Tomo, Capětulo
1 I,I | protegidos del favorito Concini, uno de los que menos llamaron
2 I,I | capacidad cuyo mérito debe uno resignarse a dejar a «sus
3 I,I | o acaso era demasiado lo uno y lo otro. Un día era comunicativo,
4 I,I | molestado en el interior de uno de aquellos castillos del
5 I,II | de él y de su padre: «El uno pesa más de lo debido, y
6 I,III | menos, y limitarme a tomar uno de los apellidos de mi familia.
7 I,IV | enfrente de los cuales, uno está flanqueado por un torreón.
8 I,V | de Bois - Doré había sido uno de los hombres más hermosos
9 I,V | de ajedrez y luego para uno de billar, con Bois - Doré,
10 I,IX | tapicería, como le llama uno de nuestros poetas, loca
11 I,X | era señal de que se ponía uno a gusto con toda confianza;
12 I,XI | ingenio y su mucha sabiduría? ¡Uno de los hombres más listos
13 I,XIII | merodeadores.~ ~ Este lugar es uno de los más bonitos del bajo
14 I,XIII | las tropas de César.~ ~ Uno de estos riachuelos proveía
15 I,XIII | que eran tan ambiciosos el uno como el otro.~ ~ El rector
16 I,XIV | marisca montando valientemente uno de los caballos de la carroza
17 I,XIV | puente con Alvimar y Lucilio; uno le había precedido y el
18 I,XVII | no! Os quiero lo mismo a uno y a otro. Os quiero todo
19 I,XVII | ayer y esta mañana, cada uno tiene dos camisas y la demás
20 I,XVII | merodeadores; pero iba con ellos uno de los peores partidarios
21 I,XVIII | hombros, que no se hartaba uno de mirarle. Su traje, compuesto
22 I,XVIII | dificultad de encontrar uno que tenga una fisonomía
23 I,XVIII | menudo entre ellos, y ni el uno ni el otro se cansaba de
24 I,XIX | victoriosa; atacó violentamente uno de los aires moriscos que
25 I,XXI | genovesa forrada de rojo y con uno de esos sombreros extravagantes,
26 I,XXIII | Entonces Mercedes dijo a uno de los gitanos que le preguntase
27 I,XXIV | pero al escribir puede uno equivocarse de fecha y poner
28 I,XXV | privadas la infancia del uno y la vejez del otro.~ ~ -
29 I,XXV | día había tenido más de uno.~ ~ Dio las gracias al marqués
30 I,XXVIII| Perfectamente; el uno era hermoso y tan joven,
31 I,XXVIII| Los tengo por tan vil al uno como al otro, porque el
32 I,XXIX | frases sobre el buen viaje de uno y la agradable sorpresa
33 I,XXX | instintivamente se acercaron más el uno al otro.~ ~ - ¿Qué es esto,
34 I,XXXI | escuchar; yo provoco en duelo a uno de vuestros amigos y supongo
35 I,XXXI | El señor se oculta bajo uno de los apellidos de su familia,
36 I,XXXII | probabilidades de vencer, arrojarle uno de esos pedruscos.~ ~ -
37 I,XXXII | adversarios habían caído el uno encima del otro.~ ~ Un tercer
38 I,XXXIII| ellos, señor mío; hablo de uno solo, a quien conozco y
39 I,XXXIII| dos y que nos quiera al uno tanto como al otro... Pero
40 I,XXXIII| humanitarios de Enrique IV, que fue uno de los primeros de su tiempo
41 I,XXXIV | traje de aldeano, señor; es uno de los más bonitos que tenéis.~ ~ -
42 I,XXXV | con Luis de Villermont y uno de los jóvenes Chabannes,
43 I,XXVII | transparentes coloreados, uno con las armas de los Bouron,
44 I,XXXIX | tener dos hijos en vez de uno. Le complacía llevar los
45 II,XL | siguiente ocurrió otra aventura; uno de los frascos de carmín
46 II,XL | frugal comida que lo ofreció uno de los frailes, pariente
47 II,XL | elevarse sobre las ruinas del uno y del otro.~ ~ El párroco
48 II,XLI | armados, después de desfilar uno a uno sobre el puente, entraba
49 II,XLI | después de desfilar uno a uno sobre el puente, entraba
50 II,XLI | casado o viudo?~ ~ - Ni lo uno ni lo otro - contestó el
51 II,XLI | sonrisa irónica.~ ~ - Había uno, señor, y de los más honorables.
52 II,XLII | umbral, les dijo:~ ~ - Que uno de vosotros obedezca a monsieur
53 II,XLIII | padre que me lo anuncia; uno de sus criados, que ha llegado
54 II,XLIII | general de las gabelas, era uno de los enemigos naturales
55 II,XLIII | por odio a la gabela, a uno de los hijos de monsieur
56 II,XLIII | a Ars, o internándose en uno de los mil senderos que
57 II,XLVI | siempre se le ocurren a uno a la vista de un muerto,
58 II,XLVII | que dos, y en la segunda uno solo, que ni aun debía de
59 II,XLVIII| hace para cazar lobos; cada uno había de calcular el tiempo
60 II,XLVIII| aldea.~ ~ Subían rápidamente uno de los tortuosos caminitos
61 II,XLVIII| correr; después de matar a uno o dos, se hizo el razonamiento
62 II,L | encuentro del enemigo.~ ~ Uno de los muertos que Mario
63 II,L | de una lucha heroica.~ ~ Uno de los más valientes, el
64 II,L | plena jeta! ¡Siempre es uno menos!~ ~ Y así, mezclando
65 II,L | pasó el tiempo yendo de uno a otro, distribuyendo elogios
66 II,L | el temperamento de cada uno. El prudente Adamas no había
67 II,L | Aristandre no hubieras visto a uno sin el otro. No se hubiera
68 II,LI | Pero dime: ¿no conoces a uno que se llama Macabro? Me
69 II,LII | desdentada, así se calienta uno cuando la leña está cara.~ ~
70 II,LIII | dijo Saqueo en italiano a uno de los herradores que se
71 II,LV | hablaba en voz baja con uno de sus hombres.~ ~ - Estamos
72 II,LV | Marche, que le presentó uno de sus pajes, buscó con
73 II,LVI | escudos de oro para cada uno de estos bravos, ¿lo oyes,
74 II,LVI | dos de estrapada - dijo uno de los bandidos, mientras
75 II,LVI | a él yacían dos reitres: uno atravesado por un asador,
76 II,LVI | la carretera. Pasaron por uno de esos senderos estrechos
77 II,LVII | primo mío, está muy bien que uno fortifique sus entradas,
78 II,LVII | los escombros llameantes, uno de los campesinos lanzó
79 II,LVII | los perseguidores.~ ~ Pero uno de los vencidos no se había
80 II,LVIII | señor marqués - contestó uno de aquellos hombres - .
81 II,LVIII | con el marqués, encontró a uno de los hombres que habían
82 II,LIX | tierra sobre los cadáveres, uno de éstos protestó.~ ~ Era
83 II,LXI | tesoros de Bois - Doré; me uno a vosotros, y os aseguro
84 II,LXV | es, más avaro se vuelve uno de felicidad. En cuanto
85 II,LXV | fe que no existía más que uno. Puro como los ángeles,
86 II,LXV | palabras dichas en el aire; uno se consolará con un caballo
87 II,LXV | porque son tan niños el uno como el otro.~ ~ - Mi querido
88 II,LXVII | alegre, es natural que se ría uno. Tanto es así, que maese
89 II,LXIX | alegría y la intrepidez.~ ~ En uno de los senderos que la nieve
90 II,LXIX | la escarpada montaña.~ ~ Uno de ellos era un joven de
91 II,LXX | desdeñosamente Pilar - ; pero no hay uno solo aquí que no esté cubierto
92 II,LXXI | que éramos tan pobres el uno como el otro, cuando dormíamos
93 II,LXXI | Socorro! ¡Tengo sed!» Uno de sus brazos se movía aún
94 II,LXXI | las rocas que había a cada uno de sus extremos estaban
95 II,LXXI | disparó sobre los agresores: uno cayó redondo en el polvo
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