Tomo, Capětulo
1 I,XVII | una niña morisca, llamada Pilar, a quien yo quería mucho,
2 I,XXII | maligno.~ ~ - Vamos, mi bella Pilar - dijo La Fleche, acompañando
3 I,XXII | está más cerca de vos.~ ~ Pilar permaneció largo tiempo
4 I,XXII | Con sangre! - contestó Pilar con una energía de artista
5 I,XXII | entonces dirigiéndose a Pilar con dulzura:~ ~ - Vamos,
6 I,XXII | Era como mi hijo.~ ~ Y a Pilar:~ ~ - ¿Cuándo le he perdido?~ ~ -
7 I,XXII | había sido convenido entre Pilar y su amo La Fleche.~ ~ Lo
8 I,XXII | sentencias del Cielo!~ ~ Pilar, irritada por estos insultos,
9 I,XXII | para con él.~ ~ La niña Pilar no se inmutó; al contrario:
10 I,XXVI | moriscos?~ ~ - Había la niña Pilar, que comprende árabe porque
11 I,XXVII | sorprendido entre las manos de Pilar; también pretendía revelar
12 I,XXVII | Quiero que me des noticias de Pilar.~ ~ - ¿Y tú qué me darás
13 I,XXVII | Y no me dirás dónde está Pilar?~ ~ - ¡Ha muerto! - contestó
14 I,XXVII | su viva imaginación.~ ~ «Pilar decía que La Fleche le pegaba -
15 I,XXVII | derramó algunas lágrimas. Pilar no era una niña muy amable;
16 II,XLIX | ahí, Mario?~ ~ - ¿Eres tú, Pilar? - exclamó el niño sorprendido
17 II,XLIX | quédate sin mí, mi pobre Pilar; porque esos bandidos, al
18 II,XLIX | jefes!~ ~ - No, no - dijo Pilar - . Son más fuertes y más
19 II,XLIX | seguida a Brilbault - dijo Pilar - . Conozco el camino; de
20 II,XLIX | precipitarse fuera del jardín, pero Pilar lo detuvo.~ ~ - Ten cuidado -
21 II,XLIX | oprimían un brazo.~ ~ Era Pilar, que había corrido más que
22 II,XLIX | y después de indicar a Pilar que le siguiese por el camino
23 II,LI | palabras de Sancho y lo que Pilar lo había dicho del refuerzo
24 II,LIII | comprendiendo el relato de Pilar y no lo consideraba ya como
25 II,LIII | amigos y de sus gentes. Pilar había debido avisarles de
26 II,LVI | Se habían decidido porque Pilar les había dicho que su amo
27 II,LVII | una palabra del relato de Pilar. Sin embargo, se había puesto
28 II,LIX | matorral. ¿No es la niña Pilar la que se esconde?~ ~ -
29 II,LIX | No sé quién es la niña Pilar - dijo el carrocero - ,
30 II,LX | sobre todo cuando estaba con Pilar.~ ~ - ¿Y por qué te hacía
31 II,LXII | ver reaparecer a la niña Pilar. El marqués, al enterarse
32 II,LXX | honor de la incomparable Pilar, su compañera, danzarina
33 II,LXX | árabes.~ ~ Aquel nombre de Pilar sacó a Mario de su meditación:
34 II,LXX | El éxito que obtuvo Pilar sobre aquellos espíritus
35 II,LXX | contestó desdeñosamente Pilar - ; pero no hay uno solo
36 II,LXX | de Bois - Doré? - exclamó Pilar, y sus ojos centelleantes
37 II,LXX | última - ; en cuanto a ti, Pilar - añadió, retirando su mano,
38 II,LXX | de Bois - Doré - exclamó Pilar súbitamente irritada - ,
39 II,LXX | haz la prueba! - repuso Pilar, cada vez más indignada - ,
40 II,LXX | pronunciado por maldad.~ ~ Pilar, ágil cual una víbora, se
41 II,LXX | gorda Belinda y de la niña Pilar. Lo hizo con una claridad
42 II,LXXI | y vino hacia él.~ ~ Era Pilar.~ ~ - Mario - le dijo - ,
43 II,LXXI | Escucha, Mario - exclamó Pilar con voz entrecortada - :
44 II,LXXI | apoderarse de su toquilla. Pilar había huido más rápida que
45 II,LXXII | ante una loca amenaza, y Pilar pasaba en sus sueños como
46 II,LXXII | cadáver era el de Belinda. Pilar no había mentido; había
47 II,LXXII | la lamparilla reconoció a Pilar.~ ~ Su miedo aumentó. Había
48 II,LXXII | de herir a Mario, a quien Pilar dejó al descubierto al evitar
49 II,LXXII | pudo repetir su ataque. Pilar le desarmó, arrojándose
50 II,LXXII | terror que lo infundía, Pilar tenía sobre sus sentidos
51 II,LXXII | el efecto do un veneno; Pilar lavó y purificó la llaga.~ ~
52 II,LXXII | desesperado ante su obstinación; Pilar intervino. Mario estuvo
53 II,LXXII | Temes por «ella» - exclamó Pilar con una sonrisa llena de
54 II,LXXII | de odiarme.~ ~ - Cesaré, Pilar, si renuncias a tu venganza;
55 II,LXXII | te responde de todo.~ ~ Pilar tocaba el punto esencial
56 II,LXXII | consentir también en ver a Pilar a su lado. No podía pensar
57 II,LXXII | invencible repugnancia que Pilar le inspiraba, se preocupaba
58 II,LXXII | cosas se hizo intolerable; Pilar era incapaz de hacer ningún
59 II,LXXIII| detener provisionalmente a Pilar o a permitir que ésta le
60 II,LXXIII| estaba en seguridad, si Pilar no la descubría. Exploró
61 II,LXXIII| arqueros llevaban detenida a Pilar. Ella lanzaba gritos desgarradores
62 II,LXXIV | grabado. Era el talismán de Pilar. Ya no quedaba de la gitana
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