Tomo, Capětulo
1 I,I | madre, reconciliada con su hijo después del asunto de los «
2 I,I | señor duque de Enghien, su hijo. Habrá bailes y comedias,
3 I,II | razón, «El mal señor».~ ~ Su hijo Silvio, el hoy marqués de
4 I,II | vengarse, inventó que su hijo mayor había vuelto a su
5 I,II | brujerías, la muerte del hijo de su vejez.~ ~ Aquello
6 I,IV | yerno sirviendo la causa del hijo, estaba, naturalmente, en
7 I,V | mucho de decir «como un hijo»; porque hubiera temido
8 I,XII | ella un niño que no es su hijo, pero a quien quiere como
9 I,XIV | corrió a reunirse con su hijo, preocupada por verle a
10 I,XV | presentó la morisca y su hijo, la primera palabra del
11 I,XVI | y que he adoptado como hijo mío...~ ~ - Seguid - dijo
12 I,XVII | nupcias y tuvo un segundo hijo.~ ~ - Ya lo sé, señor; el
13 I,XVII | Florimond hubiera tenido un hijo, hubiera sido igual a este
14 I,XXII | Ella contestó:~ ~ - Un hijo.~ ~ - No riáis, vecino -
15 I,XXII | dice la verdad. Era como mi hijo.~ ~ Y a Pilar:~ ~ - ¿Cuándo
16 I,XXIII | tu madre tiene ese puñal, hijo mío?~ ~ El niño había vivido
17 I,XXIII | cierra las puertas; y tú, hijo mío, ven aquí y habla. Estás
18 I,XXIV | Lucilio.~ ~ - Ven, pobre hijo mío - le dijo - ; nos echan
19 I,XXIV | te atreverás a tocarlo, hijo! Es el cuchillo que ha matado
20 I,XXIV | hace obrar y hablar a mi hijo, estamos perdidos, Mario.~ ~
21 I,XXIV | Vamos, no lloréis más, hijo mío - dijo el marqués agitado,
22 I,XXV | confiarme su mujer y su hijo, y yo no hubiera vivido
23 I,XXV | Dios, pobre amigo mío! ¡Tu hijo será el mío, y en mi dolor,
24 I,XXV | mejor dicho, como padre e hijo que debemos ser.~ ~ Esta
25 I,XXV | de su peluca, y besó a su hijo adoptivo con tal efusión,
26 I,XXV | dudar es de que eres el hijo de mi hermano. Según su
27 I,XXV | y si os place ver a mi hijo a todas horas, me alegraré;
28 I,XXV | su bien, su heredero, su hijo, la mayor alegría de su
29 I,XXV | talle, qué gentileza, qué hijo!»~ ~ Sus dos amigos compartían
30 I,XXVI | aquel sello, mi querido hijo?~ ~ - Armas. ¡Esperad! El
31 I,XXVI | mi propia alcoba. Venid, hijo mío - dijo a Mario - ; mirad
32 I,XXVII | frailes, y para tener un hijo he necesitado encontrarlo,
33 I,XXIX | morisca y acaso también a mi hijo a la venganza y a los ardides
34 I,XXX | alcoba del marqués.~ ~ - No, hijo mío, no voy lejos; estaré
35 I,XXX | y pasar la velada con mi hijo. Si se duerme, le harán
36 I,XXXIII | el corazón aliviado. Mi hijo duerme, sin duda, a estas
37 I,XXXIII | desagradaría a ti ser mi hijo? Y a propósito - añadió,
38 I,XXXIII | marchado para siempre?~ ~ - Sí, hijo mío, para siempre.~ ~ - ¿
39 I,XXXIII | matado a tu hermano?~ ~ - Sí, hijo mío; se le castigará.~ ~ - ¿
40 I,XXXIII | Os lo diré otra vez, hijo mío; no penséis más que
41 I,XXXIII | Mario sorprendido.~ ~ - Sí, hijo mío; al menos delante de
42 I,XXXIV | prevaleció, llamaremos su hijo.~ ~ Recordaba confusamente
43 I,XXXIV | hacerte.~ ~ - ¡Ah! Muy bien, hijo mío. No pregunto nada. Quiero
44 I,XXXIV | como si fuera mi propio hijo. De modo que en mi casa
45 I,XXXV | para mi heredero, para mi hijo único, para...~ ~ En aquel
46 I,XXXV | pronto la aparición de su hijo y no sabía con qué indumentaria
47 I,XXXV | como para recibir a un hijo de rey.~ ~ Pero había algo
48 I,XXXV | dijo el marqués - ; es un hijo de la naturaleza...~ ~ -
49 I,XXXV | maravillosa historia del hijo de Florimond.~ ~ - ¿Es él? -
50 I,XXXV | demasiado joven. ¿Es algún hijo adoptivo?~ ~ - Es mi propio
51 I,XXXV | contestó Bois - Doré - ; es el hijo de mi Florimond, a quien
52 I,XXXVI | viejo vecino, sino la de su hijo, porque parece que es así
53 I,XXXVI | bebiesen a la salud de su hijo, y hasta él mismo bebió
54 I,XXXVI | esta ceremonia.~ ~ - ¡Mi hijo ha sido educado por un verdadero
55 I,XXVII | arrebatado a su joven amo, el hijo adorado de su señor.~ ~
56 I,XXVII | a todo para rescatar el hijo de su amo, se arrojó contra
57 I,XXVII | alegría al ver la gracia de su hijo y el celo de Adamas.~ ~
58 I,XXVII | seriamente en la educación de su hijo. Pero si no hubiera tenido
59 I,XXVII | encariñó apasionadamente con el hijo de su amigo, no sólo por
60 I,XXVII | pesar de entretener a su hijo con puerilidades y tonterías,
61 I,XXVII | proyectos de trabajo para su hijo - el marqués llamaba trabajo
62 I,XXXVIII| excelente cómico.~ ~ - Mirad, hijo mío - decía colocándose
63 I,XXXVIII| parecía más dulce que ver a su hijo divertirse con él como buen
64 I,XXXVIII| corazón seguía siendo el hijo de la morisca, y como sentía
65 I,XXXVIII| pudierais ser su abuelo; vuestro hijo, que no pasa de ser un colegial;
66 I,XXXIX | por qué tenéis tanta pena, hijo mío, puesto que no sois
67 II,XL | durante la hora en que su hijo salía de su alcoba para
68 II,XL | al tocador.~ ~ - Te creo, hijo mío - dijo el marqués suspirando - .
69 II,XL | tú la crees...~ ~ - No, hijo mío, no la creo - exclamó
70 II,XL | conde - dijo el marqués a su hijo con una gravedad admirable - ,
71 II,XL | de la singularidad de su hijo, el gran Condé; los ojos,
72 II,XLI | padre. Este es mi sobrino e hijo adoptivo.~ ~ - He aquí de
73 II,XLIII | en la plaza de Grève. El hijo de Robin fue más tarde abate
74 II,XLVII | besó cariñosamente a su hijo, saludó tiernamente a su
75 II,XLVIII | Aristandre que condujese a su hijo a Briantes, y montó a caballo
76 II,LI | huir.~ ~ - No será posible, hijo mío - dijo el marqués mientras
77 II,LI | Pero ¿y tú?, pobre hijo mío - prosiguió el marqués,
78 II,LI | saquearla.~ ~ - Pues bien, hijo mío, ya estoy completamente
79 II,LIII | Al salir, cambió con su hijo una mirada llena de angustia,
80 II,LIII | evasión.~ ~ - ¿Eres tú, hijo mío? - dijo el marqués en
81 II,LIV | con impaciencia:~ ~ - ¡Ay, hijo mío! - decía Mario - . ¿
82 II,LIV | mirando.~ ~ - Puede mirarme, hijo mío; sé manejar la sartén
83 II,LIV | Monsieur de Bois - Doré y su hijo se miraron y al punto se
84 II,LVI | el tal Bois - Doré y su hijo, y ¡viva Francia, pardiez! ¡
85 II,LVI | marqués - , con tal de que mi hijo tenga la vida en salvo. ¡
86 II,LVI | idea de martirizar a su hijo.~ ~ - ¡Dadme la pluma! -
87 II,LVI | seguida al ver a su pobre hijo, que palidecía de miedo
88 II,LVI | No hagáis sufrir a mi hijo! - exclamó - . Cedo, me
89 II,LVI | huida. Dio un salto hacia su hijo para libertarle; pero la
90 II,LVI | anciano, y temía herir a su hijo con el cuchillo.~ ~ - Dejadme
91 II,LVI | y quería proteger a su hijo con su cuerpo.~ ~ Cuando
92 II,LVI | nosotros. Pronto, a caballo, hijo mío, y sigamos corriendo.
93 II,LVI | siguen. ¡Corramos, corramos, hijo mío!~ ~ Y pensó:~ ~ «¡Que
94 II,LVII | apartó un poco a Mario.~ ~ - Hijo mío - le dijo - , dadme
95 II,LVII | hablando autoritariamente a su hijo amado por la primera vez
96 II,LVII | no pensaba más que en su hijo. Pasaba entre fuego y hierro;
97 II,LVII | distancia entre el padre y el hijo para darle tiempo a cargar
98 II,LVII | Doré al verse solo con su hijo, expuesto a los tiros de
99 II,LVII | Por el alma de mi hijo!~ ~ El marqués, aturdido
100 II,LVIII | esfuerzo y llevando a su hijo abajo de la escalera - .
101 II,LVIII | crepúsculo el rostro de su hijo pasar cerca de él cual una
102 II,LVIII | caballo - . ¿Has visto a mi hijo? ¡Habla pronto!~ ~ Aristandre
103 II,LVIII | perdón!, a vuestro encanto de hijo, y ya me sospechaba yo que
104 II,LVIII | El marqués cogió a su hijo en brazos, y no pudo menos
105 II,LIX | que los perros, y acaso el hijo del pobre Charasson, al
106 II,LXI | sacrificarme a la memoria de su hijo. Pero ¿cómo habló de esto
107 II,LXI | aquella ambición maldita en su hijo. Tuvo que vencer su repugnancia;
108 II,LXI | sombría por la salvación de su hijo.~ ~ «Entonces creí que trataba
109 II,LXI | espanto tan pronto como su hijo dejó de existir.~ ~ «Aquello,
110 II,LXI | gitanos para recitar a su hijo las oraciones que éste reclamaba;
111 II,LXI | sobre el lívido rostro de su hijo y permaneció un momento
112 II,LXI | donde ha dado sepultura a su hijo. No he visto nada más; me
113 II,LXIII | salido a caballo con su hijo. Pero como le exigían su
114 II,LXIII | Bourges en mi carroza, con mi hijo y con su doncella. No llevaré
115 II,LXIII | haces separándote de tu hijo para consolarme.~ ~ - Hija
116 II,LXIV | la educación de su amable hijo. Bois - Doré se las arregló
117 II,LXV | marqués, examinando a su hijo - ; con los ojos abrasados
118 II,LXV | puñal me hizo encontrar al hijo de mi hermano. Por vuestras
119 II,LXVI | estas vanas discusiones. Mi hijo tiene ya la amplitud de
120 II,LXVII | atención a ello. Miraba al hijo del príncipe con curiosidad.
121 II,LXVII | dijo - ; no colocaré a mi hijo junto al fuego; no le expondré
122 II,LXVII | ante el espectáculo de su hijo, lívido y desfallecido.
123 II,LXVIII | al ver pasar a caballo al hijo de Enrique IV, y aquel rostro
124 II,LXVIII | si creéis que vuestro hijo se mostrará menos valeroso
125 II,LXVIII | conocéis.~ ~ - ¿No conozco a mi hijo?~ ~ - Pues no, señor, no
126 II,LXVIII | como una madre quiere a su hijo. No debo abreviar sus días
127 II,LXIX | monsieur Poulain?~ ~ - No, hijo mío - contestó el ex liguero,
128 II,LXX | asunto, no quiso exponer a su hijo a una segunda aventura.
129 II,LXXII | fortuna a vuestro amable hijo. El precioso mensaje que
130 II,LXXIII | cuando creí que vuestro hijo había muerto. Quiero que
131 II,LXXIV | Richelieu hizo jurar al hijo de Enrique IV que mantendría
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