Tomo, Capětulo
1 I,I | invitaciones que le había hecho el hidalgo del Berry, y tomó la prudente
2 I,I | Luynes. Como de Ars era un hidalgo leal, no desconfió de Alvimar,
3 I,III | forzado a tomar el partido del hidalgo altivo en contra de la chusma
4 I,IV | por su madre.~ ~ Era un hidalgo rudo y bravo, que manifestaba
5 I,V | abjuración solemne.~ ~ El buen hidalgo ignoraba que los jesuitas
6 I,V | acogida que le hizo el viejo hidalgo destruyó agradablemente
7 I,VI | intención.~ ~ Pero el cortés hidalgo retrocedió a su vez.~ ~ -
8 I,VII | tirano - repuso el viejo hidalgo - ; no hablemos más de aquel
9 I,X | Pensad, señor, en dárosla de hidalgo y no de patán. Por lo tanto,
10 I,XI | En cuanto al joven hidalgo que me habéis visto introducir
11 I,XII | inmensa bondad del viejo hidalgo. Los grandes caracteres
12 I,XIII | oficio de porquero. El joven hidalgo, apenas más rico que él,
13 I,XIII | injuria el calificativo de hidalgo salinero.~ ~ Por lo tanto,
14 I,XIV | casar. Podían devolver al hidalgo su tranquilidad al precio
15 I,XVI | preguntó el marqués.~ ~ - O un hidalgo disfrazado - contestó Mercedes - ;
16 I,XVII | contaba la historia del hidalgo asesinado. ¿Pues no he llegado
17 I,XVIII | importancia, o dárselas de futuro hidalgo, según la vanidad común
18 I,XVIII | agobiado por el dolor, y a un hidalgo sedentario, obligado a dar
19 I,XX | parecéis un carnicero que un hidalgo.~ ~ Lauriana estaba enojada
20 I,XX | adorable Lauriana, la fe de un hidalgo y la fidelidad de un amante
21 I,XXII | cosas en el Destino de este hidalgo? - preguntó Lauriana, que,
22 I,XXVIII | hermano, siendo un simple hidalgo y medianamente rico, pero
23 I,XXVIII | como al otro, porque el hidalgo se portó exactamente de
24 I,XXIX | apuñalado cobardemente a un hidalgo, en lugar de pedirle una
25 I,XXIX | brujos de Sancerre, no hay un hidalgo que no haya protestado contra
26 I,XXX | vos.~ ~ Cuando el viejo hidalgo se puso su pequeño casco
27 I,XXX | pronto. El «buhonero» era un hidalgo, el hermano del marqués
28 I,XXXI | defienda el honor de este hidalgo y, a pesar del respeto que
29 I,XXXI | para hacerlo, porque todo hidalgo depende de la justicia del
30 I,XXXII | del duelo, causa de que el hidalgo anduviese huido, ciertos
31 I,XXXIII | y el espectáculo de un hidalgo traído en esta forma sobre
32 I,XXXIII | se hubiera encontrado un hidalgo entre mil que no se hubiera
33 I,XXXV | hubiera sido educado cual un hidalgo; llevaba su tizona con soltura,
34 I,XXXVIII| cumplidos) - , que cuando un hidalgo ha franqueado el umbral
35 I,XXXVIII| Bois - Doré creía que un hidalgo no debía estudiar un arte
36 II,XL | hacerse también él una cara de hidalgo y lo solicitó; como le contestaron
37 II,XLI | puerta, envío a decir que un hidalgo y su séquito pedían albergue
38 II,XLIV | albergue ni nutrición. El hidalgo, dada su vida de guerra
39 II,XLVIII | Pirineos se había vuelto hidalgo también, en el sentido novelesco
40 II,LI | han adivinado que eres un hidalgo? ¿No te han hecho daño,
41 II,LV | Belinda, conoce el honor de un hidalgo cual vos.~ ~ - ¿Qué queréis
42 II,LXI | el espectáculo de aquel hidalgo distinguido y resignado
43 II,LXIV | Pues que venga ese hidalgo a buscar a su hija; se la
44 II,LXIV | las lecciones del joven hidalgo.~ ~ Monsieur Poulain temía
45 II,LXVII | todo el mundo. El viejo hidalgo, siempre tieso y ágil, siempre
46 II,LXVIII | contestaba:~ ~ - Es un hidalgo de provincia que pretende
47 II,LXVIII | se haya convertido en un hidalgo perfecto y apto, para enterrarle
48 II,LXXII | importante?~ ~ - Soy un hidalgo voluntario - contestó Mario - .
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