Tomo, Capětulo
1 I,I | favorito, el favorito del rey, monsieur De Luynes; pero
2 I,I | entonces, mientras que el rey hacía tan defectuosamente
3 I,I | había ganado vendiéndose al rey, «vivía unas veces en su
4 I,I | gran celo al servicio del rey, y más todavía al de los
5 I,I | señores partidarios del rey, antiguos ligueros, antiguos
6 I,II | hombre, a quien el difunto rey Enrique IV hizo marqués
7 I,II | Tenemos la esperanza de que el rey acabará en Montauban con
8 I,II | Bois - Doré pensó que el rey no podía equivocarse, y
9 I,II | servidor predilecto del rey de Navarra. Su padre, al
10 I,II | después de la muerte del rey Enrique III, y, en fin,
11 I,V | hidalguía como en la del rey, comprendió desde las primeras
12 I,VI | a la manera del difunto rey, nuestro Enrique, de grata
13 I,VII | y fidelidad la causa del rey Enrique, a cuya memoria
14 I,VII | pardiez! ¿Dónde hallaréis rey mas sabio y más humano? ¿
15 I,VIII | desierto y abandonado, y el rey corría gran riesgo de no
16 I,VIII | inesperado festín puso al rey de Navarra de buen humor
17 I,VIII | por haber impedido que un rey se muriese de hambre.~ ~
18 I,VIII | su título; más tarde, el rey de Francia confirmó riendo
19 I,VIII | la promesa hecha por el rey de Navarra. Ningún pergamino
20 I,VIII | acogido en la intimidad del rey como marqués de Bois - Doré.~ ~
21 I,VIII | broma y la tolerancia del rey crearon, si no un derecho,
22 I,X | desde la muerte del gran rey Enrique, ya no me gusta
23 I,X | perdí a mi noble y buen rey. Mi historia tiene esto
24 I,X | murieron de muerte violenta. Mi rey, asesinado; mi madre, de
25 I,X | haber visto expirar a mi rey Enrique, me dije así: «Has
26 I,XI | de la fortaleza. Ya es el rey de nuestra provincia, y
27 I,XI | dícese que piensa en ser el rey de Francia. Por lo tanto,
28 I,XII | desdichados, nuestro buen rey Enrique les dejó tranquilamente
29 I,XII | brazo derecho del difunto rey, y que, aun estando en desgracia,
30 I,XVI | nacimiento, el terrible rey Felipe II había ordenado «
31 I,XVI | cultivar sus tierras, pedían al rey que nos perdonase.~ ~ Tenía
32 I,XVI | diez y siete años cuando el rey Felipe II dictó de pronto
33 I,XVI | antes de la muerte del buen rey de Francia Enrique IV. Me
34 I,XVII | cartas. Iremos a ver al rey o a alguien que pueda hablarle
35 I,XVII | Monsieur, el hermano del rey, contra las tropas de la
36 I,XVII | la muerte de nuestro buen rey Enrique, mientras que yo
37 I,XXIV | la muerte de nuestro buen rey Enrique. Ven aquí, Mario; ¿
38 I,XXVI | padre! Serían las mías si el rey Enrique no me hubiese compuesto
39 I,XXVII | era necesario: «¡Viva el rey! ¡Viva la Liga!»~ ~ Las
40 I,XXXI | depende de la justicia del rey. Os suplico que soseguéis
41 I,XXXIII | Liga y servido al difunto rey.~ ~ - Hay algo de verdad
42 I,XXXIII | herido en el servicio del rey o del señor de la provincia,
43 I,XXXIII | para siempre.~ ~ - ¿Y el rey le castigará por haber matado
44 I,XXXIV | necesario, el permiso del rey, me parece que puedo, por
45 I,XXXIV | cariño al que me dio mi rey, quiero que Mario lo lleve
46 I,XXXV | para recibir a un hijo de rey.~ ~ Pero había algo más.
47 I,XXXVI | Sabéis que los asuntos del rey marchan mal, y que no se
48 I,XXXVIII| Bouron? ¿Lo consentiría el rey actual? ¿No sería esto contrario
49 I,XXXVIII| toda seguridad de que el rey había tenido que levantar
50 I,XXXVIII| de Montaubán.~ ~ El joven rey era valiente. había llorado
51 I,XXXVIII| desorden era escandaloso, y el rey, aunque pagaba treinta mil
52 I,XXXVIII| sería aniquilado por el rey como la nieve lo es por
53 I,XXXVIII| perdida, y, para ganarla, el rey de los hugonotes ha tenido
54 I,XXXVIII| incautación en nombre del rey, lo que siempre es llevado
55 II,XL | a su mujer. Se acusó al rey de querer hacer la guerra
56 II,XL | y falso a la vez.~ ~ El rey estaba locamente enamorado;
57 II,XL | para explotar la pasión del rey en provecho de su ambición
58 II,XL | su ambición y forzaba al rey a castigar a un rebelde.~ ~
59 II,XLI | de pega, a hechuras del rey de Navarra. Era admitido
60 II,XLI | absurda pasión por el difunto rey.~ ~ - El difunto rey tenía
61 II,XLI | difunto rey.~ ~ - El difunto rey tenía sus buenas cosas -
62 II,XLII | El marqués había visto al rey demasiadas veces cuando
63 II,XLII | estaba ante él fuese el joven rey Luis XIII. Pensó que su
64 II,XLII | consejero - . Sabed que el rey ha muerto.~ ~ - ¡El rey
65 II,XLII | rey ha muerto.~ ~ - ¡El rey ha muerto! - exclamó de
66 II,XLII | Adamas: ¿cómo sabes que el rey ha muerto?~ ~ - Lo sé por
67 II,XLII | Puede que no sea el rey!~ ~ - Tenéis razón, monseñor -
68 II,XLII | pero, en fin, se trata del rey o de monsieur de Luynes; ¡
69 II,XLIII | tono se suavizó.~ ~ - ¿Y el rey ha muerto? - dijo temblando,
70 II,XLIII | Lucilio escribió:~ ~ «El rey está bien. Pero monsieur
71 II,XLIII | mientras que los ejércitos del rey saqueaban e incendiaban
72 II,XLIII | predijo que llegaría a ser rey de Francia a los treinta
73 II,XLIII | llegar el primero junto al rey y apoderarse del poder de
74 II,XLVII | Con la esperanza de ser rey, está dispuesto a dar mucho
75 II,L | HOSTERÍA POR PERMISO DEL REY~ ~y debajo:~ ~ ~COMIDA DE
76 II,L | VEINTE SUELDOS~ ~ Cartas del rey mantenían los privilegios
77 II,LIV | mil de ellos, hubiera sido rey diez años antes.~ ~ - Trabaja,
78 II,LV | lo que el príncipe con el rey de Francia. Empujaba a su
79 II,LV | voluntarios al servicio del rey y enseñábamos papeles falsos.
80 II,LXII | la isla de Re contra el rey en persona. Se había contentado
81 II,LXII | Condé había creído que el rey, siguiendo sus consejos,
82 II,LXII | peligro.~ ~ Así lo hizo el rey: el valor era la única virtud
83 II,LXIII | las puertas en nombre del rey, y procedieron a hacer dentro
84 II,LXIII | guardadas en nombre del rey, lo estaban mejor que si
85 II,LXIII | Francia en la persona del rey; y en aquella época, en
86 II,LXIV | poderío había terminado.~ ~ El rey le había engañado: primero,
87 II,LXV | a la honrosa paz que el rey nos concede. Por esto, monsieur
88 II,LXVI | vos, en tiempos del buen rey: «¡Viva Sully!» y «¡Viva
89 II,LXVI | católico y gran partidario del rey?~ ~ - Monsieur de Ars no
90 II,LXVII | autorización expresa del rey», incluso los castillos
91 II,LXVIII | París. Hizo que viera al rey en la corte, pero de lejos,
92 II,LXVIII | haber sido amigo del difunto rey.~ ~ - ¿Algún gascón? ¡Todos
93 II,LXIX | Austria, sus aliadas.~ ~ El rey y el cardenal subían por
94 II,LXIX | esperaba el ejemplo del rey de Francia.~ ~ - ¡Vaya! -
95 II,LXIX | herejía al campamento del rey, después del abandono de
96 II,LXXI | hombre - . El servicio del rey ante todo. Tomad estos despachos;
97 II,LXXI | hacia el campamento del rey, un grupo de hombres armados,
98 II,LXXI | acercarse a la persona del rey, y entonces tomó una resolución
99 II,LXXII | Me dijo: «El servicio del rey ante todo.» No he podido
100 II,LXXII | No he podido acercarme al rey, y he pensado que me sería
101 II,LXXII | Así es, puesto que el rey no puede tener secretos
102 II,LXXII | estaba.~ ~ Mientras que el rey, es decir, el cardenal,
103 II,LXXII | ambición se halla realizada. El rey ratifica vuestro derecho
104 II,LXXIII | creencias, como hacen el rey y la reina de Inglaterra.
105 II,LXXIV | manifestase su sumisión al rey y consiguiese el perdón
106 II,LXXIV | de monsieur Poulain, el rey fue inflexible mientras
107 II,LXXIV | persona a Nimes, donde el rey acababa de hacer su entrada
108 II,LXXIV | en pie.~ ~ Por orden del rey las tropas habían arrasado
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