Tomo, Capětulo
1 I,V | aseado, perfumado y mudado de pies a cabeza.~ ~ Encuentra gusto
2 I,IX | bordados en la hierba bajo los pies de los personajes, y hermosas
3 I,XII | subiendo en panel recto de diez pies de altura, así como el cielo
4 I,XV | villano tuvo las manos y los pies tan menudos como éstos.
5 I,XIX | navegar con ritmo a tus pies, y las aves viajeras que
6 I,XIX | secaría la tierra bajo tus pies, marchitaría las flores
7 I,XX | con nadie.~ ~ Echado a los pies de Lucilio, había mirado
8 I,XXI | atrevo a precipitarme a sus pies pidiendo indulgencia. En
9 I,XXI | Puedo bailar con los pies, con las manos, con la cabeza
10 I,XXV | vida.~ ~ Le examinaba de pies a cabeza, como si hubiera
11 I,XXXII| Estoy aquí, a vuestros pies, y muy enfermo. Por un momento
12 I,XXXIV| estaba siempre cubierto de pies a cabeza de tan bonitas
13 I,XXXV | bella señora, ved a vuestros pies a un servidor fiel, al que
14 I,XXXIX| Lauriana descansaba los pies, y la miraba lleno de confusión;
15 II,XL | cura, con la nariz y los pies helados, pero con la cabeza
16 II,XLIV | morir antes de poner los pies allí una vez llegada la
17 II,XLIV | voces, y, sobre todo, si pies y cuerpos desarreglaban
18 II,XLV | gran distancia bajo sus pies, iluminaba aquel fondo de
19 II,XLV | una extensión de cuarenta pies aproximadamente.~ ~ Aquella
20 II,XLVII| vimos la huella de cuatro pies que se dirigían hacia nuestro
21 II,XLVII| de Briantes, y aquellos pies parecían estar calzados
22 II,XLVII| patio había como huellas de pies descalzos, pies de niño,
23 II,XLVII| huellas de pies descalzos, pies de niño, muy pequeños, que
24 II,L | y fue aplastado bajo los pies de los fugitivos; el otro,
25 II,LII | acababa de limpiarse los pies.~ ~ - Vamos a ver, teniente, -
26 II,LIII | una pierna, le tumbé a mis pies y, dejándole por muerto,
27 II,LIV | le faltó para caer a los pies de Proserpina.~ ~ El pobre
28 II,LVI | que servía para colgar los pies del asador.~ ~ En un segundo
29 II,LVI | Bois - Doré cayó a los pies de Proserpina.~ ~ - ¡No
30 II,LVI | injuriándose y golpeándose con los pies y los puños.~ ~ Aquel estrépito
31 II,LVII | lugar el foso tiene quince pies de profundidad, y ya veis
32 II,LVIII| Adamas, que le besaba los pies con entusiasmo; Jovelin
33 II,LXI | espigas. Tenía las manos y los pies atados, y además la boca
34 II,LXI | hombre parecía muerto de pies a cabeza. Lo cogí y lo llevé
35 II,LXXIV| agujereada que brillaba a sus pies. - ¿Es esto?~ ~ - Sí, sí,
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