Tomo, Capětulo
1 I,III | un aire más noble y más dulce. Y tampoco era de raza europea,
2 I,V | mi juventud el aire tan dulce como lo tengo ahora. Mi
3 I,X | los comensales con un aire dulce y sonriente.~ ~ Su cara
4 I,X | pedazo de pan, tocaba su dulce cornamusa de puerta en puerta;
5 I,XIV | Adamas había sentido su dulce poderío y hasta los criados
6 I,XIV | los arrabales y del tiempo dulce y risueño de la mañana otoñal.~ ~ -
7 I,XV | pero su mirada, tierna y dulce, parecía pedirle furtivamente
8 I,XVII | madre tiene un aire muy dulce y a mí me encontraban gracioso.
9 I,XVII | los perritos mimados, era dulce como un cordero.~ ~ El marqués
10 I,XVII | padre para conmigo. Era dulce y hermoso como este pequeño
11 I,XVII | vista es porque su aire, su dulce voz y sus maneras acariciadoras,
12 I,XIX | claro Sol que brilla en el dulce cielo y las aguas vivas
13 I,XIX | extranjera que no comprendes. Es dulce, pero engañadora. Apagaría
14 I,XIX | a Alvimar; sumida en un dulce ensueño, tampoco veía a
15 I,XXIII | contestó Mario con su voz dulce y acariciadora hasta en
16 I,XXV | pálido y fino con la mirada dulce como la de una damisela...
17 I,XXVII | de Galatea, oyó una voz dulce que le llamaba.~ ~ Era Mario,
18 I,XXVII | Guardad, pues, vuestra dulce voz en su estuche, mi buen
19 I,XXXIII | no es una pena cambiar la dulce manera de hablar de este
20 I,XXXVI | maneras campechanas y su dulce hablar.~ ~ Su padre le había
21 I,XXVII | de la música soñolienta y dulce de la sordina, el pastor
22 I,XXVII | caballo blanco, que era dulce y bueno, y ella montó valientemente
23 I,XXXVIII| suyo, y nada le parecía más dulce que ver a su hijo divertirse
24 II,XL | levantó los ojos y vio aquella dulce cabecita tan singularmente
25 II,LII | Me he vuelto hombre dulce y humano desde que tengo
26 II,LIII | marqués - ; parece un olor a dulce. ¡Bueno! ¡Apuesto que has
27 II,LX | había transformado su mirada dulce y clara.~ ~ - Mario mío -
28 II,LXI | le habló con una firmeza dulce y generosa, sin olvidar
29 II,LXII | invierno transcurrió con dulce alegría en el castillo de
30 II,LXVI | generosa para sus amigos.~ ~ Dulce y fácil para los aldeanos,
31 II,LXVII | más importante, aunque más dulce.~ ~ - Señor - le dijo una
32 II,LXVIII | fortuna y que tiene el corazón dulce y humano? ¿No sería conveniente
33 II,LXIX | expresión de aquel rostro tan dulce sorprendió a monsieur Poulain.
34 II,LXX | montaba a retaguardia una dulce jaquita, y llevaba a la
35 II,LXX | tenemos aquí un mocito dulce y casto, un ángel del cielo,
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