Tomo, Capětulo
1 I,I | apoderado del corazón y del espíritu de la regente; pero no ocurrió
2 I,III | buena educación. Pero su espíritu amargado tomó pronto otra
3 I,V | aguapié.~ ~ Alvimar, cuyo espíritu inquieto y activo no se
4 I,V | caballería, pasaba por tener un espíritu mezquino y un corazón poca
5 I,IX | pueda habituar los ojos y el espíritu a la vista de lo feo o de
6 I,XIII | encontraba su corazón seco y su espíritu turbado por la ambición
7 I,XIV | más fuerzas que las de su espíritu y su celo. No debe olvidar
8 I,XIV | sentía en comunicación con un espíritu activo, capaz de ayudarle
9 I,XIX | guardado la de la patria, y el espíritu de la Liga no le hubiera
10 I,XIX | a la música, o porque su espíritu estuviese dispuesto a cierta
11 I,XXI | muy niña; pero tenía el espíritu de una mujer fuerte, y si
12 I,XXI | porque el Destino es un espíritu adusto, que no conoce ni
13 I,XXII | arrastrado a dárselas de espíritu fuerte delante de madame
14 I,XXII | a que hiciese hablar al espíritu maligno.~ ~ - Vamos, mi
15 I,XXIII | complicaba la perplejidad de su espíritu, y ya no sabía qué intriga
16 I,XXIV | las manos:~ ~ - Si es el espíritu contrario el que hace obrar
17 I,XXIV | había tenido la fe; pero el espíritu de los demás no camina tan
18 I,XXVI | cenar! Luego tendremos el espíritu más despejado.~ ~ Esta vez
19 I,XXVI | estemos tranquilos ocuparé mi espíritu en este asunto para contentaros,
20 I,XXVI | alba llevó la calma a su espíritu, y durmió durante la mitad
21 I,XXXIII| encaminarse hacia las luces del espíritu. Pero procurad conservarle
22 I,XXVII | resistencia antifrancesa, y el espíritu republicano, mal entendido,
23 I,XXVII | energía extraordinarias, y el espíritu del niño fue desarrollándose
24 I,XXVII | y proporcionaron a aquel espíritu juvenil la seguridad, tan
25 I,XXVII | unas sobre otras.~ ~ El espíritu de los niños tiende a reaccionar
26 I,XXXIX | en el que el pan para el espíritu y para el cuerpo se va agotando,
27 I,XXXIX | equilibrio de la vida roto y el espíritu trastornado.~ ~ Pero Lucilio
28 II,XL | todo lo que hace revela un espíritu frívolo y bromista. ¡Convendría
29 II,XLII | más que la distracción del espíritu. ¿Queréis decirme si por
30 II,XLII | especie de culto rendido al espíritu del mal.~ ~ - ¡Verdaderamente,
31 II,XLIII | el sosiego que dais a mi espíritu.~ ~ El vizconde invitó al
32 II,XLVI | se acercaba a su casa su espíritu se interrogaba acerca de
33 II,XLVI | pobre enfermo de cuerpo y de espíritu, que acaso ha bebido demasiado
34 II,XLVI | creo que para distraer su espíritu de las ideas tristes que
35 II,XLVII | abandonar el trabajo de su espíritu, porque la afabilidad de
36 II,XLVII | por medio de este pobre espíritu y de este brazo débil.~ ~ «
37 II,LXII | Mercedes:~ ~ - No sé qué espíritu luminoso ha puesto Dios
38 II,LXIV | Lauriana en una ciudad donde el espíritu de la Liga no había muerto
39 II,LXIV | macilento y fatigado! Su espíritu parecía haberse embotado
40 II,LXV | una manera que, dado el espíritu de la época, podía parecer
41 II,LXV | tardío no le corrigió. Su espíritu novelesco y singular, que
42 II,LXV | convenía mucho más que un espíritu cultivado y un carácter
43 II,LXVII | muy absoluta. Perseguía el espíritu de la Liga hasta en sus
44 II,LXIX | os habéis educado en el espíritu de la Liga, y ahora la combatís
45 II,LXIX | José - , ya veo que sois un espíritu tan novelesco como el buen
46 II,LXXI | complaciste en perturbar mi espíritu; has de saben que no lo
47 II,LXXII | pasaba en sus sueños como el espíritu del mal, bajo la forma de
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