pero cuando Adamas se enteró de las pretensiones
309 II,LVIII | ciudad. Contra la opinión de Adamas, la dejó sus alhajas y su
310 II,LIX | pesquisas, mientras que Adamas, siempre previsor, hacía
311 II,LX | Y sin embargo, Lauriana, Adamas me ha dicho que ya habías
312 II,LXII | muralla exterior; en fin, Adamas había acabado de restablecer
313 II,LXII | aceptase varias alhajas, y Adamas escondió hábilmente las
314 II,LXIII | mirada el genio fecundo de Adamas.~ ~ Adamas iba y venía,
315 II,LXIII | genio fecundo de Adamas.~ ~ Adamas iba y venía, dándoselas
316 II,LXIII | como atontado, dejaba que Adamas le vistiera sin pensar en
317 II,LXIII | lo dudéis, señor - dijo Adamas - . Yo no me separaré de
318 II,LXIII | marqués llevó en su carroza a Adamas y a Mercedes. Clindor subió
319 II,LXIII | Bourges.~ ~ - Señor - dijo Adamas al marqués cuando hubieron
320 II,LXIII | animado por los proyectos de Adamas, yo me pondré el chal, la
321 II,LXIII | de evasión. No caviléis, Adamas; y tú, Mario, resígnate.
322 II,LXIII | encontrarme? En cuanto a Adamas, iría seguramente a la cárcel.
323 II,LXVI | de matrimonio. Al menos, Adamas transmitía estas observaciones
324 II,LXVII | talento y la actividad de Adamas para preparar los lindos
325 II,LXVII | menos sus tormentos. Pero Adamas, que fingía arreglar los
326 II,LXVII | decía a veces el marqués a Adamas - que no será demasiado
327 II,LXVII | Yo - decía el prudente Adamas - quiero esperar que ella
328 II,LXVII | Señor - le dijo una noche Adamas - , debo contaros una historia
329 II,LXVII | la hermosa morisca.~ ~ - Adamas, os estáis volviendo mordaz
330 II,LXVII | el marqués - . Prosigue, Adamas.~ ~ - Pues bien, señor;
331 II,LXVII | melodiosa sordina.~ ~ - Bravo, Adamas; te vas acostumbrando a
332 II,LXVII | Mejor que mejor, Adamas! ¿Y luego?~ ~ - Luego, la
333 II,LXVII | quitado ese revoltoso de Adamas, porque yo no las olvido
334 II,LXVII | digna mujer? Va a buscarlo, Adamas; se acuesta tarde, y todavía
335 II,LXVIII | pesares a su inseparable Adamas.~ ~ - Indudablemente - le
336 II,LXVIII | camino.~ ~ - Señor - contestó Adamas - , si creéis que vuestro
337 II,LXVIII | sus emociones, y cuando Adamas le reprochaba el disimular
338 II,LXX | recuerdo de Sancho. El fiel Adamas montaba a retaguardia una
339 II,LXXII | gusto en el seno del fiel Adamas.~ ~ Éste llamaba la atención
340 II,LXXII | que causaba a su padre y a Adamas el asunto del famoso marquesado,
341 II,LXXIV | Bois - Doré con Lauriana, Adamas, Aristandre y hasta Clindor;
342 II,LXXIV | paternal Lucilio, al prudente Adamas y al heroico carrocero;
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