Tomo, Capětulo
1 I,III | lugar. Nuestra hermosa viuda madame de Beuvre no es una gazmoña;
2 I,V | los tres personajes.~ ~ Madame de Beuvre se había retirado
3 I,VI | caminando a la izquierda de madame de Beuvre - que entendéis
4 I,VI | sé - contestó alegremente madame de Beuvre - ; no tengo experiencia
5 I,VI | ojos de Alvimar buscaron a madame de Beuvre, la vieron abandonar
6 I,XIV | probaré que con las rentas de madame de Beuvre llevaréis en París
7 I,XIV | buenas! ¿No ha dicho de ellas madame de Sevigné que se encuentran «
8 I,XIX | Había sabido detener a madame de Beuvre bajo el enorme
9 I,XX | querido.~ ~ - Ya veo - dijo madame de Beuvre al marqués - que
10 I,XXII | espíritu fuerte delante de madame de Beuvre.~ ~ La Fleche,
11 I,XXIII | tranquilidad que había manifestado madame de Beuvre al despedirle,
12 I,XXVI | y de arrepentimiento, a madame de Beuvre ante los ojos
13 I,XXXII | decir, a pedir la mano de madame de Beuvre, y que hoy mismo
14 I,XXXIV | Estaba muy preocupado. Madame de Beuvre iba a venir temprano
15 I,XXXIV | de las dos de la tarde. Madame de Beuvre acaba de avisármelo.~ ~ - ¿
16 I,XXXIV | explicación delicada con madame de Beuvre.~ ~ ~ ~
17 I,XXXVI | Creía que monsieur y madame de Beuvre eran «presuntos»
18 I,XXXIX | pusiesen al servicio de madame de Beuvre, que le insipiraba
19 I,XXXIX | llegaron a comprenderse.~ ~ Madame de Beuvre no tardó en ser
20 II,XLIII | triunfante - . Tan pronto como madame Lauriana dijo «el forastero
21 II,XLVII | muy bien - dijo la gentil madame de Beuvre - ; pero con la
22 II,XLIX | escondidos, pueden abrasar a madame Lauriana, a vuestra Mercedes,
23 II,LI | una especie de comedor, a madame Pignoux y a su criada que
24 II,LI | palabra o una mirada con madame Pignoux. Sabía que en aquella
25 II,LI | niño se precipitó hacia madame Pignoux y le dijo:~ ~ - ¡
26 II,LI | suelen pagar sus gastos.~ ~ - Madame Pignoux, mi padre tiene
27 II,LI | sola para hacerlo? - dijo madame Pignoux sin inmutarse por
28 II,LI | con la criada - exclamó madame Pignoux - y pon el mantel
29 II,LII | noticias que nos ha dado madame Proserpina acerca de las
30 II,LII | hasta la escalera, llamó a madame Pignoux con los epítetos
31 II,LII | alzacuello de hierro para mirar a madame Pignoux.~ ~ - Mi nombre
32 II,LIII | esta grave cuestión con madame Pignoux, conocía a fondo
33 II,LIII | que podía en compañía de madame Pignoux, pensando que cuanto
34 II,LIII | hablar con la hostelera. ¡madame Pignoux! - gritó - . ¡Dadme
35 II,LIII | vuelvas tú tampoco.~ ~ - Madame Pignoux - añadió inclinándose
36 II,LIV | No os preocupéis - dijo a madame Pignoux - ; me han dejado
37 II,LIV | He aprendido en campaña, madame Pignoux; he guisado para
38 II,LIV | aquel momento la voz de madame Proserpina se elevó sobre
39 II,LIV | plumas abigarradas; aquella madame Proserpina, esposa más o
40 II,LIV | inútil pensar en evadirse. Madame quería ser servida en el
41 II,LIV | de la guerra franca.~ ~ Madame tenía mucha prisa por comer
42 II,LIV | a los barbudos pajes de madame Proserpina; tuvo un momento
43 II,LIV | esperanza de salvarle.~ ~ Madame Pignoux también empezaba
44 II,LIV | rayo sobre los cautivos. Madame Proserpina llamaba a su
45 II,LIV | halagada por la sumisión de madame Pignoux - . Id a buscarle,
46 II,LV | solar entré al servicio de madame de Gartempe, que debía partir
47 II,LVI | Cortad! ¡Cortad! - decía madame Pignoux.~ ~ Pero un temblor
48 II,LVI | vieron correr también a madame Pignoux y a su criada. Se
49 II,LXII | especie de emulación.~ ~ Madame Pignoux y su fiel criada
50 II,LXIII | que tal es la voluntad de madame de Beuvre; pero vos no querréis
51 II,LXIII | descansar un rato en casa de madame Pignoux. Tiene una ahijada
52 II,LXVIII| encontró. Todos los que madame de la Tremouille le presentó
53 II,LXXIII| compartir el cautiverio de madame de Rohan, y entonces había
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