Tomo, Capětulo
1 II,L | poseyera en la persona de maese Pignoux un cocinero del más raro
2 II,L | mandar un aviso a maese Pignoux, que acudía con su mujer
3 II,L | hidalgos vecinos, maese Pignoux había conseguido la autorización
4 II,L | nueva y regalársela a maese Pignoux como testimonio de estimación
5 II,LI | especie de comedor, a madame Pignoux y a su criada que iban y
6 II,LI | o una mirada con madame Pignoux. Sabía que en aquella casa
7 II,LI | se precipitó hacia madame Pignoux y le dijo:~ ~ - ¡Soy yo! ¡
8 II,LI | sus gastos.~ ~ - Madame Pignoux, mi padre tiene que huir
9 II,LI | para hacerlo? - dijo madame Pignoux sin inmutarse por los insultos - .
10 II,LI | criada - exclamó madame Pignoux - y pon el mantel a escape.~ ~
11 II,LI | vos, padre, seréis maese Pignoux.~ ~ - ¿Pero por qué presentarme? -
12 II,LII | escalera, llamó a madame Pignoux con los epítetos más groseros,
13 II,LII | hierro para mirar a madame Pignoux.~ ~ - Mi nombre es María
14 II,LII | más prisa - contestó la Pignoux - . ¿Por qué me habéis mandado
15 II,LII | yo sé donde está maese Pignoux.... le conozco, y cuando
16 II,LIII | existencia aventurera de maese Pignoux y la borrascosa juventud
17 II,LIII | grave cuestión con madame Pignoux, conocía a fondo el contenido
18 II,LIII | Nos hará traición el viejo Pignoux?~ ~ - No, el pobre hombre
19 II,LIII | podía en compañía de madame Pignoux, pensando que cuanto antes
20 II,LIII | con la hostelera. ¡madame Pignoux! - gritó - . ¡Dadme la mantequilla!~ ~
21 II,LIII | tú tampoco.~ ~ - Madame Pignoux - añadió inclinándose hacia
22 II,LIII | la conozco - contestó la Pignoux - ; tiene un matorral de
23 II,LIV | estuviera aquí - añadía Pignoux - , aunque es viejo, entre
24 II,LIV | preocupéis - dijo a madame Pignoux - ; me han dejado volver
25 II,LIV | bien como el mismo maese Pignoux.~ ~ - Es la verdad - dijo
26 II,LIV | aprendido en campaña, madame Pignoux; he guisado para mi Enrique
27 II,LIV | famosos guisos de maese Pignoux, cuyas alabanzas había oído
28 II,LIV | esperanza de salvarle.~ ~ Madame Pignoux también empezaba a concebir
29 II,LIV | llamaba a su presencia a maese Pignoux y a su mujer.~ ~ - ¡Iré;
30 II,LIV | por la sumisión de madame Pignoux - . Id a buscarle, buena
31 II,LIV | Dispensadme - dijo la Pignoux - ; mi hombre se halla con
32 II,LIV | Conocía muy bien al verdadero Pignoux; al pronto no se dignó alzar
33 II,LV | muerte si éste es maese Pignoux!~ ~ - ¿Qué? ¿Qué es esto? -
34 II,LV | dijo:~ ~ - ¡A fe mía, maese Pignoux, ahora os reconozco! Pero ¡
35 II,LVI | Cortad! - decía madame Pignoux.~ ~ Pero un temblor convulso
36 II,LVI | correr también a madame Pignoux y a su criada. Se apiadaron
37 II,LIX | el gorro de tela de maese Pignoux, aplastado por el sombrero
38 II,LXII | de emulación.~ ~ Madame Pignoux y su fiel criada fueron
39 II,LXIII| un rato en casa de madame Pignoux. Tiene una ahijada de la
|