Tomo, Capětulo
1 I,I | podáis acompañar. Venid a mi casa a descansar y a tomar alimento.
2 I,I | os conduciré yo mismo a casa de un amigo y pariente mío,
3 I,I | aquí, a lo sumo, y en cuya casa os encontraréis tan seguro
4 I,II | Alvimar:~ ~ - El amigo a cuya casa os llevo - dijo - es el
5 I,II | noble o campesino, por la casa del «buen señor», os la
6 I,II | mayor había vuelto a su casa con el solo objeto de causar,
7 I,II | aspecto da sabrosa idea de la casa de mi amigo Bois - Doré?~ ~
8 I,V | niña era la señora de la casa.~ ~ En aquella época se
9 I,V | a Alvimar al dueño de la casa, ni al recomendarle a monsieur
10 I,V | encargarse una peluca en la mejor casa. La peluquería era ya un
11 I,V | encontrase en mi propia casa - dijo monsieur de Beuvre - ,
12 I,V | debo olvidar que estoy en casa de mi hija. Además, mi querido
13 I,VIII | demasiado gordos, porque en casa del buen monsieur Silvain
14 I,VIII | que había sido recibido en casa de la marquesa. Su ingenio
15 I,IX | IX - ~ Efectivamente, la casa estaba arreglada, tapizada
16 I,XI | he enterado hoy mismo, en casa de Beuvre, acerca del príncipe
17 I,XII | quiero libertinaje en mi casa.~ ~ - ¡Ni yo tampoco, señor!
18 I,XIII | marqués prescindía de una casa de grandes dimensiones y
19 I,XIII | tardó en salir para ir a casa del rector.~ ~ No tuvo necesidad
20 I,XIII | necesidad de ir hasta su casa; le vio en la plaza hablando
21 I,XIII | rector llevó a Alvimar a su casa y le invitó a almorzar.~ ~ -
22 I,XIV | Además, había en su casa un personaje bastante sospechoso:
23 I,XIV | pasar el día siguiente en casa de monsieur de Beuvre.~ ~
24 I,XIV | su refugio inquietante en casa del enemigo de sus creencias
25 I,XIV | visita y de su comida en casa del cura. Habló de la belleza
26 I,XV | yo fuese el dueño de esta casa, semejante peste no permanecería
27 I,XV | derecho a no hallar en mi casa contradicción a vuestras
28 I,XV | sin repugnancia en vuestra casa a quien os plazca recibir.~ ~ ¡
29 I,XVI | llevaron a la mujer a su casa, donde murió una hora más
30 I,XVI | El cura se detuvo en casa de los pastores para dar
31 I,XVI | y la palabra de Dios. La casa donde vivía no era mejor
32 I,XVI | estaba aseado y cuidado, y la casa bien cerrada. Los pastores
33 I,XVI | olvidar a mi pobre padre, la casa donde habían nacido mis
34 I,XVI | tendrá aquí, en su hermosa casa.~ ~ Mercedes dio las gracias
35 I,XVI | llorar sola a la puerta de la casa donde él sea feliz, que
36 I,XVII | Haré todas las cestas de la casa.~ ~ Todos los días, durante
37 I,XVII | veces tan alta como vuestra casa. Y, de pronto, monsieur
38 I,XVII | trate y cuide bien en mi casa hasta que les plazca; decirme
39 I,XVII | todas las riquezas de la casa.~ ~ Bien es verdad que Fleurial
40 I,XVII | nunca de su amo dentro de la casa. Era blanco como la nieve,
41 I,XVII | necesarios; luego volvió a casa y mandó llamar a Adamas.~ ~ - ¿
42 I,XVII | Florimond se aburría en casa, y yo no me atrevía a dejarle
43 I,XVII | regresé sano y salvo a casa. Al verme sacar de la cesta
44 I,XVIII | volvió a encontrar en la casa ni a la morisca ni al niño,
45 I,XVIII | había pensado traer a mi casa a algún pariente pobre;
46 I,XIX | le estaba reservada en la casa de su vecino, para componerse,
47 I,XIX | levantaría la fortuna de su casa y borraría el perjuicio
48 I,XX | una mala compañía en una casa, y que se alegraba de haber
49 I,XXIII | sufrir que se robe en mi casa.~ ~ Adamas compartió en
50 I,XXIII | el español iba a vivir en casa del marqués, porque el marqués
51 I,XXIII | Podéis pasar la noche en su casa; él os favorecerá. Allí
52 I,XXV | Si no deseáis más que una casa, fincas y rebaños, y servidores,
53 I,XXV | besos - . Os quedaréis en casa, y si os place ver a mi
54 I,XXV | advenimiento ocurrido en la casa... Vamos, ve, amigo... ¿
55 I,XXV | está sin inquietud en mi casa.~ ~ - ¡Pero mirad el puñal,
56 I,XXV | habitaciones de la gran casa. Este era el nombre que,
57 I,XXVI | demasiada amistad en la casa del cura, que es un manantial
58 I,XXVI | qué tirantez hay entre la casa del cura y tú?~ ~ - Hay,
59 I,XXVI | persona en cuestión. Está en casa del rector, donde se burla
60 I,XXVI | dando un paseo a rondar la casa del cura, y vi a la Belinda
61 I,XXVI | tardarán en ocurrir en esta casa; tan grandes y tan sorprendentes,
62 I,XXVI | revelado de la Belinda y de la casa del cura?~ ~ Lucilio contestó
63 I,XXVI | debajo de las ventanas de la casa del cura.~ ~ - Lo que decís
64 I,XXVI | verdad y la alegría a mi casa. ¡Vamos a cenar! Luego tendremos
65 I,XXVI | estancia de los albañiles en la casa, lo había hecho tapiar el
66 I,XXVII | punta de su espada.~ ~ En la casa se daba el nombre de almacén
67 I,XXVII | debía ser introducido en la casa.~ ~ Lo que había previsto
68 I,XXVII | las más lujosas de la Gran casa; paseó una mirada distraída
69 I,XXVIII | difícil de respirar en una casa en la que parece que el
70 I,XXXI | que me dejéis volver a mi casa, adonde sabéis que me corre
71 I,XXXI | y él habéis estado en mi casa, he dominado mi justa ira
72 I,XXXI | español - . Ya en vuestra casa me habíais obsequiado con
73 I,XXXII | haberos contado al salir de su casa que desde hace dos días
74 I,XXXII | molestias que he tenido en su casa; hubierais creído que os
75 I,XXXII | alcanzarle. Volver a vuestra casa y descansad, que bien lo
76 I,XXXIII | junto al prado Chambon, la casa de la jardinera.~ ~ - ¿Quién? ¿
77 I,XXXIII | que nos presentemos en su casa con un cadáver? ¡Se moriría
78 I,XXXIII | que encontraremos en su casa a un buen carmelita que
79 I,XXXIII | Adamas se detuvieron en casa de la Zancuda, donde Juan
80 I,XXXIII | éstos, pero no quiero en mi casa nada de lo que ha pertenecido
81 I,XXXIII | de existir, y vuelvo a mi casa con el corazón aliviado.
82 I,XXXIV | hijo. De modo que en mi casa hay que llamarle señor conde.~ ~ - ¡
83 I,XXXIV | niño jugaba y corría por la casa.~ ~ - Mi pobre amigo - le
84 I,XXXV | habían ido por la mañana a su casa y a quienes había contado
85 I,XXXVI | empleados y criados de la casa:~ ~ «¡Viva el señor marqués! ¡
86 I,XXXVI | que no había novios en su casa.~ ~ - Creía que monsieur
87 I,XXXVI | no venir a decírmelo a mi casa, porque desde el momento
88 I,XXXVI | estad tranquilo y venid a mi casa con la cara descubierta
89 I,XXXVI | dirigirle esta carta a vuestra casa?~ ~ - No, señor - contestó
90 I,XXXVI | insistencia - . Hoy no está en mi casa...~ ~ - Pero si ha ido a
91 I,XXXVI | a un retrato que hay en casa y que acaso no habéis visto
92 I,XXXVIII| condesito, que iban a comer a casa de algún vecino, los dos
93 I,XXXVIII| guardar a vuestra hija en mi casa durante esta ausencia.~ ~ -
94 I,XXXVIII| estará segura en vuestra casa y de que seréis para ella,
95 I,XXXIX | creer que alguien de su casa fuese capaz de semejante
96 II,XLI | entramparse ni salir de su casa.~ ~ - ¿Entonces es que dura
97 II,XLI | cuando os vi en París, en casa de la marquesa de Rambouillet,
98 II,XLI | que me presento en vuestra casa. Pero traigo para vos una
99 II,XLI | hubierais venido solo a mi casa estaríais aún más seguro
100 II,XLII | dicho que tenéis en vuestra casa a un italiano... un hereje
101 II,XLII | practicar un registro en vuestra casa.~ ~ - ¿Un registro? - repitió
102 II,XLII | que me enseñéis vuestra casa detalladamente, a fin de
103 II,XLII | poseo el plano de vuestra casa, que no es grande, tengo
104 II,XLIII | si llegaba tarde, y fue a casa de monsieur de Robin de
105 II,XLIII | hostilidad alojado en su casa.~ ~ - Vuestros temores me
106 II,XLIII | lo bastante cerca de mi casa para que un hombre, apresurándose,
107 II,XLIII | temprano; echad una mirada a la casa y fijaos bien en los alrededores
108 II,XLIV | entrar sin repugnancia en la casa de los granjeros, sentarse
109 II,XLIV | por los aires, porque la casa está bien cerrada y ningún
110 II,XLIV | ya no duermen en nuestra casa, porque dicen que está demasiado
111 II,XLVI | y sólo al entrar en su casa con el marqués se atrevió
112 II,XLVI | medida que se acercaba a su casa su espíritu se interrogaba
113 II,XLVI | había desaparecido de la casa, mientras estábamos en el
114 II,XLVI | mientras estábamos en la casa.»~ ~ Al terminar su relato,
115 II,XLVII | y de fractura en vuestra casa?~ ~ - Al pronto no reparamos
116 II,XLVII | mejor que pudimos. En la casa no había nada extraordinario.
117 II,XLVII | marqués entró en su gran casa.~ ~ Mario no dormía; estaba
118 II,XLVII | retirarse - mañana volveré a casa de Guillermo, y entre tanto
119 II,XLVII | anteriores aventuras de la casa de la jardinera y enseñó
120 II,XLVII | en La Rochaille, ni en casa de la jardinera; ha sido
121 II,XLVII | Guillermo volvería a su casa a buscar un buen número
122 II,XLVIII | Monsieur Robin iría solo a casa de su aparcero; entretanto
123 II,XLVIII | Mario pasaron una hora en su casa; luego Bois - Doré encargó
124 II,XLVIII | contestó que iba a cenar a casa de Guillermo de Ars y que
125 II,XLVIII | Aristandre, y condúcele a su casa.~ ~ - Señor conde - contestó
126 II,XLVIII | disponía a correr hacia otra casa, porque todas estaban separadas
127 II,XLVIII | al que llamaban la gran casa, porque pensaba, y con razón,
128 II,XLVIII | ni con finca de recreo su casa hubiera podido resistir
129 II,XLIX | llevar a cabo el sitio de la casa.~ ~ Y Mario, que había distinguido
130 II,XLIX | hacen cuando entran en una casa que no está guardada. No
131 II,XLIX | encontrarla. Es la única casa de aquel lugar. ¿Y qué?~ ~ -
132 II,L | Mario y a los jóvenes de la casa. Pero no había medio de
133 II,L | aquel lugar más que una casa: era a la vez una hostería
134 II,L | hostería del Gallo Rojo era una casa sólidamente construida,
135 II,L | piso.~ ~ Enfrente de la casa, al otro lado de la carretera,
136 II,L | unos doscientos pasos de la casa. Pensó que reconocía los
137 II,LI | y venían alrededor de la casa, conversando sin duda más
138 II,LI | Pignoux. Sabía que en aquella casa todo el mundo adoraba a
139 II,LI | Dios si no incendiarán la casa con nosotros dentro! Así
140 II,LI | ventanas. Además, ¿para qué? La casa está cercada y no nos dejan
141 II,LI | solamente después de bloquear la casa han levantado un poco la
142 II,LI | reitres pueden registrar la casa de arriba abajo para saquearla.~ ~ -
143 II,LII | corazón sensible... ¿La casa está guardada como es debido?~ ~ -
144 II,LII | dominarse ante Mario y los de casa. Mario, que había arriesgado
145 II,LIII | y de talento teníamos en casa. Es verdad que estoy enfermo
146 II,LIV | Había dos a cada lado de la casa, lujo inútil, puesto que
147 II,LIV | inútil, puesto que aquella casa no tenía más que dos puertas:
148 II,LIV | antes de que entrasen en la casa.~ ~ Pero Macabro procedía
149 II,LV | tenido muchos disgustos en mi casa desde que me vi obligado
150 II,LV | marqués - ; entrasteis en casa de una dama de alta alcurnia,
151 II,LV | salido tan pronto? En vuestra casa me había dado a la devoción,
152 II,LVII | cuando se trata de volver a casa. En este lugar el foso tiene
153 II,LVII | el marqués detrás de una casa de la aldea, en medio de
154 II,LVIII | retroceder y a refugiarme en mi casa, os echaré de ella, como
155 II,LIX | Cada cual se volvió a su casa en cuanto hubo visto partir
156 II,LXI | gitanos habían saqueado su casa, prefiriéndola a todas las
157 II,LXI | Lo cogí y lo llevé a mi casa. Allí, desatado y aliviado,
158 II,LXI | mejor y quiso volver a su casa, donde le he llevado a la
159 II,LXI | quien corrió en el acto a casa de monsieur Poulain, so
160 II,LXI | permanecer veinticuatro horas en casa de un compañero suyo.~ ~
161 II,LXIII | procedieron a hacer dentro de la casa pesquisas minuciosas.~ ~
162 II,LXIII | o en prender fuego a la casa por medio de algunos haces
163 II,LXIII | dejen descansar un rato en casa de madame Pignoux. Tiene
164 II,LXIII | le será fácil evadirse a casa de Guillermo o de monsieur
165 II,LXV | entrado esta dicha en mi casa, y si he sido loco al esperar
166 II,LXVI | dijo el marqués - . Se les casa en la misma Iglesia, y luego
167 II,LXVI | quieres.»~ ~ Cuando volvió a casa con su padre, éste le dijo:~ ~ -
168 II,LXVI | algo atormentada en su casa, se sentía impulsada, a
169 II,LXVII | nuevo a mi hija en vuestra casa. Vigilaréis a los novios,
170 II,LXVII | conduciría a su hija al Poitou, a casa de su parienta la duquesa
171 II,LXVIII | buenos servidores de la casa. Parecía como si, al reprimir
172 II,LXIX | favor de regentar nuestra casa y nuestros bienes durante
173 II,LXX | Insultaba a las criadas de la casa que no la servían bastante
174 II,LXX | víspera, y que paraban en una casa que fue designada a los
175 II,LXX | que se vigilase bien la casa donde descansaba su padre.~ ~
176 II,LXXI | dos o tres meses antes, de casa de la Zancuda.~ ~ «En aquel
177 II,LXXII | en vuestras tierras una casa cualquiera a la que deis
178 II,LXXIII | entrado muy joven en aquella casa y se había dejado convertir.
179 II,LXXIII | de su rival.~ ~ Volvió a casa y no la encontró. Clindor
180 II,LXXIII | convento para llevársela a su casa. Se quedó muy sorprendido
181 II,LXXIV | dijo Mario - ; alguna casa está ardiendo todavía detrás
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