Tomo, Capětulo
1 I,X | dejar.~ ~ - Bueno, maese Clindor - dijo el marqués, sonriendo
2 I,X | con las disciplinas.~ ~ Clindor, cuyo verdadero nombre era
3 I,XI | Belinda, y Juan Fachot, Clindor) tenía derecho a asistir
4 I,XVII | Mercedes conducidos por el paje Clindor - ; si Florimond hubiera
5 I,XVIII | gobierno Belinda, el paje Clindor y maese Jovelin, a quien
6 I,XVIII | castillo de Briantes.~ ~ Clindor hacía causa con él contra
7 I,XIX | tierra, el marqués ordenó a Clindor que pasease su caballo durante
8 I,XXV | hacer.~ ~ En aquel momento Clindor llamó a la puerta.~ ~ Anunciaba
9 I,XXV | las alcobas de Adamas, de Clindor y de Jovelin, comunicando
10 I,XXXV | habían cosido sin cesar; Clindor había andado diez leguas
11 I,XXVII | una obertura, y el paje Clindor apareció en escena con traje
12 I,XXXVIII| tenían que contentarse con Clindor, que tenía buena voluntad,
13 I,XXXVIII| caballito, escoltado por Clindor y Aristandre, a través de
14 I,XXXIX | orejas a Fleurial ni decía a Clindor palabras desagradables;
15 I,XXXIX | castillo después de Mario. Pero Clindor mostró tan santa indignación,
16 II,XL | extraordinariamente a maese Clindor, que, reventando de risa,
17 II,XLIII | a mis manos por medio de Clindor.~ ~ - ¡Es una gran noticia,
18 II,XLVI | cortijo - dijo en voz baja a Clindor - alguna pastora de buen
19 II,L | no tocaba el suelo.~ ~ - ¡Clindor! - exclamó al paje que,
20 II,L | espacio hasta la ranura.~ ~ Clindor, que no era muy valiente
21 II,L | descubierta por los bandidos?~ ~ Clindor, que se acercaba a él de
22 II,L | rápidamente a la cocina, donde Clindor le sirvió una bebida - . ¿
23 II,L | le ponía ropas secas, que Clindor había ido corriendo a buscar - . ¿
24 II,LVII | Lauriana, de Mercedes y de Clindor, que también predicaban
25 II,LVII | salido también, incluso Clindor, y el pobre perrito Fleurial,
26 II,LVII | una pistola, que arrancó a Clindor al pasar junto a él. Colocó
27 II,LVIII | morder.~ ~ En aquel momento Clindor llegó con una antorcha,
28 II,LVIII | reunirse con ella, mientras que Clindor, que temía ver levantarse
29 II,LX | divierto con él más que con Clindor, y tampoco noto diferencia
30 II,LXIII | carroza a Adamas y a Mercedes. Clindor subió al pescante con Aristandre.~ ~
31 II,LXX | tumulto.~ ~ A su lado estaba Clindor, que se había vuelto bastante
32 II,LXXI | correspondía, y Mario, seguido por Clindor, había llegado solo a la
33 II,LXXII | matar aún más españoles. Clindor no se había portado mal:
34 II,LXXII | marchar al día siguiente con Clindor.~ ~ - 41 atardecer, monsieur
35 II,LXXII | que meterse en la cama. Clindor vio con espanto que deliraba.~ ~
36 II,LXXII | detenido agravaron su estado; Clindor se había decidido a enviar
37 II,LXXII | como para interrogarle.~ ~ Clindor sintió miedo. Creyó que
38 II,LXXII | dos días estará en pie.~ ~ Clindor, no sabiendo a qué santo
39 II,LXXII | un arrebato de alegría, Clindor hizo, sin saberlo, una declaración
40 II,LXXII | tan fuerte que dio orden a Clindor de ir a comprar una silla
41 II,LXXII | poder continuar el viaje. Clindor, viendo que era pronto todavía,
42 II,LXXII | le trajese caballos.~ ~ Clindor estaba desesperado ante
43 II,LXXII | pasión delante del pobre Clindor, que se abrasaba ante el
44 II,LXXIII | a casa y no la encontró. Clindor no la había visto desde
45 II,LXXIII | había recibido el mensaje de Clindor, pero sí la carta de Lauriana,
46 II,LXXIV | Adamas, Aristandre y hasta Clindor; éste, para librarse del
47 II,LXXIV | verdad, señor abad - dijo Clindor, que gustaba de mezclarse
48 II,LXXIV | niño, impresionó al abad. Clindor no podía creer que fuese
49 II,LXXIV | aquel infernal enigma a Clindor, que le interrogaba. Y durante
|