Tomo, Capětulo
1 I,IV | su enlace con Juana, la hija de Luis XI, para casarse
2 I,IV | castillo, y vino a educar a su hija en él. Su única distracción
3 I,IV | la otra pobre santa. Su hija había hecho edificar en
4 I,IV | opiniones y creencias. Su hija única, Lauriana , se había
5 I,IV | dolor de anunciar a su amada hija que pasaba sin transición
6 I,IV | era fácil realizar para su hija nuevas proyectos de casamiento.~ ~
7 I,IV | que no podría casar a su hija en el país si persistía
8 I,V | recibidos por el padre y la hija; monsieur de Bois - Doré
9 I,V | que es para él como una hija, puesto que la ha visto
10 I,V | temporal con el de su querida hija Lauriana. Su preocupación
11 I,V | deseo de encontrar para su hija, fuera del país, un marido
12 I,V | Beuvre para hablar con su hija, que comía poco y de prisa,
13 I,V | que estoy en casa de mi hija. Además, mi querido Silvio,
14 I,VII | acá, señora, mi querida hija - le dijo cogiéndole una
15 I,VII | Poned la paz, mi querida hija, y decidle, vos que me conocéis,
16 I,VII | permitid que vuestra hija os diga que bromeáis. El
17 I,XIV | amenazándole con impedir que su hija se volviese a casar. Podían
18 I,XVI | escribiente y él la leerá:~ ~ Soy hija de un pobre granjero de
19 I,XVIII | poder considerar como una hija y querer como si fuera un
20 I,XIX | indumentaria, y encontrando a su hija demasiado sencilla, la había
21 I,XIX | encontrarse solo con el padre y la hija para exponer con toda sencillez
22 I,XIX | designio que el de agradar a su hija.~ ~ - La habrá visto en
23 I,XIX | perjuicio que había causado a su hija al convertirse a la religión
24 I,XX | Escuchad, mi muy amada hija - le dijo cogiéndole una
25 I,XX | antemano.~ ~ - ¡Tened cuidado, hija mía! - exclamó monsieur
26 I,XXI | aguzó, y llevándose a su hija aparte le preguntó si hablaba
27 I,XXI | si era capaz, como toda hija de Eva, de sufrir una fascinación
28 I,XXI | moneda de plata - . Vos, hija mía.~ ~ Lauriana echó una
29 I,XXII | soso, y veo que asusta a mi hija. Vamos, granuja - dijo a
30 I,XXVI | comprende árabe porque es hija de un morisco y de una gitana.~ ~ -
31 I,XXXI | que Julia de Sandoval era hija de mi madre y había nacido
32 I,XXXV | dama, mi señor yerno?~ ~ Su hija logró hacerle callar delante
33 I,XXXV | en el corazón de mi pobre hija?~ ~ - ¡Oh! Callaos, mi señor
34 I,XXXVI | Entonces - dijo Beuvre a su hija, llevándola aparte - ya
35 I,XXXVI | hacerla rabiar.~ ~ - No, no, hija mía; esto interesa el honor
36 I,XXXVI | os habla en voz muy alta, hija mía, y vuestra indulgencia
37 I,XXXVIII| que puede causar a vuestra hija el que a los jesuitas se
38 I,XXXVIII| por malas gentes. Vuestra hija, en peligro de recibir algún
39 I,XXXVIII| propondría guardar a vuestra hija en mi casa durante esta
40 I,XXXVIII| que parece un mono, mi hija pueda perder corazón o la
41 I,XXXIX | ingenuidad y el idealismo de su hija, no se hubiera atrevido
42 I,XXXIX | resueltamente la de hacerla su hija; hasta le agradaba el pensar
43 II,XL | Carlota de Montmorency, hija del condestable, y había
44 II,XLVII | saludó tiernamente a su hija, estrechó la mano de su
45 II,LVII | Si el señor ve a su amada hija en medio del peligro, perderá
46 II,LXII | intervalos muy dolorosos para su hija, cuando los señores de la
47 II,LXII | cuenta de su ausencia, su hija, señora de Beuvre, de la
48 II,LXIII | ninguna manera abandonar a la hija de su amigo.~ ~ Sabía las
49 II,LXIII | hijo para consolarme.~ ~ - Hija mía - le contestó Mercedes - ,
50 II,LXIV | ese hidalgo a buscar a su hija; se la devolveremos en el
51 II,LXV | casaderas.~ ~ - Mi señora hija - dijo al fin monsieur de
52 II,LXV | repuso Beuvre riendo - ; mi hija no está prometida a nadie,
53 II,LXV | cuestión del casamiento de mi hija bajo sus dos aspectos: el
54 II,LXV | sobre todo vos, mi señora hija. Cuento con que guardaréis
55 II,LXV | solicitar una alianza con mi hija, es solamente por vuestro
56 II,LXV | contestaros. También mi hija, sabiendo que no le costará
57 II,LXV | pronto como Beuvre y su hija se encontraron solos, él
58 II,LXV | vos y que yo.~ ~ - Ya, ya, hija mía - exclamó Beuvre, dándose
59 II,LXV | cambiar de parecer a su hija. Esto le contrarió mucho;
60 II,LXV | Pero no era malo, y su hija era casi su único afecto.~ ~
61 II,LXVI | dicho Montaigne. Pero mi hija cree, y no la haréis ceder.~ ~ -
62 II,LXVI | Qué contestáis a esto, hija mía? - dijo Beuvre - . ¿
63 II,LXVI | éste le dijo:~ ~ - Y bien, hija mía, ¿no veis ahora que
64 II,LXVII | angloprotestante. Por lo tanto, mi hija hubiera podido aspirar a
65 II,LXVII | y guardad de nuevo a mi hija en vuestra casa. Vigilaréis
66 II,LXVII | decidió que conduciría a su hija al Poitou, a casa de su
67 II,LXXIII | ven al campamento como hija adoptiva de mi padre. No
68 II,LXXIV | negra - . Nunca deseé otra hija que vos, y vamos a celebrar
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