Tomo, Capětulo
1 I,V | eso dejamos de ser unas buenas gentes, dispuestas a ayudarle.»~ ~
2 I,VII | corazón, como vos, negar sus buenas proezas antes de confesar
3 I,IX | suelos embaldosados había buenas alfombras del Berry, y sobre
4 I,XII | lo diga.~ ~ - Entonces, buenas noches.~ ~ - Señor, esperad
5 I,XIII | pantanoso, pero guarnecido de buenas murallas.~ ~ Entre los dos
6 I,XIII | Bois - Doré; arrendaba las buenas; las malas constituían su
7 I,XIV | hombre excelente; tenía muy buenas intenciones; no podía negarse
8 I,XIV | naturalezas rudas son a veces tan buenas! ¿No ha dicho de ellas madame
9 I,XV | entrado, y ya ve que somos buenas gentes.~ ~ Mario pareció
10 I,XVII | guardaba unas vacas muy buenas y teñía e hilaba la lana
11 I,XVII | estas gentes porque no son buenas.~ ~ Y ayer los dejamos porque...~ ~ - ¿
12 I,XVII | victoria.»~ ~ Algunos tenían buenas ganas de disparar sobre
13 I,XVII | fortificado, porque sin estas buenas murallas que llevaba a la
14 I,XXIII | niño, que desea deciros buenas noches. Vete, amiguito mío;
15 I,XXX | muchacho; pero si no tengo buenas piernas, tengo buena vista
16 I,XXXII | complace el veros en tan buenas disposiciones - le dijo
17 I,XXXVI | señor conde!»~ ~ Aquellas buenas gentes obedecían confiadamente
18 I,XXXVI | conmigo mismo, y según las buenas razones que se me ocurren,
19 I,XXVII | misteriosa influencia que las buenas naturalezas ejercen natural
20 I,XXXVIII| motivo de la lección de buenas maneras.~ ~ El marqués hacía
21 I,XXXIX | del que recibió pronto buenas noticias, se hubiera considerado
22 I,XXXIX | con estudios provechosos y buenas acciones.~ ~ La instrucción
23 II,XLI | El difunto rey tenía sus buenas cosas - prosiguió Condé,
24 II,XLI | desearse mutuamente las buenas noches y se disponían a
25 II,XLIV | sirve; pero todavía hay dos buenas habitaciones y una sala
26 II,XLIV | Pero, vamos a ver, buenas gentes, ¿qué aquelarre es
27 II,XLVI | si tardase más en volver. Buenas noches, amigos míos; ¡bebed
28 II,XLVII | besándole la mano, al darle las buenas noches, porque Lauriana
29 II,XLVII | prosiguió:~ ~ - Tengo dos buenas razones para pensar y hablar
30 II,XLIX | habéis reconocido? ¡Ah! ¡Buenas ganas se me pasan de ir
31 II,L | sobre el puente fijo, y las buenas gentes, reducidas ya a la
32 II,L | no tiene las piernas tan buenas como los brazos, he podido
33 II,LII | Sí; pero a pesar de las buenas noticias que nos ha dado
34 II,LXI | Bois - Doré y que está en buenas relaciones con el príncipe,
35 II,LXIV | Briantes.~ ~ Se habían recibido buenas noticias de monsieur de
36 II,LXVII | dejar a mi Lauriana entre buenas manos. Decid que sí, y apresurémonos.~ ~
37 II,LXVIII | partido consideraciones buenas y duraderas.~ ~ Entre los
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