Tomo, Capětulo
1 I,IX | Belinda, que iba y venía dando órdenes con una voz clara y resonante,
2 I,X | más parecían súplicas que órdenes.~ ~ El hombre del traje
3 I,XIII | criados ni vasallos a mis órdenes para proveer mis festines.
4 I,XVII | aquellos alemanes servían a las órdenes de Monsieur, el hermano
5 I,XIX | criado que esperase las órdenes que le quisieran dar; pero
6 I,XXII | obedezco a vuestras órdenes. Un gran peligro os amenaza;
7 I,XXIX | pariente, el marqués quiso dar órdenes para la cena.~ ~ - No, gracias -
8 I,XXIX | mañana a tomar vuestras órdenes, señor marqués, y a daros
9 I,XXX | había dado de esperar sus órdenes, llegaban a toda velocidad
10 II,XLI | Y el príncipe dio sus órdenes.~ ~ La noche de aquel mismo
11 II,XLI | monsieur Lenet al ver que daba órdenes para la cena - . Tengo que
12 II,XLII | Bois - Doré. Dad vuestras órdenes, marqués. ¿Cómo se llama
13 II,XLIII | nadie, porque si ha dado órdenes será para que nadie venga
14 II,XLIII | pertenece, y si dierais órdenes a los granjeros, estarían
15 II,XLIII | para dar al granjero las órdenes necesarias.~ ~ Bois - Doré,
16 II,XLIV | siguiente, para darles las órdenes consiguientes, se mostraron
17 II,XLVI | ejecutado fielmente mis órdenes. Como tenía esta noche ocasión
18 II,LI | tardó en salir para dar órdenes.~ ~ Entonces el niño se
19 II,LI | ahora está bajo nuestras órdenes.~ ~ - ¿Y ese galopín? -
20 II,LII | había precedido, bajo las órdenes de su teniente.~ ~ - ¡Valiente
21 II,LII | llegar quince más a las órdenes de mi esposa, y que cuarenta
22 II,LII | Proserpina... ¿Habéis dado órdenes?~ ~ - Sí; pero a pesar de
23 II,LIII | haber servido a vuestras órdenes.~ ~ - Para el caso es lo
24 II,LIV | solicitó respetuosamente sus órdenes, cuidando de parecer que
25 II,LIV | perritos del marqués.~ ~ - Mis órdenes son que vuestro esposo venga
26 II,LIV | servidor respetuoso que aguarda órdenes, y hábilmente hizo que Mario
27 II,LV | delatado y acaba de dar órdenes para que nos dejen salir.~ ~
28 II,LVII | arrebatados por la ira, no esperan órdenes de nadie. Vamos a perder
29 II,LXIII | que, según él, obedecían a órdenes secretas del príncipe, y
30 II,LXIII | ciertas dudas acerca de las órdenes dadas por el príncipe respecto
31 II,LXIII | interrogarle sobre las supuestas órdenes secretas del príncipe. Esperó
32 II,LXVII | voluntariamente como ejecutores de las órdenes del gran cardenal.~ ~ Aquella
33 II,LXVII | guaridas feudales. Pero las órdenes no se ejecutaron más que
34 II,LXX | cardenal tenía dadas las órdenes más severas para que se
35 II,LXXIII| príncipe de Condé había dado órdenes para que la detuviesen de
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