Tomo, Capětulo
1 I,II | muchas ganas de correr y son las nueve, a lo sumo, os
2 I,II | despreciase, y los campesinos, que son gente ingrata y desconfiada,
3 I,III | apuradas. ¡Diablo! Ellos son unos veinte y nosotros no
4 I,IV | construcción sabia y atrevida, que son verdaderas obras de arte.~ ~
5 I,IV | viejos nidos tristes, que son construcciones de un pasado
6 I,IV | habitantes del Berry no son fanáticos; durante algún
7 I,V | anfitrión entre plato y plato, son aún artículos del código
8 I,VII | política o de religión, que son puntos acerca de los cuales
9 I,IX | Pero los dardos del amor son tan sutiles!~ ~ ¿Qué diré
10 I,IX | bargueños maravillosos, que son como grandes armarios con
11 I,X | caballo, y mi hermano... Pero son historias demasiado tristes,
12 I,X | como ruidosas y chillonas son las gaitas de nuestros músicos
13 I,X | marciales, pero que sólo son villanas. No olvidéis que,
14 I,XIII | nuestro país. Cuando no son bastante fuertes para encaramarse,
15 I,XIII | grava que a él conducen son transitables y limpios en
16 I,XIII | provechosa, y los terrores no son remordimientos.~ ~ - ¡Habrá
17 I,XIV | Hay damiselas nobles que son más ricas que las burguesas
18 I,XIV | Estas naturalezas rudas son a veces tan buenas! ¿No
19 I,XV | de estos miserables que son tan blancos como nosotros,
20 I,XV | suficientemente enterado de lo que son, y os dejo en su honrada
21 I,XV | verdadero jeroglífico.~ ~ - Son - contestó el mudo con un
22 I,XVI | con mis ojos; los señores son los señores, y los pobres
23 I,XVII | de estas gentes porque no son buenas.~ ~ Y ayer los dejamos
24 I,XVII | sus trajes montañeses no son feos del todo. ¿Pero llevan
25 I,XVIII | pobre; pero en mi familia son todos unos viejos ligueros
26 I,XVIII | ligueros y, además, sus niños son feos, traviesos o sucios.~ ~ -
27 I,XIX | estas dulces violetas, que son el emblema de tu modestia.~ ~
28 I,XIX | extrañas fascinaciones que son el castigo de las malas
29 I,XXI | dice de los lacayos que son como los nogales que «cuanto
30 I,XXII | números, y que esos números son para él como las letras
31 I,XXII | en nada, porque esos no son de los que acusan o denuncian
32 I,XXII | del diablo y sus amenazas son vanas y despreciables, porque
33 I,XXII | este monillo enfurecido son un espectáculo bastante
34 I,XXIII | sobre sus demás armas, que son muy hermosas; me he fijado
35 I,XXIII | los asesinos de tu padre son nuestros. Tenemos que saber
36 I,XXIV | carta; dame la sortija! Son mías; las quiero en seguida.~ ~
37 I,XXIV | manchado de negro? ¡Gran Dios! ¡Son huellas de sangre! Acerca
38 I,XXVI | efecto - dijo el marqués - ; ¡son las armas de mi padre! Serían
39 I,XXVIII | Vuestras palabras son enigmas para mí.~ ~ - ¡Pues
40 I,XXVIII | lo mismo que la divisa; son las marcas de la fábrica
41 I,XXVIII | remordimiento o la vergüenza, que son sentimientos humanos que
42 I,XXVIII | látigo y a la rueda, que son la recompensa y el fin de
43 I,XXIX | monsieur de Belleroze»? ¡Son más aburridos que cuarenta
44 I,XXXI | tienen fundamento...~ ~ - No son sospechas - repuso el marqués - ,
45 I,XXXI | azur con casco de oro. ¿Son éstas las armas de los Sandoval
46 I,XXXI | María de Mérida, y sus armas son de sinople con cruz de plata.
47 I,XXXIII | Ars - . Los carmelitas no son tan libertinos como creéis.~ ~ -
48 I,XXXIII | el marqués a Adamas - ; son listos y buenos; no haré
49 I,XXXIII | y sus razones, que no lo son, valen más que toda la sabiduría
50 I,XXVII | siguiente divisa. «Tales son todos ante mí.»~ ~ Si se
51 I,XXVII | tiempos los hombres justos son escasos. El calvinismo y
52 I,XXXVIII| Los falsos milagros son más difíciles en Francia
53 I,XXXVIII| positivo y digo las cosas como son. Vos sois rico, vuestra
54 I,XXXIX | edad de oro y que mis ideas son tan puras y tan risueñas
55 I,XXXIX | y sin embargo... Además, son todas pudorosas y están
56 II,XLI | salón para marcharse.~ ~ - ¿Son vuestros hijos, monsieur
57 II,XLIII | caminos que a él conducen son detestables; eso está bien.
58 II,XLIII | Vuestros cortijeros no me son desconocidos - dijo - .
59 II,XLIV | marqués riendo - . ¿Cómo son esos malos diablos?~ ~ -
60 II,XLVII | podáis probar que estas notas son de su puño y letra.~ ~ -
61 II,XLVII | entretanto, que estas hojas son de su puño y letra. Guardadlas
62 II,XLIX | demonios, pero yo aseguro que son personas disfrazadas, verdadera
63 II,XLIX | No, no - dijo Pilar - . Son más fuertes y más malos
64 II,XLIX | correr.~ ~ - No, amigo mío; son muchos peligros para ti.
65 II,L | a los débiles cuando no son tontos; corrieron hacia
66 II,L | durante su vida de pastor; son las nueve y media aproximadamente.~ ~
67 II,LI | matarían!~ ~ - ¿Pues quiénes son estos hombres?~ ~ - ¡Mala
68 II,LI | Juan los ha reconocido. Son bandidos que por donde pasan
69 II,LI | esperarlos. Esos reitres no son más que una docena; he podido
70 II,LI | ventana - , a estas horas son por lo menos veinticinco,
71 II,LI | oírlo todo; los tabiques son delgados; haz por comprender
72 II,LIII | Sí.~ ~ - ¿Cuántos son?~ ~ - ¡Acaso doscientos
73 II,LIII | una iglesia en el 62. Pero son palabras inútiles. Oigo
74 II,LIV | puede negar que los reitres son unos buenos soldados. Si
75 II,LIV | marqués.~ ~ - Mis órdenes son que vuestro esposo venga
76 II,LVI | aquellas sombras que veo allí son árboles o jinetes parados
77 II,LVI | andando - dijo Mario - . Si no son enemigos, ya lo veremos.~ ~ - ¡
78 II,LVI | exclamó el marqués - , son los reitres, y nos siguen. ¡
79 II,LXV | tormentos del corazón, que son los únicos profundos y verdaderos.~ ~
80 II,LXV | con un traje nuevo, porque son tan niños el uno como el
81 II,LXV | cuando nuestros derechos son reconocidos y nuestra tranquilidad
82 II,LXVIII | parece que sus inclinaciones son pacíficas y cortesanas,
83 II,LXVIII | La juventud y la belleza son altivas, y lo son con justicia.
84 II,LXVIII | belleza son altivas, y lo son con justicia. Esperan a
85 II,LXIX | Saboya...~ ~ - Olvidáis que son ahora los aliados de la
86 II,LXX | Dejadlas - dijo Mario - . Son dos seres despreciables,
87 II,LXX | mujeres, acaso las dos, son muy capaces de querer hacerle
88 II,LXXII | niño; perdonadme, tales son sus propias palabras. El
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