Tomo, Capětulo
1 I,I | arcabuz, fuegos artificiales y mil otras diversiones. Ya que
2 I,IV | verdadera. Pero «El año mil quinientos sesenta y dos»,
3 I,V | inconveniente en gastar mil doscientos a mil quinientos
4 I,V | gastar mil doscientos a mil quinientos francos de nuestra
5 I,V | corriente y cinco o seis mil en un traje de gala, no
6 I,XII | de los ciento cincuenta mil que perecieron casi todos
7 I,XVII | mucho rabo.~ ~ - ¡Y salvo mil otras diferencias que hacen
8 I,XVIII | tener familia. ¿Sabes que mil veces he tenido la idea
9 I,XX | de terrores que causan mil muertes, de esperanzas que
10 I,XXIX | dónde hubiera sacado las mil pistolas para huir con una
11 I,XXX | Guillermo! ¡Soy yo!~ ~ - ¡Mil rayos! - gritó Guillermo
12 I,XXXIII | encontrado un hidalgo entre mil que no se hubiera considerado
13 I,XXXV | El jubón era de raso, con mil plieguecillos en las mangas;
14 I,XXXV | extremo. Permitidme que bese mil y mil veces vuestras bellas
15 I,XXXV | Permitidme que bese mil y mil veces vuestras bellas manos,
16 I,XXXVIII| rey, aunque pagaba treinta mil combatientes, en realidad
17 I,XXXVIII| contaba con más de doce mil para sostener la campaña.
18 I,XXXIX | su cariño paternal, los mil cuidados, las delicadas
19 II,XLI | una fortuna de veinticinco mil escudos de renta aproximadamente,
20 II,XLI | gente de que gaste sesenta mil sin entramparse ni salir
21 II,XLI | aire me trae a la memoria mil cosas confusas.»~ ~ - No
22 II,XLIII | justo; concluyó profiriendo mil maldiciones contra la Belinda,
23 II,XLIII | menester mandar contra él mil doscientos hombres de infantería,
24 II,XLIII | el marqués - , y recibid mil gracias por el sosiego que
25 II,XLIII | internándose en uno de los mil senderos que monsieur de
26 II,XLIV | estaban tan colmados en mil sitios, que no era necesario
27 II,L | prisa, mis Cupidos! ¡Vamos, mil rayos del diablo! ¡Apuntad,
28 II,LII | Conque lárgate y pronto, con mil diablos, perro gitano.~ ~ -
29 II,LII | el insulto en la boca. ¡Mil rayos! Mi esposa os lo ha
30 II,LIV | Enrique hubiera tenido diez mil de ellos, hubiera sido rey
31 II,LIV | teniente, dadme la mano. ¡Mil rayos!~ ~ Monsieur de Bois -
32 II,LVI | que no me ocultará nada. Mil escudos de oro para cada
33 II,LVII | suyos no estaban allí.~ ~ - ¡Mil rayos del demonio! - exclamó
34 II,LXX | cabellera negra y de los mil perifollos del marqués.
35 II,LXX | selección de diez o doce mil hombres, acampó en Chaumont,
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