Tomo, Capětulo
1 I,IV | restaurado, tiene cierta alegría bajo el sol que la desaparición
2 I,XVI | crueldad.~ ~ Mario, loco de alegría, se apresuró a decir a la
3 I,XVII | por falta de cuidados y de alegría si yo no le hubiese tomado
4 I,XVII | hermanito tuvo una gran alegría.~ ~ Monín - le dije al darle
5 I,XIX | nuevo sin dar al español la alegría de verme palidecer.»~ ~
6 I,XX | en sus ojos inyectados la alegría misteriosa y profunda que
7 I,XXIV | lleno de resolución y de alegría, sin que el marqués, absorto
8 I,XXV | desde el primer día que tuvo alegría y seguridad. Sin duda se
9 I,XXV | tal efusión, que cambió en alegría los dolorosos recuerdos
10 I,XXV | después de deberle tanta alegría y tanto agradecimiento.
11 I,XXV | heredero, su hijo, la mayor alegría de su vida.~ ~ Le examinaba
12 I,XXV | dos amigos compartían su alegría y Mario soportaba el examen
13 I,XXV | gran amigo - dijo en su alegría el marqués a Lucilio - ,
14 I,XXV | embargo, en este día de alegría incomparable me duele pensar
15 I,XXVI | este niño la verdad y la alegría a mi casa. ¡Vamos a cenar!
16 I,XXVI | preguntó Mario saltando de alegría - , le daréis también vestidos
17 I,XXIX | brillar un relámpago de alegría en los ojos de Alvimar,
18 I,XXIX | balbuceo de sorpresa y de alegría.~ ~ Era el anillo que el
19 I,XXXV | acontecimiento ha llenado de alegría y de confusión, de dicha
20 I,XXXVI | fueron los arrebatos de alegría patética con que proclamó
21 I,XXVII | El marqués lloró de alegría al ver la gracia de su hijo
22 I,XXXIX | marqués había abandonado con alegría la idea de hacerla su esposa,
23 II,XL | viejo amigo y refrenó su alegría; pero la ocurrencia de Mario
24 II,XL | exclamó con repentina alegría - ; no es sangre. ¡Mirad!
25 II,XL | única grandeza, la única alegría y el único genio de Enrique,
26 II,XLIII | sabemos si de terror o de alegría - . Ya veis que debéis contestarme.~ ~
27 II,XLV | pronto gritos de ira o de alegría que parecían rugidos. Acaso
28 II,XLVII | salón con tanto ruido y alegría como si la ausencia del
29 II,XLIX | y con un sentimiento de alegría al reconocer a su amiguita,
30 II,L | sorprendió por el relincho de alegría que lanzó su caballito al
31 II,L | noche. Esto le dio una gran alegría.~ ~ - Mi padre - pensó -
32 II,LV | cantaba. Unas veces era una alegría brutal y otras, ira.~ ~
33 II,LVI | al niño en el acto, y una alegría feroz hizo enrojecer su
34 II,LX | valor, fatiga y energía, alegría y pena en esta noche abominable;
35 II,LXII | invierno transcurrió con dulce alegría en el castillo de Briantes.~ ~
36 II,LXII | soportó con una especie de alegría exaltada, empezó a sentir
37 II,LXIV | instruirse, y era para él una alegría poner a Lauriana al corriente
38 II,LXIV | llenos de esperanza y de alegría, regresaron al castillo
39 II,LXIV | experimentaba: tal era su alegría por haberle vuelto a ver.
40 II,LXIV | la misma proporción. Su alegría brusca se había vuelto más
41 II,LXV | protección, tal afecto, tal alegría amable ha puesto en su manera
42 II,LXVII | y es de suponer que la alegría embellece a los hombres;
43 II,LXVIII| atractivo de la capital.~ ~ La alegría y el provecho que estas
44 II,LXVIII| Mario había manifestado más alegría que sorpresa. Hacía mucho
45 II,LXIX | voluntad, el ardor de la alegría y la intrepidez.~ ~ En uno
46 II,LXX | lanzó una exclamación de alegría, y la morisca le dijo ingenuamente:~ ~ - ¡
47 II,LXXII | del despacho, lloraba de alegría y chocheaba de gusto en
48 II,LXXII | embargo, Mario, en medio de la alegría de los suyos, era presa
49 II,LXXII | Mario, feliz por la alegría que causaba a su padre y
50 II,LXXII | salvado.~ ~ En un arrebato de alegría, Clindor hizo, sin saberlo,
51 II,LXXIII| Esta vez Mario sintió alegría al ver la puerta del claustro
52 II,LXXIV | Briantes.~ ~ Puede suponerse la alegría que reinó en el castillo
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