Tomo, Capětulo
1 I,I | dignidad aceptando ofertas de dinero; y, sin embargo, Dios sabe
2 I,I | mucho mejor provistos de dinero».~ ~ Pero cuando se vio
3 I,IV | agotada de hombres y de dinero, no tenía más recurso en
4 I,XIV | bien? Hay que gastar el dinero en la corte sin llevar allí
5 I,XIV | sin ostentación; pero hay dinero. El contrabando de sal y
6 I,XV | parece que mediante algún dinero haréis hablar a este bribonzuelo
7 I,XVI | perseguían para apoderarse de su dinero, no se ocuparon más que
8 I,XVI | la ayudaremos con nuestro dinero y nuestra influencia a encontrar
9 I,XVII | Nos marchamos con muy poco dinero. El buen monsieur Anjorrant
10 I,XVII | padre no me quería; pero el dinero la amansó: subió a una habitación
11 I,XVIII | castillo, y aun le sobraba dinero para satisfacer sus inocentes
12 I,XX | corazón, su nombre y su dinero, con el estilo de la Astrée,
13 I,XXIII | asesinó?~ ~ - Para coger mucho dinero y alhajas que tenía mi padre.~ ~ - ¡
14 I,XXIII | Este señor había dado mucho dinero a los gitanos, con los que
15 I,XXIX | le gusta poco gastar su dinero para la diversión de los
16 I,XXXIII| desdichado debía llevar dinero y yo hubiera debido quitárselo
17 II,XL | clases sobre los pobres. El dinero, bajo todos los nombres,
18 II,XL | Enrique IV, que devolvía el dinero; los regalos le gustaban
19 II,XLI | rector no estaba sediento de dinero ni de pedrerías, sino de
20 II,XLIII | con dulzura.~ ~ - ¿Quiere dinero? - preguntó el consejero - .
21 II,XLVI | estuvimos aquí, contando el dinero sobre la mesa para devolvéroslo
22 II,XLVI | corriendo para ver si el dinero no era una ilusión.~ ~ «
23 II,XLVI | el que yo había metido el dinero y las alhajas estaba abierto,
24 II,XLVI | lamentó de la pérdida del dinero, y el fraile oblato, que
25 II,XLVII | y el cajón abiertos y el dinero a la vista. ¡Ay!, nosotros
26 II,XLVII | restos, sino también con su dinero y sus alhajas.~ ~ - Yo creo,
27 II,XLVII | para huir. En cuanto al dinero, algún ladronzuelo habrá
28 II,XLIX | Pobrecilla! Toma todo el dinero que llevo encima. Si puedes
29 II,XLIX | No, no, Mario, guarda tu dinero; y si crees que te quiero
30 II,LIV | abundantemente a su compañera de dinero, víveres y bebidas; de este
31 II,LV | teniente, que prefiere el dinero a las peleas.~ ~ - Es decir,
32 II,LV | no se trataba más que de dinero.~ ~ Proserpina guardó un
33 II,LVIII | equipajes, sus armas y el dinero de los oficiales fueron
34 II,LXI | apoderarse de una cantidad de dinero y de una caja de alhajas
35 II,LXI | fundada en que tenía algún dinero escondido, que les iba entregando
36 II,LXII | religiosa; Alvimar, sediento de dinero y cegado por el odio, había
37 II,LXVII | más que vos, en nombre y dinero, pero no en corazón, y como
38 II,LXVIII| necesidades de empleo y de dinero.~ ~ Lauriana se indignaba
39 II,LXXI | a Brilbault, a buscar el dinero de Sancho, que La Fleche
40 II,LXXI | yo ignoraba el valor del dinero, y por odio a La Fleche
41 II,LXXI | ellos ni de ti. Aun me queda dinero escondido en el Berry, e
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