Tomo, Capětulo
1 I,II | talle redondito.~ ~ Era una mujer de treinta y cinco años,
2 I,III | lanzó su caballo contra la mujer, y la habría arrojado al
3 I,III | preocuparse más que de la mujer que iba a su vanguardia.~ ~
4 I,III | prestado la misma atención a la mujer a quien Alvimar había ofendido
5 I,III | alguno y designando a la mujer, que estaba silenciosa:~ ~ -
6 I,IV | ir a Francia en busca de mujer y fortuna.~ ~ Luis XII quería
7 I,VI | el cariño hacia una sola mujer es preferible a la galantería
8 I,VI | estar enamorado de alguna mujer?~ ~ - Eso no lo sé - contestó
9 I,XI | seguras, porque ninguna mujer entra jamás. No es que desconfíe
10 I,XI | decir a Lucilio que ninguna mujer penetraba en aquel santuario
11 I,XII | tarde ha venido aquí una mujer sorprendente, una de esas
12 I,XII | puesto a hablar con esa mujer con tanta facilidad como
13 I,XII | el dejarse bautizar, y la mujer en cuestión es de los que
14 I,XII | podido hablar español con esa mujer.~ ~ - Como quiera el señor;
15 I,XII | sorprende, señor, el que una mujer tan pobre e inculta se decida
16 I,XII | dices qué razón tenía esa mujer para hacerlo.~ ~ - He aquí,
17 I,XII | elevando la voz:~ ~ - Esta mujer es completamente misteriosa,
18 I,XII | hecho mal, mi amigo; una mujer es siempre una mujer, y... ¿
19 I,XII | una mujer es siempre una mujer, y... ¿espero que no estará
20 I,XII | no me tienta. Además, esa mujer parece ser muy honrada y
21 I,XIV | necesario casarse con una mujer del gran mundo. Hay que
22 I,XIV | buscar una buena dote y una mujer sencilla en el fondo de
23 I,XIV | corte sin llevar allí a la mujer.~ ~ - ¡Cómo! ¿Casarse con
24 I,XIV | el gesto cabalístico. La mujer se detuvo un momento y,
25 I,XIV | caballo que montaba; la mujer parecía dispuesta a arrojarse
26 I,XV | indirectamente, con una mujer y un niño en el caso en
27 I,XV | acerca de la raza de la mujer. Sin embargo, si creéis
28 I,XV | Ayer he encontrado a esta mujer en la carretera, y estoy
29 I,XV | brutalmente a un niño y a una mujer.~ ~ - Ciertamente que no,
30 I,XVI | hizo que encontrara a una mujer todavía más desdichada que
31 I,XVI | hombre que viajaba con su mujer.~ ~ La mujer iba un poco
32 I,XVI | viajaba con su mujer.~ ~ La mujer iba un poco delante; unos
33 I,XVI | con tal rapidez, que su mujer no lo notó, y al retroceder
34 I,XVI | qué lloraba. Le mostré la mujer echada sobre el cuerpo de
35 I,XVI | obedecieron y llevaron a la mujer a su casa, donde murió una
36 I,XVI | contestó Mercedes - ; porque su mujer llevaba debajo de su pobre
37 I,XVI | No le tengo.~ ~ - Esta mujer desconfía de nosotros -
38 I,XVI | mucho, porque esta pobre mujer me interesa y este huérfano
39 I,XVI | los caminos.»~ ~ - Esta mujer tiene un alma grande - dijo
40 I,XVII | en proporción. Pero esta mujer emplea todo el tiempo que
41 I,XVII | aproximadamente un año. La segunda mujer de mi padre había muerto,
42 I,XVIII | mutuamente, y si Belinda no era mujer que se privase de sisar
43 I,XVIII | no comprometer a ninguna mujer en particular, dejaba decir
44 I,XVIII | creyera casarme con una mujer estéril - dijo a su confidente - , ¡
45 I,XXI | tenía el espíritu de una mujer fuerte, y si era capaz,
46 I,XXIII | pero ocurre que esta mala mujer escucha detrás de las puertas,
47 I,XXIII | a mí me pareció, que esa mujer era muy honrada. Sin embargo,
48 I,XXIV | hablado. Y aunque la pobre mujer sentía mucho respeto y simpatía
49 I,XXIV | feliz alumbramiento de mi mujer, y donde tendré el tiempo
50 I,XXV | venir para confiarme su mujer y su hijo, y yo no hubiera
51 I,XXV | tanto, no le cuidará otra mujer que vos. Vaya, amigos míos,
52 I,XXV | en la Memoria; pero esta mujer, que aseguraba ahora reconocerles,
53 I,XXVI | Pero la curiosa y malévola mujer advertía que el marqués
54 I,XXVI | Jovelin: me parece que esta mujer es bonita y todavía joven. ¿
55 I,XXVI | islamita? Puesto que esta pobre mujer es ahora una verdadera cristiana,
56 I,XXVIII | he sabido que raptó a su mujer y que los dos, disfrazados
57 I,XXVIII | dineros y las joyas de su mujer; también se advirtió que
58 I,XXVIII | pequeñas como las de una mujer, la barba naciente y muy
59 I,XXVIII | Doré - , mi hermano y su mujer se encontraron solos junto
60 I,XXVIII | saltó a tierra y bajó a su mujer del coche, cogiéndola entre
61 I,XXVIII | vuestro hermano?~ ~ - Otra mujer, que la casualidad había
62 I,XXIX | Qué sabéis si aquella mujer..., cuyo nombre ignoráis,
63 I,XXIX | pistolas para huir con una mujer?~ ~ Bois - Doré sintió vacilar
64 I,XXIX | Se limitó a alegar que la mujer de su hermano había tenido
65 I,XXIX | los de Florimond y de su mujer. Con una seguridad espontánea
66 I,XXXI | le diré quién era aquella mujer, de no ser que querais ultrajar
67 I,XXVII | ninguna charla de pobre mujer. Por esto, aunque parecía
68 I,XXXVIII| hay incorrección para una mujer más que allí donde hay peligro
69 I,XXXIX | para consolarla.~ ~ Aquella mujer tenía instintos maternales
70 I,XXXIX | mayores alegrías de la pobre mujer, y desde aquel momento dividió
71 I,XXXIX | a la inteligencia de una mujer.~ ~ La lección de música
72 I,XXXIX | Callirée, se puso trajes de mujer para penetrar en la intimidad
73 I,XXXIX | demasiado odioso en una mujer.~ ~ Empezaban a olvidar
74 II,XL | brazos de Bois - Doré - , esa mujer es mala! Quería traértela
75 II,XL | otras peores. Padre, esa mujer no es buena; me hace pasar
76 II,XL | príncipe se había llevado a su mujer. Se acusó al rey de querer
77 II,XLI | Briantes?~ ~ - Lo sé por una mujer muy piadosa, que ha visto
78 II,XLIII | corazón y al genio de su mujer? Se ha refugiado en París,
79 II,XLIV | confiar a Juan Faraudet y a su mujer el cuidado eventual de un
80 II,XLIV | Todo se hará.»~ ~ Pero la mujer de Faraudet, a la que llamaban
81 II,XLIV | Es de sospechar - dijo la mujer, que mientras hablaba manejaba
82 II,XLIV | el que el cortijero y su mujer acabaron por confesar que
83 II,XLIV | Faraudet, viendo que su mujer se lamentaba por el atrevimiento
84 II,L | Pignoux, que acudía con su mujer a disponer su cantina al
85 II,LI | de sus años era aún una mujer muy ágil.~ ~ Y designó a
86 II,LI | interrumpió Mario - . Vete, buena mujer; y vos, padre, seréis maese
87 II,LII | que os ha dicho vuestra mujer. Permaneced aquí hasta media
88 II,LII | por mi ruina. Pero soy una mujer razonable y no soy tonta.
89 II,LIII | disculpéis la tontería de mi mujer, que no ha sabido darme
90 II,LIII | perdiendo el tiempo; vuestra mujer y su séquito no llegan,
91 II,LIII | Quién llega, buena mujer?~ ~ - Una dama que se apea
92 II,LIV | Bois - Doré, a su supuesta mujer y a Mario, el marmitón improvisado.~ ~
93 II,LIV | presencia a maese Pignoux y a su mujer.~ ~ - ¡Iré; voy corriendo! -
94 II,LIV | Id a buscarle, buena mujer.~ ~ - Dispensadme - dijo
95 II,LV | Tú, vete abajo; mi mujer te llama.~ ~ Luego se presentó
96 II,LVI | pedido.~ ~ - Para ti, mala mujer, toda mi fortuna - exclamó
97 II,LVI | Al hablar así, la odiosa mujer designaba un enorme gancho
98 II,LVI | apaciguado, y Proserpina no era mujer que olvidase a los cautivos,
99 II,LX | quieres prometer que serás mi mujer?~ ~ - ¿Y qué puede importarte,
100 II,LX | Mario, el que yo sea tu mujer? Ni siquiera sabes si querrás
101 II,LXVI | mucho tiempo con una sola mujer, y que una mujer abandonada
102 II,LXVI | una sola mujer, y que una mujer abandonada se torna en celosa
103 II,LXVI | vida aun mejor, con una mujer que él haría perfectamente
104 II,LXVI | admitía la idea de ser la mujer de Mario. En sus pensamientos
105 II,LXVII | con esta hermosa y digna mujer? Va a buscarlo, Adamas;
106 II,LXVIII | con Lauriana, o con otra mujer elegida por su corazón;
107 II,LXX | en semejante reunión. Una mujer gorda, herpética y ridículamente
108 II,LXXII | por allí el cuerpo de una mujer en la mañana del 3 de marzo.
109 II,LXXII | adelantarme a esa odiosa mujer, que no dispone de los medios
110 II,LXXIII | detuvo, también.~ ~ Era una mujer, y a juzgar por su traje
111 II,LXXIII | quiero saber quién es esta mujer.»~ ~ Retrocedió rápidamente
112 II,LXXIII | decirme si encarceláis a esta mujer por una noche, como vagabunda,
113 II,LXXIII | necesario que esta peligrosa mujer pierda la pista de Lauriana.~ ~
114 II,LXXIII | encontrar amable y bella a otra mujer que vos; os entregué mi
115 II,LXXIII | Si la dicha de una mujer consiste en ser bella para
116 II,LXXIV | Mario consiguió que su mujer entrase en posesión de sus
117 II,LXXIV | la sangre fría de aquella mujer.~ ~ - Sí; una cosa brillante
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