Tomo, Capětulo
1 I,I | en Alemania, y Alvimar se veía ya casi en desgracia cuando,
2 I,V | vivamente a Guillermo, que veía su viaje retrasarse de hora
3 I,VI | amor; al menos, él, a quien veía por primera vez, le había
4 I,VIII | esta ciudadela ambulante se veía un arsenal, compuesto de
5 I,IX | del salón de recepción se veía al desventurado Celadón
6 I,IX | Junto a estas bellas se veía a Meril, custodiando su
7 I,IX | el cuarto, en el que se veía a la bella Melandra con
8 I,XI | razón que Guillette Carca se veía obligada a dejarse llamar
9 I,XV | que decían en torno suyo. Veía con angustia que Alvimar
10 I,XIX | canto.»~ ~ Lauriana ya no veía a Alvimar; sumida en un
11 I,XIX | un dulce ensueño, tampoco veía a Lucilio. Estaba transportada
12 I,XIX | Lucilio lo sentía más que lo veía; pero prefería arriesgarlo
13 I,XXVI | pero Mercedes, que le veía desde la cocina sin dejarse
14 I,XXVI | buen juicio de Lucilio se veía muy comprometido para conciliar
15 I,XXVII | preciosos, etc.~ ~ Todo aquello veía raras veces la luz del día,
16 I,XXXII | permitía distinguir, Guillermo veía que la ira y el odio se
17 I,XXXII | combate era serio. Alvimar veía que su adversario era menos
18 I,XXXIII | la captura, a la que se veía obligado a renunciar.~ ~
19 I,XXXIV | noche; pero su imaginación veía con lucidez las importantas
20 I,XXVII | primera vez en su vida se veía vestida con lujo, acogida
21 I,XXVII | propia conciencia, porque veía que este libro divino entre
22 I,XXXVIII| ofertas que la monarquía se veía obligada a hacer, después
23 II,XL | plataforma, en la que se veía la estatua de Mercurio». ~ ~ «
24 II,XLV | edificio y que el marqués veía de frente en una extensión
25 II,XLVI | apartar la mirada de lo que veía.~ ~ Aquella cabeza tan característica
26 II,XLVII | vez pérfido y pueril, se veía la tendencia irresistible
27 II,XLIX | del jardín, por dentro. Lo veía todo por una rendija. Te
28 II,L | un rojo rabioso, que se veía a la legua. Mediante la
29 II,LI | Estaba muy intranquilo. Veía en la habitación del fondo,
30 II,LI | pareció que la hostelera lo veía, le reconocía y hasta que
31 II,LII | dichosa de la infancia; no veía toda la magnitud del peligro.~ ~ -
32 II,LIV | exuberancia. Como ya no se veía obligada a ocultarse para
33 II,LVII | una de la madrugada, se veía con tanta claridad como
34 II,LVII | Quería vivir unos instantes; veía llegar a Mario, y le apuntaba
35 II,LVIII | preocupada porque no lo veía; y cuando él se acercó,
36 II,LX | comprometido contigo en broma, veía al demonio encarnado en
37 II,LXII | veces sin conocerle.~ ~ Y veía una nube, ligera todavía,
38 II,LXII | abandonar su curato.~ ~ Veía realizarse la primera fase
39 II,LXIV | Saint - Ambroise.~ ~ No veía a nadie más que a Mario,
40 II,LXIV | entretener sus esperanzas, porque veía que no lo convenía ponerse
41 II,LXVIII | desagradaron.~ ~ Lauriana veía en ellos el positivismo,
42 II,LXVIII | de su partido. Ahora se veía forzada a reconocer que
43 II,LXXI | demás, y cada vez que lo veía daba gracias a Dios y cobraba
44 II,LXXII | y se alegraba cuando la veía volver.~ ~ Al cabo de dos
45 II,LXXII | del papel ridículo que se veía forzado a representar. En
46 II,LXXIII | prosiguieron. El marqués veía la agitación y el dolor
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