Tomo, Capětulo
1 I,III | arrebatado la piedra de las manos del niño.~ ~ Éste se acercó,
2 I,IV | su patrimonio cayese en manos femeninas, le había conmovido.~ ~
3 I,V | oprimió vigorosamente las manos entre sus dedos secos y
4 I,V | marqués, que se hallaba en manos fieles y leales.~ ~ Por
5 I,VI | princesas, que llevan en sus manos los altos destinos, el amoroso
6 I,X | nuestra historia.~ ~ Bajo las manos de los atormentadores, Giovellino
7 I,XI | marqués estrechándole las dos manos, y Bois - Doré se sintió
8 I,XII | y de que al salir de sus manos, reluciente y pintarrajeado
9 I,XV | siervo ni villano tuvo las manos y los pies tan menudos como
10 I,XVI | de su traje grosero. Sus manos eran blancas, y también
11 I,XVI | había protegido con las manos para que ni una gota de
12 I,XX | temblorosa, oprimió con sus dos manos el brazo de Lucilio, diciéndole
13 I,XX | he criado con mis propias manos y que hace un rato he acariciado
14 I,XX | os pesa, yo me lavo las manos; vos lo habréis querido.~ ~ -
15 I,XXI | bailar con los pies, con las manos, con la cabeza y con la
16 I,XXII | la haré yo y me lavo las manos de todo.~ ~ En el acto se
17 I,XXIV | entender con los ojos y las manos. Tened paciencia, señor;
18 I,XXIV | marqués tenía entre las manos. Como hemos dicho, sabía
19 I,XXIV | cuchillo y dijo juntando las manos:~ ~ - Si es el espíritu
20 I,XXIV | quitó impetuosamente de las manos la carta, que Bois - Doré
21 I,XXIV | escrituras, dejó entre las manos de Adamas todo lo que llevaba:
22 I,XXIV | agitado, cogiendo de las manos de Adamas la carta de su
23 I,XXV | marqués, tendiéndole las manos, que ella cubrió de besos - .
24 I,XXVI | destinos están entre mis manos.~ ~ - Todo esto es muy notable -
25 I,XXVII | necesario, él mismo ponía manos a la obra.~ ~ Después de
26 I,XXVII | haber sorprendido entre las manos de Pilar; también pretendía
27 I,XXVIII| lo había recibido de mis manos, y acaso no 1o ignoráis.
28 I,XXVIII| bien formado. Tenía las manos blancas y pequeñas como
29 I,XXVIII| la mirada apagada, las manos callosas y el carácter taciturno;
30 I,XXIX | risueña fue a estrechar las manos de Guillermo.~ ~ Alvimar
31 I,XXX | el asesino se llevaba las manos a los ojos, le agarró por
32 I,XXX | por qué desconfiar de sus manos.~ ~
33 I,XXXI | carrocero Aristandre ataba las manos a Sancho, aturdido por su
34 I,XXXII | Doré - . Un hombre con las manos atadas no puede correr mucho
35 I,XXXIII| despojos mancharía nuestras manos, quiero que la próxima noche
36 I,XXXIV | la sala de abajo está en manos de mis decoradores; luego
37 I,XXXIV | él; pero Mario estaba en manos de Adamas, y según el plan
38 I,XXXV | mil veces vuestras bellas manos, sin que el número de besos
39 I,XXXV | y que le ofrecía las dos manos con un aire de alegre simpatía.~ ~
40 I,XXXVI | El marqués estrechó las manos de la vieja y consintió
41 I,XXVII | este libro divino entre manos de ciertos católicos y de
42 I,XXXIX | se atrevió a cogerle las manos.~ ~ Lauriana se estremeció,
43 I,XXXIX | tener al autor entre mis manos para condenarle a perder
44 II,XL | vieses lo que tiene en las manos. Toca mi chorrera diciendo
45 II,XLIII | llegue sigilosamente a mis manos por medio de Clindor.~ ~ - ¡
46 II,XLVIII| sin arriesgarse a caer en manos de aquellos monstruos. El
47 II,XLIX | Mario no podía estrechar las manos del carrocero con las suyas,
48 II,L | mala suerte de caer en las manos de aquellos bandidos.~ ~
49 II,LII | enemigo para marcharme con las manos vacías. Vete a decir al
50 II,LIII | hollín y con sus grandes manos blancas convenientemente
51 II,LIII | silla, con la cabeza y las manos apoyadas sobre el respaldo,
52 II,LV | remordimiento. Tenía entre sus manos la vida de aquel hombre,
53 II,LV | venido a caer aquí, entre las manos de personas resueltas a
54 II,LV | suerte está en vuestras manos - contestó el marqués - ,
55 II,LVI | y todos vinieron a las manos, sin utilizar las armas,
56 II,LVI | temblor convulso agitaba las manos del anciano, y temía herir
57 II,LVII | para impedir que cayera en manos del enemigo.~ ~ Pero en
58 II,LVIII | equivocado al disparar.~ ~ Sus manos tropezaron con Mario, que
59 II,LXI | haz de espigas. Tenía las manos y los pies atados, y además
60 II,LXI | en dejarte pasar por las manos de tales depositarios.~ ~
61 II,LXV | había ahogado entre sus manos.~ ~ - Ya, ya - dijo monsieur
62 II,LXV | comprendió que tenía entro sus manos, por largo tiempo, acaso
63 II,LXV | hermano. Por vuestras benditas manos, mi querida Lauriana, ha
64 II,LXVI | pueril ocupación de sus manos:~ ~ - Padre, estamos apenando
65 II,LXVII | mi Lauriana entre buenas manos. Decid que sí, y apresurémonos.~ ~
66 II,LXVII | habitación apretando con sus dos manos aquel cáliz de amor sobre
67 II,LXVII | cogió la cabeza entro las manos, y experimentó, os lo aseguro,
68 II,LXX | rostro, y enseñad vuestras manos.~ ~ Mario salió de su rincón
69 II,LXXI | que abandonarle entre las manos del enemigo; pero, ante
70 II,LXXIII| Mario tendió hacia él sus manos suplicantes, con una expresión
71 II,LXXIII| exclamó besándole las manos - . ¿Entonces habíais reservado
72 II,LXXIII| Lauriana estrechó las manos de Mario.~ ~ - Eres un ángel -
73 II,LXXIII| que me la arranque de las manos... cosa que es muy capaz
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